jueves, 14 de septiembre de 2017

ELECCIONES PRESIDENCIALES DE CHILE 1989 - 2013

Elección presidencial de Chile de 1989
Candidato
Partido
Coalición
Apoyo político
Votos
 %
2 052 116
29,40 %
1 077 172
15,43 %
3 850 571
55,17 %
Total de votos válidos
6 979 859
97,50 %
Votos nulos
103 631
1,45 %
Votos en blanco
75 237
1,05 %
Total de sufragios emitidos
7 158 727
100 %
Total de inscritos
7 557 537
Abstención: 5,28 %











Elección presidencial de Chile de 1993







Candidato
Partido
Coalición
Apoyo político
Votos
 %
387 102
5,55 %
327 402
4,70 %
4 040 497
57,98 %
81 675
1,17 %
1 701 324
24,41 %
430 950
6,18 %
Total de votos válidos
6 968 950
94,47 %
Votos nulos
270 991
3,67 %
Votos en blanco
136 750
1,85 %
Total de sufragios emitidos
7 376 691
100 %
Total de inscritos
8 085 493
Abstención: 8,77 %
Elección presidencial de Chile de 1999-2000
Resultado de primera vuelta
Candidato
Partido
Coalición
Apoyo político
Votos
 %
26 812
0,38 %
Independiente
31 319
0,44 %
225 224
3,19 %
36 235
0,51 %
3 383 339
47,96 %
3 352 199
47,51 %
Total de votos válidos
7 055 128
97,02 %
Votos nulos
159 465
2,19 %
Votos en blanco
56 991
0,78 %
Total de sufragios emitidos
7 271 584
100 %
Total de inscritos
8 084 476
Abstención: 10,05 %


Elección presidencial de Chile de 1999-2000
Resultado de segunda vuelta
Candidato
Partido
Coalición
Apoyo político
Votos
 %
3 683 158
51,31 %
3 495 569
48,69 %
Total de votos válidos
7 178 727
97,98 %
Votos nulos
103 351
1,41 %
Votos en blanco
44 675
0,61 %
Total de sufragios emitidos
7 326 753
100 %
Total de inscritos
8 084 476
Abstención: 9,37 %












Elección presidencial de Chile de 2005-2006
Resultado de primera vuelta
Candidato
Partido
Coalición
Apoyo político
Votos
 %
1 763 694
25,41 %
3 190 691
45,96 %
375 048
5,40 %
1 612 608
23,23 %
Total de votos válidos
6 942 041
96,32 %
Votos nulos
180 485
2,50 %
Votos en blanco
84 752
1,18 %
Total de sufragios emitidos
7 207 278
100 %
Total de inscritos
8 285 186
Abstención: 12,33 %














Elección presidencial de Chile de 2005-2006
Resultado de segunda vuelta

Candidato
Partido
Coalición
Apoyo político
Votos
 %
3 236 394
46,50 %
3 723 019
53,50 %
Total de votos válidos
6 959 413
97,17 %
Votos nulos
154 972
2,16 %
Votos en blanco
47 960
0,67 %
Total de sufragios emitidos
7 162 345
100 %
Total de inscritos
8 220 897
Abstención: 12,88 %










Elección presidencial de Chile de 2009-2010
Resultado de primera vuelta

Candidato
Partido
Coalición
Apoyo político
Votos
 %
433 195
6,21 %
1 405 124
20,14 %
3 074 164
44,06 %
2 065 061
29,60 %
Total de votos válidos
6 977 544
96,05 %
Votos nulos
200 420
2,76 %
Votos en blanco
86 172
1,19 %
Total de sufragios emitidos
7 264 136
100 %
Total de inscritos
8 285 186
Abstención: 12,32 %






Elección presidencial de Chile de 2009-2010

Resultado de segunda vuelta

Candidato
Partido
Coalición
Apoyo político
Votos
 %
3 591 182
51,61 %
3 367 790
48,39 %
Total de votos válidos
6 958 972
96,61 %
Votos nulos
189 490
2,63 %
Votos en blanco
54 909
0,76 %
Total de sufragios emitidos
7 203 371
100 %
Total de inscritos
8 285 186
Abstención: 13,06 %









