domingo, 20 de septiembre de 2026

TRADICIONES DEL 18


Esta semana como ha sido desde que tengo uso y razón, es una semana de fiesta en Chile, puede ser en uno o dos días, o los que aguante el presupuesto familiar, porque se celebra a Chile, y el pueblo aprovecha de celebrarse a sí mismo. Como suele ocurrir en tiempos de crisis económica y de desempleo, las familias trabajadoras ajustan su gasto al mínimo, pero hasta en los hogares más humildes se prepara algún comistrajo especial, con el correspondiente bebestible.

Lo que se celebra el 18, ha sido materia de discusión, pero lo que no está en duda es que el 18 de septiembre de 1810, fue la constitución de la Junta de Gobierno que presidió don Mateo de Toro y Zambrano, Conde de la Conquista. Si bien este evento, marca un hito en una incipiente organización política de la colonia de Chile, más bien se enmarca dentro del movimiento, que se dio en toda la península ibérica, y en los dominios de ultramar, para defenderse del invasor francés.  La península ibérica había sucumbido en 1808 al ataque del ejército de Napoleón Bonaparte, el que designó a su hermano José, como rey de España. Los súbditos del depuesto rey, se organizaron para conservar del algún modo su lealtad, e iniciaron un movimiento de juntas. La primera de estas fue en Cádiz, expidiéndose a todos los dominios de la corona española, recomendaciones de obrar de manera semejante. El texto suscrito, en tales juntas, es explícito, y así lo consigna el acta de la Junta de Chile de 1810, que se conserva en bóveda del Archivo Nacional. Esta declara que se desea “conservar el dominio de estas tierras a su legítimo dueño y desgraciado monarca, señor don Fernando Séptimo”. Es probable que más de alguno de los connotados vecinos de Santiago, convocados a este evento, albergaran ya, ideas de independencia, pero en esta ocasión no se hicieron visibles. Por otra parte, el acta de declaración de la independencia en su texto original se encuentra desaparecida, presumiblemente destruida durante el bombardeo e incendio del palacio de La Moneda en 1973. Se conserva en el Archivo nacional, una copia del texto usado como proclamación de la independencia. Este texto aparece fechado en Santiago a 12 de febrero de 1818, sin embargo, hace mención al acta suscrita por el director Supremo don Bernardo O´Higgins, en el “Palacio directorial de Concepción, el 1 de enero de 1818”. Existe controversia sobre el lugar de la firma, ya que algunos sostienen que materialmente se habría producido la firma, en Los Morrillos de Perales, cerca de Talcahuano, el 1 de enero de 1818. De cualquier modo, nuestra independencia se habría sellado formal y materialmente, en 1818, el 1 de enero, fecha de la firma del acta, o del 12 de febrero, fecha de su proclamación. Se estima que la fecha se optó por trasladarla a septiembre, por dos consideraciones:

1° Porque el propio texto del acta de independencia, señala: “La revolución del 18 de septiembre de 1810 fue el primer esfuerzo que hizo Chile para cumplir esos altos destinos a que lo llamaba el tiempo y la naturaleza; sus habitantes han probado desde entonces la energía y firmeza de su voluntad, arrostrando las vicisitudes de una guerra en que el Gobierno español ha querido hacer ver que su política con respecto a la América sobrevivirá al trastorno de todos los abusos.” Se desprende del texto transcrito que los propios padres de la patria, le otorgaron un carácter revolucionario a la constitución de la junta de 1810. Asimismo, se habría buscado fijar una línea de continuidad que le conferiría legitimidad, al esfuerzo de incipiente organización política.

2° Porque los padres de la patria haciendo gala de un gran pragmatismo, decidieron celebrar la independencia en septiembre, para no interrumpir las faenas de cosecha agrícola propias del período estival. La razón resulta obvia, y demuestra una sabiduría práctica, en aquella naciente República de inicios del siglo XIX, la economía se sostenía fundamentalmente de la actividad agrícola. Chile era rural, y las actividades más importantes, eran las de cosecha, que se efectúan precisamente en los meses de verano. Por tanto, con un espíritu práctico notable, se optó finalmente por celebrar en septiembre, permitiendo la continuidad sin interrupciones de las cosechas agrícolas.

Es hermoso, y muy ilustrativo, leer el texto de la proclamación de la independencia de Chile, para recordar de dónde venimos: “...No permitiendo las actuales circunstancias de la guerra la convocación de un Congreso Nacional que sancione el voto público, hemos mandado abrir un Gran Registro en que todos los ciudadanos del Estado sufraguen por sí mismos, libre y espontáneamente, por la necesidad urgente de que el Gobierno declare en el día la independencia, o por la dilación o negativa.” “ Y habiendo resultado que la universalidad de los ciudadanos está irrevocablemente decidida por la afirmativa de aquella proposición, hemos tenido a bien, en ejercicio del poder extraordinario con que para este caso particular nos han autorizado los pueblos, declarar solemnemente, a nombre de ellos, en presencia del Altísimo, y hacer saber a la gran confederación del género humano, que el territorio continental de Chile y sus islas adyacentes, forman de hecho y por derecho, un Estado libre, independiente y soberano, y quedan para siempre separados de la Monarquía de España, con plena aptitud de adoptar la forma de Gobierno que más convenga a sus intereses”.

En la liberación definitiva del yugo español, pesaron dos hechos fundamentales. Por una parte, la invasión del ejército francés que gatilló el movimiento de juntas en España, y en todos los territorios sometidos al dominio español. Por otra parte, el influjo incontrolable de las ideas de la ilustración, prohibidas por la corona española, se abrieron paso llegando a América a través de libros de contrabando, y también gracias al regreso de jóvenes aristócratas criollos, formados en los ideales de la razón y de la revolución francesa.

Al cabildo abierto del 18 de septiembre de 1810, sólo estuvieron invitados vecinos connotados de Santiago, y para su ingreso debía exhibirse la esquela de invitación. Muy escasos habitantes de la modesta capital sabían leer y escribir, por lo que la incorporación al proceso de independencia de la población criolla, en su mayoría analfabeta, se daría asociada a las acciones de guerra, el ejército patriota se constituyó básicamente con peones de hacienda y gañanes, ósea, el incipiente pueblo chileno.

Más de dos siglos después, Chile celebra un nuevo aniversario de su independencia, con sendos actos republicanos. Una gran parada militar que celebra las glorias del ejército de Chile “Siempre vencedor y jamás vencido”, este año junto a su Santa patrona, la Virgen del Carmen, haciendo honor a la consagración que hicieran los padres de la patria, a la santa y venerable figura. Pero también se realiza desde los albores de la patria el solemne Tedeum, en que las principales autoridades del país y sus instituciones se reúnen en la catedral de la Iglesia Católica, en un acto de acción de gracias al Altísimo, por los dones y bendiciones derramadas sobre la patria. El Tedeum tiene un carácter ecuménico, por lo que participan representantes de las principales religiones monoteístas, junto al Cardenal, en Santiago, y junto a los respectivos obispos diocesanos en todo el país.

