lunes, 10 de agosto de 2020

EL VALOR DEL TRABAJO

 

"Hay un tipo de trabajo que aumenta el valor del objeto al que se incorpora, y hay otro tipo que no tiene este efecto. En tanto produce valor, el primero puede ser llamado trabajo productivo: y el segundo, trabajo improductivo" (Adam Smith, La riqueza de las naciones, 1776)

EL VALOR DEL TRABAJO

La economista italiana Mariana Mazzucato, catedrática de Economía de la Innovación y Valor Público en el University College de Londres. Autora de varios libros, se ha planteado en una postura crítica, acerca del desarrollo del capitalismo.

En artículo publicado en diciembre de 2019 en el diario El País, España, comentaron el último libro de Mariana Mazzucato, llamado “El valor de las cosas”.  Se cita, “Entre 1975 y 2017 el producto interior bruto (PIB) real de Estados Unidos se triplicó: pasó de 5,49 a 17,29 billones de dólares. Durante ese periodo la productividad creció alrededor del 60%; sin embargo, desde 1979 los sueldos por hora reales de la gran mayoría de los trabajadores estadounidenses se han estancado o reducido. En otras palabras, durante cerca de cuatro décadas una pequeña élite se ha apoderado de casi todas las ganancias de una economía en expansión". 

Mariana Mazzucato, plantea una crítica frontal, al enfoque acerca del valor-trabajo, que se ha instalado desde los años 80’.  Donde se impuso “una teoría expresiva del valor de carácter subjetivo y desvinculado del coste del factor trabajo, por la que la utilidad marginal y la escasez determinan los precios y el tamaño del mercado. El precio sería, en última instancia, la medida del valor”.

Para la autora, “Creación de valor" se refiere al modo, en el que las diferentes clases de recursos (humanos, físicos e intangibles) interactúan con el fin de producir nuevos bienes y servicios.  En tanto, el concepto de "extracción de valor", para ella, supone que las actividades se centrarían únicamente en mover recursos y productos ya existentes, y en ganar desproporcionadamente con su comercio posterior.

Ella postula crear una economía justa, donde la prosperidad se comparta. Para lo que plantea, deben crearse mecanismos para una distribución más amplia. Esto no sólo conlleva una política de gravar la riqueza, sino también instalar un debate acerca de la creación de riqueza.  Incluso rescata de los economistas clásicos, la distinción entre “trabajo productivo”, y “trabajo improductivo”.

La economista en cuestión, es profundamente critica del predominio actual, de la actividad financiera, por sobre toda otra actividad en la economía. "La intermediación financiera -el coste de los servicios financieros- constituye una forma de extracción de valor cuya escala reside en la relación entre lo que cobran las finanzas y el riesgo que realmente asumen". La gestión de cobros, se ha convertido en una de las características que definen el capitalismo moderno.   

Se requiere establecer una tasa a las transacciones financieras.

Esta tasa, ya fue planteada antes por otro economista, lo que le significó el premio Nobel de economía en 1981, James Tobin, y la tasa que lleva su nombre. La tasa Tobin es un impuesto destinado, originalmente, a gravar las operaciones de conversión entre divisas que se producen al contado. La idea inicial de la tasa Tobin era penalizar la especulación monetaria en el corto plazo, ya que pensaba que esta especulación provocaba movimientos masivos de fondos entre las bolsas de divisas que podían desestabilizar la divisa de una nación.

Este impuesto no estaba destinado a ser pagado por los consumidores, sino que sería pagado por los integrantes del sector financiero, al ser un medio para controlar la estabilidad de la moneda de un país.  Tobin propuso que el dinero recaudado se usará como ayuda para los países en desarrollo. Desde que este impuesto se dio a conocer, la idea ha evolucionado en un impuesto sobre todas las transacciones de acciones, bonos y divisas. Idea que suscribe Mariana Mazzucato-

La autora en análisis, le confiere una gran importancia, y considera que debe haber una discusión amplia, acerca del papel de los cambios tecnológicos y organizativos. Ella estima, que a futuro.  los avances tecnológicos podrían constituir la fuente principal de crecimiento y de creación de riqueza. Dentro del marco que debiera darse para esta área de la economía, Mazzucato propone, que la innovación como proceso de creación es: acumulativa, incierta y colectiva.

Es acumulativa, y en muchos casos el resultado de una inversión preexistente y en gran medida, fruto de inversiones a largo plazo que se realizaron a través de los años.

Es incierta. Con un alto grado de fracaso, y en general puede requerir mucho tiempo desde la concepción de la idea hasta su realización y comercialización. Con frecuencia pueden pasar décadas,

Y es colectiva. No sólo participa el sector privado, o los propietarios directos de los proyectos. También existen incentivos, y financiamiento estatal. Actualmente, Seis empresas (Facebook, Google, AOL, Yahoo, Twitter y Amazon) constituyen alrededor de un 53% del mercado publicitario digital (solo Google y Facebook representan el 39%). Esta posición dominante implica que los gigantes digitales pueden imponer sus condiciones a los usuarios y a las empresas que son sus clientes.

