domingo, 25 de enero de 2026

MALA MEMORIA

La demoledora derrota electoral frente a la versión más extrema del sector conservador, tiene sumido por estos días al progresismo en un incipiente debate acerca de su identidad y del sentido de su propia existencia. La pugna por el liderazgo en el sector se da entre los partidos tradicionales de la centro izquierda, aquellos que protagonizaron los años dorados del crecimiento económico y el progreso social desde la recuperación de la democracia. Y la nueva elite política surgida del gobierno de Boric. Integrantes del otrora movimiento estudiantil, que conquistó el poder en un lapso de sólo diez años. De una multiplicidad de expresiones políticas particulares y de nicho, supo este conjunto muy escogido de jóvenes políticos, forjar un partido político, el FA, que pretende alzarse sobre las cenizas de los partidos tradicionales, como el referente y eje del progresismo. 

 Esto sucede porque tenemos mala memoria. El largo de período de transición a la democracia, exigió del liderazgo político una capacidad de gestión, y una habilidad negociadora, que fue a la par del surgimiento de voces intestinas que advertían del riesgo del exitismo. Se les llamó los auto flagelantes y autocomplacientes. La Concertación de partidos por la democracia era tan amplia y gobernó tanto tiempo, que generó una dinámica de discusión y contraposición de ideas para renovarse. En la vereda del frente, siempre tuvo una oposición conservadora durísima, refractaria a los cambios más mínimos a la institucionalidad nacida en dictadura. Los mismos que hoy aplauden al difunto presidente Aylwin, o alaban al presidente Frei Ruiz-Tagle, fueron acérrimos opositores a sus gobiernos, y los denostaron permanentemente.

 Hoy vemos como una verdadera hazaña el éxito político y electoral de la Concertación, haber podido gobernar continuamente desde 1990 al 2010, con Aylwin, Frei, Lagos y Bachelet hoy parece imposible. Se pudo hacer y se hizo, un delicado equilibrio entre fuerzas políticas distintas, pero con unos principios y valores democráticos en común. De los 17 partidos y movimientos políticos iniciales, se pasó a los cuatro partidos fundamentales PDC, PR, PS Y PPD, siendo el eje de la Concertación la alianza histórica entre el PS y la DC, fueron los partidos que le dieron estabilidad. 

 Los primeros triunfos electorales del sector conservador, se dieron tras un período prolongado en que la concertación no sólo padeció por errores propios y la fatiga de su electorado. También sufrió una seguidilla de renuncias de antiguos dirigentes políticos, para buscar una candidatura presidencial o formar otros partidos políticos, como Alejandro Navarro, Jorge Arrate, Marco Enríquez, Carlos Ominami, Gonzalo Martner, entre otros conspicuos dirigentes que migraron entre 2008 y 2009 desde el Partido Socialista. La partida de Navarro, Arrate y Enríquez se da para competir los tres como candidatos en la elección presidencial de 2009. Todos ellos críticos de que el PS apoyará la candidatura de Eduardo Frei en representación del bloque. 

En esa elección Frei Ruiz Tagle es derrotado en segunda vuelta por Sebastián Piñera, pese a que en primera vuelta Frei y las tres candidaturas ex PS, sumaban casi el 58% de los votos. Muy recordada es la frase de Marco Enríquez, cuando instado a apoyar en segunda vuelta a Eduardo Frei, declara “Apoyaré al candidato del 29%”, aludiendo a la votación obtenida por Frei. 

La Concertación en un gesto, hoy incomprensible, para las parlamentarias de 2009 hizo un pacto por la no exclusión, destinado a facilitar el acceso a escaños parlamentarios, al PC y su alianza Juntos Podemos, que incluía a sectores que precedieron al FA. Producto de ese pacto fueron electos como diputados Guillermo Teillier, Lautaro Carmona y Hugo Gutiérrez. 

 En ese mismo período, la Concertación enfrentó también una fractura hacia la derecha, en 2008 fue expulsado de las filas del PDC el difunto senador Adolfo Zaldívar, quien funda el PRI y anuncia candidatura presidencial, la que luego declina, apoyando al candidato Piñera. 

 La primera derrota electoral de la centro izquierda se da en un escenario de fraccionamiento interno, y áspera disputa entre militantes y ex militantes del conglomerado, que terminan alineándose con la ácida oposición que desde 1990 hacía el PC. El período presidencial de Piñera estuvo marcado por una seguidilla de denuncias de conflictos de interés tanto del presidente como de algunos de sus ministros, por su participación en diversos sectores económicos. 

El despertar del movimiento social, encabezado por los estudiantes, opacó los intentos de lograr un gobierno “de excelencia”, en la práctica fracasó el intento de instalar en el gabinete a gerentes y altos ejecutivos del sector privado. 

Para las elecciones de 2013 la centro izquierda buscó ampliar su base de apoyo y evitar la dispersión, convoca a elecciones primarias para definir una candidatura única. Se va a los Estados Unidos a convencer a la presidenta Bachelet, en ese tiempo liderando la ONU Mujer, para que acepte volver a Chile a competir nuevamente. En otro giro a lo que había sido su política de alianzas, la concertación constituye un nuevo conglomerado, la Nueva Mayoría, que incluye al PC en la alianza de gobierno. El nuevo pacto parlamentario entrega nuevos cupos al PC. En el distrito Ñuñoa-Providencia la centro izquierda facilita la elección de Giorgio Jackson que compite como independiente, no presentando candidato PS-PPD en la lista del pacto. Hasta Sergio Bitar anuncia su voto por Jackson. Para el recuerdo, en la conformación del primer gabinete de la Nueva Mayoría, incluso se incorporó a figuras de RD en altos cargos ejecutivos del ministerio de Educación. Trabajarían en la reforma educacional, sin embargo, ese mismo año, la mayoría de ellos abandonaron el gobierno. Y sería el bloque de ex dirigentes estudiantiles, quienes se transformarían en los más férreos opositores, rechazando en el congreso tanto la reforma educacional, como la reforma tributaria, y de pensiones.  Un gobierno lleno de buenas intenciones que terminó naufragando al final, gracias en gran parte al intenso fuego amigo. 

 Los ex partidos de la concertación fueron víctimas de la fatiga electoral, y en gran parte de la falta de renovación de cuadros dirigentes y parlamentarios. Los mismos que protagonizaron el primer gobierno democrático con Aylwin, siguieron repitiéndose en diferentes cargos hasta la saciedad. Los nuevos liderazgos políticos surgidos del movimiento estudiantil de 2011, llegaron al congreso en 2014, aupados por la popularidad mediática y por la bendición de la propia Concertación, que erróneamente vio en el nuevo movimiento político un aliado, y no un adversario. 

El fracaso electoral de 2017, se debe en gran parte al error de diagnóstico de las cúpulas dirigentes, posiblemente pensaron que el electorado había girado más a la izquierda. Una ilusión óptica provocada por la nutrida presencia del PC y FA en el parlamento, impidió ver que la fortaleza del sector estaba en el núcleo fundante, la alianza entre el Centro y la izquierda. Consecuentes con esa falsa visión, se desechó sin mayor explicación ni fundamento, la candidatura del presidente Ricardo Lagos, quien concitaba el apoyo del PPD, sectores del PS y la DC. La cúpula del PS decidió apoyar al periodista Alejandro Guillier quien contaba con el respaldo del PC, en tanto el FA se decidió por la periodista Beatriz Sánchez. 