En un signo que honra la tradición democrática y republicana, como ha sido desde siempre, los máximos representantes de la Iglesia, dan voz a los que no tienen voz, y frente a quienes ejercen el poder político, en el ejecutivo y demás poderes del Estado, hablan con claridad y fuerza de los dolores y aflicciones de nuestro pueblo. El desempleo que agobia y sume en la desesperanza a un millón de compatriotas, el alto costo de la vida que impide a las familias trabajadoras llegar a fin de mes. La angustia en la juventud que incide en una alta tasa de suicidios. La necesidad de cuidar de la convivencia democrática, de respetar las libertades y garantías personales. En Santiago un cantor a lo divino, dejó perplejos a la pareja presidencial, no acostumbrados a un lenguaje tan directo y franco. En Magallanes, se cantó una estrofa de la “Cantata de los DDHH”, la maravillosa obra creada en 1978 en plena dictadura por la Vicaría de la Solidaridad junto a la Comisión Chilena de Derechos Humanos. Valores como la justicia, la paz y la libertad y la solidaridad, entregaron una guía, un derrotero moral, a quienes ejercen el poder. Ya veremos con el transcurrir de los días, si prospera el fuerte llamado que hizo la Iglesia a abrir caminos de encuentro, de construir puentes y abrirse a un dialogo amplio, que busque el bien de Chile.

Después de haber participado en el Tedeum de Magallanes, quedamos con el alma llena de esperanza y buenos deseos. De algún modo, se sintetiza en ese solemne acto los valores más profundos que se inculca cada día en los hogares chilenos. El preocuparse por los otros, estar junto a nuestros hermanos que pasan por momentos difíciles, no tener miedo de exigir justicia, paz o libertad. Ojalá que las reflexiones hechas por los líderes religiosos de Chile, permeen en el corazón de los gobernantes, y se encuentre la forma de aliviar los dolores de tantos y tantos compatriotas que sufren en silencio por todo el país.

Ernesto Sepúlveda Tornero

Punta Arenas, lunes 21 de septiembre 2026.- 

domingo, 13 de septiembre de 2026

MEMORIA Y FUTURO

 


Esta semana conmemoramos en todo Chile, un nuevo 11 de septiembre. Actos de homenaje, velatones, ofrendas de flores, se multiplicaron en monumentos, memoriales, cementerios y sitios de memoria de Arica a Magallanes. La decisión del ejecutivo de no realizar acto alguno en el Palacio de La Moneda, rompe con una tradición democrática y republicana que todos los presidentes y presidenta respetaron sagradamente desde 1990. Como ha sucedido en otras latitudes, el advenimiento de gobiernos de corrientes políticas de ultra derecha, inicia una verdadera batalla, un impulso de revisionismo histórico para reinterpretar con un enfoque reaccionario los hechos ya asentados en la memoria nacional.

Que un sector que se denomina “republicano”, rompa con tradiciones republicanas constituye una paradoja. Pero se ve una línea política de coherencia, si unimos esta decisión, que puede parecer menor, al proyecto de reforma constitucional, que busca dotar de facultades omnímodas al presidente de la república. Algo que no sólo los constitucionalistas, sino también centros de estudio e intelectuales de la derecha liberal, han rechazado por su notorio sello autoritario. Un nuevo estado de excepción constitucional, de emergencia, equivalente al estado de asamblea por causa de guerra, o al estado de sitio, que permitiría al presidente sin consulta al parlamento, suspender el derecho de reunión, exiliar personas, intervenir teléfonos, mensajería de WhatsApp, Telegram y otras plataformas, redes sociales, correos electrónicos, sin orden judicial. Todo esto bajo la excusa de la persecución de grupos terroristas o de crimen organizado. La atribución de esta calidad a personas u organizaciones, dependería exclusivamente de la decisión presidencial, lo que abriría un amplio campo para incluir a organizaciones sociales, gremiales, sindicatos, ONGs, sólo por sus posturas contrarias al gobierno. A juicio de los expertos sería una nueva versión del artículo 8° de la Constitución política de 1980 del original salido de la pluma de Jaime Guzmán y con la firma del dictador Pinochet.

A juicio de los expertos y políticos de oposición y centro derecha, no corresponde a herramientas de persecución criminal, sino más bien, son facultades que rompen el equilibrio entre los poderes del Estado y constituyen un verdadero riesgo para la democracia.

En retrospectiva si vemos lo que fue la campaña presidencial de 2025, no se encuentra allí antecedente alguno de una arremetida en contra de las garantías constitucionales. Menos, la intención de auto otorgarse facultades omnímodas para el control de la sociedad, sin control democrático.

En este escenario desafiante, es fundamental el rol de los centros de estudio, los intelectuales y los expertos, para dotar de una batería argumental a quienes ejercen roles políticos tanto en el gobierno como en la oposición. La democracia no se puede dar por sentada, el riesgo de derivas autoritarias de los gobernantes, no es ajeno a nuestro país. La reacción enérgica de estudiosos y también de políticos del progresismo y de la derecha liberal, ha ralentizado la ofensiva constitucional del ejecutivo.

Una mayoría parlamentaria obtenida con transacciones de diverso tipo, con el PDG y parlamentarios independientes, brinda al gobierno, un buen “juego de piernas”, avanzando casi sin necesidad de discusión. Frente a esta realidad la oposición ha pasado a la ofensiva, y este fin de semana se ha desplegado en encuentros por todo Chile. Volviendo a lo que ha sido el fuerte del progresismo, el sector logró convocar a una variopinta concurrencia de personas de organizaciones sociales, dirigentes vecinales, y una sorprendente y masiva presencia de jóvenes. Lo que abre expectativas del surgimiento de referentes de oposición en cada rincón del país. En un giro imprescindible para la buena calidad de nuestra democracia, la oposición se desprende de los atuendos del luto electoral, que se prolongó más de la cuenta. El surgimiento de nuevas temáticas levantadas por la juventud y sectores independientes, enriquecen las propuestas programáticas del progresismo, y permiten incorporar al debate público las miradas que han estado ausentes en particular en estos seis meses del gobierno conservador.

La sabia nueva y las nuevas temáticas le dan oxígeno al amplio mundo de la centro izquierda, hoy desgranado en múltiples expresiones políticas. La oposición es hoy un archipiélago de pequeños islotes, y tres grandes islas, el PS, el PC y el FA. En estos últimos cinco años se ha visto una baja ostensible del apoyo electoral del PDC, el partido de centro por antonomasia, que junto al PS constituyeron el eje de la alianza más exitosa de la historia republicana. Hoy enfrentando una realidad más diversa, este eje estructurante parece haberse desplazado, y de su consolidación dependerá sus expectativas electorales futuras.

La respuesta de la ciudadanía a la convocatoria de la oposición de este fin de semana, arroja una percepción coincidente con las mediciones efectuadas en los últimos estudios de opinión. En la población cunde la desesperanza, el desánimo, y es creciente el descontento. Es responsabilidad del progresismo sintetizar las múltiples reivindicaciones sociales en un programa viable, que permita mejorar las condiciones materiales de vida, de las vastas masas de trabajadores y trabajadoras, que en estos seis meses han visto el deterioro progresivo de sus ingresos, el alza del costo de la vida y la inestabilidad laboral.

Hoy más que nunca, se requiere de un trabajo serio y sistemático del progresismo, para informar a la población las propuestas concretas para resolver los problemas que hoy le aquejan. En este caso, no sólo la defensa de la institucionalidad democrática, ante el intento de reforma constitucional, sino también medidas económicas que permitan revertir las negativas consecuencias de las decisiones de ortodoxia neoliberal.