Considerando los eventos que ha enfrentado el mundo, desde la crisis subprime del 2008, crisis provocada por la especulación financiera sin límite ni control, Hasta la condición calamitosa en que el planeta entero se encuentra, enfrentando la pandemia de Covid 19. Debemos, revisar la forma en que hemos organizado la economía, la forma en que generamos valor, y la forma en que se conjugan los factores de producción.   No podemos dar las mismas respuestas, si han cambiado las preguntas.

ERNESTO SEPÚLVEDA TORNERO

PAZ PARA LA ARAUCANÍA

 Los hechos ocurridos en torno al desalojo de municipios, en la Araucanía, son de gravedad extrema. Como resulta evidente, para cualquiera que haya visto noticias este fin de semana, lo que allí se dio, no es propio ni de cerca, de un estado de derecho.  Se podrá discutir si algunas comunidades de la etnia Mapuche, obraron legítimamente al irrumpir en dependencias municipales. Un hecho que ha ocurrido anteriormente, y que concluye o con acuerdo de la salida, de los ocupantes, o con desalojo de la fuerza pública.  Pero lo acontecido ahora, es distinto, a un acto nacido de la fuerza ejercida por un grupo, se opuso otro, que pretendió ejercer funciones policiales, para desalojar los inmuebles ocupados. En medio de gritos racistas, vecinos, habitantes de la Araucanía, enfrentándose a palos, en medio del espacio público. Integrantes de las comunidades denunciaron golpizas, propinadas por particulares.  Quién o quienes fallaron aquí, se requiere con urgencia determinarlo. La convivencia democrática es y debe ser siempre PACÍFICA, la sociedad civil, ha entregado el monopolio de la fuerza, al estado. El estado lo ejerce a través de las fuerzas de orden y seguridad. Los ejercicios de autotutela, donde cada quien decide como poner orden, y hacer justicia por propia mano, están absolutamente descartados en un estado de derecho.

No es baladí, lo que ha ocurrido en la Araucanía, no es sólo un hecho policial más. Es el germen que corroe la convivencia democrática. Mas allá de quien sea el presidente de la República. Si no es capaz de garantizar, a través de sus mandos administrativos y policiales, la convivencia pacífica. Está incumpliendo gravemente a sus deberes y obligaciones constitucionales.

La sociedad chilena, sin distinción debe unirse para repudiar el uso de la violencia. La Araucanía, y el país entero, necesita de un soporte mínimo de orden público y de paz social, que nos permita a todos sin distinción, crecer y desarrollarnos. Se equivocan garrafalmente, quienes ven en estos hechos, algo así como el reinicio del estallido social. Nadie en su sano juicio, puede aplaudir que personas comunes y silvestres, se trencen a palos en las calles. Ninguna causa por legítima que sea, justifica ese nivel de irracionalidad.

Las autoridades regionales de la Araucanía deben responder, son autoridades políticas designadas, por el gobierno de turno. Pero trabajan y viven en el territorio. Allí crecen sus hijos, y residen sus familias. Han fallado de una forma aberrante, en su tarea primordial.

En todo el país, en millones de hogares, se hacen esfuerzos por lograr llegar a fin de mes, esfuerzos por “parar la olla”, por cuidar “la pega”, y por, sobre todo, se hacen esfuerzos titánicos por respetar las normas sanitarias, permanecer en casa, cumplir las cuarentenas y cordones sanitarios.  Cuando un país entero tiene el objetivo común de sobrevivir, no podemos permitir que unos cuantos cabezas calientes, nos distraigan de nuestro sagrado deber.

Hay sectores políticos, de ambos extremos, que han tratado de obtener rédito, sacar partido del enfrentamiento. Parecieran extasiarse en la contemplación del caos y la destrucción. No son ellos quienes deben seguir conviviendo, a escasos metros, de predios incendiados, o de comunidades intervenidas por la fuerza militar.

Está documentada, la relación errática que ha tenido el estado de Chile, con las etnias originarias. Una relación que no es meramente económica. Con políticos más duchos que los actuales, el gobierno chileno, en el pasado, fracasó igualmente. Existen reivindicaciones históricas legítimas, que no han tenido debido cauce. Y aunque parezca broma, también esta materia, deberá tratarse cuando se discuta la nueva constitución. Para el caso que triunfe el apruebo en octubre.

Mientras tanto, lo que debemos esperar, lo que debemos exigir, es que el gobierno central garantice la convivencia pacífica, el normal desarrollo de la vida social, económica, y política, en todo el territorio nacional. Pues ese constituye su deber primario de gobernante. Ya que, si esta tarea, es superior a sus fuerzas o sus capacidades, deberá asumir su responsabilidad constitucional. El ya mencionado notable abandono de deberes constitucionales, por las razones indicadas, parece del todo pertinente, si la situación se prolonga.