La elección de 2017 con la errada decisión de las cúpulas, significó una puñalada por la espalda al centro político. La DC aliada del PS desde 1990, compitió con candidatura propia en esas elecciones, obteniendo un magro 5,88%. En tanto medrando nuevamente de la dispersión del voto progresista: Marco Enríquez, obtuvo 5.71 % y Alejandro Navarro 0,3% y Eduardo Artés un poco más de 0,5% de representación. El candidato de la alianza Nueva Mayoría Alejandro Guillier obtuvo 22.70 % y la candidata del FA Beatriz Sánchez obtuvo 20.27 %. De este modo el progresismo obtenía en primera vuelta a través de distintas opciones un 55,43% de representación. 

En tanto Sebastián Piñera obtuvo un 35,64% y José Antonio Kast un 7,93%, sumando ambos un 43,57%. La aparente ventaja de Guillier se transformó en derrota en segunda vuelta, donde se impuso Sebastián Piñera, obteniendo un 57 %, gracias a votantes de centro, por sobre Alejandro Guillier que obtuvo un 45.42 %. 

 En 2021, el desorden y la comedia de enredos protagonizada por las cúpulas políticas fue peor aún. Después de prolongadas negociaciones para que todo el progresismo concurriera a una misma primaria presidencial, sólo a horas del cierre del plazo, la cúpula del FA/PC notifica a la centro izquierda su negativa a concurrir a una primaria presidencial que incluyera a la DC y el PPD. Un veto sin fundamento y sin anuncio previo, una verdadera burla. Esto dejó a la centro izquierda sin primaria legal. Inscribiéndose sólo la del FA/PC. Memorable es la imagen del presidente del PR Carlos Maldonado esperando solo en el SERVEL, para la firma de una solicitud que no llegó a presentarse. También de esa noche es la frase del presidente del PS Álvaro Elizalde “No se humilla al partido de Allende”. 

Finalmente, la centro izquierda optó por realizar una consulta ciudadana, equivalente a una primaria convencional. En esta votación, Yasna Provoste de la DC se impuso con el 60% de los votos por sobre Paula Narváez del PS-PPD y Carlos Maldonado del PR. En tanto la primaria del FA/PC concluyó con el triunfo de Gabriel Boric por sobre el candidato del PC Daniel Jadue. 

 En 2021, el resultado de la primera vuelta dejó al sector conservador sumando 53,5% con José Antonio Kast liderando con 27,91%, por sobre Sichel 12,71% y Parisi 12,8%. En tanto el progresismo sumó sólo 46,52%, con Boric liderando con 25,83%, seguido de Yasna Provoste con 11,61%, Marco Enríquez con 7,61% y Eduardo Artés con 1,47%. 

 El resultado de 2021 en que Boric se impone en segunda vuelta gracias a la votación de personas de centro, temerosas de la opción radical de JAK, debió ser un téngase presente, una advertencia. Pero no fue así. En retrospectiva, el triunfo de Boric sobre Kast en 2021 con voto voluntario y la resaca de una administración conservadora que pagó el costo del estallido y la pandemia, se ve más como un espejismo, que como un sólido cambio de rumbo. La historia reciente muestra que, al cabo de cuatro años, se produce la consolidación electoral del sector ultraconservador, derrotados ayer, triunfaron con claridad en 2025. 

 El gobierno del presidente Boric no fue más que un paréntesis entre dos gobiernos conservadores. Ni el reclamo ciudadano contra los abusos y la desigualdad que tuvo apoyo transversal en octubre de 2019, ni la alta desaprobación con que terminó la administración Piñera, fueron suficientes para dar fuerza y potencia al gobierno que ofreció las “grandes transformaciones”, pero entregó modestos resultados. 

 Con toda esa historia social y política detrás del proyecto de la centro-izquierda, hoy la nueva élite política exige sumisión a los partidos tradicionales del progresismo. Una sola voz debe haber, y los partidos que antaño representaron el arcoíris de colores políticos más amplio de Chile, hoy son invitados, conminados, a sumarse a una alianza monocolor. La pérdida de brújula es total, se confunden medios con fines.

 Los resultados electorales desde 2009 en adelante, demuestran que el que decide elecciones en Chile es el vasto sector ciudadano que se ubica en el centro político. No pertenece a un partido o sector político en particular, y cuando la Concertación dejó de interpretarlo, perdió elecciones cada cuatro años. 

 Desconozco que pesó más en la paliza electoral que propinó José Antonio Kast al progresismo. ¿La cuenta de los dos experimentos constitucionales fallidos?, ¿Los errores iniciales que debió corregir la centro izquierda?, ¿La arrogancia presente todo el período?, ¿La agenda woke? Es muy probable que con una candidatura de otro sector se hubiera impuesto igual la alterativa conservadora. Pero desde el resultado de las primarias, se sabía que una candidatura presidencial comunista no tenía futuro en Chile. 

 La incorporación al gobierno de la coalición Apruebo Dignidad, de la centro izquierda que fue derrotada en las elecciones de 2021, no bastó para consolidar una nueva mayoría política. Los cuadros de centro izquierda, permitieron a la administración Boric alcanzar un equilibro funcional mínimo, para llevar adelante las tareas de gobierno. 

Sin mayoría política en el círculo de poder fundacional de la administración, fueron los partidos de los círculos de poder externos, los que llevaron agua al molino presidencial. Le permitieron gobernar y concluir su mandato. Pero no bastó para traducir eso, en una adhesión y aprobación mayoritaria al gobierno, y por cierto fue insuficiente para proyectarse en una nueva administración.

 La nueva élite política que gobernó estos cuatro años, inició tempranamente la búsqueda de una suerte de legado en torno al cual unirse en el futuro. Parte importante de las pulsiones presentes hoy en la discusión política entre Apruebo Dignidad y el Socialismo Democrático, están marcadas por este reclamo. Pero no hay legado que valga frente a la voz del pueblo. La voz del pueblo se escuchó fuerte, el fracaso electoral es una señal muy poderosa que debe oírse. 

 Es la centro izquierda la que tiene la capacidad, la formación y la experiencia, que otorga ser artífices de los veinte años de la alianza política más exitosa de la historia de Chile. Allí existió mayoría social y política. Existió vinculación estrecha entre el sentir y la necesidad ciudadana, y la agenda de gobierno. 

 La centro izquierda sabe la importancia de equilibrar mercado y crecimiento económico, junto a la lucha contra la desigualdad. En sus gobiernos se produjo el aumento histórico en las condiciones materiales de vida de millones de chilenos y chilenas.

 Es hora de que la centro izquierda retome la defensa de sus ideas y de su obra. Con humildad, pero con la firmeza que da el saber lo que se ha construido y se puede volver a construir. 

