sábado, 11 de abril de 2026

EL REGRESO DEL LADRILLO

 

EL REGRESO DEL LADRILLO

Este domingo se cumplió en Chile el primer mes del gobierno del presidente Kast. Un período breve que ha quedado marcado por las controversiales medidas económicas adoptadas en el contexto de la crisis del petróleo. La absoluta certeza y convicción con que ha defendido sus decisiones el ministro de Hacienda, fundamentadas en el dogma neoliberal extremo, nos recuerda la convicción militante de los Chicago Boys. Esos estudiantes de la UC que fueron Becados para post grado en la Universidad de Chicago, y que volvieron maravillados por las ideas de Harberger y Friedman, las que pudieron imponer sin discusión durante la dictadura. Pero no estamos hoy en un contexto donde las decisiones que impactan a todos y a cada uno de nosotros, puedan adoptarse sin debate o sin derecho a reclamo.

En manos de una conducción política hasta hace poco pletórica de promesas y anuncios grandilocuentes, la cruda realidad ha mostrado a los chilenos de a pie, la verdad de la milanesa. La única sorpresa, es que no hay sorpresa, los problemas siguen siendo los mismos que antes, y las respuestas son erráticas, escasas, cuando no contradictorias. El único con una fe inconmovible en las políticas que pretende implementar es el ministro de Hacienda, sordo a las críticas ha seguido adelante con medidas que parecen extraídas del “ladrillo”, la propuesta neoliberal presentada por los Chicago boys al dictador Pinochet.

Como era previsible el mundo progresista se ha opuesto a las medidas económicas anunciadas, como la no aplicación del mecanismo de estabilización de precios de los combustibles (MEPCO), para atenuar el impacto de la guerra de Estados Unidos en Irán. La decisión de no atenuar el impacto del alza, para lograr un alza gradual, tuvo efectos inmediatos. El IPC del mes de marzo llegó al 1%, se habla de una variación superior al 1% en abril, con lo que la variación podría llegar incluso al 5% a fines de año, echando por tierra la meta del Banco Central de 3%. No sólo el progresismo ha criticado la medida, también economistas, ex presidentes del Banco Central y ex ministros de Hacienda, de distintos colores políticos. En línea con esto, a las dueñas de casa y jefes de hogar de todo el país tampoco les gustó la decisión, se esfumaron las altas tasas de aprobación con las que inició la primera semana de gobierno el presidente Kast. Y eso que el impacto del alza del precio de los combustibles, aun no se extiende a todos los sectores económicos. Costo de pasajes, fletes, el impacto en el mercado de alimentos y la canasta básica, aún está por llegar. Y Winter is coming. El invierno con su mayor consumo de combustible está a la vuelta de la esquina.

Pero no hay retroceso, fiel a su dogma extremo, el ministro de hacienda también introducirá en la discusión parlamentaria un proyecto, que a muchos les ha hecho recordar la “ley ómnibus” del gobierno de Milei, por la cantidad de materias distintas que se pretende aprobar en un solo paquete. Con el gancho de algunas medidas que favorecen a las pymes y a las personas, se incluye de contrabando, la rebaja de impuestos de primera categoría a las grandes empresas. Rebajar los impuestos es una medida adoptada en otros estadios de desarrollo por las economías de la OCDE. En otras palabras, rebajar del 27% al 23% la tasa de impuesto, se podría hacer, pero contando con las debidas compensaciones a la pérdida de recaudación. No resulta coherente con el machacado discurso de país en emergencia, el rebajar impuestos a los más ricos, mientras se exige a la clase trabajadora y a la clase media, asumir los costos de la crisis del petróleo porque no hay plata. Se llegó a decir que Chile es un país en quiebra, y fue un ex ministro de Hacienda del presidente Piñera, quien puso las cosas en su sitio “La ignorancia es insolente”, comentó. Porque ni el país está en quiebra, ni es cierto de que no hay plata en la caja fiscal. Lo que hay es ideología pura y dura. Un esquema, una pauta a seguir a rajatabla.

Personeros ataviados con finos trajes y vistosas corbatas, pero con cero empatía. Ya empezaron las frases del tipo “prefieran las micros”, dirigida a quienes reclamaban por el precio de la bencina. Justo en la semana en que debutaron los paraderos de red Bus abarrotados de gente en Santiago. Personas entrevistadas reportan aumentos en la frecuencia entre buses, que suman una hora o más a los recorridos habituales. Coincidencia o no, el ministro de Transportes aportó también su cuota, comentando que había “un exceso de buses” en Red Bus.

Siempre he sostenido que el mandato popular legitimado por una elección democrática debe respetarse, y hay que dejar gobernar a los que ganaron. En eso no hay dos opiniones. Pero la consecuencia democrática también obliga a ejercer el derecho a crítica contra las malas políticas. El error de creer que se gobierna a una secta de fanáticos también lo cometió el gobierno anterior, en sus primeros meses. Gobernar a fuerza de puro voluntarismo, con fe ciega de que las cosas van a resultar sólo porque se fue electo y se cuenta con apoyo popular, es una fantasía, una ilusión, una trampa del ego y la vanidad. Mientras antes se dé cuenta el actual gobierno, que la ciudadanía espera soluciones y no que agraven sus dificultades cotidianas, antes va a poder obtener éxitos en la gestión política. Si pareció buena idea rodearse al inicio del gobierno de un grupo de fanáticos convencidos, los hechos demuestran que es mejor ir matizando. La economía es un área que refleja de inmediato el cambio en las percepciones de los actores del mercado. En Chile ha habido ministros de hacienda y presidentes del banco central, que maniobraron con maestría las periódicas crisis del sistema capitalista, una característica común, eran dialogantes. Técnicos brillantes, pero con olfato político para captar el impacto de las medidas en los hogares. También hemos tenidos antes, ministros tan seguros de su posición de poder, que mandaban a la gente a comprar flores porque estaban baratas, cuando toda la canasta de alimentos había subido su precio.

Tengo sólo buenos deseos y esperanzas para el futuro de Chile. Pero no hay que olvidar nuestra historia reciente. Gobernar de espaldas a las grandes mayorías, que son las que producen y mueven al país cada día, es pan para hoy y hambre para mañana. Si una medida redunda en perjuicio de muchos, es deber de los gobernantes enmendar, no hay vergüenza ni demerito alguno en corregir errores, cuando se hace por un bien mayor. El perseverar en las malas políticas cuando se anticipa que producirá malestar social y rechazo, es un camino que ya recorrimos y sabemos dónde conduce.