La tarea que tiene por delante la oposición es en varios planos, porque la lucha por la memoria y por la verdad histórica, está estrechamente imbricada en el proyecto político del progresismo. La construcción de la unidad del centro y la izquierda chilena, la oposición unida, es imprescindible para construir el dique o barrera sanitaria que impida el avance del autoritarismo. Esto porque las ideas de libertad, igualdad, y solidaridad, varios siglos después son severamente cuestionadas hoy por el proyecto de restauración conservadora. Eso es lo que está en juego en esta confrontación de ideas y proyectos político. El asalto a la constitución y al TC, es una pequeña muestra, de los excesos a los que se puede llegar bajo el pretexto de una mayoría electoral. De eso se está hablando, cuando se habla de regímenes iliberales. Gobiernos electos democráticamente, que una vez en el poder, desmontan o neutralizan los controles que garantizan el equilibrio entre los poderes.

No es un debate solo de académicos, cuando las decisiones de un jerarca omnímodo, pueden afectar la libertad personal, o pueden entrometerse en aspectos tan privados como las comunicaciones personales de cualquier vecino o vecina de algún barrio del país.

Está en juego mucho más que si se conmemora o no se conmemora el golpe de Estado que puso término a la democracia más antigua de Latinoamérica. Está en juego la forma en que nos relacionamos en nuestra sociedad, y la forma en que concebimos a nuestro país.

Ernesto Sepúlveda Tornero

Punta Arenas, lunes 14 de septiembre de 2026.-


domingo, 6 de septiembre de 2026

PARTIÓ CAMILO

 


Por estos días por los medios de comunicación tradicionales, prensa, radio y televisión, pero también, en forma masiva, a través de redes sociales, nos hemos enterado en detalle de la sensible partida del líder socialista Camilo Escalona Medina. Conocido por todos simplemente como Camilo. Hasta los más recónditos rincones del territorio nacional ha llegado su voz y las imágenes de su militancia activa y consecuente. Para quienes compartimos sus ideales y principios, lo ocurrido es un verdadero mazazo. Pese a estar prevenidos de la delicada condición de salud de Camilo, el aviso de una compañera que permanecía junto a su lecho, nos dejó en un estado de conmoción muy grande. Siendo muchos hombres y mujeres que por todo el país conocieron de sus afanes, construimos este recuerdo junto a quien fuera su compañero y amigo por décadas, nuestro querido ex parlamentario socialista Pedro Muñoz Aburto, quien rememora así:

La primera vez que Camilo llegó en clandestinidad a Punta Arenas fue en el año 1987, viajó a reunirse con la dirigencia socialista magallánica de esa época, ahí fue donde lo conocí. Camilo había regresado clandestinamente al país, dado que estaba en el exilio desde 1973. Nunca lo habíamos visto y por razones obvias de seguridad, no se enviaban fotos previas a los encuentros.

En una escena que los jóvenes de hoy podrán imaginarse viendo las películas de la guerra fría. Se debía adoptar toda clase de resguardos para impedir que el aparato de inteligencia del régimen supiera de los movimientos de los dirigentes socialistas clandestinos. Posteriormente, en el año 1988, en plena dictadura, y en las horas cruciales de la lucha contra el dictador, Camilo, fue el principal orador de uno de los grandes actos de la izquierda patagónica, realizado en el ahora desaparecido Gimnasio de la Confederación Deportiva. También recordaba, Pedro Muñoz, como ya en democracia, y siendo ambos parlamentarios, recorrieron muchas veces, Puerto Natales, Porvenir, y casi todas las comunas de la Región. Camilo muchas veces declaró que admiraba la historia sindical y del campesinado magallánico, y que, sin duda, ese legado histórico fue un gran aporte a la figura de Salvador Allende. Este tema lo expuso en una ocasión en la Universidad de Magallanes, donde exhibió su especial oratoria.

              Asimismo, recordaba y destacaba de este buen amigo, su sentido del humor, su pasión por la lectura de todo tipo, su cultura, y su fervor por la buena política; además de su honestidad, lealtad a toda prueba, su indiscutible rectitud, incorruptibilidad, respeto a las instituciones, y su eterno e inclaudicable compromiso con el pueblo chileno y los más desposeídos, todo lo cual cristalizó en una vida de compromiso Socialista.

Es muy simbólico que Camilo haya partido un 4 de septiembre, siendo como era un activo promotor de las ideas y del legado democrático de Salvador Allende, se va justo el día en que recordamos el triunfo de la Unidad Popular, de la revolución con empanadas y vino tinto. El proceso único en el mundo que pretendió construir una sociedad más avanzada, dentro de la institucionalidad democrática. Este sería el sello de la vida política de Camilo, trabajar denodadamente para construir una alternativa socialista en democracia, pluralismo y libertad. Habiendo sido testigo directo, del golpe artero y sanguinario que la ultraderecha realizó en conjunto con las FFAA, consagró su vida a trabajar por la unidad. En un maravilloso video que se ha difundido por las redes del PS, sale Camilo dando un discurso que improvisó sobre una tarima, hablando en una población, hablando con el pueblo mismo. En este discurso, con una claridad y una fuerza inigualables, llamaba a construir una sociedad más justa, donde los frutos del progreso no sólo lleguen a unos pocos, sino que se distribuyan equitativamente. Para esto, llamó a forjar la unidad social y política del pueblo. El único camino viable para realizar las transformaciones que Chile necesita.

Decenas de políticos de todos los colores, incluso los adversarios, de centro derecha y ultra derecha, han reconocido en Camilo, a un líder político consecuente, franco y siempre dispuesto al dialogo. Hasta el presidente Kast se hizo presente en la clínica para dejar sus respetos. Más allá de las obvias diferencias, este es un gesto que honra a la democracia chilena. Y marca una pauta de cómo se debe tratar a los adversarios políticos. Con respeto. En el mismo sentido, el gobierno de Chile dispuso dos días de duelo nacional por su condición de ex presidente del Senado de la República.

El homenaje y recuerdo de las organizaciones de trabajadores, la CUT y los sindicatos más importantes, muestran a un dirigente comprometido con la lucha de los trabajadores por condiciones dignas de trabajo y remuneración. En tanto el tributo del Club deportivo Colo-Colo, con la camiseta alba llevando el número 1 en el dorsal y el nombre “Escalona” en la espalda, simbolizan la afición de toda la vida por el equipo popular, junto a su féretro se entonó el himno que cada domingo cantan millones de hinchas de Arica a Magallanes.

Entre tantas expresiones de admiración y aprecio, recuerdo en una ocasión, años atrás cuando Camilo era presidente del senado, fue invitado a exponer su visión del país ante los obispos de Chile. La conferencia episcopal solía invitar personalidades de distintos ámbitos para conocer de primera mano los temas que estaban en el tapete público. El caso es que fue tan buena la impresión que causó la presentación de Camilo, que un amigo obispo me dijo “Casi me cambio”. Así era Camilo, sus convicciones eran tan fuertes y sus ideas tan claras, que en el debate público pocos le llevaban el ritmo. Y era capaz de desarmar los argumentos de sus contradictores, sin perder el humor, matizando de vez en cuando un duro discurso con frases graciosas. Como cuando advirtió al ex candidato y ex alcalde Joaquín Lavín que, si insistía en sus posturas, iba a quedar “Cubierto apenas por una zunga”.  Una forma creativa de decir que iba a quedar en pelotas.

