domingo, 4 de abril de 2021

UN PAÍS ESPERANDO LA ELECCIÓN

 

                        Al cabo de un año de esfuerzos, para controlar la pandemia Covid, en Chile los resultados son alarmantes. Sólo 32 de las 346 comunas existentes, se encuentran en fase 3 o superior. El 95% de la población del país se encuentra en cuarentena. Más de 30 mil personas fallecidas, y más de 8 mil contagios diarios, son cifras que hablan por sí solas. Todos los dardos apuntan a la zigzagueante estrategia del gobierno. Medidas como el permiso de vacaciones, autorizaciones de apertura al gran comercio, mantener abierto el aeropuerto a viajes internacionales, fueron adoptadas contra las recomendaciones de los expertos. Todo hace pensar que esas decisiones, fueron tomadas por el propio presidente Piñera. 

                        Cuando estábamos mas orgullosos, de lo bien que lo estábamos haciendo como país, con el programa de vacunación. Las 30 mil personas que partieron, muchas sin siquiera poder despedirse de sus familias., claman al cielo, exigiendo respuestas, exigiendo responsabilidades. La situación sanitaria, urge y demanda de todos, pero principalmente del gobierno, un cambio de enfoque. Aunque sólo quede un año de esta administración, las tareas de gobierno son indelegables, y se deben implementar todas las medidas que la situación amerite. No es tiempo de ortodoxias monetaristas, es el tiempo de un rol mas activo del estado. Una renta básica universal, que parecía utopía de izquierdistas trasnochados. Hoy es algo que aliviaría a esas personas, que han tenido que seguir saliendo a trabajar, en los momentos más álgidos de la pandemia. La ultra focalización del gasto social, es una estrategia que fracasó. Fue ineficaz para impedir la movilidad, y cortar la cadena laboral de contagios.

                          Es el momento de la política, de las grandes decisiones. El país clama por soluciones. No es tiempo de sacar ventaja, de los desastres y de los errores garrafales, del mal gobierno. Es tiempo de construir, de aportar. Quienes aspiran a gobernar mañana, tienen la primerísima responsabilidad. Ya no se puede sacar más rédito de las chambonadas del adversario. Hay que pensar en el país. Y es lo que debemos hacer todos, los que emprendemos, los que le ponemos el hombro cada día, los que vivimos vicisitudes, los que damos empleo. Todos tenemos que hacer nuestra parte. Siendo responsables, ni vacaciones, ni fines de semana largo, ni fiestas, ni borrachos saltándose el toque de queda. En los próximos meses, se juega la parte más importante de este partido, y debemos llegar todos al final.

                                 No es fácil, no se trata de tranzar las diferencias legítimas que tenemos, ni de hacer causa común con quien está dañando a Chile. Por el contrario, se trata de hacer un esfuerzo, para dejar de lado, el deporte favorito de hoy día. Dejar de lado la animosidad, contener la bronca. Está difícil. Vivimos tiempos, donde la paciencia no existe. Las personas están agotadas, hastiadas. Y en redes sociales, sobre todo, se pasa de un simple intercambio de opiniones, al insulto o a la amenaza. El tema es muy delicado, y quienes ejercen hoy el poder, deben actuar con prudencia. El país no tolera ya más improvisaciones, ni más decisiones de personeros invisibles, o decisiones unilaterales de un presidente, en caída libre. Desde luego, no se tolera más injusticias. Alzas unilaterales e injustificadas de los planes de salud, por ejemplo. Ya no resiste análisis.  Otras noticias, que antes sólo provocaban sorpresa, ahora provocan indignación. Por ejemplo, el enésimo anuncio de ganancias multimillonarias del sector financiero, en plena crisis económica, y en plena pandemia. O más recientemente, la noticia de ganancias siderales, de los negocios del presidente Piñera, administrados por un fideicomiso. Estoy seguro que ambas situaciones, se justifican legal y reglamentariamente. Es posible, incluso, que el caso de cuestionamientos al fideicomiso del presidente, no lleguen a acreditar delito ni falta. Pero lo que sí, es innegable, que mientras el país entero está sumido en una crisis de proporciones históricas, es impresentable, que la banca continúe estrangulando a las personas y a las mypes, y aumente ganancias, sobre los pulmones y los huesos de sus clientes. Lo del presidente y sus negocios, ojalá lleve a poner coto al vínculo entre dinero y política. Lo que claramente no se hizo en su caso, ni en 2010 ni en 2017, ni tampoco ahora en 2021. Sólo queda esperar mayor éxito en la regulación futura.