Tan sólo un mes ha cumplido el gobierno conservador, con más interrogantes que respuestas, esperamos que la arrogancia inicial, de la que pecó también la administración anterior, de paso a una conducta más humilde y dialogante, que permita resolver los problemas concretos de la gente.

Ernesto Sepúlveda Tornero

Punta Arenas, lunes 12 de abril de 2026.-


domingo, 5 de abril de 2026

LA MISIÓN APOLO 11 Y LA MISIÓN ARTEMIS II

 


En el año 1969 un grupo no muy numeroso de personas, unos cuantos miles en todo Chile, pudieron admirarse de un hecho que quedó para siempre grabado en la historia, la llegada del hombre a la Luna. La Corporación de Televisión de la Universidad Católica de Chile, propietaria por esos años del canal 13, realizó la cobertura en vivo, gracias a la estación satelital de Entel en Longovilo. Chile fue uno de los pocos países latinoamericanos que pudo verlo por televisión. Sucedió el 20 de julio de 1969, hace la friolera de 57 años. Se trataba de la Misión Apolo 11, que, si bien no fue la primera misión espacial tripulada –sino la quinta- esta tuvo la particularidad de ser la primera en conseguir que un ser humano pisara la superficie de la Luna. El año 1969 gobernaba en los Estados Unidos en su primer período el presidente Richard Nixon, cosechaba, por cierto, el éxito de un trabajo iniciado hace más de una década por sus predecesores de distinto signo político. En un contexto de guerra fría, donde Estados Unidos se enfrentaba a la Unión Soviética, en la carrera espacial.

La URSS ya se había anotado varios puntos en esta carrera, con Yuri Gagarin cosmonauta soviético galardonado con la máxima condecoración de su país, “Héroe de la Unión Soviética” por ser el primer hombre en viajar al espacio exterior, su cápsula, Vostok 1, completó una órbita de la Tierra el 12 de abril de 1961. Y con Valentina Tereshkova cosmonauta e ingeniera rusa, fue la primera mujer en viajar al espacio, su cápsula Vostok 6 fue lanzada el 16 de junio de 1963. Completó 48 órbitas alrededor de la Tierra en una misión de tres días, sigue ostentando la distinción de ser la única mujer en hacer una misión espacial en solitario. Niños y niñas de todo el mundo nacidos en la década del 60´, llevan los nombres de Yuri y Valentina.

Con eso en la retina, el liderazgo en los Estados Unidos tomó tempranamente la decisión estratégica de enfrentar con todos sus medios y recursos la carrera al espacio, para adelantarse a la única potencia que le disputaba un rol hegemónico global. El año 1969 con la misión Apolo 11 marcó un hito en esta carrera, ya que, por primera vez, los Estados Unidos se ponían a la vanguardia.

El comandante de la misión Apolo 11, Neil Armstrong fue el primer ser humano que pisó la superficie de la Luna, el 21 de julio de 1969 a las 2:56 (hora internacional UTC). Ahí pronunció la frase que llevaba tiempo en su mente: “Es un pequeño paso para el hombre, pero un gran salto para la humanidad”.

La confrontación entre los dos bloques políticos de la guerra fría, se daba en todo plano, en el militar, con una desatada carrera armamentista. En el estratégico procurando influir en la mayor cantidad de gobiernos del globo, creando zonas de influencia. En el plano deportivo, cultural, etc. En 1969, el máximo dirigente de la Unión Soviética era Leonid Brézhnev, Secretario General del Partido Comunista de la Unión Soviética (PCUS). Con un régimen totalitario de partido único, Brézhnev gobernó nada menos que 18 años, desde 1964 hasta 1982.

El mundo vivía por el año 1969 el fin de un boom económico iniciado en la postguerra, período caracterizado por un fuerte crecimiento, ligado a la reconstrucción y a robustos planes de inversión público-privada. Japón experimentaba “el milagro” económico, con crecimiento anual aproximado de 8% entre 1950 y 1973. El crecimiento económico de Estados Unidos era sólido, siendo la mayor potencia mundial, aunque mostrando signos de una leve recesión en el período 1969-1970. También Europa occidental experimentaba un tiempo de prosperidad económica. Alemania, Francia e Italia, tuvieron tasas de crecimiento del PIB superiores al 3% y 4% anual entre 1950 y 1973.

              El Chile del año 1969 tenía una economía más pequeña que la hoy tenemos. El país se encontraba en un proceso de cambios estructurales iniciados por el presidente Eduardo Frei Montalva y su “Revolución en libertad”. El año 1969 el crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) fue del 4,1%, pero había sido precedido por dos años malos, 1968 fue 0,2% y 1967 fue -3,3%. Asimismo, durante el período 1965-1970 Chile padeció de una alta inflación con un promedio anual de 26%.

              El miércoles 1 de abril de 2026, esta misma semana, el mundo ha visto partir la misión Artemis II desde el Centro Espacial Kennedy en Florida. Con desfase temporal, 57 años después, la Misión Artemis II busca volver a explorar la Luna y llevar a la primera mujer y el próximo hombre, a la región lunar del polo sur para 2028. También pretende establecer una base permanente en la Luna en la década de 2030, como un paso previo para futuras misiones humanas al espacio profundo.

              A diferencia de la misión Apolo 11 de 1969 que se transmitió sólo por televisión y a un escaso segmento de personas que poseían estos aparatos en todo el mundo, la Misión Artemis II ha podido verse a través de toda clase de plataformas de transmisión de datos, con imagen y sonido de alta calidad, transmitidos en tiempo real. Cualquiera en posesión de un teléfono celular pudo ver mientras viajaba a su trabajo o a su casa, el despegue de la nave, y luego ver las transmisiones que la propia tripulación ha hecho. Periodistas, científicos, profesores, o gente de a pie, ha podido enviar sus preguntas, o hacerlas directamente en pantalla. Las imágenes de nuestro planeta, de nuestro satélite la Luna, son espectaculares. La emoción e impresión que han experimentado los tripulantes al ver la hermosa esfera azul que es nuestro hogar, es real, y la podemos experimentar nosotros mismos.