 Hagamos votos, por que la paz y la concordia, vuelvan a la Araucanía, y para que nunca más tengamos que ver, alzarse vecino contra vecino, y para que respondan adecuadamente los responsables.

 

Ernesto Sepúlveda Tornero

domingo, 9 de agosto de 2020

AUNAR VOLUNTADES

Concluyó la semana pasada, con la decisión presidencial, de no vetar el proyecto de retiro del 10% de las AFP. En efecto, se suscribió el decreto promulgatorio y se espera que este lunes sea ingresado a Contraloría para su toma de razón. Esta misma semana, se espera que se publique, entrando en vigencia, la reforma constitucional que permitirá por única vez, efectuar un retiro en dinero de las cuentas de ahorro individual. Mas allá de las discusiones que se dieron, en el congreso y fuera de él, acerca de la conveniencia, o inconveniencia de aprobar esta reforma. En los hechos esto ya sucedió, y corresponde su presta y ágil implementación. Desde el Banco Central y desde la superintendencia de pensiones, se han impartido instrucciones a las AFP, en orden a facilitar el proceso. VAsimismo, el Banco Central adoptará medidas tendientes, a morigerar los efectos en el mercado, de la masiva venta de activos que deberán realizar las AFP. EL mercado ya asimiló la noticia, e incluso expertos del sector económico, anticipan efectos positivos, tanto en el PIB, como en la recaudación fiscal. En efecto se espera, que la multimillonaria transferencia de recursos desde las cuentas individuales, a las manos de los ahorrantes, produzca una disminución de hasta de 5 puntos en el PIB. Mejoramiento en indicadores del comercio, la banca y el sector inmobiliario. Encuestas recientes, revelan que el 80% de los ahorrantes destinarían, los recursos al pago de deudas, consumo y pago de créditos. Por otra parte, se estima que el fisco recaudaría unos 3 mil M$ USD, adicionales, sólo por concepto de IVA.

                                    Lo que tenemos por delante, no se agota en la discusión ya superada sobre el retiro del 10%. Debe completarse el paquete de medidas de apoyo a las personas, y a los sectores medios, que se ha tramitado paralelamente en el congreso. Esto debe ir avanzando al mismo tiempo, que nuevas medidas de fomento a la actividad económica, y a la reactivación. No puede depender en el futuro de Chile, de lo que pueda extraerse de las arcas fiscales, ya bastante menguadas con los sucesivos paquetes de ayuda. Lo que las personas y las familias necesitan, es empleos estables, con ingresos suficientes para sustentarse. EL círculo virtuoso del emprendimiento, el empleo y los ingresos de las personas, se encuentra en millones de casos, interrumpido. Primero por la ola de destrucción y violencia, que asoló ciudades por todo Chile, como derivada del estallido social. Y luego por las medidas sanitarias derivadas de la pandemia, cuarentenas, barreras sanitarias, y, en resumen, interrupción de la cadena productiva.

                                               La discusión pública, debiera centrarse en el aquí y en el ahora. Es ahora cuando, junto a mantener los más altos estándares sanitarios, debemos retomar con fuerza la marcha de la economía. Es la responsabilidad que tienen gobierno y oposición, no dejarse engañar por cantos de sirena, que ofrecen el oro y el moro, para la próxima elección. Los problemas de Chile no pueden esperar, a que otro inquilino se instale en La Moneda, y otros vengan a ocupar los curules parlamentarios. La responsabilidad, obliga a construir puentes, acercar posiciones, construir un gran acuerdo por el empleo y el crecimiento.

                                               No tiene sentido de realidad, el esperar que un eventual proceso constituyente sea la solución o el resorte de todos los problemas. Es una discusión importante, que se tendrá en los plazos y con los procedimientos ya establecidos. En un proceso que en el evento que ganará el apruebo en octubre, nos tomaría al menos, los próximos tres años. Ergo, no soluciona ninguno de los temas que nos aquejan hoy.  Quiéranlo o no, los políticos de los dos extremos, deberán interlocutar, conversar, discutir, y llegar a acuerdos. De lo contrario, significaría que un país modesto como el nuestro, estaría invirtiendo cifras del primer mundo, para mantener una clase dirigente, que se niega a asumir su rol.

                                               Los pobres no pueden esperar, tampoco la clase media, el país entero no puede esperar. Cientos de personas se alimentan hoy día, en ollas comunes, o comedores solidarios, sólo en Punta Arenas. Esto se reproduce por todas partes. Las cajas de alimentos que entrega el gobierno, se unen a cajas de alimentos autogestionadas por las Juntas de vecinos, los canales de TV locales, por la Iglesia Católica, y por estudiantes universitarios. Vivimos en Magallanes, uno de los inviernos más gélidos en décadas. Comunas rurales como Laguna Blanca, con estanques de agua congelada, cañerías de agua de las casas congeladas. Con cortes de energía eléctrica e internet. Sin calefacción, no se puede vivir en el austro, la leña y el carbón son un recurso precioso cuando no se cuenta con gas, para sustentar la vida.

