El 18 de agosto recién pasado recibimos en Magallanes la visita del ex
ministro de Hacienda Mario Marcel, por la presentación de su libro “La montaña
rusa”. En un auditorio Ernesto Livacic de la UMAG, repleto de gente de todas
las edades y oficios, la actividad contó con la participación de la ex senadora
Carolina Goic y el presidente Gabriel Boric, quienes actuaron como presentadores
del libro. No es frecuente que un economista concite tal grado de interés del
público en general, no ya del círculo de políticos, académicos o actores
públicos. Se vio entre la concurrencia a un buen número de jóvenes, lo que
habla bien de la casa de estudios en orden a motivar el interés en la economía
del país. Tuve el privilegio de llegar con mi librito y el destacado ex
ministro tuvo la amabilidad de escribir una dedicatoria. Dicho sea de paso,
comprar libros sigue siendo prácticamente un suntuario, un lujo ajeno a la
canasta familiar de las familias trabajadoras. Un pendiente de las políticas
públicas.
Las intervenciones de los ilustres presentadores tal vez se extendieron
más de la cuenta. Quizás motivados por la gran cantidad de público. De hecho,
en el caso del presidente Boric dejó varias reflexiones, más bien dirigidas al
país que a los pacientes espectadores. Entre las frases más vistosas, sin duda
está el reconocimiento de haber incurrido en un error en el diseño original “El
más viejo después de Marcel, era yo”, lo que motivó las risas de la concurrencia,
y del presidente mismo. Comentó como al corto andar, ese diseño mostró
insuficiencias, dada la necesidad de contar con más gente con experiencia. Otra
frase citable es una más destinada a equilibrar las cosas, después de los
elogios a Marcel, Tohá y el sector del socialismo democrático. Señaló que él no
formaba parte de “Corea del Centro”, para alejarse de quienes proponen soluciones
moderadas a los problemas sociales, reivindicando una postura de izquierda radical.
Luego matizó esta expresión, refiriéndose que en la lucha contra la desigualdad
se debía tener un compromiso sin matices. Lo que por cierto podría decir
cualquier simpatizante del progresismo. Su reflexión respecto a la conducción
económica responsable de Marcel, la contrastó con decisiones adoptadas por su
sector político, e incluso votaciones de él mismo como diputado a propósito de
los retiros de fondos. Allí hizo un reconocimiento a la ex senadora Goic, quien
en el último retiro votó en contra, asumiendo ataques personales como
consecuencia.
Al cabo de más de una hora de los presentadores, cuando ya quedaba la
duda de quién había escrito el librito. Finalmente le correspondió intervenir a
Mario Marcel, un verdadero hombre de Estado. De profesión ingeniero comercial y
economista de la Universidad de Chile, es Master en economía de la Universidad
de Cambridge. Ingresó en 1990 a la Dirección de Presupuestos como asesor en
finanzas públicas y luego subdirector de Racionalización y Función Pública en
1996. Durante el gobierno del presidente
Lagos fue Director de Presupuestos de 2000 a 2006. Durante el gobierno de la
presidenta Bachelet, Consejero del Banco Central a partir de 2015 y presidente
del instituto emisor a contar de 2016. Cargo que detentó hasta el año 2022, pasando
del gobierno de la Presidenta Bachelet al del Presidente Piñera. Siendo
nombrado ministro de Hacienda por el presidente Boric, cargo que sirvió desde
marzo de 2022 a agosto de 2025.
Mario Marcel, recordó la noche en que recibió al presidente electo en
su casa, hasta donde llegó para invitarlo a formar parte de su gabinete. Señala
que, revisando su biblioteca, Boric encontró un libro que trata sobre el
gobierno del primer ministro británico Clement Attlee. Narra la historia del líder
laborista que derrotó ni mas ni menos que al primer ministro que ganó la
Segunda Guerra Mundial, Winston Churchill. Attle gobernó el Reino Unido entre
1945 y 1951, y tiene una importancia trascendental por ser quien fundó el
Estado del bienestar en Inglaterra, y creó el Servicio Nacional de Salud (NHS).
Marcel consigna este dato, como referencia considerando el programa del
gobierno progresista.
El nombre que escogió para el libro, alude a la serie de eventos que
impactaron en la economía y la sociedad chilena en el período en que estuvo
como presidente del Banco Central, y luego como ministro de Hacienda. El
estallido social de 2019, la pandemia SARS COVID 2, y el shock de los retiros
de fondos de pensiones. La economía era como un carro de la montaña rusa, que
subía y bajaba de forma brusca. Marcel narra en primera persona -en forma
bastante amena, hay que decirlo, para que se animen a leerlo personas comunes y
corrientes-, se incluyen conversaciones sostenidas con el difunto presidente Piñera,
con el ministro de Hacienda Larraín y también con el ministro Ignacio Briones.
