domingo, 1 de marzo de 2026

UN MARZO CABALLO

 


Siempre se dice que lo que pone fin al verano en Chile es el término del Festival de Viña, sea porque se realiza en la última semana de febrero, o porque anuncia el inminente regreso a clases. Y como decía Bob Marley se nos pasó volando el descanso estival. ¿Aunque quien realmente pudo desconectarse?, la omnipresente red de datos entregando cargas de información tan voluminosas, que son imposibles de captar sino en una minúscula parte por la atención humana. Para favorecer una mayor tranquilidad, opté por evitar los programas de noticias. Informarse a través de la lectura o de la escucha de audios en la radio, es menos invasivo y sensacionalista. Sin embargo, han sido de tal magnitud y gravedad los hechos internacionales ocurridos en un breve lapso, que no es posible sustraerse. Parece chiste, y de hecho hay varios memes que dicen “y eso que vamos en el segundo mes del año”.

En Chile el mes de marzo es el que despierta esa sensación de “se nos viene marzo”, con toda una carga económica extra, y los inicios de clases escolares, reuniones de apoderados, viajes al colegio y demases. Este año como bonus track, es el inicio del gobierno de JAK, que promete realizar un “gobierno de emergencia”. Como si no fuera suficiente con lo que nos llega del odioso y conflictivo vecino del norte del Río Grande, le “metemos inestabilidad” a la economía, pero ahora desde el otro lado de la vereda. A todo esto, ¿Qué será del autor de esa brillante idea?, el embajador en Brasil, Sebastián Depolo. Con la “media perso” que se gasta capaz que ahora sea diplomático de carrera. En fin, que las malas ideas se contagian, y en vez de disfrutar del oasis de paz y estabilidad que tenemos en Chilito, se opta por la misma dialéctica que ha aplicado la ultra derecha en otras partes del mundo.

El huracán de muerte y destrucción desatado por Trump, coincide con resultados abrumadoramente adversos en elecciones especiales realizadas en distintos estados. Asimismo, reiterados estudios de opinión dan 60-40 en favor del partido demócrata, en las Mid terms, elecciones parlamentarias de medio mandato a celebrarse en noviembre. El despliegue bélico sería un revival de la estrategia de otros presidentes conservadores que sostenían que cuando las cosas andan mal en casa, no hay nada mejor que una “buena guerrita”.  El escándalo de los archivos Epstein, que han demolido carreras políticas de personalidades del mundo entero, ha golpeado directamente en el rostro de Trump. Pese a que la secretaria de justicia, ha bloqueado o eliminado los archivos donde se menciona a Mister Donald, vestigios aparecen por todas partes. Agreguemos a esto el verdadero desastre ocurrido con los tan publicitados aranceles unilaterales, que el presidente Trump, se jactaba por televisión de imponer a todo el mundo. Para bochorno de varios jefes de estado que, para congraciarse con el nuevo emperador, aceptaron el tributo, el Tribunal Supremo de los Estados Unidos ha fallado en contra de la imposición de aranceles unilaterales por violar la constitución. Según reporta Bloomberg, días después del fallo de la Corte Suprema decenas de compañías que cotizan en bolsa y marcas reconocidas se han sumado a la ola de litigios. Las demandas superan las dos mil, y representan una ínfima fracción de los afectados, que tuvieron que hacer pagos por 170 mil millones de dólares por aranceles indebidos. Entre las empresas demandante figuran FedEx Corp., Dyson Inc., Dollar General Corp., Bausch & Lomb Inc., Brooks Brothers y Sol de Janeiro USA Inc. Filiales del gigante cosmético L’Oreal SA y de las firmas de calzado On Holding AG y Skechers USA Inc., todos ellos buscan recuperar lo pagado por importaciones.

El riesgo de una derrota en las elecciones de noviembre, pone a Trump ante el muy probable escenario de un juicio político o impeachment, que pondría término anticipado a su mandato. En anteriores columnas recordamos el “Caso Watergate” que forzó la renuncia del presidente Richard Nixon en agosto de 1974, guardando todas las consideraciones históricas, en retrospectiva los hechos de Watergate, parecen mucho menos graves que los hechos que se imputan al actual presidente de los Estados Unidos. En otras palabras, ni siquiera los recientes actos de guerra en Venezuela, en que se capturó al tirano Maduro ni los bombardeos indiscriminados sobre Irán, que habrían liquidado al líder del régimen teocrático Jamenei, permitirán a Trump librar del desastre que mantiene en política interna. Su derrota política es inminente, e incluso se anticipa la persecución penal en su contra y de personeros de su gabinete.

Para un país pequeño como Chile no es inocua la conducción de las relaciones internacionales. Somos un país abierto al mundo, y nuestra economía depende de grandes socios comerciales como China, Estados Unidos, Brasil, la Unión Europea, entre muchos otros. Las futuras autoridades debieran aprender de las lecciones recientes. Nombrar embajadores sin experiencia diplomática, ni conocimiento en materia de relaciones internacionales, sólo arriesga a Chile a bochornos y malos ratos. No parece conveniente alinearse con ningún polo, resistir la presión completamente inadecuada de embajadores de terceros países, debiera ser la norma de conducta de un gobierno que se respete.

En el ínterin se prepara la despedida del gobierno de Boric, el presidente, presa de un prurito de última hora, se multiplica en todo el país, habla de todo y de todos, y sube el tono de su discurso polemizando con los triunfadores de 2025, olvidando su rol como jefe de gobierno saliente. No es tiempo ya de convencer ni de explicar, la campaña terminó y con una derrota humillante de las fuerzas progresistas. Será hora de una buena vez que los barones de la política, los jefes de facciones de distinto color, hagan la autocrítica correspondiente. Al vecino de a pie no lo van a convencer de que cumplieron con todo, ni mucho menos que “transformaron Chile”. Esos discursos no convencieron ni a la elite de Ñuñoa. Un poco de humildad de la clase política le haría bien al país, menos parloteo de auto bombo, menos retórica impostada y pseudo épica. Dejemos que la historia juzgue lo que se hizo y no se hizo, el juicio de la historia, será el que pondrá todo en su debida dimensión.

Ernesto Sepúlveda Tornero

Punta Arenas, lunes 2 de marzo de 2026.-

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