                                               Pese a todo, soy optimista, por la experiencia de nuestra tierra de Magallanes, se que, sosteniendo una restricción prolongada, y con un mediano esfuerzo ciudadano, se logran bajar los índices. Nosotros nos demoramos 1 año, entre fase 1 y 2.  También creo que podremos ponernos de acuerdo, por muy disimiles que sean nuestros puntos de vista. Existen puntos donde coincidimos una inmensa mayoría. El principal, trabajar para superar el mal gobierno. En mi caso, desde la centro izquierda, desde el progresismo, podemos construir una alternativa que no polarice más al país, que no profundice las diferencias, ni alimente las odiosidades. Trabajar para construir, un esfuerzo colectivo, que aúne voluntades, que integre.  Sólo así superaremos la grave crisis social, económica y política de nuestro país.

Ernesto Sepúlveda Tornero

domingo, 28 de marzo de 2021

PAUTAS PARA DECIDIR

                         Las elecciones de 10 y 11 abril, hoy se discute posponerlas, por las cifras Covid de las regiones más populosas del país. El consejo técnico asesor, nombrado por el gobierno, entre los que integra el colegio médico, así lo propuso. No existe acuerdo en el mundo político, entre el presidente que es de la idea de hacerlas en mayo, y los partidos de oposición, que plantean agregar un día más en abril. Incluso introduciendo bloques horarios. Para un ciudadano de a pie, que no es epidemiólogo, ni tampoco médico, resulta paradójico, que no se considere el escaso impacto en el aumento de contagios, que tuvo la votación del 25 de octubre de 2020. Votación de alta concurrencia, que incluso en Magallanes, se hizo en plena cuarentena. En otras palabras, no existe indicios, de que esa jornada electoral haya empeorado las cifras Covid. Mas bien, pareciera haber incidido en el empeoramiento, los permisos de vacaciones, el relajo de controles, proliferación de fiestas, reuniones sociales, y el retorno masivo del gran comercio.

                        Cualquiera haya sido el origen del aumento de casos Covid, en la región metropolitana, Valparaíso y Temuco, no resulta muy convincente, que la sola postergación de las elecciones, vaya a traer alivio, y mejoría de su condición sanitaria. Resulta increíble, que existiendo un proyecto en trámite hace varios meses, el parlamento y el ejecutivo, no hayan dado prioridad al establecimiento del voto a distancia. El voto postal, que existe en muchos países desarrollados, y funciona exitosamente, garantiza el distanciamiento absoluto entre electores. Cero contactos físicos, cero contactos con la urna, cero filas, cero aglomeraciones. Es un paso, que Chile debe dar, mas allá de la contingencia actual. Pero es urgente que se legisle, ampliando el abanico de posibilidades. Ya que por mucha fe que se le tenga a los expertos, o a la carismática presidenta del colegio médico, ninguna autoridad ni experto, puede fijar a ciencia cierta, una fecha efectivamente segura para votar.