Una notable entrevista de la periodista Matilde Burgos de hace un tiempo atrás, dejó retazos de la vida de Camilo, poco conocidos. El más impactante –relatado también en sus memorias- es el que cuenta lo que pasó en su casa, entre las 7 y las 8 de la mañana del 11 de septiembre del 73´. Su madre le prepara un desayuno más contundente que lo habitual, ya se sabe del golpe por la transmisión radial del presidente Allende. Camilo cuenta con sólo 18 años -un menor de edad en esa época-, su mamá lo despide diciendo, “No quiero que a mi casa vuelva un cobarde”. Camilo salió sin saber que no regresaría a esa casa hasta 15 años después. En la calle lo esperaba la persecución, el exilio, y una vida de trabajo en la clandestinidad, organizando la resistencia a la dictadura. Un niño forjado en el rigor espartano, dio paso a un hombre tenaz, valiente y decidido.

Habiendo vivido experiencias tan duras, situaciones límite, se hubiera justificado una actitud revanchista, rencorosa, pero no fue así con Camilo, quien siempre fue una persona llana y abierta al dialogo. Asimismo, el apego a la institucionalidad democrática de Camilo fue ejemplar. Aun en el fragor de la disputa en los años 90´ entre los auto flagelantes (críticos del sistema y partidarios de hacer cambios más rápido) y los auto complacientes (satisfechos con la marcha normal del gobierno), Camilo siempre mantuvo una lealtad férrea al presidente de la república. Aylwin, Frei y la presidenta Michelle Bachelet en sus dos períodos, contaron con un consejero prudente y anticipado. Su vasta experiencia política la entregó con generosidad a los jefes de Estado, y durante los cinco períodos en que fue presidente del PS, contribuyó a la unidad de la coalición progresista. No es casual que el presidente Boric, le haya brindado sentidas y agradecidas palabras. Nos consta como Camilo convenció e insistió para mantener el apoyo y la colaboración con el gobierno de Boric, cuando en su primer año se encontraba en su punto más bajo. Fue paciente y tolerante con una actitud inicial de arrogancia y soberbia, que los sucesivos errores obligaron a abandonar a la camada de nuevos políticos. Finalmente, lo que queda es ese agradecimiento del presidente Boric y su entorno, a quien permitió cerrar filas tras el gobierno progresista, permitiendo su continuidad y finalización dentro del cauce institucional.

Camilo también dejó un legado literario, con casi una docena de libros publicados, su obra aporta a la historia social y política de Chile. Es testimonio de una época fuerte lo que se grafica en los nombres de algunos de ellos: De Allende a Bachelet, una vida política (2012), Duro de matar (2014), y La democracia nos exige más (2014). Son una síntesis de su pensamiento y de su praxis política.

Las muestras de cariño de la militancia socialista y de los vecinos de a pie, se sucedieron en el tránsito hacia la sede del PS y en el velatorio. Ilustres figuras del Estado de Chile se turnaron para hacer guardia de honor junto al féretro de Camilo en la sede del congreso nacional en Santiago. La figura política más importante del PS, la presidenta Michelle Bachelet hizo guardia en honor a quien fuera un compañero fiel y un soporte leal en sus dos gobiernos. El ex presidente Frei, la presidenta del Senado, ministros de estado, mostrando que el que parte es una figura mayor de nuestro país. No está demás decir que estamos despidiendo a un político, a alguien que consagró su vida a la noble tarea de construir una sociedad más justa y solidaria, el que parte, es un dirigente imprescindible del socialismo chileno, pero deja atrás una siembra abundante de hombres y mujeres que hoy ejercen liderazgo, y que él con la visión preclara de los grandes líderes, los recibió y acogió en la JS, los formó y acompañó en su crecimiento, y hoy les entrega la posta. La tarea es enorme, pero es una sola, construir la unidad social y política del pueblo de Chile. Detrás de eso estaremos en cada rincón de la patria.

¡Compañero Camilo Escalona, presente! ¡Ahora y siempre!

Ernesto Sepúlveda Tornero

Punta Arenas, lunes 7 de septiembre de 2026.

domingo, 30 de agosto de 2026

LA MONTAÑA RUSA DE MARIO MARCEL

 



El 18 de agosto recién pasado recibimos en Magallanes la visita del ex ministro de Hacienda Mario Marcel, por la presentación de su libro “La montaña rusa”. En un auditorio Ernesto Livacic de la UMAG, repleto de gente de todas las edades y oficios, la actividad contó con la participación de la ex senadora Carolina Goic y el presidente Gabriel Boric, quienes actuaron como presentadores del libro. No es frecuente que un economista concite tal grado de interés del público en general, no ya del círculo de políticos, académicos o actores públicos. Se vio entre la concurrencia a un buen número de jóvenes, lo que habla bien de la casa de estudios en orden a motivar el interés en la economía del país. Tuve el privilegio de llegar con mi librito y el destacado ex ministro tuvo la amabilidad de escribir una dedicatoria. Dicho sea de paso, comprar libros sigue siendo prácticamente un suntuario, un lujo ajeno a la canasta familiar de las familias trabajadoras. Un pendiente de las políticas públicas.

Las intervenciones de los ilustres presentadores tal vez se extendieron más de la cuenta. Quizás motivados por la gran cantidad de público. De hecho, en el caso del presidente Boric dejó varias reflexiones, más bien dirigidas al país que a los pacientes espectadores. Entre las frases más vistosas, sin duda está el reconocimiento de haber incurrido en un error en el diseño original “El más viejo después de Marcel, era yo”, lo que motivó las risas de la concurrencia, y del presidente mismo. Comentó como al corto andar, ese diseño mostró insuficiencias, dada la necesidad de contar con más gente con experiencia. Otra frase citable es una más destinada a equilibrar las cosas, después de los elogios a Marcel, Tohá y el sector del socialismo democrático. Señaló que él no formaba parte de “Corea del Centro”, para alejarse de quienes proponen soluciones moderadas a los problemas sociales, reivindicando una postura de izquierda radical. Luego matizó esta expresión, refiriéndose que en la lucha contra la desigualdad se debía tener un compromiso sin matices. Lo que por cierto podría decir cualquier simpatizante del progresismo. Su reflexión respecto a la conducción económica responsable de Marcel, la contrastó con decisiones adoptadas por su sector político, e incluso votaciones de él mismo como diputado a propósito de los retiros de fondos. Allí hizo un reconocimiento a la ex senadora Goic, quien en el último retiro votó en contra, asumiendo ataques personales como consecuencia.

Al cabo de más de una hora de los presentadores, cuando ya quedaba la duda de quién había escrito el librito. Finalmente le correspondió intervenir a Mario Marcel, un verdadero hombre de Estado. De profesión ingeniero comercial y economista de la Universidad de Chile, es Master en economía de la Universidad de Cambridge. Ingresó en 1990 a la Dirección de Presupuestos como asesor en finanzas públicas y luego subdirector de Racionalización y Función Pública en 1996.  Durante el gobierno del presidente Lagos fue Director de Presupuestos de 2000 a 2006. Durante el gobierno de la presidenta Bachelet, Consejero del Banco Central a partir de 2015 y presidente del instituto emisor a contar de 2016. Cargo que detentó hasta el año 2022, pasando del gobierno de la Presidenta Bachelet al del Presidente Piñera. Siendo nombrado ministro de Hacienda por el presidente Boric, cargo que sirvió desde marzo de 2022 a agosto de 2025.