 Ernesto Sepúlveda Tornero 

 Punta Arenas, lunes 26 de enero 2026.-

domingo, 18 de enero de 2026

OTRO VERANO DE FUEGO EN CHILE

El año 2026, vuelve a replicar los catastróficos incendios de 2024, antes los de 2014, y antes los de 2010, cada verano el ciclo de llamas y destrucción se vuelve a activar. Hace unas semanas los incendios que destruyeron la Patagonia argentina, motivaron el envío de brigadas, equipos y aeronaves de Chile a combatir junto a nuestros vecinos. Ahora nos toca de nuevo a nosotros, esta vez el fuego se cierne sobre las regiones del Biobío y Ñuble, y con mucho riesgo para la Araucanía. Según reportó CONAF hasta el mediodía de este domingo, existe registro de 24 incendios forestales en combate, se mantiene Alerta Roja regional debido a la magnitud y simultaneidad de los siniestros, varios de ellos con rápida propagación y amplias superficies afectadas. Por su magnitud y alcance destacan los focos de incendio de: -Perales Biobío, comuna de Ránquil que ha destruido más de 3 mil hectáreas. -Monte Negro, en Quillón, con 1.500 hectáreas afectadas, -Rahuil Bajo, también en Ránquil, registra 500 hectáreas consumidas. -En la comuna de Pinto, el incendio El Cardal alcanza igualmente las 500 hectáreas, -El Manzano, en San Nicolás, suma 361 hectáreas. -Huracán, en El Carmen con 45 hectáreas, -Reserva Ñuble, en Pinto con 36,2 hectáreas; -Trinitarias, en la comuna de Concepción, con una superficie preliminar de 10.621 hectáreas afectadas, transformándose en el incendio de mayor extensión reportado hasta ahora. -También en Concepción, el incendio Rancho Chico suma 737 hectáreas y en Laja, el siniestro Rucahue Sur es de 1.000 hectáreas consumidas. En lo que parecía el fin del año político 2026, con el término de las sesiones parlamentarias, y el receso veraniego. Cuando los jerarcas del aparato público se aprestaban al inicio de su feriado de febrero, al igual que en años anteriores el fuego diría otra cosa. Nadie ha quedado impávido ante las imágenes, vigorosas y enormes lenguas de fuego, devorando todo a su paso. Las condiciones de altas temperaturas, fuerte viento y abundante vegetación seca, facilitó el avance de las llamas, a gran velocidad, dejando en un lapso de un par de horas, distintos sectores totalmente destruidos. Gran conmoción generó el alcalde de Penco, Rodrigo Vera, que, en horas de la mañana del domingo, clamaba por la pronta declaración de estado de emergencia, pidiendo asimismo se decretara toque de queda. Su comuna tiene la mitad de las viviendas destruidas, en el sector de Lirquen, el CESFAM y el Hospital fueron alcanzados por las llamas, y además se produjo el saqueo del Hospital. En medio de su entrevista rompió a llorar totalmente superado por la caótica destrucción. Como es característico en Chile, la solidaridad entre vecinos, la solidaridad de empresas, clubes deportivos, iglesias, no se hace esperar. Junto al esfuerzo del estado, a quien siempre se reclama mayor celeridad, llegaron hasta el lugar organismos del estado central como el ministerio del Interior, la cartera de salud, defensa, y desarrollo social. Siempre la primera actuación y el trabajo más fuerte es de los municipios, y las fuerzas armadas y de orden. Como en tantas jornadas anteriores, los Bomberos de Chile y los brigadistas forestales lo han dado todo, por controlar y sofocar el fuego. Unos héroes y heroínas, que se merecen nuestro respeto y cariño, siempre, no sólo cuando empieza el humo y se ven las llamas. Se anunció una cifra preliminar de personas fallecidas, que bordea las 16 personas, pero se advirtió que esa cifra puede aumentar, y será el SML, quien estará encargado de actualizar la información, ya que se esperará el trabajo de los peritos, para determinar con certidumbre estos sensibles datos. Como suele suceder en estos casos, los medios de comunicación social, han tenido desempeños dispares, en cuanto a entregar información útil y veraz a la población. Mientras las radios en general, han cumplido una destacada labor informativa, los noticieros de la TV, y sus periodistas desplegados en terreno, han repetido el libreto de anteriores tragedias. Repiten sin pausa entrevistas a personas afectadas, que, en medio de su dolor e impotencia, son conminados a describir lo que sienten, e inducidos a responder si se “sienten abandonados por las autoridades”. No hay vacaciones para las autoridades públicas, cuando su propio pueblo está sufriendo en el descampado. Todos deben estar disponibles y en su lugar de trabajo. Si el gobierno que termina se define como progresista, por sobre todas las cosas, debe servir a los más humildes y sencillos. La tarea primera, es apagar el incendio y salvar vidas. Luego vendrá, y en paralelo la investigación para determinar responsabilidades si procede, pero eso deberá comprobarse por medios técnicos e investigarse por el órgano persecutor penal. Antes que eso suceda, es estéril alimentar la espiral de elucubraciones alarmistas y conspiranoicas. Una vez más la demanda por seguridad se hace presente, sin energía eléctrica ni comunicación telefónica, los vecinos están expuestos al riesgo de ataques vandálicos. El presidente de la república decretó estado de excepción constitucional de catástrofe, y designó al jefe de la defensa nacional del Biobío Contraalmirante Edgardo Acevedo como jefe de zona, esto permite desplegar personal de las fuerzas armadas en labores de vigilancia y cuidado en las áreas siniestradas. Esto es imprescindible, porque, aunque resulte difícil de creer, delincuentes sin alma ni escrúpulos, han efectuado saqueos. En el año 2024, año de incendios calamitosos, políticos de distintas bancadas presentaron el 15 de enero de 2024, un proyecto de ley que modifica la ley de bosques, para prohibir el uso de suelos afectados por incendios forestales y aumenta las penas al delito de incendio. Cabe señalar que hace una década que se tramitan proyectos de similar naturaleza, sin avance alguno. Es relevante poner de nuevo en el tapete esta discusión, ya que las labores de reconstrucción de sectores siniestrados, se iniciarán próximamente, y es de presumir que, en la mayoría de los casos, se construirá en los mismos sitios. Sin perjuicio de que, en muchos casos, el área no sea apta para el uso habitacional. En una declaración muy pertinente, el presidente electo José Antonio Kast, llamó a su sector a mantener el foco en el combate al incendio y apoyar a las autoridades. Es lo que corresponde, ya ha tocado a presidentes anteriores enfrentar catástrofes en el término del mandato, y tocado a otros acometer la reconstrucción iniciando el suyo. Sin ir más lejos el terremoto de 2010 ocurrió concluyendo el mandato de la presidenta Bachelet, y le tocó al difunto presidente Sebastián Piñera iniciar la titánica tarea de reconstrucción. Eso es lo que somos en Chile, una tierra que periódicamente es golpeada por la naturaleza o por acción humana, afectando la vida de miles o millones, y cada vez desde el más pequeño y humilde, hasta el más poderoso, nos ponemos todos manos a la obra para volver a levantarnos. Sin banderas partidarias, ni consignas sectarias, todos con el mismo objetivo. En instancias como estas surge un sentimiento de amor por el prójimo que debiéramos mantener siempre. También un sentimiento profundo de amor a la patria, no es raro que, en los sitios afectados, los vecinos claven su bandera chilena al iniciar la limpieza para la reconstrucción. Es un amor primario que conmueve hasta el alma, es un llamado al resto de Chile, es una reafirmación de la resiliencia que nos caracteriza. Son las ganas d e salir adelante, las ganas de vivir, una pulsión vital irresistible. Una fuerza que termina movilizando a la sociedad completa. En este verano de 2026, cuando algunos ya están en vacaciones y otros se aprestan a iniciarlas, una calamidad nacional vuelve a estremecer a todo Chile, una señal de alerta y un llamado de ayuda, que no nos deja impávidos. Acudiremos al llamado, como siempre ha sido con agua embotellada, elementos de aseo y alimento para mascotas. Estaremos prestos a apoyar a Bomberos y brigadistas, que, con su altruismo y entrega, nos dan un ejemplo del verdadero servicio público. Servir al país sin etiquetas, sin buscar ganancias ni ventajas. Es el mejor ejercicio y la mejor práctica para quienes asumirán la conducción del país en marzo. Ernesto Sepúlveda Tornero Punta Arenas, lunes 19 de enero de 2026.-