Elección presidencial de Chile de 2013
Elecciones primarias
#?
Candidato
Partido
Apoyo político
Votos
% Pacto
% Total
A1
1 565 269
73,07 %
53,06 %
A2
108 365
5,06 %
3,67 %
A3
189 752
8,86 %
6,43 %
A4
278 684
13,01 %
9,45 %
Total de votos pacto Nueva Mayoría
2 142 070
100 %
72,61 %
B5
415 087
51,37 %
14,07 %
B6
392 915
48,63 %
13,32 %
Total de votos pacto Alianza
808 002
100 %
27,39 %
Total de votos válidos primarias
2 950 072
97,98 %
Votos nulos
45 986
1,53 %
Votos en blanco
14 832
0,49 %
Total de sufragios emitidos
3 010 890
100 %

Elección presidencial de Chile de 2013
Primera vuelta
Candidato
Partido
Coalición/Partido
Votos
 %
666 015
10,11 %
185 072
2,81 %
37 744
0,57 %
723 542
10,98 %
81 873
1,24 %
3 075 839
46,70 %
1 648 481
25,03 %
154 648
2,34 %
12 594
0,19 %
Total de votos válidos
6 585 808
98,31 %
Votos nulos
66 935
0,99 %
Votos en blanco
46 268
0,69 %
Total de sufragios emitidos
6 699 011
100 %
Total de inscritos
13 573 088
Abstención: 50,64 %
100 % de las mesas escrutadas (TRICEL)

Elección presidencial de Chile de 2013
Segunda vuelta
Candidato
Partido
Coalición/Partido
Votos
 %
3 470 055
62,17 %
2 111 830
37,83 %
Total de votos válidos
5 581 885
97,97 %
Votos nulos
83 000
1,45 %
Votos en blanco
32 639
0,57 %
Total de sufragios emitidos
5 697 524
100 %
Total de inscritos
13 573 143
Abstención: 58,02 %
100 % de las mesas escrutadas (TRICEL)



miércoles, 12 de julio de 2017

FALLA FAGNANO

Algo distinto había en el horizonte. Allí donde debía estar el estrecho de Magallanes y en frente, la isla de Tierra del Fuego, ahora se veía una inmensa cordillera verde claro, con una altura descomunal, no menos de 5 mil metros. Coronadas sus cumbres por blancos nevados. Hacia el pie de esas altas montañas, se abre un profundo valle, muy verde, que cubre todo el espacio de lo que antes estaba cubierto de agua.

Donde antes estaba Punta Arenas, una extraña tierra entre amarilla y rojiza. Lo que antes era una extensa llanura, una pampa plana e interminable, ahora se alza como unas tierras altas, con clima templado, un sol dorado y cálido ilumina todo con tonos mate, como el sol del atardecer, pero no es más que el mediodía.

Antes de que estas altas tierras aparecieran, vinieron las olas. Primero unas de un metro o dos, que inquietaron pero no asustaron a nadie. Muchos fueron a la costanera a tomar fotografías o sacarse selfies para sus redes sociales. Luego sin mayor aviso, se alzaron sobre la ciudad enormes columnas de agua, verdaderos rascacielos de agua de mar que cayeron sobre casas, calles y edificios. De pronto la tierra estaba tal y como había sido hace miles de años. Desprovista de toda huella humana.

El agua, así como vino, se fue. Ahora no se divisa el mar por ningún lado.

Las tierras altas y amarillas, bañadas por el sol, están cubiertas por una multitud de gente, que se aglomera en una estrecha franja como meseta. Hombres, mujeres y niños, se concentran en un pequeño espacio para evitar caer por las laderas, hacia el profundo valle, miles de metros más abajo.

Pero esta tierra no está quieta. De pronto para el pavor de la multitud, las tierras continúan elevándose, alejándose a una velocidad descabellada del profundo valle. La gente empieza a caer por las laderas. De pronto alguien grita ¡Formen una cadena¡ de a uno al comienzo, y después todos, con desesperación, unen sus manos, en una cadena sin fin, que impide que la gente siga cayendo al abismo.