Mario Marcel, recordó la noche en que recibió al presidente electo en su casa, hasta donde llegó para invitarlo a formar parte de su gabinete. Señala que, revisando su biblioteca, Boric encontró un libro que trata sobre el gobierno del primer ministro británico Clement Attlee. Narra la historia del líder laborista que derrotó ni mas ni menos que al primer ministro que ganó la Segunda Guerra Mundial, Winston Churchill. Attle gobernó el Reino Unido entre 1945 y 1951, y tiene una importancia trascendental por ser quien fundó el Estado del bienestar en Inglaterra, y creó el Servicio Nacional de Salud (NHS). Marcel consigna este dato, como referencia considerando el programa del gobierno progresista.

El nombre que escogió para el libro, alude a la serie de eventos que impactaron en la economía y la sociedad chilena en el período en que estuvo como presidente del Banco Central, y luego como ministro de Hacienda. El estallido social de 2019, la pandemia SARS COVID 2, y el shock de los retiros de fondos de pensiones. La economía era como un carro de la montaña rusa, que subía y bajaba de forma brusca. Marcel narra en primera persona -en forma bastante amena, hay que decirlo, para que se animen a leerlo personas comunes y corrientes-, se incluyen conversaciones sostenidas con el difunto presidente Piñera, con el ministro de Hacienda Larraín y también con el ministro Ignacio Briones. El finado Piñera, que como todos sabemos, también era economista, por su forma de ser gustaba de estar encima de todos los temas, entrando hasta el detalle mismo de los asuntos.

Para todos quienes vivimos en carne propia como ciudadanos, como jefes de hogar o como estudiantes, los sucesos de 2019 a 2024, leer el libro de Marcel, muestra lo que pasaba tras bambalinas, lo que se conversaba en la esfera del poder. El trasfondo de las decisiones económicas que se tomaron tanto para responder a las demandas múltiples del estallido social. Como también las complejas decisiones que se adoptaron para responder al riesgo de la pandemia, que se llevó a muchos compatriotas.

Sin asomo de arrogancia, más bien, mostrando una humildad notable, Mario Marcel no rehúye reconocer lo complejo de las decisiones que se tuvo que adoptar en el Banco Central, institución autónoma responsable de la estabilidad de la economía, y el control de la inflación. Fue fundamental el análisis de las experiencias acumuladas tanto en la crisis de 1982 en Chile, como, asimismo, las respuestas de las instituciones económicas a la crisis sub prime de 2008, que impactó en todo el mundo. Sin lugar a dudas el libro es también una fuente de estudio, incluye datos referenciados de fuentes públicas, por lo que cada evento que se describe cuenta con adecuado respaldo cuantitativo.

Sobre la respuesta a la pandemia, los hechos que relata Marcel, reflejan una actuación muy proactiva del presidente Piñera, quien asumió con mucha energía la búsqueda de soluciones que permitieran conseguir las suficientes vacunas para proteger a la población. Gracias a esta decisión política, el Estado de Chile dispuso de cuantiosos recursos para comprar en verde a los laboratorios que desarrollaban las vacunas. Por eso que nuestro país contó antes que cualquier país latinoamericano con vacunas oportunas y en número suficiente. Lo mismo ocurrió cuando fue necesario disponer de equipos de ventilación mecánica. Más allá de las legítimas diferencias políticas que se pudo tener con el presidente Piñera, se le debe reconocer y brindar los honores que corresponde por la decidida acción política que salvó vidas.

Conviene en este aspecto, consignar que, dentro de sus más férreos detractores, en la conducción económica en pandemia, se mantuvieron inflexibles los políticos de la ultra derecha chilena. También destacaron en esta oposición implacable, conocidas políticas como la señora Giles, quien fue una de las promotoras más activas de mantener en forma permanente los retiros de fondos de pensiones. Marcel narra la forma brutal en que esta política atacó a la senadora Provoste, quien impulsó la propuesta de “Mínimos comunes” para construir entre gobierno y oposición una plataforma razonable y concreta. Se entiende ahora, el móvil de los sectores políticos que, desde la irresponsabilidad y el ataque personal, construyeron una base de apoyo para asaltar el poder. La acción de estos políticos, Marcel la denomina el Schock populista, y los nefastos efectos sobre la inflación, se prolongaron hasta 2024.

Los economistas Sebastián Edwards y Stephany Griffith-Jones comentan el libro, y recomiendan su lectura, que como ya se ha dicho no es sólo para los entendidos o los intelectuales, sino para todo aquel que se interese por los temas que atañen a todos en la esfera pública.

Se ha destacado la responsabilidad y seriedad con la que Mario Marcel desempeñó los importantes cargos públicos que sirvió en Chile, así como los cargos ejecutivos que tuvo en el BID, en el Banco Mundial y en la OCDE. Estamos, amigas y amigos, ante un economista de fuste, un verdadero hombre de Estado que ha prestado un servicio invaluable a la patria.

Considerando las importantes decisiones que se tomaron en el período del estallido social, durante la pandemia, y luego para enfrentar las consecuencias del shock populista, debemos dar gracias al cielo que quien condujo la billetera fiscal fue Mario Marcel. También hay que pegarse con una piedra en el pecho de que tuvimos de presidente otro economista, un político de centro derecha que supo tener la flexibilidad para responder a ese desafío. Mejor no imaginar cómo hubiese sido con otros protagonistas.

Ernesto Sepúlveda Tornero

Punta Arenas, lunes 31 de agosto de 2026.-


domingo, 23 de agosto de 2026

LOS 50 AÑOS DE LA VICARÍA DE LA SOLIDARIDAD

 