domingo, 11 de enero de 2026

LA UNIÓN EUROPEA EN EL PATIO TRASERO

En medio de noticias internacionales cada vez más alarmantes, esta semana surgió una buena noticia para el Cono Sur, el anuncio de la presidenta de la Unión europea Úrsula Von der Leyen de haber llegado a un acuerdo entre los miembros para suscribir un tratado de libre comercio con el Mercosur. Acuerdo que se estaba negociando ni más ni menos que hace 25 años. Pero, ¿qué es el Mercosur?, dirán ustedes. Y nosotros diremos, se le denomina así al Mercado Común del Sur, un bloque de integración económica y comercial sudamericano, creado en 1991 por Brasil, Argentina, Paraguay y Uruguay. El objetivo de este pacto es: -Establecer la Unión Aduanera, con una tarifa Externa Común y eliminar aranceles internos para la libre circulación de bienes. -Fortalecer las economías para competir mejor en el mercado internacional. -Libre Circulación de Personas: Permitir la residencia y trabajo de ciudadanos de los países miembros con requisitos mínimos. -Coordinar políticas en áreas como industria, agricultura, energía y tecnología. Chile tiene el estatus de estado asociado, al igual que Colombia, Ecuador, Perú, Guyana y Surinam. Chile no forma parte plena del Mercosur porque adhiere a una economía abierta al mundo y al libre comercio. Su estrategia definida en los años 90´con el retorno a la democracia, fue la de celebrar acuerdos de libre comercio con las principales economías. La existencia de barreras arancelarias es incompatible con la estrategia de apertura económica de Chile. No obstante, de los 171 acuerdos y protocolos adoptados por MERCOSUR, Chile ha suscrito 39, entre los que destacan: -El Protocolo de Ushuaia sobre Compromiso Democrático en el Mercosur, la República de Bolivia y la República de Chile suscrito durante el gobierno del presidente Eduardo Frei Ruiz-Tagle el 24 de julio de 1998. -El Protocolo de Asunción sobre Compromiso con la Promoción y Protección de los Derechos Humanos del Mercosur suscrito durante el gobierno del presidente Ricardo Lagos Escobar el 20 de junio de 2005. -El Protocolo de Montevideo sobre Compromiso con la Democracia suscrito durante el gobierno del presidente Sebastián Piñera Echeñique el 20 de diciembre de 2011. -El Corredor Bioceánico, pactado con Argentina, Brasil y Paraguay durante el gobierno de la presidenta Michelle Bachelet Jeria en la Cumbre MERCOSUR de 2015. -La Resolución que aprobó un nuevo Régimen de Origen para facilitar la comprensión y uso por parte de los operadores comerciales. Adoptada durante el gobierno del presidente Gabriel Boric Font en 2024. El anuncio de que se firmará el acuerdo entre la Unión Europea y el MERCOSUR, constituye una excelente noticia para el comercio mundial, pero también para el contexto político en que se encuentra el continente, presa hoy de los arrebatos imperiales del presidente Trump. Pero ¿De qué trata el Acuerdo de Libre Comercio de la Unión Europea y el MERCOSUR? En primer lugar, su objetivo es facilitar el movimiento de mercancías entre los 27 estados miembros de la Unión Europea y las cuatro economías del Mercado Común del Sur: Brasil, Argentina, Uruguay y Paraguay. Debido a contingencias políticas tanto en los países del MERCOSUR, como en los países miembros de la UE, las negociaciones enfrentaron dilaciones y toda clase de complejidades, que extendieron la negociación por más de 25 años. La aprobación se da a pesar del fuerte lobby de los productores agrícolas de Francia, Polonia, Austria, Hungría e Irlanda, que llevó a sus gobiernos a votar en contra, y al de Bélgica a abstenerse. Lo que el acuerdo se propone es avanzar paulatinamente, hasta la abolición del 90% de los aranceles actuales. Cuando esto se concrete se creará una de las zonas de libre comercio más grande del mundo, con más de 780 millones de personas. Los países europeos buscan que su industria pueda tener un mejor acceso al mercado sudamericano, paliando en parte el efecto de los aranceles estadounidenses. Fabricantes europeos de vehículos, maquinaria, productos químicos y farmacéuticos podrían beneficiarse. En tanto las materias primas de países del Mercosur, tendrían mayores facilidades para ingresar a Europa, siendo alternativa a materias primas procedentes de China. Además de los efectos positivos en la economía a ambos lados del Atlántico, Europa también espera fortalecer su propia posición geopolítica, especialmente en tiempos de crecientes tensiones con Estados Unidos. En el contexto de la política exterior de Trump del “Patio trasero”, la suscripción del acuerdo de libre comercio entre la UE y el MERCOSUR, constituye la reivindicación de un mundo multipolar, donde todos los actores internacionales jueguen un rol. Y donde el interés de los bloques regionales, así como de los pequeños países al borde del globo, se defina en una mesa compartida. Después de la incursión militar en Venezuela, y a la decisión de controlar la producción y venta de petróleo venezolano, el presidente Trump, trazó una línea que pone al planeta entero en riesgo. Las amenazas sobre la integridad territorial y soberanía de Groenlandia que pone en jaque a la OTAN, se une a sendas bravatas contra México y Colombia. La economía mundial se sostiene hoy sobre las espaldas de China, el taller del mundo, y el principal cliente de las economías en desarrollo, China es el pivote sobre el cual gira la economía mundial. Nuestro país ya tiene un tratado de libre comercio con la Unión Europea, así como con gran parte del mundo. Chile es un país pequeño, pero con un atributo sobresaliente. Su estabilidad social y política, que le permite alternar gobiernos de izquierda a derecha y de derecha a izquierda, sin trastornos, ni interrupciones del estado de derecho. Gozamos de indicadores económicos estables, con una inflación baja, acorde a la meta del Banco Central. Tasa de inversión extranjera al alza, y que volvió ya a los niveles pre pandemia. Chile puede volver a crecer durante el próximo cuatrienio, pero será fundamental no descuidar el equilibrio imprescindible entre riqueza y distribución. Pese a que superamos a todo el entorno en cuanto a reducción de la pobreza, seguimos siendo el país de la OCDE con la peor distribución del ingreso. El 10% más rico de Chile percibe 27 veces más ingresos que el 10% más pobre. Es algo que no se combate sólo con mayor crecimiento económico -que es imprescindible-, ni sólo con incrementos del ingreso mínimo -que son necesarios-, sino con políticas públicas redistributivas. Estas se vienen intentando desde 1990, con nulos resultados, ya que el índice de Gini de Chile (mide la desigualdad económica cuantificando la disparidad en la distribución de ingresos o riqueza entre la población), no experimenta mayores variaciones medido antes o después de impuestos. No es un tema sencillo, y no está en la agenda del futuro gobierno. Pero a veces la realidad cambia la agenda, y es mejor estar preparados. Ernesto Sepúlveda Tornero Punta Arenas, lunes 12 de enero de 2026.- Ver más en https://www.minrel.gob.cl/america/integracion-regional/mercado-comun-del-sur#:~:text=La%20participaci%C3%B3n%20de%20Chile%20en,y%20la%20Alianza%20del%20Pac%C3%ADfico.