              A diferencia de la Misión Apolo 11, la Misión Artemis II no sólo involucra a la NASA y otras agencias de los Estados Unidos, sino que es una misión internacional con colaboración de empresas privadas de vuelos espaciales de EE. UU. y seis importantes agencias asociadas: la Agencia Espacial Europea (ESA), la Agencia Japonesa de Exploración Aeroespacial (JAXA), la Agencia Espacial Canadiense (CSA), la Agencia Espacial de Israel (ISA), Agencia Espacial Australiana (ASA) y la Agencia Espacial del Reino Unido (UKSA)

              La misión Artemis II es tripulada por Reid Wiseman, Victor Glover y Christina Koch, de la NASA, y por el astronauta Jeremy Hansen, de la Agencia Espacial Canadiense. Es la primera vez que seres humanos salen de la órbita terrestre desde 1972, con la misión Apolo 17. El objetivo principal es probar la nave Orión con tripulación y realizar un vuelo alrededor de la Luna, sin alunizar.  Será el vuelo tripulado más profundo en el espacio, superando los 400.000 km de distancia de la Tierra, este viaje los llevará más lejos en el espacio de lo que ningún ser humano ha llegado antes.

              Al igual que en 1969, el escenario mundial se ve plagado de conflictos, ya no existe la URSS, pero existe China como súper potencia y Rusia, como rivales de la hegemonía de los Estados Unidos. En 1969 aún se extendía la guerra de Vietnam (1955-1975), y el presidente Nixon, que sería reelecto para un segundo período en 1973, debió renunciar en agosto de 1974 por el caso Watergate. La situación política de hoy en los Estados Unidos, tiene al presidente crecientemente cuestionado por sus erráticas y dañinas decisiones económicas, como los aranceles. Con bajísimos índices de aprobación por su catastrófica conducción de política internacional, involucrándose en guerras que han puesto en riesgo grave la paz mundial. En curso una petición de impeachment (nuestro equivalente a la acusación constitucional), y las elecciones de medio mandato o Mid Terms, en noviembre que muy probablemente den la mayoría al opositor partido demócrata.

              El mundo de 2026 tiene una economía sustancialmente más fuerte que la de 1969, con un gran número de potencias medias que no existían o eran muy débiles en el pasado. Las tasas de crecimiento son notoriamente menores, pero con la misma avidez por los hidrocarburos, la misma necesidad y dependencia de petróleo. A diferencia de 1969, no estamos culminando un ciclo de crecimiento y expansión, sino ante el riesgo evidente de una crisis mundial. El conflicto bélico desatado en medio Oriente por los Estados Unidos con su aliado Israel, han generado condiciones propicias para una recesión mundial, con alcances imprevisibles en la estabilidad social y política del planeta.

              La Misión Artemis II es una mirada a un mundo que puede ser, uno en que los países y las sociedades se unen por objetivos altruistas, pensando en la humanidad toda, y donde se planifica los proyectos de investigación o exploración con décadas de anticipación. Algo en lo cual debemos trabajar más, quienes provenimos de los países más pequeños como Chile. Las grandes realizaciones, aquellas que marcarán la pauta de la historia venidera, se deben iniciar ahora. Aunque no veamos las naves construidas sino sólo sus diseños, aunque de los grandes centros de investigación y desarrollo, sólo veamos ahora sus estudios.

              Ignoro si el actual presidente de los Estados Unidos, seguirá el mismo destino del presidente Nixon, similitudes hay muchas. Yo me quedo con lo bueno de la experiencia de la Misión Apolo 11 en 1969, que 57 años después sigue dando frutos con la Misión Artemis II, y abre caminos de esperanza a todos los habitantes del globo.

Ernesto Sepúlveda Tornero

Punta Arenas, lunes 6 de abril de 2026.-

 

https://www.nasa.gov/mission/artemis-ii/

https://www.nationalgeographic.com.es/llegada-del-hombre-a-la-luna/carrera-espacial-paso-a-paso_14369

https://www.nationalww2museum.org/war/articles/marshall-plan-and-postwar-economic-recovery

 

 

domingo, 29 de marzo de 2026

LA DEMOCRACIA EN RIESGO

 

              Parece una exageración, pero así lo afirma un reciente estudio del Instituto sueco Varieties of Democracy, más conocido por sus siglas V-Dem. Esta entidad de investigación tiene sede en la Universidad de Gotemburgo y fue fundado en 2014 por el profesor Staffan Lindberg, con el objetivo de conceptualizar y medir la democracia a nivel mundial. Publican anualmente un informe con el análisis de 48 métricas distintas de evaluación. V-Dem define la democracia partiendo del concepto “gobierno del pueblo”, mediante siete principios clave: electoral, liberal, participativa, deliberativa, igualitaria, mayoritaria y consensual. Su informe conocido como “Índices de Democracia V-Dem” se basa en estos principios clave, con el objetivo de desarrollar un enfoque único, multidimensional y detallado para medir la democracia.

En su informe publicado en este mes de marzo de 2026, se advierte que en 2025 ha habido un retroceso evidente de la democracia y un avance a la autocratización. Se observa la transformación de regímenes democráticos, en un primer paso, en una autocracia electoral, que es “Un régimen híbrido donde existen elecciones multipartidistas para el ejecutivo y legislativo, pero se carece de libertades fundamentales como expresión o asociación. Aunque hay elecciones, estas no son libres ni justas, y el gobierno restringe la competencia para mantenerse en el poder”.