De pronto, todo se tranquiliza, y permite a las personas empezar a recorrer, esas extrañas y cálidas tierras, esos colores, ese pasto tan verde. De pronto se ven subiendo por una colina unos dromedarios. ¿Qué hacen acá unos camellos? Enormes y solemnes, con una piel café claro, y un andar parsimonioso, no se dan cuenta que caminan por otros parajes hasta que se encuentran con el pasto. La suave pradera los desconcierta, pero retozan en ella como cachorros.

Caminando y caminando, de pronto se aprecia una estructura de piedra. Un raro edificio, arcos de piedra que se elevan varios pisos, en su interior es como volver muy lejos en el tiempo. Ecos de las glorias de Roma y Grecia, colores y texturas entre la Edad Media y el Renacimiento. Grandes salones iluminados por el sol, desde altos tragaluces en el techo. En un salón una niña lee un papiro, mientras su madre borda sobre un fino tapiz. Ambas visten holgadas túnicas de lino, con color azul y granate, que contrastan con el tenue color canela de la piel de las mujeres.

En otro salón, un grupo de jóvenes, practican el arpa y el laúd junto a un centenario maestro.

domingo, 16 de abril de 2017

LA ATRACCIÓN DEL VÉRTIGO


En los días posteriores a la decisión del Comité Central del PS, donde se optó por designar como pre-candidato presidencial al senador Guillier, se han sucedido una serie de expresiones de desconcierto, molestia, disgusto, de personalidades y figuras públicas de diverso origen. Es que esta decisión, postergada de manera inexplicable durante largos meses, dejó a uno de los partidos-eje de la Nueva Mayoría sin un candidato presidencial de sus filas.
Recordemos que desde las elecciones internas del 2015, donde asumió con amplia mayoría la senadora Isabel Allende, se instaló la idea de que la propia Presidenta del PS sería candidata presidencial del partido. Luego varias encuestas de opinión ( sí esas mismas), la instalaban como una de las figuras mejor evaluadas y con menor porcentaje de rechazo.
Qué pasó desde entonces? En una secuencia no lineal de hechos, se produjo la hecatombe comunicacional detonada por el llamado “Caso Caval”, esto condujo a la caída de las figuras más poderosas del gabinete: Peñailillo en Interior; Arenas en Hacienda; y Elizalde en Segegob. Todos ellos de la generación de recambio en sus partidos. Sabido es que Elizalde fue figura central en la campaña interna que llevó a la presidencia a Isabel Allende, por lo que fue un fuerte golpe a la gestión de ésta, verlo salir tan prematuramente del gobierno.
Sucede después la fallida inscripción de las primarias legales de la Nueva Mayoría, por responsabilidad atribuida por el SERVEL a la Presidenta del PS que no habría llegado dentro del plazo legal a cumplir con el trámite. Excusas más, excusas menos, gracias a acciones legales ante el TRICEL, se logró no sin esfuerzo la inscripción de dichas primarias, pero no para todas las comunas.
El panorama presidencial de la Nueva Mayoría se fue difuminando durante todo el año 2016, la más probable candidata del PS, desestimó continuar en carrera, dando a entender la existencia de supuestas presiones del entorno del Presidente Lagos, quien por ese entonces había sido proclamado como pre candidato por el PPD.
La pugna desencadenada al interior del PS por el tema presidencial, animó el surgimiento de las pre-candidaturas de JM Insulza y Fernando Atria, quienes fueron invitados a participar en una “Consulta ciudadana” que decidiría. Lamentablemente para ellos, el último pleno del Comité Central de la mesa dirigida por Isabel Allende, desestimó la realización de dicha consulta, dejando sin resolver la materia cuya responsabilidad le fuera asignada el 2015 por la militancia.