domingo, 4 de enero de 2026

VUELVE EL TÍO CAIMÁN

Los primeros días del año 2026, trajeron sorpresas que tienen al mundo entero en ascuas. Sea que te guste o no la política, o que veas o no los programas de noticias, nadie, ni siquiera tú quedaste indiferente a los sucesos de Venezuela. Como habíamos advertido en columnas anteriores, el reciente anuncio de la nueva Estrategia de Seguridad Nacional estadounidense, es una versión con esteroides de la vieja doctrina Monroe. Lo que parecía sólo semántica y palabrería dirigida al sector más duro del movimiento MAGA (Make America Great Again), se transformó en una realidad. Ante nuestros ojos incrédulos una fuerza militar de los Estados Unidos, se desplegó en territorio venezolano, atacando distintos objetivos, para luego capturar al tirano Nicolás Maduro y conducirlo a USA. En una comparecencia de más de una hora ante los medios este sábado, el presidente Trump explicó que se había capturado al líder de una organización criminal ligada al narcotráfico, se refería de este modo a quien ejercía como presidente de Venezuela, quien sería juzgado en un tribunal de Nueva York. Pese a que abundaron las preguntas sobre cuánto tiempo permanecerán las tropas en Venezuela, y sobre el futuro liderazgo en el país, las respuestas fueron vagas, pero dejando en claro que su objetivo es recuperar el control sobre la industria petrolera. Sobre la reciente Premio Nobel de la paz, Corina Machado, quien había abogado insistentemente por una intervención militar de Trump en Venezuela, declaró que “Ella no cuenta con el respaldo ni el respeto en Venezuela”, señalando que la considera una mujer muy agradable, pero no será ella quien quedará a cargo. Horas más tarde la administración Trump ha reconocido que mantuvo contacto con la número dos del régimen chavista la vice presidenta Deicy Rodríguez, quien se encontraba en Rusia durante el ataque militar. Esta ha regresado a Venezuela para asumir constitucionalmente como presidenta interina, por noventa días, por “ausencia temporal del jefe de estado”. Varios presidentes europeos y también del cono sur de América, se anticiparon a felicitar la caída de Maduro, y agradecer la acción de Trump. Con el correr de las horas, han surgido otras voces, tanto en el continente, con los presidentes de Brasil, México, Colombia, Uruguay, y Chile quienes expresan su rechazo a una intervención militar que viola la soberanía de una nación, en infracción de normas básicas del derecho internacional. Del mismo se ha pronunciado la Organización de Naciones Unidas, la OEA, y hasta el Papa León XIV, abogando por la resolución pacífica y por el respeto del ordenamiento jurídico internacional. Lo que parece más paradójico es que salvo figuras políticas de la izquierda cretácica, ningún líder político defiende ni la legitimidad ni la permanencia del régimen chavista, sino que todo se centra en los medios empleados para deponer a la cabeza de ese régimen. El riesgo es buscar pretextos que incluso puedan parecer legítimos, para que cualquier país decida violar la soberanía territorial de otra nación. En un mundo con guerras en curso actualmente, pareciera ser una invitación a imponer los términos que convengan al más fuerte. El comité editorial del prestigioso medio The New York Times, advierte que un acto de guerra sin la aprobación del congreso, viola la ley norteamericana. Un debate en el congreso demostraría la fragilidad de los argumentos de Trump, como los ataques a pequeñas embarcaciones con la excusa de que representan una amenaza inmediata para Estados Unidos. Según The New York Times, un grupo variado de expertos jurídicos y militares han rechazado esta afirmación, ya que aún en el caso de que dichas embarcaciones portaran droga, lo que no ha sido probado, un intento de introducir drogas de contrabando en Estados Unidos, no es un intento de derrocar al gobierno o derrotar a su ejército. “Los bombardeos a pequeñas embarcaciones que Trump dice que trafican con drogas, ha matado a personas basándose en la mera sospecha de que han cometido un delito y no les ha dado ninguna oportunidad de defenderse. Las Convenios de Ginebra de 1949 y todos los principales tratados de derechos humanos posteriores prohíben este tipo de ejecuciones extrajudiciales. También lo hace la legislación estadounidense”. Los países pequeños como Chile, y los países vecinos de países muy grandes y poderosos, encuentran en el derecho internacional, y en los organismos internacionales un respaldo y un cobijo contra los abusos, y contra las agresiones. El presidente de Francia Emmanuel Macron, ha aplaudido sin ambages la intervención de Trump, en tanto, han expresado una postura diametralmente opuesta, entre otros, la diputada de la Asamblea Nacional de Francia y líder del partido de extrema derecha Agrupación Nacional, Marine Le Pen, quien condenó la intervención de los Estados Unidos en Venezuela: “Había mil razones para condenar al régimen de Nicolás Maduro: comunista, oligárquico y autoritario, había impuesto un manto de opresión a su pueblo durante demasiados años, hundiendo en la miseria a millones de venezolanos, cuando no los obligaba al exilio”… “Pero la soberanía de los Estados nunca es negociable, independientemente de su tamaño, poder o continente. Es inviolable y sagrada. Renunciar hoy a este principio por Venezuela, por cualquier Estado, equivaldría a aceptar nuestra propia servidumbre mañana. Esto sería un peligro mortal, sobre todo cuando el siglo XXI ya presencia importantes convulsiones geopolíticas que proyectan una sombra permanente de guerra y caos sobre la humanidad”. “Solo podemos esperar que el pueblo venezolano tenga voz lo antes posible. Son ellos quienes deben tener el poder de definir, soberana y libremente, el futuro que desean forjar como nación”. El nuevo imperialismo inaugurado la primera semana de este año por el presidente Donald Trump, obliga a todos los países del mundo a declararse en alerta. Sin orden internacional, sin derecho internacional, regirá a ley del más fuerte, y podemos entrar en una escalada sin fin de agresiones y vulneraciones a la soberanía. No sería primera vez que se lanzan un par de bombas para esconder problemas de política interna en los Estados Unidos. Hoy enfrentan un fuerte incremento de los planes de salud, bajo crecimiento económico, desempleo y alto endeudamiento. Se menciona, asimismo, el impacto que ha tenido en la aprobación de Trump, la trama de abusos y corrupción revelada por los archivos Epstein. El asalto a los pozos petroleros de Venezuela podría ser mucho más importante para recuperar la economía, para los empleos y para la aprobación interna que el supuesto juicio al dictador Maduro. Lo anterior considerando que el próximo año son las Midterms elections, las elecciones de medio mandato de Estados Unidos. Elecciones generales que se efectúan cada dos años en el mes de noviembre, en el punto medio de la legislatura de cuatro años de un presidente. En esos comicios se eligen los 435 escaños de la Cámara de Representantes, y 33 o 34 de los 100 del Senado. El resultado de esas elecciones son un verdadero diagnóstico político a la administración en curso, y un anticipo de lo que podría ser la próxima elección presidencial para los partidos demócrata y republicano. Para el desconcierto incluso de sus partidarios más fanáticos en los Estados Unidos y también en Chile, las medidas anunciadas por el nuevo jefe continental, implican conservar la cúpula de poder del chavismo en control del gobierno. También existe una declaración expresa sobre la líder de la oposición venezolana, la que según la administración Trump, no contaría con el apoyo ni el respeto necesario en el país para hacerse cargo. Son casi nueve millones de personas que abandonaron Venezuela y que hoy residen en distintos países del continente, entre ellos Chile, con cerca de ochocientas mil personas, esperamos que puedan volver a sus casas y a sus vidas en su propia patria. Todos los demócratas del mundo hacemos votos, para que se encuentre una solución de consenso, en que los propios venezolanos decidan sobre su futuro. Que esta solución sea adoptada en paz, sin enfrentamientos ni más derramamiento de sangre. Y que se respete la soberanía nacional de todos los países del continente. Ernesto Sepúlveda Tornero Punta Arenas, lunes 5 de enero de 2026.- Ver más en: https://www.nytimes.com/es/2026/01/03/espanol/opinion/trump-captura-maduro-venezuela.html https://cronicadigital.cl/la-ultraderechista-gala-marine-le-pen-condena-la-agresion-a-venezuela-la-soberania-no-es-negociable/

domingo, 28 de diciembre de 2025

¿Feliz año nuevo o Felices fiestas patrias?