              Lo más impactante del informe es que las mediciones indican que los Estados Unidos, durante este primer año del segundo mandato de Donald Trump, ha dejado de ser una democracia liberal y se sitúa al nivel de Hungría o Turquía. Esto se evidencia en la rápida y agresiva concentración de poderes en la presidencia, esto pese a los esfuerzos de algunos jueces por mantener la separación de poderes.  El país atraviesa un rápido proceso de deriva autoritaria ya confirmada en Hungría, Serbia, Turquía o la India, entre otros países. La diferencia es que, en el caso de los Estados Unidos, el avance hacia la autocracia y la destrucción del sistema democrático sólo le ha tomado un año a Donald Trump. En tanto a Víctor Orban en Hungría le costó alrededor de cuatro años, a Aleksandar Vučić en Serbia ocho años, y a Recep Erdoğan en Turquía y Narenda Modi en la India les llevó alrededor de una decena de años suprimir las instituciones democráticas. Se trata en todos los casos de líderes fuertes, que se imponen sobre el sistema y lo colonizan, imponiendo en las instituciones fiscalizadoras y a la cabeza de otros poderes del estado, a un sequito de incondicionales. Los Estados Unidos, según el Instituto V-Dem sería una autocracia electoral, ya que sólo realizaría elecciones, pero sin la existencia de contrapesos reales al poder omnímodo del presidente. El indicio más claro de retroceso democrático es la concentración rápida y agresiva de poderes en la presidencia. El Congreso ha sido marginado, poniendo en peligro el sistema de checks and balances, los contrapesos ideados por los padres fundadores. Limitaciones judiciales y legislativas al ejecutivo que han definido y dado su solidez institucional a la democracia estadounidense. En el primer año del presente mandato, Trump evitó someterse al escrutinio del Congreso, firmando 225 órdenes ejecutivas, mientras que al Congreso sólo presentó 49 leyes nuevas, que fueron aprobadas gracias a la mayoría republicana. También se ha producido un retroceso ostensible en los derechos civiles (es la forma en que los estadounidenses llaman a los derechos humanos), se aprecia atentados en contra de la libertad de expresión, la libertad de informar, con ataques verbales y amenazas a periodistas, y a medios de prensa.

El contenido de las órdenes ejecutivas, es tan amplio que se aprecia una virtual renuncia del Congreso controlado por el sector político de Trump de ejercer control o contrapeso sobre el ejecutivo. Algunas de las órdenes ejecutivas le han permito a Trump cerrar departamentos enteros del Gobierno, despedir a miles de funcionarios o declarar la guerra a los migrantes. Pero también incluye la eliminación de las barreras internas que protegen al Gobierno federal del abuso de poder, Trump ha despedido a inspectores generales y funcionarios de niveles superiores en todos los departamentos, y los ha reemplazado con personas afines. Es exactamente lo que hicieron Orban en Hungría y Erdogan en Turquía, así se despeja cualquier obstáculo para el ejercicio del poder sin ninguna limitación.

El informe de V-Dem concluye que en 2025 el 74% de la población mundial, unos 6 mil millones de personas viven en autocracias. De estas, viven en autocracias cerradas o completas el 28% de la población mundial, 2.300 millones de personas. En este régimen los ciudadanos no tienen derecho a elegir ni al jefe del ejecutivo ni al poder legislativo mediante elecciones multipartidistas, careciendo de libertades fundamentales. El poder se concentra sin límites institucionales, a menudo bajo dictaduras o monarquías absolutas. Por su parte un 26% de la población mundial vive en autocracias electorales, como Turquía o la India, lo que corresponde a 2.300 millones de personas.

Otro dato que asusta del informe de V-Dem es que sólo el 7% de la población mundial, unos 600 millones de personas vivimos en democracias plenas, lo que corresponde a 87 países.

              El debilitamiento de la democracia en el mundo que denota el informe del Instituto V-Dem, es un desafío para quienes somos los afortunados habitantes de un país con democracia plena. Los atisbos autoritarios del liderazgo de Trump surgieron hace cinco años, con el no reconocimiento del triunfo de Joe Biden y el asalto al Capitolio, en las elecciones pasadas. Lo que se ha visto durante el primer año de su actual mandato, no es más que la concreción de una agenda sesgada y despótica, que ha burlado los contrapesos de los padres fundadores, y que ha logrado el dudoso mérito de quitar a los Estados Unidos el carácter de democracia liberal.

              La democracia es un tesoro muy frágil, que se debe cuidar cada día, desde cada lugar donde nos encontremos. Ningún resultado electoral autoriza a sojuzgar a un pueblo. Los datos de los Estados Unidos muestran lo rápido que se produjo la involución democrática, y el tránsito hacia la autocracia. Discursos altisonantes, frases golpeadoras, la identificación de alguna clase de enemigo interno a culpar de todos los males de la sociedad, es el viejo manual de Goebbels, para los aprendices de dictador. En Latinoamérica, y en Chile hemos vivido en carne propia esos experimentos siniestros, y pese a eso hemos sabido construir en la larga transición a la democracia una sociedad libre y plural.

Es algo raro en el mundo, un atributo invaluable de nuestra democracia, que la alternancia entre los sectores progresista y conservador, hasta ahora, haya permitido la coexistencia pacífica de oficialistas y opositores. El primer año de un gobierno bisoño lo expone a chascarros y errores de todo tipo, lo vimos antes y lo vemos ahora. La difícil tarea de gobernar implica actuar con responsabilidad, en las palabras y en los hechos. Confiar más en la experiencia que en los más fanáticos de la barra brava. No ofender al adversario, no despreciar ni mucho menos agraviar a los más humildes, destinatarios de toda política pública. Ser respetuoso de las formas republicanas, conservar la dignidad de la función pública tanto en el ejecutivo como en el parlamento. Y sobre todas las cosas, recordar la naturaleza transitoria del cargo. Sólo parece que fue ayer, cuando eran otros los que se instalaban imponiendo arrogantes los nuevos usos, y ya se fueron, arrastrados por el viento electoral. Ser gobierno no es tener todas las certezas y las verdades absolutas, eso sólo pasa en las autocracias, y no queremos eso para Chile. A conformarse unos y otros que no serán amados por todos, que la gente es impaciente y voluble, y el tiempo es muy corto.

Ernesto Sepúlveda Tornero

Punta Arenas, lunes 30 de marzo 2026.-

Ver más en

https://www.v-dem.net/documents/62/V-Dem_Democracy_Report_2025_spanish_lowres.pdf

domingo, 22 de marzo de 2026

TRABAJOS DE OTOÑO

 


              Este viernes 20 de marzo día de Santa Alejandra y San Alejandro, según el santoral católico, se produjo el equinoccio de otoño en el hemisferio Sur. Esto ocurrió a las 11:46-11:47 (UTC-3), es decir minutos antes del mediodía. La voz Equinoccio, proviene del latín, idioma universal en tiempos de esplendor del imperio romano. Combina las voces aequinoctium, de aequus “igual” y nox “noche’” es el momento del año en que el Sol se encuentra exactamente sobre el ecuador celeste, lo que provoca que el día y la noche tengan una duración aproximadamente igual en todo el planeta. La ciencia astronómica define al equinoccio como el instante en que el plano del Ecuador pasa por el centro geométrico del disco solar.​ En este momento, el eje de rotación de la Tierra no se inclina ni hacia el Sol ni en dirección opuesta.