                                    Sea en abril, o sea que se postergue para mayo la votación, el caso es que los electores enfrentaremos cuatro votaciones distintas. La elección de constituyentes, la de gobernadores regionales, alcaldes y concejales. Serán cuatro papeletas distintas, todas con un alto número de opciones. Lo importante, es que, para decidir entre esas opciones, concurramos informados.  En Magallanes, la pauta de decisión, son los aportes realizados a la región. Sea en el plano de gestión, en el plano social, académico, cultural. Si se trata de candidatos que ejercieron cargos públicos, cuales fueron sus aportes al desarrollo regional. En ese sentido, la elección que parece estar más clara, es la de gobernador regional. Los avances conseguidos en el período 2014 al 2018, con el plan de zonas extremas, y la consolidación de los proyectos que han continuado su ejecución hasta el día de hoy, posicionan al ex intendente Jorge Flíes como el candidato, con mayores realizaciones a su haber. Esto tiene particular importancia, en este momento, en que debemos proyectar la estrategia de desarrollo regional para el próximo decenio. Detrás de esta alternativa, se han congregado trabajadores, emprendedores, dirigentes sociales, jóvenes y estudiantes, representantes de la academia y la ciencia. El proyecto #LaRegiónQueQueremos, trasciende a las categorías políticas tradicionales, y por su transversalidad, está llamado a marcar una impronta, que servirá de pauta para las demás regiones extremas.

                                    Tanto en materia de control de la pandemia, como en materia de desarrollo regional, se requiere aunar esfuerzos, se requiere consensuar posiciones, y ejercer liderazgo. Es lo que nos ha faltado como país, durante la actual administración. Y lo necesitamos con urgencia, una autoridad que no tema tomar decisiones, que sea capaz de escuchar a todos, pero que cuando corresponda sea capaz de dirigir. Gobernar no consiste, solo en controlar el aparato público, se debe saber encantar a la sociedad civil, conducir a una comunidad, que se sienta partícipe de los desafíos, y consciente de las falencias. Como el pueblo que somos, sólo así, lograremos el desarrollo, sólo así lograremos el bienestar, sólo así lograremos la felicidad.

Ernesto Sepúlveda

                       

 

domingo, 21 de marzo de 2021

PALABRAS QUE SANEN

 

                                    En la última semana, han hecho noticias las expresiones de la presidenta del colegio médico, Izkia Siches. En un podcast difundido ampliamente, desliza duras palabras para referirse a las autoridades de gobierno, y su manejo de la pandemia. Varios de los aludidos reaccionaron enérgicamente, por considerar insultantes dichas expresiones. Y se ha generado una discusión en redes sociales, acerca de la pertinencia de ellas, y si corresponde a un debate, donde se dicen las cosas por su nombre. O constituyen mas bien, meros insultos dirigidos a quienes no tienes enfrente en ese momento. Se coordinó una declaración de reclamo, suscrita por los directores de servicios de salud, de todo el país. Y la ministra vocera, que también es médico, emitió una declaración suscrita en esa calidad, donde criticaba fuertemente a la doctora Siches. Unas expresiones motivadas por la molestia y la frustración de lidiar, con un gobierno indolente, fueron aprovechadas por el mismo gobierno, para infringirle una derrota política, a quien ha sido su mas tenaz crítica por la gestión sanitaria.

                                    El tema en cuestión, no debiera ocupar ningún segundo en pantalla ni en los otros medios. Se trata de expresiones ofensivas, que era fácil de prever, provocarían una reacción. Constituyen un despropósito, y no hay vuelta que darle. Porque nos distraen de nuestro objetivo principal, el esfuerzo por controlar la pandemia. Me incluyo dentro de los muchísimos que admiran a la doctora Siches, por algo ha sido incluida entre las 100 mujeres más importantes por la revista Time. Pero la admiración no nos puede cegar. Fue un error y se debe reconocer. Lamentablemente, la incapacidad de autocrítica, campea a ambos lados del espectro político. Y es notoriamente escasa, entre quienes aspiran a dirigir el país. Si uno se resbala, ahí está el resto abalanzándose encima, para pisotearlo o patearlo en el suelo.

