Esta semana se inició la discusión
de la ley de presupuestos en el congreso nacional. Para la anécdota quedará la imagen
del ministro Quiroz ingresando al parlamento cargando un voluminoso maletín con
candado, de donde extrajo el legajo de papeles que contenía el primer
presupuesto del gobierno de Kast. Una imagen rara que no tiene explicación,
salvo el temor de Quiroz de que el contenido se filtrara. Pero ningún candado
de metal impidió que se supiera que una de las medidas del gobierno, será poner
fin a la entrega de computadores a alumnos de séptimo básico, programa “Yo
elijo mi PC”, de la presidenta Bachelet que ha beneficiado a decenas de miles
de niños, muchos de ellos hoy profesionales. En días posteriores, cuando se
hace público el proyecto, se comprueba recortes masivos de presupuesto, al MOP,
al MINVU, a MINEDUC, recortes brutales a los gobiernos regionales, y el fin de
decenas de programas sociales y la pérdida de financiamiento a la “Ley Cholito”
muy apreciada por la comunidad, que brinda atenciones veterinarias a cientos de
miles de mascotas por todo el país y tipifica el maltrato animal. La “Ley
cholito” en su tramitación en el parlamento, fue aprobada en la cámara de
diputados con 100 votos a favor y sólo uno en contra. Adivinen de quien. Acertaron
del por ese entonces diputado J.A Kast.
El sinnúmero de recortes en distintas
áreas, que no tienen explicación o justificación, se ejemplifican en el
desfinanciamiento de la Ley Ricarte Soto, iniciativa que se conquistó después
de años de movilizaciones de pacientes de cáncer y sus familias. Y así la
podadora de Quiroz arrasa con décadas de avances en materia social.
Economistas y académicos son coincidentes
en cuanto a que la condición económica actual, requiere de un presupuesto expansivo
en inversión pública, factor clave en la reactivación económica. Los recortes
efectuados en Obras Públicas y Vivienda, cuando se proyecta un crecimiento cercano
a cero % en 2026, implica entregar a los astros o al azar el devenir de la
economía para 2027. El ministro Quiroz ha pedido “mirar la economía con un
telescopio”, llamando a mirar al largo plazo cuando él espera que produzca
efecto su reforma tributaria. Otro economista, el ex ministro de Hacienda, de
educación y SEGPRES, Nicolás Eyzaguirre, advierte que tal como en la canción de
Silvio, “La fábula de los tres hermanos”. Mirar sólo el horizonte le impide ver
la piedra, el hoyo con el que tropieza su pie. No se puede mirar solo el largo
plazo, cuando los desafíos son de corto plazo.
Contradiciendo la propaganda oficialista,
los hechos muestran que el gobierno ultra conservador, recibió el país con una
economía estable con un crecimiento económico en tendencia ascendente, dentro
del promedio de los países de la OCDE. Con la inflación contenida y muy cerca
de la meta de 3,0% fijada por el Banco Central.
En la campaña presidencial de 2025, ósea hace diez meses atrás, el actual
presidente y su sector, difundió reiteradamente la idea de que el país estaba
en ruinas, y que crecer al 2,5% era una vergüenza cuando se podía crecer al 4%.
Ya en La Moneda, hace escasos 7 meses, se insistió en el mismo discurso de
campaña, se siguió difundiendo que, los gobiernos progresistas habían arruinado
al país. Se llegó a afirmar que el país estaba quebrado y con la caja vacía.
Economistas independientes, autoridades
del Banco Central y académicos son coincidentes al afirmar que las condiciones
macroeconómicas en que recibió el país el gobierno entrante, eran excepcionalmente
favorables. Incluso la trayectoria de la deuda pública, se encontraba dentro de
los parámetros normales para países en similar estado de desarrollo.
Todos los países del sud américa crecerán
este año en torno al 2%. La economía mundial crecerá en esa misma línea. Chile que
goza este año con una racha históricamente alta del precio del Cobre, sobre los
6 dólares la libra, crecerá en el mejor de los casos un 0,7%. Es primera vez
desde 1990, que Chile se encuentra virtualmente en recesión, sin que esta se
haya producido por una recesión mundial. La autoridad política no se hace cargo
de su responsabilidad en el brutal frenazo de nuestra economía. Nada se dice
sobre el efecto devastador que produjo el “bencinazo” en los hogares, los sectores
productivos, y la inflación. Sí, porque se proyecta una inflación cercana al 4%
para este año. Un flagelo que reduce el salario real de los trabajadores
chilenos, y hoy les permite comprar cada vez menos productos en el
supermercado.