Nuestros primeros padres, vivieron en contacto estrecho y en observación permanente de la naturaleza, la tierra y los cielos eran minuciosamente observados. En tiempos más remotos el resultado de esas observaciones, los saberes primigenios, se transmitieron a través de relatos, cánticos y otros recursos de la tradición oral. Más tarde se registró en piedra, tablillas de arcilla, y a medida que avanzaba el desarrollo cultural de los primeros pueblos, a través de complejos arquitectónicos de templos y observatorios.

El saber ancestral acerca de los fenómenos naturales fue esencial para el progreso de las antiguas civilizaciones. De este conocimiento dependían ciclos fundamentales de la agricultura y asociado a ello, de eventos religiosos.  La humanidad entera, buscaba la sobrevivencia en ambos lados de la esfera terrestre, tanto en el hemisferio Sur como en el norte, las antiguas civilizaciones consiguieron prosperar debido a la importancia que les dieron a los ciclos de la naturaleza.

En la antigua China durante las dinastías Zhou (c. 1046-256 a.C.) y la Dinastía Han (202 a.C.-220 d.C.), la llegada del equinoccio de otoño, era un evento muy importante del calendario agrícola, pues marcaba el inicio de la temporada de cosecha. Se celebraba el Festival de la Luna o Festival del Medio Otoño, donde se realizaban reuniones familiares, ofrendas a la luna y degustación de pasteles.

La civilización Maya, legó a la posteridad el fruto de un conocimiento científico único, sus avanzadas observaciones astronómicas, les permitieron construir templos alineados con el sol. Como el de Chichén Itzá, que, durante el equinoccio de otoño, gracias al movimiento de la luz del sol, produce la ilusión óptica de ver una serpiente descendiendo de la pirámide. Evento que se pudo apreciar nuevamente este 20 de marzo.

Asimismo, para los Incas, el equinoccio de otoño era un tiempo de preparación para la temporada de lluvias y la siembra. Realizaban ceremonias en honor al dios sol Inti y otras deidades relacionadas con la agricultura. El Pawkar Raymi se celebraba en Los Andes desde tiempos ancestrales, con la llegada del equinoccio y las primeras cosechas. Era la época de las lluvias y del culto a lo femenino.

Para el pueblo Mapuche el equinoccio es el Rimü.  Un tiempo que se reconoce porque las hojas de los árboles cambian de color y caen. Se inicia un proceso de descanso de la naturaleza. Las tierras ya han entregado sus frutos, y se muestran libres de cultivos, la madre tierra inicia su período de descanso.

En Chile, dependiendo de la zona del país, después de la cosecha de los frutos de la tierra, es momento de prepararla para un nuevo ciclo de cultivos. Es un tiempo de preparación, un tiempo también de planificar, por ejemplo, la rotación de cultivos. Se dispone el ensilaje de forraje para el ganado, de granos para las aves, y en general los agricultores comienzan a preparar la tierra para el invierno.

En algunas zonas del país en otoño se realizan las fiestas de la vendimia, evento que culmina un año de trabajos y cuidados abnegados del fruto de la vid, para concluir en la ancestral tarea de producir el oro líquido que irá a animar fiestas y a acompañar almuerzos y cenas familiares.

El equinoccio de otoño es el momento en que el día y la noche duran lo mismo, es el tiempo en que nuestros ancestros marcaron como la época del año para terminar la cosecha, para preparar la tierra para su ciclo de descanso. Un tiempo de reflexión personal para mirar lo que hicimos, lo que conseguimos, una buena cosecha, pródiga en frutos abundantes, o una cosecha escasa, magra, con escasos frutos. El inicio del período en que la tierra descansa, y se prepara para recibir nuevos cultivos, es una metáfora de nuestra propia vida. Cada vez debemos volver a separar la paja del trigo, cada vez debemos separar la maleza del fruto, para desechar una y conservar otro.

En los convulsionados tiempos que vivimos, donde los poderosos del mundo parecen ser dueños de la vida y la muerte del planeta, detenernos a observar la naturaleza, los cambios que esta experimenta en el ciclo de las estaciones del año, nos permite dimensionar que es lo esencial para cada uno de nosotros. Un conocimiento ancestral nos ha sido dado, para valorar la vida por sobre todas las cosas. Para valorar ese milagro que nace y crece en el silencio de la tierra, y que inevitablemente conduce a un nuevo ciclo de cosecha en el futuro. Es una esperanza para los pueblos, que llegue el momento en que la única orden del día, sea trabajar por la paz y el bienestar de la gente. Sin estridencia, sin odiosidad, sin anteojeras ideológicas, sólo la simple y mera lucha por una sociedad más próspera y equitativa.

              Trabajos de otoño, coseché el cerezo, hice licor para compartir en el crudo invierno.

Ernesto Sepúlveda Tornero

Punta Arenas, lunes 23 de marzo de 2026.-

https://www.directemar.cl

https://www.conadi.gob.cl/storage/docs/Libro_WALL_TRIPANTU_b.pdf

https://www.uct.cl/actualidad/noticias/el-regreso-del-sol-winon-antu-y-su-importancia-en-el-pueblo-mapuche/

https://www.transporterra.com/es/blog/el-equinoccio-de-otono-y-las-civilizaciones-antiguas-importancia-agricola-n248

 

 

domingo, 15 de marzo de 2026

LOS IDUS DE MARZO

 


Para los amantes de la historia el mes de marzo, se recuerda entre otras cosas por “Los Idus de marzo”. Muy pocos saben de donde proviene la expresión. Pero vamos por parte, según consigna la Enciclopedia Británica, el calendario romano dividía los meses del año según el ciclo lunar en tres grupos de días. Las Calendas, con la luna nueva correspondía al día primero o comienzo de cada mes. Las Nonas, que corresponde a la fase lunar de cuarto creciente y menguante, dependiendo de la duración del mes, las Nonas caían el quinto o séptimo día. Los Idus coincidían con la salida de la luna llena a mediados de mes, de hecho, la expresión proviene de la voz latina “Iduare” que significa dividir. La luna llena dividía el mes en dos partes, por lo que los Idus correspondía a los días 13 o 15, dependiendo de la duración del mes. Así los Idus caían el 13 de cada mes, excepto en marzo, mayo, julio y octubre, donde eran el día 15.