                                    Aunque a ratos, parece algo pasado de moda, el respeto, el guardar las formas, es necesario para mejorar nuestra vida en sociedad. Es imprescindible en quienes dirigen y conviven en la actividad política. Los líderes políticos y sociales, tienen un primer deber, y es el contribuir con sus palabras y su actuar, a un clima de entendimiento y de paz. No es legítimo usar un lenguaje insultante, o denigrante, sólo para captar la atención. La degradación del adversario, el ataque a las minorías, está a la base de los totalitarismos que desangraron el planeta en el siglo XX. No hay que tomarlo con ligereza.       Y debemos estar atentos a identificar, a esos hombre y mujeres de la política, que hacen su discurso, en base a la descalificación de los otros. Los que fomentan la animosidad, cuando no, derechamente el odio, hacia los otros, no están en la senda de construir una sociedad mejor para todos y todas.

                                    No se trata de ocultar, de disimular, o de negar nuestras diferencias políticas, sociales, económicas, religiosas, por el contrario, se trata de reconocerlas y aceptarlas. La discusión democrática que iniciaremos este año, en la convención constituyente, se realizará así. Ningún sector podrá invisibilizar, ignorar, prohibir o suprimir al otro. En este momento cúlmine de nuestras vidas, cuando libramos una batalla sin igual, por nuestra sobrevivencia, estamos obligados a entendernos, a aceptarnos.

                                       Mirando nuestro trágico pasado histórico, creo que la forma de honrar a nuestros héroes y mártires, es haciendo que triunfe la cultura de la vida, por sobre la cultura de la muerte. Haciendo que brille la verdad, por sobre las tinieblas de la mentira y el engaño.  Debemos mirar al país, a nuestra comunidad de Magallanes, como miramos a nuestros hijos e hijas. Con qué amor y dedicación los cuidamos. Qué no hacemos, ¿qué no haríamos por ellos? Esa es la verdadera revolución. Ver a la sociedad, a la comunidad, como a nuestra propia familia. Velar por los otros, cómo velaban nuestros padres por nosotros mismos. Eso es lo radical, es lo más comprometido, lo más progresista, y a la vez lo más moderno e innovador. Mirar la esfera pública, como el lugar donde se comparte y se construye, para que mejoremos todos. Actuar con altruismo, hacer las cosas por la satisfacción de hacer lo correcto, porque es lo que debe hacerse, y no hacerlo, por codicia o por competir con los otros.

                                        Las nuevas respuestas, para las nuevas preguntas, las encontraremos de ese modo. Cuando nos demos cuenta, perderemos menos tiempo dando explicaciones o pidiendo disculpas, por lo que dijimos o dejamos de decir.

Ernesto Sepúlveda

domingo, 14 de marzo de 2021

ADIOS EN MARZO

                             

                              Un nuevo 11 de marzo ya pasó. La fecha que marca el ciclo anual de los gobiernos, y donde se miden los avances en sus compromisos. Para ser honestos, creo que hace rato, ese barómetro de la gestión, ha dejado de tener importancia para este gobierno. En su defensa se puede decir, que ha tenido que enfrentar un período de convulsión social, que no se conocía desde los años 70’. Este gobierno en particular, no estaba preparado para enfrentar el “Estallido social” de octubre de 2019. Otro gobierno de gerentes y de ingenieros, que se ve sorprendido por las ciencias sociales. Queda una enorme duda, de si alguno de los gobiernos que lo precedieron, con una postura progresista o centro izquierdista, lo habría hecho mejor. Pero, como esta columna es de análisis y no es un oráculo adivinatorio, dejemos establecido, de que nadie estaba preparado, para la magnitud, el alcance y masividad de octubre de 2019. Por otra parte, y también abonando, a título meramente explicativo, de la marcha del gobierno a marzo de 2021. Existe, un gran paréntesis, que suspendió toda posibilidad de cumplimiento, ni siquiera parcial, de los objetivos gubernamentales. Es una verdad mas grande que una catedral. La pandemia Covid, que se ha llevado a mas de 21 mil compatriotas, y ya suma 800 mil afectados, ha obligado a abocarse a lo principal, y lo principal es y seguirá siendo, sobrevivir. Superar la pandemia, hacer todo lo que está a la mano, para evitar mas muertes, para reducirlas, y para aumentar los vacunados.