El finado Piñera, que como todos sabemos, también era economista, por su forma
de ser gustaba de estar encima de todos los temas, entrando hasta el detalle
mismo de los asuntos.
Para todos quienes vivimos en carne propia como ciudadanos, como jefes
de hogar o como estudiantes, los sucesos de 2019 a 2024, leer el libro de
Marcel, muestra lo que pasaba tras bambalinas, lo que se conversaba en la
esfera del poder. El trasfondo de las decisiones económicas que se tomaron tanto
para responder a las demandas múltiples del estallido social. Como también las
complejas decisiones que se adoptaron para responder al riesgo de la pandemia,
que se llevó a muchos compatriotas.
Sin asomo de arrogancia, más bien, mostrando una humildad notable,
Mario Marcel no rehúye reconocer lo complejo de las decisiones que se tuvo que
adoptar en el Banco Central, institución autónoma responsable de la estabilidad
de la economía, y el control de la inflación. Fue fundamental el análisis de
las experiencias acumuladas tanto en la crisis de 1982 en Chile, como,
asimismo, las respuestas de las instituciones económicas a la crisis sub prime
de 2008, que impactó en todo el mundo. Sin lugar a dudas el libro es también
una fuente de estudio, incluye datos referenciados de fuentes públicas, por lo
que cada evento que se describe cuenta con adecuado respaldo cuantitativo.
Sobre la respuesta a la pandemia, los hechos que relata Marcel,
reflejan una actuación muy proactiva del presidente Piñera, quien asumió con
mucha energía la búsqueda de soluciones que permitieran conseguir las
suficientes vacunas para proteger a la población. Gracias a esta decisión
política, el Estado de Chile dispuso de cuantiosos recursos para comprar en
verde a los laboratorios que desarrollaban las vacunas. Por eso que nuestro país
contó antes que cualquier país latinoamericano con vacunas oportunas y en número
suficiente. Lo mismo ocurrió cuando fue necesario disponer de equipos de ventilación
mecánica. Más allá de las legítimas diferencias políticas que se pudo tener con
el presidente Piñera, se le debe reconocer y brindar los honores que
corresponde por la decidida acción política que salvó vidas.
Conviene en este aspecto, consignar que, dentro de sus más férreos detractores,
en la conducción económica en pandemia, se mantuvieron inflexibles los
políticos de la ultra derecha chilena. También destacaron en esta oposición
implacable, conocidas políticas como la señora Giles, quien fue una de las
promotoras más activas de mantener en forma permanente los retiros de fondos de
pensiones. Marcel narra la forma brutal en que esta política atacó a la senadora
Provoste, quien impulsó la propuesta de “Mínimos comunes” para construir entre
gobierno y oposición una plataforma razonable y concreta. Se entiende ahora, el
móvil de los sectores políticos que, desde la irresponsabilidad y el ataque
personal, construyeron una base de apoyo para asaltar el poder. La acción de
estos políticos, Marcel la denomina el Schock populista, y los nefastos efectos
sobre la inflación, se prolongaron hasta 2024.
Los economistas Sebastián Edwards y Stephany Griffith-Jones comentan el
libro, y recomiendan su lectura, que como ya se ha dicho no es sólo para los
entendidos o los intelectuales, sino para todo aquel que se interese por los
temas que atañen a todos en la esfera pública.
Se ha destacado la responsabilidad y seriedad con la que Mario Marcel desempeñó
los importantes cargos públicos que sirvió en Chile, así como los cargos ejecutivos
que tuvo en el BID, en el Banco Mundial y en la OCDE. Estamos, amigas y amigos,
ante un economista de fuste, un verdadero hombre de Estado que ha prestado un servicio
invaluable a la patria.
Considerando las importantes decisiones que se tomaron en el período
del estallido social, durante la pandemia, y luego para enfrentar las consecuencias
del shock populista, debemos dar gracias al cielo que quien condujo la billetera
fiscal fue Mario Marcel. También hay que pegarse con una piedra en el pecho de que
tuvimos de presidente otro economista, un político de centro derecha que supo
tener la flexibilidad para responder a ese desafío. Mejor no imaginar cómo hubiese
sido con otros protagonistas.
Ernesto
Sepúlveda Tornero
Punta Arenas,
lunes 31 de agosto de 2026.-