 

            En el calendario romano antiguo, el año nuevo comenzaba en marzo, los Idus señalaban la primera luna llena del año, por lo que era de gran importancia. Esta importancia era mayor aun, considerando que los romanos tenían por deidad principal a Júpiter, dios del cielo y cuando ocurría la luna llena (en los Idus) le honraban con fiestas y sacrificios.

 

            Quizás algunos sepan que, en los Idus de marzo, es decir el 15 de marzo, pero hace 21 siglos, el año 44 A.C, fue asesinado Cayo Julio César. Este hecho de la historia ha llegado hasta nuestros días, inmortalizado por el relato que de él hacen cronistas como Suetonio en su obra “vida de los Césares”, pero también la literatura, y la obra “Julio César” de William Shakespeare. El asesinato de César se produce por el temor de un grupo de senadores de que César, que había sido nombrado por el mismo senado como dictador vitalicio, se transformara en rey. César, tras sus campañas victoriosas en las Galias y en Egipto, gozaba de gran popularidad en la plebe romana y era reverenciado por las legiones. Al momento del ataque se encontraba en medio de una serie de reformas políticas y sociales. Se dice que César fue advertido de que atentarían contra su vida, incluso Shakespeare incluye en su obra un personaje que representa a un adivino, el cual le habría dicho a Julio César “Cuídate de los Idus de marzo”. Lo que, en el libreto de la obra, provoca el rechazo y la burla de César. Es descrito allí como excesivamente seguro de sí mismo, arrogante incluso. Lo cierto es que concurriendo César al teatro de Pompeyo donde sesionaría el senado. En la obra de teatro, César divisa entre la multitud al adivino, y César le dice que llegaron los Idus y no pasó nada. A lo que el adivino responde “Los Idus aún no terminan”. Finamente, César hace ingreso a teatro pompeyano, donde fue atacado por unos sesenta conspiradores quienes lo apuñalan sucesivas veces, en el mismo recinto. Fungieron como organizadores del complot los senadores Marco Junio Bruto y Cayo Casio Longino. Los cronistas indican que le propinaron 23 puñaladas, de las cuales sólo una sería mortal. Célebre es la frase atribuida a César, cuando ve que el último de los conspiradores que le apuñala es Bruto, a quien considera un querido y cercano amigo. ¿Tú también Bruto?, pregunta antes de desplomarse sobre el piso de mármol.

           

            El propósito de los senadores conspiradores pertenecientes a aristocráticas familias patricias, era salvar la República romana de un supuesto intento de César de buscar su coronación como rey. Sin embargo, su muerte no produjo tal efecto. Por el contrario, desencadenó una guerra civil que llevó al poder a su sobrino nieto e hijo adoptivo Octaviano. Paradojalmente, Octaviano se convirtió en el primer emperador romano, tomando el nombre de Augusto César, en el año 27 A.C, en honor a su ilustre pariente. El flamante y poderoso emperador vengó el asesinato de Julio César aniquilando a los conspiradores. Asimismo, en los Idus de Marzo honró su memoria, con el sacrificio de 300 prisioneros en un altar erigido a César.

 

            La historia tiene la maravilla de traer al presente lo que ocurrió hace más de dos mil años, para mostrarnos la grandeza, el auge y la caída de los grandes imperios, también las historias de lucha y organización de los pueblos que lograron su liberación. Pero muchos siglos después, vivimos hoy tiempos de incertidumbre, pero también de esperanza. Tiempos de incertidumbre porque hombres pequeños de grandes egos controlan, en apariencia, el destino de la humanidad. Arriesgan al mundo con sus aventuras bélicas y la espiral de violencia que se toma grandes áreas del planeta. Pero también vivimos tiempos de esperanza, porque surgen numerosas voces denunciando la crueldad y la maldad de la guerra. Figuras como el Santo Padre el Papa León XIV, líder de la iglesia católica, el secretario general de ONU Antonio Gutérrez, los ex presidentes Barack Obama y Joe Biden quienes claman por la paz, y la búsqueda de soluciones a través del diálogo. También constituye una señal de esperanza, el que se recurra a los organismos internacionales creados para juzgar y sancionar los crímenes más atroces que pueden cometer los gobiernos. Así lo han hecho los jefes de estado de Sudáfrica, Bélgica, Países bajos, Islandia, Brasil, Chile, México, y otros veinte países que han patrocinado una demanda ante la Corte Internacional de Justicia de La haya por crímenes de lesa humanidad cometidos por el estado de Israel en Gaza y por los ataques del grupo Hamás de octubre de 2023 contra población civil de Israel.

 

            Un aspirante a emperador un aprendiz de autócrata, presa de una sed de poder y codicia sin límites, en el norte del continente, juega con las vidas de los soldados de uno de los ejércitos más poderosos del mundo. En los Idus de marzo del año 2026 su suerte parece estar echada, sus detractores se multiplican, su guerra se prolonga indefinidamente, y el mundo entero y su economía penden de un hilo que él tironea con torpes manos. Varios ya le dijeron “Cuídate de los idus de marzo”, pero él, igual que antes, no escucha.

Ernesto Sepúlveda Tornero

Punta Arenas, lunes 16 de marzo de 2026.-

Ver más en: https://www.britannica.com/topic/Ides-of-March

 

domingo, 8 de marzo de 2026

POR LA PAZ

 

    Estos días hemos continuado viendo por TV y redes sociales, incontables imágenes de la guerra en Irán. El horror que se sigue viviendo en Gaza y Cisjordania, con decenas de asesinados por semana, ahora palidece con las imágenes del bombardeo a una Escuelita de niñas en Teherán. Creo que todos sabemos mucho más de Irán que hace una semana atrás. Expertos de distinta filiación se suceden en los canales tradicionales y en el streaming, comentando cada paso que da el gobierno de Trump en su propósito de someter a Irán. Cada vez es más difuso el origen o causa de la guerra, a las alegaciones iniciales de que “Irán estaría próxima a fabricar armas nucleares”, la investigación periodística ha opuesto evidencia incontrarrestable. Videos de declaraciones y entrevistas del jefe de Israel, Netanyahu, quien desde 1995 viene repitiendo la misma frase, año tras año. Con leves variaciones, Irán tendría su armamento nuclear este fin de semana, en dos días, esta misma semana, y así, durante 30 años. El falso argumento hace recordar, aquella otra guerra yanqui, la guerra contra Irak, cuando se argumentaba que ese país tenía armas de destrucción masiva. No había evidencia suficiente, y el presidente Ricardo Lagos tuvo el coraje de decirle que no al presidente George Bush. Se pedía que Chile diera la unanimidad necesaria en el Consejo de Seguridad de ONU, para aprobar una resolución que autorizaría la guerra. Chile integraba transitoriamente el Consejo de Seguridad, y el NO de Ricardo Lagos privó a Estados Unidos de la autorización de la ONU. La guerra se desató igual, y las armas de destrucción masiva no aparecieron en ningún lado, dando la razón a la digna actuación de nuestro jefe de estado.