                                               Estos temas, de la realidad cotidiana, que a alguien puede parecer pedestre, es el día a día de muchos hogares. Con qué cara, se le puede hablar a estas personas, de filosofía política, de derechos sociales, de reformas. Si no hemos sido capaces como sociedad de responder, con solidaridad, con cariño, con cuidados.  Hay una reserva moral muy valiosa en el mas humilde, en el que hoy padece carencias y postergaciones. Una actitud de sensatez, de dignidad, de fraternidad, que quienes hemos estado en las elites económicas, sociales, o políticas debemos recuperar.

                                               Estoy convencido de que en la medida que mas y mas personas, adquiramos consciencia de la necesidad de una transformación interior, de un cambio en nosotros mismos, vamos a poder acometer cualquier cambio o transformación superior. Por acá estamos colaborando en aunar voluntades, en tender puentes entre sectores diversos. Proponiendo ideas, colaborando en la implementación de soluciones innovadora, realizando acciones prácticas, concretas, en relaciones uno a uno, con   personas de carne y hueso.

                                               Así es como yo creo, que vamos a salir de esta prueba vital, de esta prueba histórica. Estoy lleno de esperanzas y optimismo, porque cada día encuentro, más hombres y mujeres que están en la misma.

Ernesto Sepúlveda Tornero

                                              

                                              


lunes, 20 de julio de 2020

EL PROBLEMA ACTUAL



El “problema actual”, así suele aludir mi hijo de 10 años, a la álgida situación que nos tocó vivir. El eufemismo, hace más evidente, la magnitud del impacto en nuestras vidas cotidianas. Niños con responsabilidades académicas, en plataformas online, adultos asistiendo a sus trabajos en forma telemática. El espacio doméstico, compartido con la oficina, la universidad y el colegio.  Los quehaceres cotidianos de la casa, alternados con reuniones de trabajo, o seminarios. Hasta los cumpleaños, celebrados por zoom u otra plataforma. Nos falta un tiempo para retomar el contacto con lo natural, con el espacio abierto. Al menos en la Patagonia, abrimos la cortina y podemos disfrutar de la belleza natural, sin tener que ir muy lejos. Y la pequeña nieve que ha caído nos deleita los ojos y el alma con su belleza.

En medio de todo esto, las necesidades sociales y económicas apremian. Se multiplican los esfuerzos por todas partes, para ayudar, para apoyar a los que mas sufren. Ollas comunes, o “comedores solidarios”, como se les llama ahora, sostienen con un alimento caliente, a cientos de familias. La solidaridad, y el compromiso con los que más necesitan, debe ser la experiencia más bonita que podremos compartir con nuestros hijos. Esa enseñanza de vida, que los hará mas conscientes, más respetuosos y más humildes, nos devuelve la esperanza en el Chile que construiremos, cuando termine la pandemia.

Las necesidades son muchas, son urgentes. Realmente, no da para extenderse más en discusiones, acerca del monto de los recursos, y de donde se van a extraer para cubrir el mayor gasto fiscal. Como he dicho anteriormente, junto al sentir de miles de compatriotas, el gobierno no puede eludir su responsabilidad histórica. Debe dejarse atrás las trabas ideológicas, que impiden tomar hoy las decisiones que apremian. Estoy convencido de que el retiro del 10% de los fondos de pensiones, no le dará alivio a todos los que necesitan. Tampoco mejorará la situación previsional, que es una calamidad. Pero la obligación de un gobierno es actuar con realismo, Ni todas las explicaciones del ministro de hacienda, ni todas las cartas del gran empresariado, ni las cartas de las AFP a sus afiliados, cambian la realidad indesmentible, de que el proyecto en cuestión será aprobado. Hay que actuar en consecuencia. En vez de seguir tratando de convencer, a quienes ya no lo escuchan, el gobierno, debiera buscar la forma de que el retiro del 10% no impacte tanto en los fondos de pensiones. La caída de la bolsa, sólo anticipa lo que pasará, cuando las AFP salgan a vender gruesos paquetes de acciones. Me extraña que no se haya pensado en algún mecanismo, donde las AFP entregaran al estado las acciones, y fuera el estado el que hiciera el desembolso. Cuando se rescató a los bancos el año 1982, el costo fiscal, llegó al 30% del PIB. Este gasto será significativamente menor. El problema de hoy es de liquidez, sin dinero fresco, en las familias y los hogares, el círculo vicioso del endeudamiento seguirá estrangulando cualquier posibilidad de mejoría. La economía local, también requiere la inyección de recursos, vía consumo interno. Realmente, la discusión se ha extendido en demasía. Cuando nuestra preocupación debiera ser llegar con prontitud, no sólo con las cajas de mercadería, sino con recursos contantes y sonantes.