Esta semana se conmemoró en Magallanes a la Vicaría de la Solidaridad, este año se cumplieron los 50 años desde su creación, el 1 de enero de 1976. En un auditorio repleto de gente, ex prisioneros políticos, integrantes de las agrupaciones de DDHH, voluntarios de CÁRITAS CHILE, abogados de DDHH, autoridades del Gobierno Regional y representantes de la delegación presidencial y funcionarios del gobierno. La actividad fue presidida por el obispo de la Diócesis de Magallanes, Oscar Blanco y conducida por el sacerdote diocesano Marcos Buvinic. Participó como panelista doña Paulina Echeverría, quien se desempeñó como encargada de la Pastoral de los DDHH del obispado de Punta Arenas. Ella recordó cómo impactó el golpe de Estado en la vida familiar y comunitaria de la ciudad. La ruptura de amistades y relaciones sociales, instalándose la sospecha entre vecinos, el temor presente en todo momento. En Magallanes, colaboraron con la pastoral de DDHH decenas de voluntarios, que con coraje y valentía brindaron su tiempo, y arriesgaron su propia seguridad para aliviar la angustia y el dolor de otros. Doña Paulina recordaba cuando llegaron los primeros relegados a la zona, en la audiencia había numerosos jóvenes, que no conocían lo que significaba ese término. Contó la historia de ese joven detenido y torturado en Santiago, que en total desconocimiento de sus familiares y amigos, fue sacado del lugar de detención y enviado al lugar más distante que pudiera existir. Con una crueldad difícil de dimensionar, a esa persona se la envío a cumplir con su relegación a la Villa Cameron en la Isla Tierra del Fuego, casi 400 kilómetros de distancia de Punta Arenas, que en aquel tiempo tomaba más de 6 horas llegar. El joven relegado sólo vestía ropa de verano, no apta para las inclementes temperaturas de la zona. Según recuerda doña Paulina, solicitó a través de Radio Presidente Ibáñez la colaboración de la comunidad, y esta respondió aportando ropa de invierno adecuada y nueva. Asimismo, hubo que conseguir una familia que recibiera al relegado a su llegada a Cameron, lo que se consiguió a través del Párroco de Porvenir. Con mucha emoción de los presentes, se recordó que en el aeropuerto para retornar a su casa el joven relegado le dio las gracias, y preguntó “Que hago yo para ayudar”. La respuesta la dio el pueblo de Chile, que se reunió en torno a parroquias y capillas por todo el país, participando en comunidad, para colaborar, para asistir. En Magallanes la pastoral de DDHH, también coordinó con CÁRITAS, el trabajo de 14 comedores solidarios, que alimentaron a miles de personas, durante la crisis económica de 1982. El aplauso de los presentes a doña Paulina fue muy grande, por la dedicación y entrega al cuidado de quienes más lo necesitaban.

Otro testimonio relevante fue el del profesor Baldovino Gómez Alba, quien fue detenido en Cerro Sombrero, en Tierra del Fuego en la escuela donde hacía clases. Baldovino fue trasladado a cinco distintos ilegales de detención, donde fue objeto de maltratos y tormento físico. Posteriormente fue enviado al campo de prisioneros que la Armada de Chile había construido mucho antes del golpe de Estado en la Isla Dawson. La voz potente de Baldovino Gómez, no tiene rencor ni clama por venganza. Recordó la “Banalidad del mal” de Hannah Harendt, ya que los funcionarios de las fuerzas armadas que realizaban los interrogatorios bajo tortura, cumplían con horarios de oficina. A la hora de almuerzo interrumpían los tormentos, para ir a buscar a sus hijos al colegio, y almorzar con su familia. Después de almuerzo se retomaban los interrogatorios. De hecho, Baldovino recordaba que en el lugar de detención de Colón 636 de Punta Arenas, llamado “El palacio de la sonrisa”, desde sus calabozos escuchaban a oficinistas escribiendo a máquina. Quienes ejecutaron las órdenes eran personas comunes y silvestres, incluso en Punta Arenas quienes torturaron fueron integrantes de la banda, músicos, ejerciendo como torturadores.  

A los jóvenes presentes en la sala, el representante de los prisioneros políticos, los instó a que nunca dejen de luchar por sus convicciones, que persigan sus sueños y valoren la democracia, que fue recuperada con mucho esfuerzo. Ver a los jóvenes de Magallanes interesados en conocer más de la historia política y social de su región es algo muy motivador y genera expectativas de una nueva generación de ciudadanos conscientes de sus derechos.

A su turno, el director regional del INDH Cristian Figueroa Fuentealba relevó el carácter universal de los DDHH, y la obligación del Estado de Chile de garantizar a todos sin excepción su libre ejercicio.

Las personas que fueron víctima de detenciones ilegales, tratos crueles, tormento, o fueron asesinados de formas inimaginables, eran personas de trabajo, obreros, oficinistas, profesionales, estudiantes, en muchos casos menores de edad. Se trataba de personas que no habían cometido falta o delito alguno, no portaban armas ni explosivos, ni representaban una amenaza para la seguridad nacional. Lo que demuestra que no existió justificación alguna para las detenciones practicadas por los esbirros de la dictadura civil militar. Así quedó acreditado en el Informe Rettig de 1990, y en el informe de la Comisión Valech, así como en los miles de juicios que cuentan ya con sentencia condenatoria en contra de ex militares que cumplen pena de presidio.

Los abogados que ejercieron la defensa de los DDHH en Magallanes, constituyeron posteriormente la Comisión de DDHH (CDH), que escribió con letras de oro la defensa de la vida y la libertad de miles de personas. Dentro de ellos estuvo don Juan Vivar y don René Bobadilla. En Santiago estuvieron entre muchos otros Roberto Garretón, Fabiola Letelier, Jaime Esponda e Ignacio Walker. En tanto en la defensa de acusados en Consejos de Guerra, en Valparaíso, destacó el abogado magallánico Pedro Muñoz Aburto, que en todos sus casos logró conmutar condenas a muerte, por el extrañamiento. Salvando la vida de hombres y mujeres jóvenes cuya única falta fueron sus convicciones políticas. Otros recordados abogados de la CDH fueron doña Laura Soto, y don Hernán Quintana Sepúlveda, quienes alegaron decenas de recursos de amparo interpuestos en favor de víctimas de detenciones ilegales en Valparaíso y Viña del Mar.

Dentro de las reflexiones posteriores que nos surgieron, está la paradoja de conmemorar la labor invaluable de la Vicaría de la Solidaridad, en el mismo momento en que el actual gobierno presenta una reforma constitucional que pone en riesgo las garantías y libertades que tanto nos costó recuperar. La libertad y la democracia jamás deben darse por sentado.

Demostrando que la Iglesia Católica aún ostenta una adhesión importante en la comunidad magallánica, la convocatoria congregó a una gran cantidad de gente, había personas de derecha e izquierda. Yo mismo estuve sentado al lado de un conocido abogado y dirigente político de derecha, que cabe señalar, valora el trabajo de la Vicaría de la Solidaridad, y no está de acuerdo para nada con la reforma constitucional propuesta por el actual gobierno.

              Al término de la actividad, el padre Obispo invitó a los presentes a rezar un Padre Nuestro. Puede parecer inusual en una actividad de este tipo, pero la inmensa mayoría nos unimos en esa oración. Sí amigas y amigos, no sólo las personas de derecha profesan la religión católica. Como ha sido desde siempre en nuestro país, las numerosas personas de izquierda somos católicos. El pueblo es creyente, hasta la gran Violeta Parra de conocida militancia comunista, acostumbraba decir “A mí, a Jesusito no me lo quita ni el comité central”. Y así nos vimos la tarde del jueves 20, emocionados todos, los de una vereda y la otra, rezándole a Dios, con la esperanza que nunca más en Chile, se persiga y aniquile a nuestro pueblo, y con el firme propósito y anhelo de lograr construir una sociedad mejor para nuestros hijos e hijas.