     La ausencia de una motivación plausible para iniciar un ataque armado, sin declaración de guerra, es un antecedente serio para probar que el presidente Trump ha actuado en contra de la ley estadounidense. Esta exige la aprobación del Congreso para una declaración de guerra, pero el ejecutivo podría soslayar esa aprobación, si existe un riesgo inminente de ataque a territorio nacional. Esta cuestión ni siquiera ha sido esgrimida, por cuanto organismos independientes han informado consistentemente que Irán, no cuenta con la tecnología ni los recursos para efectuar un ataque a territorio de Estados Unidos. Cada vez son más países del mundo que se apartan de la línea de Trump, considerando que la guerra iniciada vulnera normas internacionales. Incluso se ha sugerido esta semana, que el ataque a la escuelita de Teherán, podría configurar un crimen de lesa humanidad. La postura del gobierno español ha sido clara y enfática en el rechazo de la guerra, abogando por el cese inmediato de los ataques, y el retorno a la mesa de negociaciones.  Dicho sea de paso, y para que no se olvide, el ataque de Trump se realizó mientras el gobierno de Irán estaba negociando en una mesa junto a representantes de Trump, y de sus aliados. El gobierno de Italia, dirigido por una avezada política de ultra derecha, Giorgia Meloni ha sido enfático en su rechazo a unirse a la guerra de Trump. Los países árabes del Golfo Pérsico, se han manifestado en el mismo sentido, abogando por la paz.

               El régimen teocrático que oprime al pueblo iraní, ha cometido actos de crueldad inusitada contra su propia población. El rechazo a la guerra iniciada por Trump, en caso alguno debe entenderse como una defensa o adhesión a la tiranía de los Ayatolas. Así lo han expresado tanto los organismos internacionales como los gobiernos que se oponen a la estrategia de Trump. Según la prensa independiente de los Estados Unidos, fuentes del Pentágono reconocen que la guerra de Trump carece de estrategia, y ponen en alerta por su elevado costo. Serían unos mil millones de dólares por cada día. Una cifra sideral de recursos que sólo la riqueza del petróleo iraní podría compensar. Pero lo que se suponía sería una campaña de no más de una semana, hoy no tiene siquiera una estimación de término. La errática conducción de Trump, obedece a impulsos del momento, sin planificación previa. El supuesto éxito de la operación en Venezuela, llevó al craso error de considerar que se produciría algo similar. Pero no fue así, el asesinato del líder supremo de Irán, fue suplido por algún otro en la jerarquía y el fanatismo extremo sigue igual que antes, en un país de noventa millones de habitantes. Decimos supuesto éxito en Venezuela, porque lejos de un cambio de régimen, y la derrota del chavismo, lo que hizo Trump fue consolidarlo. Este mismo fin de semana anunció que Estados Unidos reconoce a Delcy Rodríguez como presidenta de Venezuela. Así sin más, no hay Edmundo González ni tampoco Corina Machado, quien seguirá al mando es la mano derecha de Maduro, y se mantiene toda la estructura del régimen.

               Con una guerra ilegal en curso, y que puede durar meses o años, las bolsas de todo el mundo se han resentido. El riesgo de una detención forzada del tráfico de petróleo por el estrecho de Ormuz, tiene a las principales economías del mundo, presionando por el cese de los ataques. El mundo es más inseguro con liderazgos autoritarios y belicistas. Los países de tamaño pequeño o mediano, por separado no tienen opción alguna, sólo serán presa de los poderosos. En este contexto el fortalecimiento de los organismos internacionales es el único seguro del planeta. La ONU, es esencial para reinstalar el consenso sobre la paz y a seguridad planetaria. La presidencia de Trump ha llevado a su país y al mundo, a un curso de colisión. Lo han advertido esta semana con claridad, el presidente Obama y el presidente Biden, con un poderoso llamado a sus ciudadanos a parar el desastre en las urnas. En el mes de noviembre se realizarán las elecciones de medio mandato, que como ya hemos referido anteriormente, son un verdadero plebiscito para los presidentes en ejercicio. Esta vez, con el aliciente especial, de que el liderazgo demócrata ha asegurado que, obteniendo la mayoría en el senado y la cámara de representantes, impulsarán un impeachment, un símil de nuestra acusación constitucional, para terminar el mandato presidencial de Trump. Esta situación es ampliamente conocida en el contexto global, por lo que apostar mucho a la prolongación de esta especie de régimen imperial de Trump, no es recomendable ni prudente. El frenesí bélico parece ser respuesta a los problemas de política interna, producidos por el escándalo de los archivos Epstein. Adicionalmente la base del movimiento MAGA es contraria a la guerra, ya que Trump ofreció precisamente terminar las guerras donde van a morir, los hijos de la clase trabajadora y la clase media, no los hijos de los plutócratas.

             La mayor o menor cercanía ideológica ha llevado a distintos mandatarios chilenos a hacer pactos o alianzas con gobiernos afines, estas han sido siempre de naturaleza temporal, y no han comprometido el interés nacional. El gobierno que se iniciará el 11 de marzo, tendrá la oportunidad de fijar su propio derrotero, y en eso no hay dos opiniones, las relaciones internacionales las conduce el jefe de estado. Sin embargo, en el cambiante contexto actual, lo que parece más prudente es mantener nuestra estrategia permanente de no alineamiento, cuidando las relaciones con nuestros principales socios comerciales.

               En el estado líquido en que se encuentran las relaciones internacionales, la candidatura de la presidenta Michelle Bachelet a la secretaría general de la ONU, no sólo constituye una oportunidad de situar a Chile en un lugar central del contexto global, sino además hacer una contribución sustantiva al fortalecimiento del orden internacional. La candidatura chilena prestigia al estado de Chile, y es prueba de la seriedad de nuestras instituciones y de nuestra estabilidad democrática.