            Todo lo anterior, hace que el inicio del último año de mandato de Piñera 2, quede marcado más por las interrogantes que por las certezas. Mas allá del esfuerzo sanitario titánico, que le correspondió liderar al gobierno, y tras el cual, todos los chilenos, nos pusimos. La evaluación general de la gestión política, es deficiente. La lentitud en adoptar las medidas económicas, que aliviarían a las familias. La derrota de tener que asumir dos retiros masivos de fondos previsionales, y la amenaza de un tercero. Quiebra de empresas, cierre de locales comerciales, restaurantes, desaparición de locales tradicionales por todo el país. Sumado a lo anterior, la agudización de los problemas de orden y seguridad pública, y acusaciones de violación a los DDHH. Asimismo, la incapacidad crónica para comprender que las reivindicaciones del pueblo Mapuche, tienen fundamento, y deben atenderse por el estado de Chile. Y que la violencia, los ataques incendiarios, quema de madera, de fundos y de vehículos, pueden combatirse con todo el rigor de la ley, respetando el estado de derecho.

                        Siendo algo no deseado ni buscado, la elección de constituyentes, y el inicio de sesiones de la Convención constituyente, marcará al gobierno de Piñera, como el gobierno en que el pueblo decidió terminar con la constitución de Pinochet. Una ironía de la historia, es que su base electoral, su apoyo político, provenga precisamente de quienes medraron en dictadura. Incluso hoy día, un ferveroso partidario de Pinochet, de su régimen y de su constitución, hoy anda travestido a social demócrata. Como si la historia, se pudiera borrar, u olvidar, sólo cambiándose de ropa. De algún modo, también eso forma parte del Chile que todos queremos superar.

                         

                Lo singular de nuestra historia de estos días, es que nos acercamos a un momento trascendental. Donde la autenticidad de los proyectos y de las personas que se postulan, será evaluado, será medido. Pocos dimensionan la real magnitud de los acontecimientos que estamos protagonizando. Construir las bases de un nuevo contrato social, de un nuevo entendimiento, no es tarea baladí. Es un momento histórico, y no podemos desaprovecharlo. Debemos concentrar todos nuestros esfuerzos en sacar adelante esta tarea, que se iniciará los días 10 y 11 de abril. Se equivocan quienes piensan, que hay que seguir convocando a la gente a manifestarse, mantener las calles encendidas. Eso sólo generará temor, en quienes debemos convocar masivamente a las urnas. Todos los esfuerzos deben orientarse a conseguir el mejor resultado electoral, que nos permita construir el país próspero, integrado e inclusivo que merecemos.

                No existe una dicotomía entre un país con pleno respeto a los derechos humanos, y un país con estabilidad social, donde se respete el orden y la seguridad pública. Así como tampoco es antagónico garantizar la libertad económica, libertad para emprender y desarrollarse, con un sistema que garantice derechos sociales, y establezca mínimos civilizatorios.

                Debemos concentrar toda nuestra energía vital, en el camino que viene, no en el que ya recorrimos. Llegamos hasta aquí, por una serie larga de procesos que se acumularon año tras año, somos herederos de quienes nos precedieron. Y seremos el eslabón en la cadena, que nos unirá al nuevo Chile que está por nacer. De nosotros depende, como vamos a entendernos, cuanto vamos a ser capaces de conciliar, de pactar, para llegar al mejor resultado para todos.