El tema previsional, se viene postergando hace décadas. Las sucesivas modificaciones que se efectuaron durante los gobiernos de centroizquierda, no hicieron sino consolidar, la capitalización individual, como principal soporte de las pensiones. Está demostrado, y archi estudiado, que la promesa del sistema, no se cumplió, y ya no tiene ningún sentido, continuar con la discusión eterna de que no hay que tocar a las AFP.  En democracia, podemos y debemos resolver esta materia, que nos afecta a todos. Y debe hacerse con inteligencia y creatividad. La seguridad social, funciona sobre la base de principios que los chilenos olvidaron, Universalidad, solidaridad. Nada tiene que ver con esos principios, que quienes tenemos ahorros individuales, podamos retirar algo de dinero de allí.  Esa lógica individual, es la que está a la base de la capitalización individual, aunque sea redundante. El cambio a un sistema de seguridad social, va a implicar revisar la forma de financiamiento del sistema. Contra lo que algunos creen, no es un sistema de reparto nuestro destino. Sería imposible de financiar con nuestra estructura demográfica, y con nuestra masa laboral activa. Un financiamiento tripartito, al parecer es lo que han propuesto transversalmente, los expertos, moros y cristianos. Aumentar la tasa de cotización, y los años de vida laboral.  Y la coexistencia de capitalización individual, más restringida, con rentabilidades mínimas aseguradas. Voluntario en su acceso, y con restricciones por edad. El traspaso de recursos desde los actuales fondos a la nueva entidad que gestionará el sistema, debe hacerse evitando provocar “corridas” en la bolsa. Si vemos más allá, la entidad a cargo del nuevo sistema de seguridad social, puede tener la estructura y autonomía de un ente como el Banco Central.  Los recursos de pensiones, no ingresarán a las arcas generales de la nación, como en desastrosas experiencias cercanas. Se abre la posibilidad, de financiar un fondo nacional de infraestructura. El que ejecute obras públicas de envergadura. Asimismo, debe contemplarse que el fondo pueda participar en las licitaciones de los mercados regulados, agua, luz, gas, y en las obras concesionadas.

Estoy seguro, que, si la autoridad se pone manos a la obra, junto a la oposición, al sector productivo y a los trabajadores, se va a encontrar el camino para resolver pronta y aceleradamente, los problemas que nos aquejan.

Se acabó el tiempo de los discursos, llegó el momento de actuar, y de hacerlo pensando en Chile, con generosidad, pero también con humildad.