Finalmente, en las elecciones internas del PS, efectuadas el 26 de marzo de este año, resultó electa con amplia mayoría la lista encabezada por Alvaro Elizalde, lista conformada por amplios sectores partidarios, divididos entre quienes apoyaban la opción presidencial de Ricardo Lagos y la del senador Guillier.
La mesa directiva no dio señales de cómo se resolvería la materia. Y en un hecho inédito en la historia del partido se desestimó la votación a mano alzada de los miembros del Comité Central. Decidiéndose en votación secreta que el partido apoyaría al senador independiente Alejandro Guillier.
Y así llegamos a esta semana donde fuerzas tectónicas desconocidas, se mueven bajo nuestros pies y la hasta hoy amplia coalición de centro izquierda que derrotó a la derecha el 2014, pareciera vivir sus últimos días.
Es que un efecto  inmediato que produjo la decisión del PS de apoyar candidatura del senador Guillier en el PS, fue producir una fisura en el eje PS-PPD, y de paso en la DC, que junto a su pre candidata presidencial la senadora Goic, había advertido que la existencia de primarias presidenciales dependía de pacto programático y parlamentario.
La aparente inclinación del PS hacia un pacto político que implique abandonar el proyecto de la centro-izquierda, es un efecto no declarado en el Comité Central, y por su trascendencia, debe corresponder a ese órgano o a un nuevo Congreso del partido quien determine la nueva línea política.
La tentación de salir a disputar al “Podemos chileno”, el voto de las redes sociales, pareciera haber calado en algunos líderes, olvidando el notable aporte que ha hecho el PS a los gobiernos más exitosos de la Historia de Chile. Existe una actitud de vergüenza por los avances y progresos obtenidos desde el año 1990, no sin sacrificios y esfuerzos.
La construcción de futuros acuerdos programáticos va  a estar atravesado por este análisis, una confrontación ideológica no resuelta en los noventa entre “autoflagelantes” y “autocomplacientes” que  rebota de nuevo, con los mismos y también con nuevos protagonistas.
El piso se mueve bajo nuestros pies, las posibilidades de caer son altas, pero muchos de los que están a nuestro lado parecen embriagados por el vértigo de la caída.
Milito en el Partido Socialista, trabajé en la campaña del Presidente Lagos en 1999, y acompañé su opción presidencial el 2017, por sus ideas y propuestas, construidas transversalmente por todo el país. Propuestas que se contienen en el documento “Piensa Chile”, puesto a disposición de los partidos y también de los pre-candidatos presidenciales. Como militante disciplinado acataré la decisión adoptada por el Comité Central.
Lo anterior, implica actuar con responsabilidad. No sería responsable para mí, no advertir al liderazgo socialista el riesgo que enfrentamos, no solo de una futura victoria de la derecha, sino de la postergación por muchos años del proyecto político que hemos construido en la centro-izquierda chilena. Se debe actuar con firmeza y vehemencia en la defensa de nuestras convicciones y principios, pero actuar con prudencia en el trato y en el lenguaje, cuidando la relación con nuestros aliados.
La velocidad y la altura producen un vértigo, que es muy estimulante para los sentidos, todos lo hemos experimentado. Tomar decisiones que pueden potencialmente afectar a millones de personas, no deben adoptarse embriagados por el vértigo ni la emoción.