Hoy viajaremos muy atrás en el tiempo, a los años en que hombres y mujeres como nosotros, protagonizaron la revolución independista de Chile. De tanto en tanto, se discute si la Junta gubernativa provisoria creada el 18 de septiembre de 1810, efectivamente marca el hito de nuestra independencia. Lo anterior debido a que la propia acta suscrita ese día deja expresa constancia de que se trata de una junta gubernativa provisoria en nombre del rey Fernando VII. Para entender esta fórmula que en apariencia rompe la dependencia política de la monarquía absoluta española, hay que introducir otro elemento. Siguiendo el credo emanado de la revolución de 1789, su más brillante líder y victorioso general, Napoleón Bonaparte llevó la guerra contra las principales monarquías de la época. España, cabeza de un imperio inmenso y colosal, cayó bajo su dominio, y el rey Fernando VII debió abdicar en favor de José I, hermano mayor de Napoleón, corría el mes de mayo de 1808. Los habitantes de la península decidieron organizarse a través de juntas que conservaran el poder para su “Amadísimo” rey. Es así como se organiza la Junta de Cádiz, y un Consejo de Regencia. El impulso de crear estas juntas también en las Indias, como se denominaba a los dominios del monarca en América, se generó en la propia Metrópoli que no solo felicitó la creación de la Junta de 1810, sino que animó a los criollos a enviar disputados para integrarse al consejo de regencia. La noticia de la derrota de las tropas españolas, y de la captura del rey Fernando VII, avivó en la capitanía general de Chile y en el virreinato del Río de la Plata el afán independista. En mayo de 1810 se creó a Junta gubernativa del Río de La Plata, y el 18 de septiembre en Chile. En esa primera convocatoria a un Cabildo abierto, sólo concurrieron vecinos de Santiago, quienes fueron citados por “esquela”, la cual llevaba el siguiente texto: “Para el día 18 del corriente a las 9 de la mañana: Espera a Usted el muy ilustre Señor Presidente, con el ilustre ayuntamiento, en las salas del Real Tribunal del Consulado, a consultar y decidir los medios más oportunos a la defensa del reino y pública tranquilidad”. Recuerda don Jaime Eyzaguirre en su detallada Historia de Chile, que el cabildo se efectuó en día martes 18 de septiembre, entre las 9,00 horas Am y las 15,00 horas, a la sesión asistieron entre 350 y 400 vecinos de Santiago. Don Mateo de Toro y Zambrano, brigadier designado meses atrás como gobernador del Reino a la sazón de 85 años, se dirigió a los presentes diciendo “Aquí está el bastón, disponed de él y del mando”, luego dirigiéndose al secretario José Gregorio Argomedo, señaló: “Significad al pueblo lo que os tengo prevenido”. A continuación, Argomedo explicó que el gobernador de Chile renunciaba, para dejar al pueblo en libertad de adoptar las medidas más convenientes a la defensa del rey cautivo, y que era el Cabildo el que debía determinarlas. En seguida, hizo uso de la palabra el procurador José Miguel Infante, quien se refirió al sistema de juntas instaurado en España con motivo de la invasión francesa. Asimismo, mencionó la autorización del consejo de regencia para la constitución de Juntas como ya lo había hecho Cádiz. Sólo dos personas de los participantes del Cabildo se opusieron, defendiendo la postura del estatus quo, pero sus intervenciones fueron acalladas por el clamor unánime que a viva voz pedía “Junta queremos, junta queremos”. A continuación, se efectuó la elección de los miembros integrantes de la junta de la siguiente forma: Presidente, Mateo de Toro y Zambrano. Vicepresidente, José Antonio Martínez de Aldunate, obispo electo de Santiago. Como Vocales: Fernando Márquez de la Plata, Juan Martínez de Rozas, Ignacio de la Carrera, Francisco Javier Reina, Juan Enrique Rosales. Como secretarios: José Gregorio Argomedo y Gaspar Marín. El acta que se conserva en bóveda del Archivo Nacional, expresa “Y a ejemplo de lo que hizo el señor gobernador de Cádiz, depositó toda su autoridad en el pueblo para que acordase el gobierno más digno de su confianza y más a propósito a la observancia de las leyes y conservación de estos dominios a su legítimo dueño y desgraciado monarca, señor don Fernando Séptimo. Y reconocer al supremo consejo de regencia”. Todos los presentes juraron lealtad y obediencia a la junta de gobierno instalada así. A continuación, y en señal de celebración y alabanza, las campanas de todas las iglesias se hicieron sentir, dando inicio a fiestas y bailes populares por toda la ciudad. Como se puede apreciar de la lectura del acta de creación de la junta de 1810, no puede entenderse como un acto de ruptura total con la metrópoli. Fue sin lugar a dudas un hecho notable de organización, de coordinación entre quienes tímidamente algunos, y apasionadamente otros, abrazaban el ideal de la independencia. Como efecto inmediato de la constitución del nuevo gobierno, la junta rechazó la designación de un nuevo gobernador español para Chile, decidido por el consejo de regencia el 19 de septiembre. Lo que se informó tanto al Consejo de regencia como al designado, a quien se solicitó no viajar a Chile y permanecer en Montevideo. Con la constitución de la junta gubernativa de 1810, se da inicio a lo que los historiadores denominan “La patria vieja”, que va desde este año, hasta 1814, año en que se impone por las armas nuevamente la dominación de la monarquía española. Un período que se inscribe entre los de mayor gloria para los patriotas chilenos, lo que marca el fin de las indecisiones y la consolidación de un encendido espíritu independista. En otra ocasión haremos recuerdo de los momentos de gloria y de honor, y de la gesta de nuestros héroes José Miguel Carrera y Bernardo O´Higgins. La independencia de Chile deberá esperar varios años más de lucha, organización y sacrificio. El hecho es que, si bien el acta de la independencia en su texto original se encuentra desaparecido, presumiblemente destruido, se conserva en el Archivo nacional, una copia del texto usado como proclamación de la independencia. Este texto aparece fechado en Santiago a 12 de febrero de 1818, sin embargo, hace mención al acta suscrita por el director Supremo don Bernardo O´Higgins, en el “Palacio directorial de Concepción, el 1 de enero de 1818”. Existe controversia sobre el lugar de la firma, ya que algunos sostienen que materialmente se habría producido la firma, en los morrillos de Perales, cerca de Talcahuano, el 1 de enero de 1818. De cualquier modo, nuestra independencia se habría sellado formal y materialmente, en 1818, el 1 de enero, fecha de la firma del acta, o del 12 de febrero, fecha de su proclamación. Se estima que se optó por trasladar la fecha a septiembre, por dos consideraciones. El propio texto del acta de independencia, señala: “La revolución del 18 de septiembre de 1810 fue el primer esfuerzo que hizo Chile para cumplir esos altos destinos a que lo llamaba el tiempo y la naturaleza; sus habitantes han probado desde entonces la energía y firmeza de su voluntad, arrostrando las vicisitudes de una guerra en que el Gobierno español ha querido hacer ver que su política con respecto a la América sobrevivirá al trastorno de todos los abusos.” En el texto los propios padres de la patria, le otorgan un carácter de revolución, a la constitución de la junta de 1810. Esto a su vez, admitiría interpretaciones, ya que se habría buscado fijar una línea de continuidad que le conferiría legitimidad, al esfuerzo de incipiente organización política. Asimismo, es dudosa esta interpretación, por la declarada lealtad y devoción al “legítimo dueño y desgraciado monarca Fernando séptimo”. Otra consideración, que pesó en la decisión de celebrar nuestra independencia en septiembre, es que, en aquella naciente República de inicios del siglo XIX, la economía se sostenía fundamentalmente de la actividad agrícola. Chile era rural, y las actividades más importantes, eran las de cosecha, que se efectúan precisamente en los meses de verano, Por tanto, con un espíritu práctico notable, se optó finalmente por celebrar en septiembre, permitiendo la continuidad sin interrupciones de las cosechas agrícolas. Es hermoso, y muy ilustrativo, leer ese texto de la proclamación de la independencia de Chile, para recordar de dónde venimos: “...Y habiendo resultado que la universalidad de los ciudadanos está irrevocablemente decidida por la afirmativa de aquella proposición, hemos tenido a bien, en ejercicio del poder extraordinario con que para este caso particular nos han autorizado los pueblos, declarar solemnemente, a nombre de ellos, en presencia del Altísimo, y hacer saber a la gran confederación del género humano, que el territorio continental de Chile y sus islas adyacentes, forman de hecho y por derecho, un Estado libre, independiente y soberano, y quedan para siempre separados de la Monarquía de España, con plena aptitud de adoptar la forma de Gobierno que más convenga a sus intereses”. Sea que celebremos el primero de enero o el 18 de septiembre, la decisión de los padres de la patria, en orden a impulsar un proceso de independencia total y absoluta, a partir de una aparente concesión de la metrópoli, nos muestran la sabiduría y la intrepidez de quienes nos precedieron. Asimismo, ilumina nuestros pasos en la búsqueda del buen gobierno. Es una luz de esperanza que perfora las tinieblas de los siglos, y nos muestra como fuimos capaces de organizarnos y como volveremos a hacerlo. Es un camino de continuidad y cambio, que nos sitúa 215 años después, en condiciones de fortalecernos con miras al futuro. Ernesto Sepúlveda Tornero Punta Arenas, lunes 29 de diciembre de 2025.-