 Ernesto Sepúlveda Tornero

 Punta Arenas, lunes 9 de marzo de 2026.-

 

domingo, 1 de marzo de 2026

UN MARZO CABALLO

 


Siempre se dice que lo que pone fin al verano en Chile es el término del Festival de Viña, sea porque se realiza en la última semana de febrero, o porque anuncia el inminente regreso a clases. Y como decía Bob Marley se nos pasó volando el descanso estival. ¿Aunque quien realmente pudo desconectarse?, la omnipresente red de datos entregando cargas de información tan voluminosas, que son imposibles de captar sino en una minúscula parte por la atención humana. Para favorecer una mayor tranquilidad, opté por evitar los programas de noticias. Informarse a través de la lectura o de la escucha de audios en la radio, es menos invasivo y sensacionalista. Sin embargo, han sido de tal magnitud y gravedad los hechos internacionales ocurridos en un breve lapso, que no es posible sustraerse. Parece chiste, y de hecho hay varios memes que dicen “y eso que vamos en el segundo mes del año”.

En Chile el mes de marzo es el que despierta esa sensación de “se nos viene marzo”, con toda una carga económica extra, y los inicios de clases escolares, reuniones de apoderados, viajes al colegio y demases. Este año como bonus track, es el inicio del gobierno de JAK, que promete realizar un “gobierno de emergencia”. Como si no fuera suficiente con lo que nos llega del odioso y conflictivo vecino del norte del Río Grande, le “metemos inestabilidad” a la economía, pero ahora desde el otro lado de la vereda. A todo esto, ¿Qué será del autor de esa brillante idea?, el embajador en Brasil, Sebastián Depolo. Con la “media perso” que se gasta capaz que ahora sea diplomático de carrera. En fin, que las malas ideas se contagian, y en vez de disfrutar del oasis de paz y estabilidad que tenemos en Chilito, se opta por la misma dialéctica que ha aplicado la ultra derecha en otras partes del mundo.

El huracán de muerte y destrucción desatado por Trump, coincide con resultados abrumadoramente adversos en elecciones especiales realizadas en distintos estados. Asimismo, reiterados estudios de opinión dan 60-40 en favor del partido demócrata, en las Mid terms, elecciones parlamentarias de medio mandato a celebrarse en noviembre. El despliegue bélico sería un revival de la estrategia de otros presidentes conservadores que sostenían que cuando las cosas andan mal en casa, no hay nada mejor que una “buena guerrita”.  El escándalo de los archivos Epstein, que han demolido carreras políticas de personalidades del mundo entero, ha golpeado directamente en el rostro de Trump. Pese a que la secretaria de justicia, ha bloqueado o eliminado los archivos donde se menciona a Mister Donald, vestigios aparecen por todas partes. Agreguemos a esto el verdadero desastre ocurrido con los tan publicitados aranceles unilaterales, que el presidente Trump, se jactaba por televisión de imponer a todo el mundo. Para bochorno de varios jefes de estado que, para congraciarse con el nuevo emperador, aceptaron el tributo, el Tribunal Supremo de los Estados Unidos ha fallado en contra de la imposición de aranceles unilaterales por violar la constitución. Según reporta Bloomberg, días después del fallo de la Corte Suprema decenas de compañías que cotizan en bolsa y marcas reconocidas se han sumado a la ola de litigios. Las demandas superan las dos mil, y representan una ínfima fracción de los afectados, que tuvieron que hacer pagos por 170 mil millones de dólares por aranceles indebidos. Entre las empresas demandante figuran FedEx Corp., Dyson Inc., Dollar General Corp., Bausch & Lomb Inc., Brooks Brothers y Sol de Janeiro USA Inc. Filiales del gigante cosmético L’Oreal SA y de las firmas de calzado On Holding AG y Skechers USA Inc., todos ellos buscan recuperar lo pagado por importaciones.

El riesgo de una derrota en las elecciones de noviembre, pone a Trump ante el muy probable escenario de un juicio político o impeachment, que pondría término anticipado a su mandato. En anteriores columnas recordamos el “Caso Watergate” que forzó la renuncia del presidente Richard Nixon en agosto de 1974, guardando todas las consideraciones históricas, en retrospectiva los hechos de Watergate, parecen mucho menos graves que los hechos que se imputan al actual presidente de los Estados Unidos. En otras palabras, ni siquiera los recientes actos de guerra en Venezuela, en que se capturó al tirano Maduro ni los bombardeos indiscriminados sobre Irán, que habrían liquidado al líder del régimen teocrático Jamenei, permitirán a Trump librar del desastre que mantiene en política interna. Su derrota política es inminente, e incluso se anticipa la persecución penal en su contra y de personeros de su gabinete.

Para un país pequeño como Chile no es inocua la conducción de las relaciones internacionales. Somos un país abierto al mundo, y nuestra economía depende de grandes socios comerciales como China, Estados Unidos, Brasil, la Unión Europea, entre muchos otros. Las futuras autoridades debieran aprender de las lecciones recientes. Nombrar embajadores sin experiencia diplomática, ni conocimiento en materia de relaciones internacionales, sólo arriesga a Chile a bochornos y malos ratos. No parece conveniente alinearse con ningún polo, resistir la presión completamente inadecuada de embajadores de terceros países, debiera ser la norma de conducta de un gobierno que se respete.

En el ínterin se prepara la despedida del gobierno de Boric, el presidente, presa de un prurito de última hora, se multiplica en todo el país, habla de todo y de todos, y sube el tono de su discurso polemizando con los triunfadores de 2025, olvidando su rol como jefe de gobierno saliente. No es tiempo ya de convencer ni de explicar, la campaña terminó y con una derrota humillante de las fuerzas progresistas. Será hora de una buena vez que los barones de la política, los jefes de facciones de distinto color, hagan la autocrítica correspondiente. Al vecino de a pie no lo van a convencer de que cumplieron con todo, ni mucho menos que “transformaron Chile”. Esos discursos no convencieron ni a la elite de Ñuñoa. Un poco de humildad de la clase política le haría bien al país, menos parloteo de auto bombo, menos retórica impostada y pseudo épica. Dejemos que la historia juzgue lo que se hizo y no se hizo, el juicio de la historia, será el que pondrá todo en su debida dimensión.

Ernesto Sepúlveda Tornero

Punta Arenas, lunes 2 de marzo de 2026.-

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