jueves, 2 de marzo de 2017

2017: EL AÑO DECISIVO

Cuando aún no termina de disiparse el humo de los incendios forestales más catastróficos de nuestra historia, una nueva calamidad nos cae en la forma de violentos aluviones. Nada parece indicar que este año será distinto a los demás en cuanto a golpes de la naturaleza o de la brutalidad humana.
            Sin embargo, es año de elecciones presidenciales. Un gran nubarrón se cierne sobre nuestras cabezas, la atmósfera se carga de electricidad, y amenaza tormenta. Es que la contienda que se avizora, será de proporciones, se juega nada más ni nada menos, la continuidad del programa de transformaciones sociales más profundo desde el retorno a la democracia. En la vereda de enfrente, y desde su cómodo lugar en las encuestas aguarda desde el 2014, el inversionista candidato. Todo ha jugado a su favor, una prensa adicta, encuestas on demand, y errores no forzados en la gestión política de los partidos de la Nueva Mayoría. Todo parecía correr a favor del candidato favorito del gran capital y de la gran industria. Todo seguía su curso natural hacia una pronta proclamación, y victoria en octubre. Todo hasta que sendas investigaciones de prensa, desembocan en acciones judiciales, que pretenden esclarecer si el ex presidente de los tics nerviosos, cometió “negociación incompatible” y “uso de información privilegiada”. Caso denominado “Exalmar”.
Pese a la negativa rotunda y con altos decibeles de su círculo más cercano, y a la escasa cobertura en los medios “amigos”. El caso se instaló en el imaginario colectivo, como uno más de los negocios audaces del ex presidente. No debía pasar a mayores, bastaría con unas cuantas entrevistas a ejecutivos y altos empresarios, expertos o ex ministros de su gobierno, que ensalzaran la gran obra realizada en política exterior. Sin embargo, junto con el levantamiento de la reserva en la investigación, se supo que el ex presidente sería citado a declarar como imputado en la causa. Cuando no acababa de reponerse de ese mazazo, se conocen antecedentes sobre la minera Dominga, empresa no incluida en el fideicomiso “Ciego”, y que se transa con una ganancia multimillonaria durante el mandato presidencial. También se afirma que una aplaudida intervención presidencial para “bajar” un proyecto energético en la misma área, habría beneficiado el negocio familiar.
Los tiempos de la política, muchas veces no coinciden con los tiempos de la justicia. Muchas decisiones deberán tomarse antes de que se haya dictado sentencia en los mencionados casos. Desde ya, la decisión del ex presidente de asumir una nueva candidatura presidencial. La decisión de los partidos de la derecha de llevarlo de candidato, o realizar primarias en el mes de julio de 2017. La decisión de sus adversarios en la derecha de concurrir a dicha primaria, o ir a primera vuelta.
Dadas las características de personalidad del ex presidente, creemos que va a insistir en su candidatura, va a hacer uso de la cobertura mediática que dispone, y de sus inmensos recursos financieros para acallar las críticas en su sector y va a continuar victimizándose. Finalmente va a buscar en el apoyo electoral, el agente blanqueador y desinfectante que le permita borrar de su currículum público, las sospechas y las dudas que lo ensombrecen.
En la vereda de la Nueva Mayoría, pese a resistir más de 3 años de críticas y ataques demoledores, la única figura que continúa su marcha con una voluntad inquebrantable, es la presidenta Bachelet. En una coalición negada tres veces, y mentada otras tantas sólo como “acuerdo programático”, los partidos han navegado en aguas tempestuosas,  no en las mejores naves, ni con las mejores tripulaciones. El año 2017, sorprende a la Nueva Mayoría tratando de llegar a buen puerto, pero haciendo agua, y con el timón averiado.
Sin claridad respecto de quien va a conducir al conglomerado de partidos, que pretende continuar en la senda del desarrollo, y del progreso social, los meses que restan hasta la primaria del mes de julio, depararán muchas sorpresas. Una de ellas la conocimos este verano, la DC pretende competir, y será su presidenta, una joven mujer magallánica quien asumirá el desafío. Qué pasará en el PS?, habrá una decisión antes de la primaria del mes de julio? Los titubeos y vacilaciones han hecho crujir la orgánica partidaria, y sólo una victoria maciza en las elecciones internas del 26 de marzo, permitirá a los socialistas ser factor decisivo en la definición presidencial.
Mal que mal, solo la DC y el PS aparecen como los partidos que llegarán inscritos en todo el país para el 14 de abril. Y es que gracias a las innovaciones legislativas para “mejorar” la política, se estableció esa fecha, como límite para que los militantes “ratifiquen” su militancia, y para que los  militantes nuevos se inscriban. Los partidos deben sumar al menos de 18 mil 522 militantes en todo el país. Requisito que ha resultado más difícil de cumplir, que lo que pensó el legislador. La derecha, hasta la hora de esta columna, no está reuniendo las firmas necesarias para inscribir ninguno de sus partidos. Debiera preocuparse el ex presidente? Me dicen, que él es independiente, y que podría juntar las firmas para inscribirse. También me dicen algún “raspado de olla” les quedará para movilizar a sus fieles.
Con un electorado más pendiente de las chimuchinas festivaleras, y más recientemente de las indagatorias de carabineros en la casa embrujada de Puerto Montt, que de la actividad política, el desafío mayor es para las fuerzas progresistas. Es la centro izquierda, la que tiene la vocación de cambio y transformación que nuestra sociedad requiere, y por ende es la que tiene que hacer el mayor esfuerzo por aumentar la participación en las elecciones primarias, y en las elecciones de octubre. Nada favorece más a la derecha y a sus mandantes del gran capital, que la falta de interés y la abstención electoral.