Ernesto Sepúlveda Tornero

Punta Arenas, lunes 24 de agosto de 2026.-


domingo, 16 de agosto de 2026

UN AMOR NO CORRESPONDIDO: GOBIERNO DE CHILE Y TRUMP

 


La publicación de un video oficial del Departamento de Estado de Estados Unidos volvió a instalar en el centro del debate uno de los conceptos más controvertidos de la política exterior estadounidense: la Doctrina Monroe. La presentación coincide con la realización esta semana en Panamá de un nuevo encuentro de la iniciativa “Escudo de las Américas”, programa que reúne a los países con gobiernos afines a la línea política de Trump. De lo que se trata es de materializar la estrategia de política exterior de los Estados Unidos, que se lanzó en diciembre de 2025, como una reedición de la doctrina Monroe. Aunque el gobierno de Chile no ha adherido formalmente a esta iniciativa, sí ha participado de los dos encuentros realizados hasta ahora. En esta segunda reunión el ministro de guerra de Trump, Pete Hegseth pronunció un encendido discurso anunciando una nueva era de dominio y control estadounidense sobre lo que denominó su “patio trasero”. Dentro de esta verdadera bravata, el secretario de Guerra llamó a los países latinoamericanos a aumentar su gasto en defensa, a realizar acciones en contra del narco tráfico, y abandonar la Corte Penal Internacional. Entre los presentes en Panamá se encontraba el ministro de Defensa Nacional, Fernando Barros, quien marcó distancia manifestando que el gobierno de Chile evaluará la propuesta de EEUU, y entregará una respuesta en noviembre. Asimismo, manifestó que Chile no es el patio trasero de ningún país.

Como pocas o casi ninguna vez ha ocurrido en estos meses de la actual administración, la breve frase del ministro Barros, contó con apoyo transversal. Lo mismo ha ocurrido con la declaración del canciller Pérez, en el sentido de que Chile no abandonará la Corte Penal Internacional.

              Las expresiones de representantes del gobierno de Trump denotan una clara visión imperialista, que ya sufrió el continente y el mundo en el siglo XX. La referencia a la doctrina Monroe, alude a lo que se considera los fundamentos de la política exterior de Estados Unidos, contenidos en el mensaje anual al Congreso de la Unión, del presidente James Monroe, el 2 de diciembre de 1823. Los cuatro puntos fundamentales fueron:

1.-Estados Unidos no interferiría en los asuntos internos ni en las guerras entre las potencias europeas;

2.- Estados Unidos reconocía y no interferiría con las colonias y dependencias existentes en el hemisferio occidental;

3.- El hemisferio occidental estaba cerrado a la colonización futura;

4.- Cualquier intento por parte de una potencia europea de oprimir o controlar a cualquier nación del hemisferio occidental se consideraría un acto hostil contra Estados Unidos.

 El discurso de Monroe de 1823 se inspira en la preocupación que existía tanto en Gran Bretaña como en Estados Unidos, de que las potencias continentales intentaran restaurar las antiguas colonias de España en Latinoamérica. Estados Unidos también estaba preocupado por las ambiciones territoriales de Rusia en la costa noroeste de Norteamérica. Lo que en los hechos ocurrió es que las llamadas potencias continentales no tenían aparentemente intenciones serias de recolonizar Latinoamérica. Por lo que la declaración política de Monroe fue ignorada durante décadas fuera de los Estados Unidos. De hecho, en 1833 el Reino Unido ocupó las Islas Malvinas, sin oposición de los Estados Unidos. Esta doctrina se volvió a invocar en 1845 y en 1848, cuando el presidente James K. Polk, advirtió a Gran Bretaña y España que no establecieran posiciones en Oregón, California ni en la península de Yucatán, en México. Polk reinterpretó la doctrina en función del espíritu imperante del Destino Manifiesto, que afirmaba que las naciones europeas no debían interferir con la expansión territorial proyectada por Estados Unidos.

Al concluir la Guerra de Secesión, Estados Unidos concentró tropas en el Río Grande para apoyar la exigencia de que Francia retirara su reino títere de México. En 1867, en parte debido a la presión estadounidense, Francia se retiró. A medida que el poderío militar y económico de los Estados Unidos se fue acrecentando, la doctrina Monroe se fue reinterpretando y extendiendo. Así ocurrió en el período del presidente Theodore Roosevelt en 1904 añadió el “Corolario de Roosevelt” a la Doctrina Monroe estableciendo que, en casos de faltas flagrantes y crónicas por parte de un país latinoamericano, Estados Unidos podía intervenir en los asuntos internos de ese país. Ese fue el fundamento de las intervenciones efectuadas durante el siglo XX en países de América Latina, especialmente en el Caribe.

Durante las largas décadas de la guerra fría, el gobierno de los Estados Unidos ejerció con mano de hierro el control de América Latina. La doctrina de la seguridad nacional surgida en los años 60´ para neutralizar la influencia de la Unión Soviética en el continente, fue inoculada a los institutos armados y a la oficialidad de las fuerzas armadas de todo el continente. Fueron los años dorados de la Escuela de las Américas de Panamá, donde se graduaron quienes luego encabezarían, los organismos de represión y exterminio de las dictaduras militares.

El anuncio efectuado esta semana por el gobierno de Trump, renueva los impulsos policíacos y cuasi imperiales del gobierno de los Estados Unidos sobre el hemisferio occidental, y constituye una señal de alerta para el gobierno de Chile. Ni los gestos de cercanía demostrados, como el participar del Escudo de las Américas, ni la decisión de salir de la Organización de países no alineados, ha servido para complacer al jerarca norteamericano. Los gestos amistosos no han sido correspondidos, Chile ha sufrido la imposición de arancel del 12,5% sin ninguna contemplación, peor aún, hoy ha sido incluido en un listado de países que supuestamente estarían violando las normas arancelarias aplicadas por Trump a productos chinos.

Estamos conscientes de la cercanía ideológica de la actual administración con el gobierno de Trump, y que es facultad del presidente de la república la conducción de la política exterior, pero como dice un slogan de una histórica radio: “La verdad está en los hechos”. Y los hechos nos muestran de manera categórica que ni la adhesión incondicional y entusiasta a la estrategia imperialista de Trump, va a librar a nuestro país de la arbitrariedad y el chantaje. Someterse con la esperanza de un trato benévolo, traiciona nuestras tradiciones republicanas. Una errada decisión en esta materia expone al país a perjuicios directos e indirectos que no se pueden dimensionar.

Como en tantos otros aspectos de la vida pública, en una sociedad democrática, no parece ser la mejor solución, la imposición sin debate de la postura del gobierno de turno. La adhesión automática al ideario político de Trump, del cual la administración actual es tributaria, generaría un conflicto político de proporciones bíblicas, justo cuando el oficialismo busca retomar la agenda. Como hemos dicho innumerables veces antes, lo recomendable es el dialogo, los ex cancilleres de los gobiernos progresistas, y los ex presidentes y ex presidenta tienen mucho que aportar en este ámbito. Experiencia invaluable que Chile no puede desperdiciar.

Ernesto Sepúlveda Tornero 

Punta Arenas, lunes 17 de agosto de 2026.-

Ver más en:

https://www.britannica.com/event/Monroe-Doctrine/Application-and-extension-of-the-Monroe-Doctrine

 https://elpais.com/internacional/2025-12-05/trump-advierte-de-que-europa-se-enfrenta-a-la-desaparicion-de-su-civilizacion.html

https://www.biobiochile.cl/noticias/nacional/chile/2026/08/11/eeuu-revive-la-doctrina-monroe-y-apunta-a-crear-un-protectorado-hemisferico-que-incluiria-a-chile.shtml

 

 

domingo, 9 de agosto de 2026

CHILE EN CRISIS

 


Contracción de la economía chilena de un 15%, costo de la crisis de un 41% del PIB, desempleo de un 25%. Estas alarmantes cifras, no son del Chile actual, sino de aquél de la crisis del año 1982. ¿Por qué lo menciono?, porque entre otras causas la magnitud y profundidad de la crisis provino de erradas decisiones de la autoridad. En este como en otros temas técnicos, los mandamases de la junta de gobierno, que ejercían el control del país, contaron con diligentes asesores civiles. En el ámbito económico eran los conspicuos economistas de la UC y con post grado en la escuela de economía de la Universidad de Chicago, Los tristemente célebres “Chicago Boys”. Más de cuarenta años después, las mismas aves se escuchan trinar. La crisis del año 82´es materia de estudio en la academia, incluso en la UC la han enseñado algunos de sus protagonistas, con la benevolencia de la mala memoria colectiva, y empoderados gracias al trato amable del poder.