Ernesto Sepúlveda Tornero

martes, 30 de junio de 2020

MAGALLANES Y LA ANTARTICA CHILENA

MAGALLANES Y LA ANTARTICA CHILENA
                                                           Magallanes y Antártica forman parte de un solo territorio. Hallazgos en Antártica de fósiles de hojas y troncos del género Notophagus, coinciden con especies del mismo género existentes hasta hoy en Magallanes. Del mismo modo hallazgos en sector Cerro Guido-Las Chinas, ratifican de manera fehaciente, lo que ya se había establecido desde el punto de vista geológico. En el plano geopolítico, la idea de una antártica unida al territorio chileno, se funda también en hechos, comprobables a través de fuentes fidedignas, que ahora comentaremos.
                                                     El viaje de Hernando de Magallanes, permitió expandir el conocimiento de los mares del sur austral. Pero a la vez dar atisbos de que mas allá de las tierras descubiertas, debía existir otros territorios, a los que denominó “Terra australis incógnita”. Como no existe en el mundo, algo más cautivador, que lo desconocido, se inició la era de los grandes viajes de exploración. se inscribieron  la historia ilustres navegantes, como James Cook, James Clark Ross, Robert Scott, William Smith, Ernest Shakleton, Piloto Luis Pardo. Road Amundsen.
                                                           La “Terra australis incognita”, la tuvieron muy presente los reyes de España, conquistadores del nuevo mundo.  El ex canciller de la república, Don Antonio Huneuss Gana, en su libro “Antártida”, señala que el Rey de España, concedió Mercedes que incluían el continente antártico. Primero a Pedro Sancho de la Hoz, y luego a Pedro de Valdivia, concedió Mercedes de tierras, en las que se contenía a la Antártida, ya que había mención a las tierras al sur del prestigioso Estrecho. En 1554 el monarca español le da a Gerónimo de Alderete “La gobernación de la tierra que está de la otra parte de Magallanes”. Posteriormente a Francisco de Villagra el rey le encomienda que “Tome posesión” de dicha tierra, (de la otra parte de Magallanes). En tanto, el gobernador de Chile, Amat, en carta al Consejo de Indias en 1761, describe a Chile “hasta el grado 57, y más al Sur se dejan ver muchas otras islas”.
                                               Uno de los padres de la patria, don Bernardo O´Higgins, quien en su lecho de muerte pronunció la mítica frase “Magallanes, Magallanes”. Dio muestras de una visión preclara, y dio un verdadero mandato a sus compatriotas sobre nuestro dominio antártico, (y digo dominio, por cuanto no existía entonces convención alguna que impidiera invocarlo). O’Higgins, entonces en carta, que envía a su amigo el capitán Coghan de la marina inglesa, el 20 de agosto de 1831 desde Lima. Texto citado por el canciller Huneuss, “Chile se extiende hasta Nueva Shetland del Sur, y posee evidentemente, la llave del Atlántico desde el grado 30 de latitud Sur hasta el polo antártico y la de todo el gran pacífico”. Los sucesivos gobiernos chilenos, de acuerdo a los escasos medios con que contaban, realizaron actos de posesión y soberanía en el territorio antártico. Es así como pescadores chilenos, en frágiles embarcaciones, realizaron exitosas campañas en Antártica. A partir de 1902, el estado promovió la actividad, concediendo concesiones pesqueras a don Pedro F. Benavides, y a Toro y Fabry en 1906. El área comprendida fue Islas Diego Ramírez, San Ildefonso, Shetlands y “Tierras situadas más al sur. Con obligación de ocuparlas, ejecutar actos de administración en resguardo de los intereses nacionales, impedir que terceros los exploten. Y construir estación naval y faro”
                                                           Otro hito en el ejercicio de la soberanía chilena sobre Antártica, lo constituye la primera expedición nacional antártica. Esta expedición fue organizada por el gobierno de Chile, con su canciller don Antonio Huneuss Gana, para realizarse en 1906, pero el gran terremoto ocurrido el 16 de agosto de 1906, impidió su desarrollo. Los escasos recursos con que contaba el estado, debieron dedicarse a la reconstrucción de la zona central. Para que nos demos cuenta hoy día, de lo pobre que era Chile, por aquel tiempo. La realización de la primera expedición nacional antártica debió esperar hasta 1947. A la sazón, durante esas décadas tuvo lugar una intensa actividad pesquera en la antártica, desarrollada por empresarios chilenos. Estaban en plena explotación  las concesiones otorgadas por el estado,  y por tanto durante todo ese período, se realizaron  actos ininterrumpidos de posesión y soberanía.
                                                                La expedición marcó un hito en la posesión soberana por parte de Chile. (antes del Tratado Antártico).   Y es un día histórico,  el día de arribo a Bahía soberanía, lugar donde se levantó la primera base militar chilena, la base “Soberanía”, actual base Arturo Prat.  Narra este momento memorable, don Eugenio Orrego Vicuña, integrante de la expedición como representante de la Universidad de Chile, en su libro “Terra Australis”: “Miércoles 12 de febrero de 1947.Un día histórico, un día como este don Pedro de Valdivia fundó Santiago del Nuevo Extremo, capital del pacífico sudamericano; en otro, ganó O’Higgins la batalla de Chacabuco, liberando a la patria, pues en ese punto y hora terminó la dominación española. En otro día como hoy se juró la independencia”.
                                                           Otro hito que marca la posesión de Chile sobre la Antártica, lo constituye la suscripción por Chile, del Tratado Antártico el 01 de diciembre de 1959, que entrara en vigencia el 23 de junio de 1961. Vino a ratificar la posición defendida por los sucesivos gobiernos chilenos, y por el ejercicio de actos de posesión ininterrumpidos. El tratado consagró a la antártica como un territorio consagrado a la paz, y a la ciencia. Originalmente fue suscrito por 12 países, hoy  lo componen 53 países. Pero de estos sólo 29 tienen el estatus de estados consultivos, vale decir, con derecho a voz y a voto. Chile se encuentra es estado consultivo. En virtud a este tratado todas las reclamaciones territoriales, se encuentran suspendidas. En consecuencia, ningún estado puede invocar soberanía sobre el territorio antártico. Desde la vigencia del tratado, el continente blanco, ha sido un espacio donde los países han desplegado, esfuerzos de colaboración, tanto en materias logísticas, como de investigación.
                                                           Nuestro País, tiene una vocación de paz, y de respeto irrestricto al derecho internacional.  Así lo ha demostrado incluso en detrimento de nuestros propios intereses, cuando organismos internacionales han fallado en contra del interés nacional.
                                                           Sin embargo, no nos deja indiferentes, la pretensión argentina de desconocer los alcances de nuestra plataforma continental. Los magallánicos, más que ningún otro habitante de Chile, tenemos el deber moral de estar informados.  Debemos estar alertas, salvaguardar la integridad de nuestro territorio, no es tema exclusivo de eruditos, ni de militares, ni tampoco de un sector político. Son otros los tiempos que corren, Chile ha cambiado y no tiene complejo alguno en responder a las pretensiones transandinas, con la ciencia y el derecho, y si es necesario, con la fuerza de nuestros propios brazos. 

ERNESTO SEPÚLVEDA TORNERO

domingo, 14 de junio de 2020

UN ACUERDO Y UNA DESPEDIDA




Este fin de semana, se suscribió en horas de la madrugada del sábado al domingo, un esperado acuerdo entre el gobierno y parte de la oposición. En efecto, sólo el PS, el PPD y el PDC, estuvieron por suscribir el “Plan de emergencia por la protección y la reactivación”. Del resto de los partidos, algunos se restaron desde el principio, otros lo fueron haciendo durante las conversaciones. El último en restarse fue RD. Nombres más nombres menos, lo que todo el país esperaba de la llamada clase política, era que fueran capaces de avanzar en un plan de rescate a personas, familias, y empleos.  Probablemente lo que se logró no es todo lo que uno desearía. Pero en política los avances son así. Graduales. Aunque eso produzca frustración, enojo, o incluso conductas de infantilismo revolucionario.