La decisión más importante de este año, será precisamente el levantarse a votar. Sin ese impulso mínimo necesario, nada impedirá a los partidarios del status quo, a los adoradores del mercado a ultranza, hacerse con el único poder que les falta, para asumir el control total en nuestro país.

lunes, 21 de noviembre de 2016

LA ORDEN DEL DIA

Dentro de las imágenes más desafortunadas del primer año de la instalación del gobierno de la Nueva Mayoría, está esa que nos brindó un senador de la república, a la sazón presidente de uno de los partidos de ese conglomerado. En la ocasión, e intentando graficar un pretendido ánimo refundacional, señaló que nuevo gobierno usaría una “retroexcavadora” para desmontar todo lo que se había hecho hasta ahora, para levantar “nuevos cimientos”.
Esa imagen, sumada a los bochornosos episodios de irregularidades en el financiamiento de campañas políticas, casos PENTA- SQM, y luego el denominado “Caso Caval”, terminaron por dinamitar no sólo la credibilidad del debutante gobierno, sino terminar con el menguado prestigio del sistema político por entero.
Llevar a cabo un programa de gobierno, que contiene variadas y profundas reformas, en este escenario, ha sido una tarea en la cual se volcaron todas las energías de los sucesivos gabinetes ministeriales. Con la mirada puesta en el cumplimiento del programa de gobierno, se perdió de vista un elemento consustancial al ejercicio del poder en un régimen democrático, la búsqueda de entendimientos con las otras fuerzas políticas, y procurarse el apoyo de las fuerzas sociales.
El sólo carácter transformador del gobierno de la Nueva Mayoría, debió ser el aliciente necesario para que el norte estuviese situado, no en el mero cumplimiento programático, sino en la consolidación de los cambios en las capas más profundas de la sociedad. No obstante, esa tarea los partidos de la coalición gobernante la dejaron a la responsabilidad de sus cuadros en el gobierno. Craso error, el ejecutivo debió concentrar toda su energía en llevar adelante una tarea ingente de formulación, diseño, y ejecución de políticas públicas, que tensionaron a la administración y exigieron del parlamento una disciplina y un orden para el que no estaban las condiciones. La esencial coordinación política, de los partidos políticos gobernantes con la base social, no se dio, y al cabo de un año y medio de gobierno, todas las mediciones de opinión ya arrojaban cifras de evaluación negativas, para las reformas.
El espectáculo que han dado en los últimos meses los liderazgos partidarios enrostrándose responsabilidades, por distintos tropiezos, desde la fallida inscripción de las primarias legales en el SERVEL, pasando por el resultado municipal, no ha hecho sino aumentar más el desapego de la ciudadanía, de la vida política del país.
Con el año 2017 en frente de nuestras narices, y la llegada de las premuras de desafíos electorales que se precipitan, la necesidad de conducción política en la Nueva Mayoría resulta evidente. Dejar los discursos altisonantes, y las recriminaciones a través de los medios de comunicación o a través de redes sociales, parece de Perogrullo, pero hasta el momento no es algo que se haya superado. Es una “cuestión de actitud”, el “animus societatis” requiere mucho más que una nueva carta suscrita por 7 personeros. Requiere de la instalación de un dialogo con la ciudadanía, no en las cuatro paredes de una sede partidaria. Un dialogo que interpele al ciudadano de carne y hueso, que se haga cargo de las pellejerías del día a día, y sea capaz de empatizar con sus deseos y aspiraciones.
Los problemas de la política se resuelven con política, y los de la democracia con más democracia. El Chile al que arribaremos en una nueva contienda presidencial, va a requerir más certidumbres que interrogantes, el liderazgo que mejor encarne la imagen de solvencia política y de autoridad supra partidaria, será el que se alce con el triunfo.

La orden del día para los partidos de la Nueva Mayoría, es recuperar la conexión con el cuerpo social, volver a las calles, hacer el trabajo territorial que se tiene abandonado, y asumir con humildad que el resultado seguirá siendo incierto con miras a las futuras elecciones, pero al menos se tendrá la certeza de haber hecho el mejor esfuerzo por recuperar con dignidad el respeto de la ciudadanía.