Según el estudio “La crisis financiera chilena de los años ochenta”  (MARSHALL, ENRIQUE, 2009)     elaborado por el consejero del Banco Central Enrique Marshall, dentro de las causas de la crisis de 1982 se puede identificar, entre otras, el tipo de cambio fijo que favoreció  el endeudamiento en moneda extranjera, y descalces cambiarios. En este período, se produjo un boom de consumo, facilitado por un dólar a 39 pesos, que produjo la irrupción de artículos de importación. En las casas de los trabajadores empezaron a verse electrodomésticos de todo tipo, facilitado por su bajo precio, pero también por la masificación del crédito.

Según Marshall, la autoridad económica no prestó atención a la masiva expansión del endeudamiento y el gasto privado.  Asimismo, hubo deficiencias de regulación y supervisión:

-Liberalización financiera sin contrapesos.

-Re-privatización de los bancos intervenidos durante el régimen de la Unidad Popular, y autorización para el ingreso de nuevos bancos sin evaluación de la solvencia de los propietarios. Los bancos existentes en Chile pasan de ser menos de diez en 1975 a más de 70 bancos en 1983.

              En medidas que solo pueden entenderse desde una visión ideológica neoliberal extrema, junto a la facilitación de la creación de nuevos bancos, se restaron recursos y atribuciones a la Superintendencia de Bancos, debilitando la institución cuya finalidad es velar por el buen funcionamiento de la ley de Bancos.

              Una institucionalidad debilitada, con un tipo de fiscalización laxa, no pudo impedir la proliferación de toda clase de infracciones legales o reglamentarias, como traspasar los límites de crédito. No se prestó atención al descalce producido, cuando clientes con flujo de ingresos en pesos, se endeudaban en dólares.

              Otro importante factor de la crisis, fue que no se limitó, el crédito entre empresas relacionadas. ¿Cómo operaba este sistema? Los propietarios de los que por ese entonces se denominaba “grupos económicos”, controlaban al mismo tiempo bancos comerciales y empresas del sector productivo, fábricas, inmobiliarias o establecimientos comerciales. Aprovechando al máximo las ventajas que les brindaba una legislación creada a su medida, los bancos otorgaban créditos hasta el 50% e incluso más, de la cartera total de las empresas del mismo grupo económico. Se evadía con facilidad y sin consecuencias los controles de riesgo de la banca tradicional.

              Si las empresas del grupo tenían alguna dificultad para servir la deuda, el banco del grupo les otorgaba una renovación automática (conocido como Rollover), se les daba nuevos créditos para que de este modo los préstamos originales figuraran al día.

              Como advirtieron tardíamente los expertos, una vez que la crisis estalló, que la falta de transparencia, al no existir balances consolidados, impidió a la Comisión para el Mercado Financiero (CMF) o al regulador detectar el alto nivel de insolvencia oculto.

              Cuando en 1982 se abandona el tipo de cambio fijo, la crisis estalla y las empresas productivas entran en insolvencia, produciendo la caída de los bancos relacionados.

              Dentro de las paradojas que se han dado en nuestra historia, esta es sin lugar a dudas, una de las más grandes, el sector ultra neoliberal que propició las condiciones para la proliferación de bancos sin control alguno, debió disponer medidas económicas para tomar el control estatal de la banca privada. A comienzos de 1983 se interviene 8 instituciones, incluidas las dos más grandes del sistema.

Las instituciones viables permanecen en poder de la autoridad para su posterior reprivatización, mientras las no viables son liquidadas. En estos casos los depositantes debieron compartir los costos de la debacle recibiendo solo el 70% de sus fondos. Quizás el caso de los Fondos mutuos, refleja de mejor manera, la traición a la confianza depositada en la institucionalidad, producida la crisis, los partícipes deben asumir las pérdidas.

Los principales dueños de los grupos económicos, que protagonizaron la debacle que llevó a Chile a la crisis de 1982 fueron: Javier Vial Castillo (Grupo Vial, ligado al Banco de Chile y Banco Hipotecario) y Manuel Cruzat Infante (Grupo Cruzat-Larraín, ligado al Banco de Santiago y Banco Continental).  

El tristemente célebre Banco de Talca, tuvo por controladores al grupo Calaf-Danioni, Miguel Calaf Rocoso y Alberto Danioni: Dueños del 65% de las acciones a través de sus empresas vinculadas. Para la historia quedó el dato de que tuvo como gerente general entre 1979 y 1980, a Sebastián Piñera Echeñique, quien debió enfrentar procesos judiciales posteriores por infracciones a la Ley General de Bancos. El Banco de Talca no estuvo dentro de las entidades que el estado rescató por considerarlas viables, el banco fue liquidado en abril de 1982, y no pagó deuda subordinada a largo plazo como otros bancos.

El proceso histórico de la deuda subordinada culminó el 30 de abril de 2019, cuando el Banco de Chile pagó el último remanente al Banco Central de Chile, de los recursos públicos que se debió invertir en su rescate.

La crisis del año 1982 la pagaron los trabajadores y trabajadoras de Chile, y a la sazón la pagó Moya a través del rescate a la banca. El alto desempleo se prolongó al menos hasta 1986, y los planes creados para absorber mano de obra el PEM y el POJH sólo permitían a los trabajadores acceder a un ingreso inferior al ingreso mínimo. En este período se plantea por el ministro de ODEPLAN eliminar el ingreso mínimo, medida que se pretendía implementar para “echar a andar de nuevo la economía”.  En la reunión de ministros de gabinete donde se decidiría esta medida, finalmente primó la opinión de José Piñera, quien advirtió al dictador Pinochet, de los potenciales efectos sobre el descontento social. Semanas después se produciría el cambio de gabinete que marcó la salida de los Chicago boys del control económico.

Este vistazo a la crisis de 1982, nos permite advertir de los efectos y consecuencias de las decisiones erradas en la economía. Los riesgos de adoptar medidas de política económica en contra de la voz de los expertos e instituciones especializadas están a ojos vistas. Hoy estamos en democracia, con libertad de expresión, de prensa y de opinión, y además con una institución autónoma como es el banco Central, y, sin embargo, no estamos inmunes a los efectos de las malas decisiones, adoptadas nuevamente desde una óptica neoliberal extrema.

Ernesto Sepúlveda Tornero

Punta Arenas, lunes 10 de agosto de 2026.-

 

Ver más en: https://www.bcentral.cl/documents/33528/133214/bcch_presentac_163677_es.pdf/d60119ab-b8e4-0cc5-64bf-ab062f2fb214?t=1698071489786