domingo, 21 de diciembre de 2025

NOCHE DE PAZ

Después de cerrado otro proceso eleccionario en Chile, en pleno mes de diciembre, todo vuelve de un salto a la normalidad. Cesa la cantinela sin fin de la propaganda machacona y furibunda, y por fin descansan los oídos de tanto discurso encendido y quedan atrás las frases grandilocuentes. En los hogares de Chile, donde viven y conviven los José González y las señoras Juanitas, todo se centra en la navidad, el tiempo de espera que llega a su fin, y en compartir en paz y armonía la nochebuena. Hombres y mujeres de todas las épocas han hecho un alto en el camino, para celebrar navidad como Dios manda. Siempre me gusta recordar en estas fechas, momentos de la historia en que la navidad marcó un momento especial, incluso cuando nadie lo esperaba. Hoy los quiero llevar atrás en el tiempo, a la Europa que se enfrentó en la Primera Guerra Mundial entre 1914 y 1919. Recordemos que este conflicto se inscribe como uno de los más letales de la historia, con un saldo de más de 10 millones de muertos, y unos 20 millones de heridos. Una de las guerras más cruentas de las que se tiene registro, y donde las potencias de la época, estrenaron carros blindados de combate, ametralladoras, y el uso masivo de armas químicas, con el uso de gases venenosos. El frente occidental estaba ubicado entre Francia y Bélgica, la guerra se desarrolló a través del combate en trincheras. Ambos bandos se refugiaban en estrechas y profundas zanjas en la tierra. Desde allí se lanzaban recíprocamente toda clase de proyectiles. Entre la franja de trincheras de ambos bandos, se extendía una gran franja de terreno, conocida como “Tierra de nadie”. En ese espacio, es donde se libraron los combates cuerpo a cuerpo, en los sucesivos ataques en que un bando y el otro intentaban avanzar en el terreno. Prácticamente durante todo el lapso de la guerra, ninguno de los bandos obtuvo avances significativos. La “tierra de nadie”, estaba plagada de cadáveres, que quedaban abandonados. Dentro de este terrible conflicto, que no por nada, se le denomina “la gran guerra”, sucedió un hecho, que de tanto en tanto se vuelve a recordar, a propósito de la navidad. Lo relata el historiador Stanley Weintraub, en el libro “Silent night” (Noche de paz) y sucedió a inicios de la guerra, en diciembre de 1914. En algo que hoy parece increíble, a lo largo del frente de batalla, en Yprés (Bélgica) y también en otros puntos del frente occidental se produjo en forma espontánea el cese al fuego. Tropas del imperio alemán, y tropas británicas, interrumpieron la masacre, para celebrar navidad. Fue un hecho insólito, que fue posteriormente, registrado por los medios de prensa, los soldados desoyeron las órdenes expresas del alto mando, que prohibían “confraternizar”, y dejaron de lado las armas. Sucedió el 24 y 25 de diciembre de 1914, y se habría iniciado cuando soldados alemanes, pusieron árboles de navidad, a lo largo de la trinchera, y entonaron la conocida canción “Stille Nacht" (en alemán, Noche de paz). Relata la historia, que desde el lado británico respondieron entonando villancicos en inglés. A partir de ahí, comenzó un acercamiento que, con gestos, e intercambio de frases, del tipo “Yo no disparar, tu no disparar”, se pasó derechamente a intercambiar objetos, a modo de regalo. Algunos intercambiaron botones de sus chaquetas, compartieron alimentos, y se pactó entre la tropa que esta tregua espontánea, se prolongaría al día siguiente en el día de navidad. Y así sucedió, las tropas aprovecharon de retirar los cuerpos de sus camaradas fallecidos. Los soldados de un lado ayudaban a los del otro bando a cavar las tumbas y enterrar los cuerpos, y viceversa. Luego las tropas, cocinaron y compartieron alimentos, y luego en un hecho inédito, se enfrentaron en un partido de fútbol. Eran miles de jóvenes forzados a dejar sus vidas cotidianas para ir al campo de batalla. Fue tal el impacto emocional de la espontánea tregua que muchos en las tropas no querían volver a los combates, por lo que los superiores amenazaron con castigos, que podían llegar a la pena de muerte, por negarse a combatir. El historiador Weintraub, consigna que muchos de los soldados registraron en cartas a sus familias, y en sus propios diarios, lo hermoso que había sido aquel momento. Los diarios de la época publicaron fotografías, tomadas por los propios soldados y enviadas a sus familias, donde se puede apreciar a las tropas compartiendo amigablemente, y también jugando a la pelota, como si estuvieran en un barrio de Liverpool o Berlín. Este momento histórico cargado de emoción fue inmortalizado en el “Estadio Brittania” en Inglaterra. A la entrada del estadio una estatua recibe a los hinchas, conmemora ese partido entre los jóvenes soldados ingleses y alemanes. La estatua lleva por nombre “All Together Now" (Ahora Todos Juntos) en ella se muestra a dos soldados ataviados con uniformes característicos, del ejército británico y alemán, estrechándose las manos, como disponiéndose a dar el puntapié inicial a la pelota, que está en el piso. A lo largo de la Gran Guerra, se sucedieron numerosos episodios como éste, tanto en torno a la celebración de la navidad, como también, para permitir la realización de trabajos o ejercicio al aire libre. En todos ellos, las tropas cesaban el fuego, y departían en paz. En otra latitud y ciento once años después, nos estamos preparando en Chile, para celebrar una nueva navidad. Posiblemente en calles y centros comerciales se escuchan villancicos, y en nuestras casas, incluso la conocida “Silent night”, “Noche de paz”. Es posible que la imagen que he traído ante sus ojos se vea como algo muy distante a la realidad que nos toca vivir. Es precisamente por esa razón que recuerdo a aquellos jóvenes soldados que fueron sacrificados en el altar del combate, y que en medio del dolor y de la muerte, supieron rescatar un espacio de humanidad, que es común a todos sin distinción. Somos tan afortunados de vivir en Chile, una tierra de paz y fraternidad, que, a ratos, damos muchas cosas por sentadas. Nuestro clima de convivencia, la paz que reina en nuestro territorio, no hay que darlo jamás por sentado. Debemos hacer cada uno lo que nos corresponde, para que nuestros hijos e hijas, puedan seguir disfrutando de la bendición de vivir en una tierra de paz. Si personas que estaban enfrentadas a muerte fueron capaces de deponer las armas, para abrazarse y recordar la magia de navidad, cuanto más podemos hacer nosotros, para mejorar nuestra convivencia en los hogares, en los barrios, en las ciudades. Nuestro Señor Jesús, el Príncipe de la paz, nos permita desde esta tierra bendecida de Chile, valorar lo que hemos construido juntos, valorarnos en nuestras diferencias, para que, por nuestros hijos, y por los hijos de sus hijos, podamos trabajar, “Ahora Todos Juntos”, para poder tener un futuro en común. Ernesto Sepúlveda Tornero Punta Arenas, lunes 22 de diciembre de 2025.-