Cuando los datos son que Chile
crecerá 0% este año, con inflación más cerca de 4% que del 3%, y un desempleo
que supera el 9,6%. ¿Qué se puede hacer? Respecto del crecimiento económico, en
opinión de economistas del progresismo, de las medidas que contiene la ley de
reconstrucción promulgada esta semana, la única que eventualmente podría
producir un efecto reactivador, el cual no se puede cuantificar, es la rebaja
tributaria a las empresas. El problema es que esta medida que puede tener efectos
en la inversión privada, producirá efectos en el mediano plazo. Y lo que el
país requiere es medidas que produzcan efectos en el corto plazo. El resto de
las medidas que contiene la mega reforma tiene un efecto nulo en la
reactivación económica y en el empleo, y sólo incrementarán el gasto fiscal. Por
esta razón, aunque la reforma esté recién promulgada, se sugiere modificar para
que las medidas que sólo implican gasto se postergue su aplicación. Respecto de la inflación, que se encuentra
fuera del rango meta que es de 3%, el Banco Central debe mantener las tasas de
interés para que no continúe subiendo. Lo que implica que no es esperable en el
corto plazo una reducción de las tasas, que alivie a las personas y los
hogares.
En los hechos, los alcaldes y
gobernadores regionales, de todo el país, han puesto sobre la mesa, las necesidades
de Chile real, que no se ve con el telescopio del ministro de Hacienda.
Urgencias que incluso la naturaleza se ha encargado de relevar esta semana, con
la calamidad ocurrida con el aluvión en Las Condes. Hechos de la naturaleza ocurridos
anteriormente en Coquimbo, Antofagasta, BíoBío, ponen en el tapete los efectos
concretos de reducir el presupuesto de los organismos de emergencia, del MOP,
de los municipios y de los gobiernos regionales.
La realidad se cuela, aunque le
echen siete llaves al maletín. Ningún candado impide a la ciudadanía conocer, opinar
y reaccionar a las decisiones de los gobernantes.
A solo siete meses de iniciado el
primer gobierno de ultra derecha de Chile desde la dictadura civil militar, el
panorama es muy desafiante para el ejecutivo. Puede continuar apuntando al
telescopio, y echando el candado, prescindiendo de lo que la realidad muestra. O
puede abrirse a los sectores que, en la propia derecha, le advierten de los
efectos en el apoyo ciudadano de decisiones impopulares. No por nada las
encuestas muestran una caída de la aprobación a menos de 30% y un rechazo que
supera el 60%. En el ínterin, el retorno de las movilizaciones sociales a las calles,
constituye un fuerte ayuda de memoria, de lo que sucede cuando se gobierna mirando
la realidad desde una azotea. Como un dejavú de lo ocurrido con frases
desafortunadas de ministros de pasados gobiernos, se ha escuchado a un ministro
con tono molesto, preguntar ¿Con qué derecho?”, a la gente que desaprueba al
gobierno. Otro advertía que “habrá dolores”, refiriéndose a la situación
económica del país. El propio ministro Quiroz, días antes de lluvias
torrenciales en el centro sur del país decía “ya nadie usa parafina” restándole
importancia a una fuerte alza de este combustible de amplio uso. Otro político
conservador sugirió por ahí que seriamos más pobres, pero más felices. Esta
misma semana, un subsecretario decía “Es por una realidad geográfica”
justificando así la reacción tan disímil entre la declaración de zona de catástrofe
en Las Condes, que se resolvió en tres horas, y la de la región de Coquimbo que
tardó más de seis días.
En el plano local, parlamentarios de
Magallanes están en alerta, y advirtieron al gobierno que el subsidio al gas de
Magallanes no se toca. Recordando lo que sucedió en 2011 en el gobierno de
Piñera con el “Paro del gas”, cuando otro ministro ocurrente, quiso eliminar el
subsidio que permite a la población acceder a calefacción en el extremo
austral.
La tramitación de la ley de
presupuestos aun tomará hasta el 30 de noviembre, por lo que hay espacio para
que los sectores moderados de derecha, convenzan al sector más radical, y se reintegre
los recursos recortados y se aporte a la reactivación y al empleo. Aún es
tiempo de escuchar a alcaldes y alcaldesas, y gobernadores regionales, ellos conocen
el día a día de las comunas y regiones, y miden la temperatura real del cuerpo
social del país.
Ernesto Sepúlveda Tornero
Punta Arenas, martes 13 de octubre de 2026.-