Hacía semanas, que desde el desierto del ciber espacio, mi voz clamaba, pidiendo mayor audacia tanto a políticos gobernantes como opositores. Finalmente, avanzamos en algo. Se constituye un fondo de 12 mil millones de dólares, para enfrentar durante los próximos 24 meses, la pandemia Covid, y la pandemia social.

El detalle del acuerdo, lo encontramos en la página del ministerio de Hacienda www.hacienda.cl
En lo inmediato, para proteger los ingresos de las familias, se amplía la cobertura y montos del Ingreso familiar de Emergencia (IFE) , aumentando a cien mil pesos por miembro del grupo familiar. Sobre la base de una familia de 4 personas. Para familias de más de 4 integrantes se establece un mecanismo de asignación, mediante una tabla de asignación.

Se establece un aporte $USD 120 millones a los municipios. Asimismo, se realizará un aporte a organizaciones sociales de la sociedad civil, mediante un Fondo de US$ 20 millones. Se asignará a través de criterios públicos, transparentes y con rendición de cuentas.

Se incrementa gasto en  Salud, entregando USD$ 500 millones al Fondo Covid 19, con énfasis en acciones de la red primaria de salud, residencias sanitarias y otros.

En materia de protección del Empleo, se fija las tasas de reemplazo en 55% para todos los trabajadores mientras esté activo el Ingreso familiar de emergencia 2.0.

Recogiendo otro punto planteado por la oposición, se establece la protección para padres, madres y cuidadores de niños en edad preescolar que son trabajadores dependientes formales. Los que no puedan efectuar su trabajo habitual a distancia, podrán acogerse a la ley de protección del empleo perfeccionada.

Se establecen medidas para fomentar el empleo, la inversión privada y pública y proveer de liquidez a las empresas.

En materia de Subsidios al empleo

o Incrementar temporalmente la cobertura de los subsidios a la contratación vigentes para jóvenes y mujeres desde el 40% al 60% más vulnerable
o Subsidio mensual por medio salario mínimo por un periodo de 12 meses con tope de remuneración bruta de 20 UTM ($1.000.000 aprox.)
o Establecer un crédito tributario a la contratación equivalente al 23% del valor de la remuneración de cada nuevo trabajador dependiente

Se establece que se permitirá de manera transitoria, efectuar adecuaciones horarias y de funciones, para que los trabajadores puedan adaptarse al trabajo cumpliendo con las nuevas normas sanitarias, respetando criterios de distanciamiento físico mínimos.

Se establece rápida ejecución de proyectos de Inversión Pública para 2020 y 2021. Agilizar los proyectos de la cartera del MOP y MINVU, en infraestructura hídrica, logística y viviendas.

Respecto al financiamiento Pymes, se establece mejoras a los créditos con garantía estatal FOGAPE-COVID, modificando el deducible y ampliando garantías para pequeñas empresas. 

Se establece incentivos tributarios, se rebaja a la mitad el impuesto de primera categoría del régimen Pro-Pyme de la ley sobre impuesto a la renta para 2020, 2021 y 2022

Se reducirá los plazos y procedimientos regulatorios para agilizar los proyectos de inversión. En base a las recomendaciones de la Comisión Nacional de Productividad.

Se crea un Fondo de apoyo para la reconversión y capacitación de trabajadores. Dirigido a sectores más afectados por la crisis. Se Reforzará intermediación laboral y programas de capacitación digital a través de SENCE y SERCOTEC.

El acuerdo suscrito abre un espacio, imprescindible, de diálogo entre gobierno y oposición, en medio de la pandemia. El desafío que enfrentamos nos afecta a todos como nación, y del mismo modo, todos debemos dar lo mejor de nosotros mismos, para salir adelante.

En medio del moderado optimismo que generó, este acuerdo, nos enteramos de la partida del ministro de Salud, Jaime Mañalich. Se vio a algunos muy satisfechos, incluso celebrando.  Lo que enfrentamos no permite distracciones. Festinar con la caída en desgracia de una persona, sea quien sea, es repugnante. Los errores de gestión de la pandemia, deben ser corregidos con mejor gestión. 

No es un problema de caras ni de temperamentos.  

No es momento de buscar la ventaja pequeña, es momento de grandeza y de gestos magnánimos.

Ernesto Sepúlveda Tornero






domingo, 7 de junio de 2020

¿QUÉ QUIEREN LOS CHILENOS (AS)?