domingo, 14 de diciembre de 2025

2009 – 2025: La alternancia en Chile

Este domingo ha concluido en Chile un gran ciclo de procesos electorales iniciado en el año 2020 con el primer proceso constitucional y concluye con la elección presidencial 2025. Visto en retrospectiva un calendario electoral que nos tuvo concurriendo constantemente a las urnas. Un proceso agotador cuyos efectos en la masa ciudadana no se ha analizado suficientemente. Una señal de la lejanía de la clase política de los electores, al haber decidido un calendario de votaciones tan exigente, y luego haber repuesto el voto obligatorio, sin prever el hastío y el agotamiento de los electores. Pero estos son aspectos meramente procedimentales, que no desmerecen en lo más mínimo el demoledor resultado de la segunda vuelta presidencial. Como anticiparon todas las encuestas, se impuso el candidato del sector conservador José Antonio Kast por sobre la candidata del progresismo Jeannette Jara. Como nunca antes, los vilipendiados estudios de opinión acertaron tanto en el resultado como en la magnitud del mismo, donde siempre se anticipó un resultado de 60% versus 40%. Si bien algunos más osados aventuraron un resultado similar al primer plebiscito de salida, donde el progresismo obtuvo un 38%. El resultado de Jeannette Jara mejoró un par de puntos esa performance, pero no logró superarlo sustancialmente. Como lo hemos referido en columnas anteriores, en Chile desde la elección presidencial de 2009 en que se impuso el difunto presidente Piñera, hasta esta de 2025, se han alternado en el triunfo los sectores progresista y conservador. El último presidente que logró entregar la banda presidencial a una representante de su propio sector, fue el presidente Ricardo Lagos en el año 2006, que la entregó a la presidenta Michelle Bachelet en su primer mandato. A partir de allí, en 2010 la presidenta Bachelet debió entregar la banda al presidente Piñera. Luego éste le entregó la banda a la presidenta Bachelet en 2014, y luego ella la entregó por segunda vez al presidente Piñera en 2018. Habrá que esperar hasta 2022 para que en el elenco de presidentes surja un nuevo nombre. Allí el presidente Piñera entregó la banda a Gabriel Boric, primer presidente del progresismo que no proviene de la ex Concertación de Partidos por la Democracia. El ciclo de alternancia se consolida prácticamente como una característica constitutiva de la democracia chilena. En marzo de 2026 el presidente Boric le entregará la banda presidencial a José Antonio Kast, el político conservador más votado, y el presidente con el mayor caudal de votos obtenido en la historia electoral chilena, en virtud al voto obligatorio. Será primera vez que un representante político del sector más duro de la derecha se alza con el triunfo. La campaña electoral de 2025 se caracterizó por su rudeza, con acusaciones cruzadas de todo tipo, y una gran cantidad de promesas de campaña. Las propuestas más vistosas que se efectuaron, son las relativas a la delincuencia, a la inmigración irregular y al crecimiento económico. Tras el holgado triunfo y con la cabeza fría llegará el momento de definir las cifras concretas de estos compromisos, y la compleja tarea de construcción de equipos del nuevo gobierno. El progresismo deberá lamer sus heridas, y ojalá hacer esa autocritica pendiente ya muchos años. La responsabilidad con cerca del 42% del electorado del país que respaldó al proyecto progresista, obliga a hacer una oposición constructiva, leal con Chile y respetuosa del dictamen de la ciudadanía. El progresismo selló su declive en 2017 cuando no apoyó la candidatura del presidente Ricardo Lagos, ese fue el error de diagnóstico más grande en el ámbito presidencial. El desgrane y desangramiento del centro político iniciado allí, se profundizó en 2021, y el insospechado triunfo electoral de Gabriel Boric, sólo postergó el análisis. De algún modo la integración de una coalición con un nuevo eje hegemónico fuera de la centro izquierda, fue un placebo político que evitó hacer la necesaria autocrítica. Los gobiernos de cuatro años son extremadamente breves para realizar cambios profundos, e incluso son breves para consolidar una agenda legislativa de corto plazo. El nuevo gobierno conservador va a tener mayoría en la cámara de diputados, pero no en el Senado, lo que es una buena noticia para la estabilidad institucional. Así como el gobierno de Gabriel Boric no pudo cumplir su promesa de hacer grandes transformaciones sociales y ser la tumba del neo liberalismo, tampoco José Antonio Kast podrá realizar un cambio radical, sino sólo la agenda legislativa que obtenga las mayorías necesarias. Ahora que la elección ya pasó, estaría bueno sincerar las cosas. Ni el proyecto del progresismo pretendía instalar un gobierno filo soviético, ni la propuesta del sector conservador consideraba regresar al Chile de los años 80’. Ambas alternativas políticas representan enfoques distintos, dentro del sistema económico de libre mercado. También será el momento de reconocer que los indicadores macro económicos del país corresponden a una economía estable, con la inflación contenida, el desempleo a la baja, y una proyección de crecimiento económico para 2026 con crecimiento moderado pero sostenido. No es cierto que Chile se cae a pedazos, ya desde La Moneda, el sector conservador debe asumir con responsabilidad, las condiciones reales del país, para poder trazar el destino de desarrollo y progreso, que tanto el mundo progresista como el conservador desean para Chile. No debemos dar jamás por sentada la democracia y nuestro estado de derecho, los avances conseguidos desde 1990 deben llenarnos de orgullo. Somos un país ejemplar, que hace una elección con más de 13 millones de participantes, y en menos de dos horas de terminada, se publican sus resultados. Resultados que son respetados y no cuestionados por ningún sector. Si pensamos que en Honduras votaron hace dos semanas y aun no terminan de escrutar los votos, lo que Chile hace elección a elección es un éxito notable de una institución pública que es el Servicio Electoral. Un orgullo que debe reconocerse y destacarse. Afortunadamente la campaña electoral ya concluyó, y constituye un gran epílogo ver al presidente de la república llamar por teléfono al presidente electo, donde felicita el triunfo y compromete la colaboración para un traspaso ordenado del poder, e invita al presidente electo a La Moneda. Estos gestos republicanos son los que fortalecen la unidad nacional, y son los hilos que tejen el entramado complejo de nuestra sociedad. Las urnas hablaron, y el país vuelve a girar a la alternancia, sólo queda dar lo mejor de cada uno, desde el lugar en que nos encontremos en cada rincón de la patria. Ese es el deber cívico y la conducta responsable y consecuente con las ideas de progreso y justicia social que profesamos. Ernesto Sepúlveda Tornero Punta Arenas, lunes 15 de diciembre de 2025.-