                        Desde luego, responder esa pregunta excede a las posibilidades de quien escribe. De hecho, es fuente de incesantes devaneos en la academia, en la industria, y en los corrillos políticos. Por tanto, delimitemos, acotemos, y restrinjamos, el tema en cuestión. Nos referiremos al estudio de opinión que presentó la gerenta comercial de la consultora GFK, Carolina Cuneo, en el ciclo de ICARE “Tras las huellas del consumidor”. Por tanto, nos referiremos a lo que quieren, lo que queremos los chilenos, comunes y silvestres. Es nuestra faceta de consumidores, una dimensión en la cual, todos nos encontramos, sea en la feria, en el almacén, el mall, o en el espacio virtual, cuando hacemos e-commerce.

                        Me interesa abordar este estudio de opinión, porque nos da indicios, de lo que está pasando en los hogares chilenos. Lo primero que salta a la vista, es que como resulta obvio, la pandemia Covid19, ha impactado muy fuerte en el plano emocional.  En cuanto al motivo de preocupación principal de los consultados, un 47% manifestó que es por la pandemia. Un 44% dijo que era por la recesión y el desempleo. Y un 37% expresó que su preocupación era por la desigualdad económica.

                        En cuanto a los estados emocionales. Un 35% se siente angustiado, un 33% se siente inseguro, otros entre un 7% y un 25%, se sienten enfadados, confundidos, tristes o nerviosos. Solamente un 4% se siente totalmente tranquilo, y un 26% relativamente tranquilo.

                        En cuanto, a la importancia del momento que estamos viviendo, como ciudadanos de la aldea global. Un 97% cree que esta crisis, va a cambiar su vida cotidiana de aquí en adelante. Sólo un 3% manifiesta que no le va a afectar.

                        En relación con la situación económica. Un 21% está seguro, y un 27% cree probable, que le reducirán el salario. Un 20% está seguro y un 21% cree probable, que será despedido. Ratificando, que incluso en los momentos más álgidos, surge una luz de esperanza. Un 12% está seguro, y un 34% cree probable que salgamos fortalecidos, y que habrá más solidaridad.

                        En cuanto, a lo que hemos comprado durante este período de pandemia, lo que hemos echado al carrito, al canasto, o al carrito virtual. Los consumidores, han aumentado en un 104,7% sus compras online, y las compras presenciales han disminuido un 45%.

                        Las categorías de productos que más crecen en sus ventas, son las impresoras multifuncionales con un 345,4% de aumento. Notebooks con 316,3% de aumento. Procesadoras de alimentos, un 245,2%. En tanto, entre las categorías que decrecen. Equipos de sonido, -74%. Lavadoras, una caída de -61%. Celulares, una caída de -58%.

                                    En cuanto a los hábitos de compra, si bien se ha producido un notable incremento en el e-commerce, sigue siendo mayoritaria la preferencia por la compra presencial. Entre un 30% al 54%, declaran que no han comprado online, ni lo harán en el futuro.

                                    Viendo la experiencia de Alemania, con la reapertura. Se aprecia que si bien en ese país, el e-commerce está muy difundido, al momento de abrir el comercio, las personas se volcaron masivamente a las tiendas. Esto comprobaría, lo que ya se ha apreciado en Chile, en otros ámbitos. Las personas prefieren la experiencia “Omnicanal”, es decir, tener la opción de comprar online, o de ir a la tienda física, supermercado o almacén. En cuanto al monto que las personas pueden y están dispuestas a gastar, después de la pandemia. Un 29% dice que definitivamente va a reducir sus gastos, y tratar de ahorrar dinero. Un 44% dice que esto probablemente sucederá. Sólo un 7% está decidido a no ahorrar dinero, ni a reducir gastos. Una pauta de cómo se ha ido ajustando el consumo a la nueva realidad, lo da la disminución en la venta de productos como bebidas alcohólicas 28%, productos de belleza -40%, y otros como pasteles, pizza y chocolates que reducen su consumo en un 30%. Otro dato que gráfica como han cambiado los hábitos de consumo, aumenta en 21% el consumo en servicios de telefonía, e Internet, TV cable y servicios de streaming como Netflix y Amazon Prime.

                                    La reducción en el gasto de las familias, impacta directamente en las ventas. La escasez de ingresos, sea por la suspensión de contratos o por los despidos, daña la médula del sistema económico. Es urgente, tomar acciones para salvar a las personas y sus familias.

                                    La fragilidad emocional en que se encuentran las personas, las familias chilenas, va mas allá del temor a enfermarse. Existe temor por la pérdida del empleo, o bajas de salario, que impidan llevar el sustento al hogar. Como hemos sostenido en anteriores columnas, el apoyo a las familias, a las personas en condición de informalidad laboral, y a las pymes, han sido insuficientes hasta ahora. Falta mayor audacia, dejar de lado las anteojeras ideológicas. No es sostenible, ofrecer bonos de 65 mil pesos, al mismo tiempo que se negocia el salvataje multimillonario a una línea aérea. Para la recuperación de nuestra economía, es clave la confianza de los consumidores, los ciudadanos de a pie. Si esa confianza se pierde, ningún plan de apoyo fiscal tardío, va a evitar la debacle.


Ernesto Sepúlveda Tornero