                Es un tiempo donde las habilidades blandas, el saber expresarse, saber conversar, son tan valiosas, como las destrezas técnicas, para saber los cuanto y los cómo de cada cosa. La nueva constitución no será obra de puros abogados constitucionalistas, ni de puros políticos profesionales. La variopinta gama de candidatos, da cuenta de la diversidad y de la complejidad de la sociedad del siglo XXI. Debemos aprender, sobre todo los de generaciones pretéritas, la tolerancia, la inclusión, así como la generación actual, debe valorar lo construido por sus padres y abuelos. Así se construye un país, así se organiza un pueblo, ejerciendo su derecho soberano a darse una nueva carta magna.

                Desde Magallanes, por la Región que queremos, seremos dueños de nuestro propio destino.

Ernesto Sepúlveda Tornero

domingo, 7 de marzo de 2021

EL SUELDO DE CHILE Y MÁS

                                           En tiempo reciente, hemos tenido importante y positivas noticias en Chile, que impactan e impactaran nuestras vidas favorablemente. En primer lugar, el alza importante en el precio del Cobre, que traspasó por primera vez en más de 12 años, la barrera psicológica de los 4 dólares por libra. Según expertos, se explica por bajas de stock en el mercado, debido a la rápida recuperación de China. Asimismo, influyen las fluctuaciones que ha tenido el dólar, una baja del dólar en los mercados internacionales, produce un alza del precio del Cobre, y otros commodities.  La Corporación chilena del Cobre (Cochilco), proyecta que se mantendrá el precio con impulso al alza en el periodo 2021-2022, por “Un reducido nivel de inventarios de cobre en las bolsas de metales, la evidente estrechez de oferta, el impulso de consumo de China y las expectativas de recuperación de la demanda del metal en las economías desarrolladas”.

                        ¿Cuál es la importancia que tiene para el ciudadano común y corriente, el precio del Cobre? Por algo es llamado “El sueldo de Chile”. El fisco de Chile estructura el presupuesto, de cada año, considerando un precio de referencia, de la libra de Cobre. Para el año 2021 se estimó un precio de 2,7 USD$ por libra de Cobre. Si producto de las alzas de estos meses, el precio promedio anual, subiera a unos 2,8 USD$ la libra, el fisco recibiría unos 240 M$USD adicionales. Y si llegara a 3,38 USD$ en promedio por libra de Cobre, el monto adicional que recibiría el estado de Chile, ascendería a 1.200 M$USD. Lo anterior, porque por cada centavo extra que sube el precio, el fisco recibe un estimado de 24 M$USD. 

                        Huelga decir, que, en las condiciones actuales, de necesidades sociales urgentes e impostergables, que deben ser cubiertas por un estado protector, el aumento de ingresos para el fisco, se reciben con los brazos abiertos. Tanta satisfacción, han producido, estos ingresos adicionales, que los parlamentarios, quieren incrementarlos aún más. Esta semana, se ha aprobado un proyecto de acuerdo, para solicitar al gobierno, modifique el esquema de tributación de la minería privada. Los autores pretenderían, se establezca un verdadero royalty, en proporciones similares al existente en otros países mineros. Por ahora, quedémonos con lo bueno, el alza del precio significará, un transitorio aumento de ingresos, y disponibilidad de recursos adicionales.

                        Otro hecho, que constituye en sí, una gran noticia para todos nosotros, es el avance espectacular del programa de vacunación nacional. Gracias al sistema público de salud, acostumbrado a ejecutar año a año programas de vacunación regulares, en consultorios y policlínicos, por todo el país. Hemos dado, un ejemplo positivo al mundo, vacunando hasta el viernes 5 de marzo, más de 4 millones de vacunados contra el coronavirus. Hazaña sin igual, si consideramos que la campaña de inmunización inició el 3 de febrero pasado, alcanzando a inocular con una primera dosis a más del 21 % de la población total del país.

                        Otro evento que impactará en nuestras vidas, en forma positiva, viene desde la lejana China. Nuestro principal socio comercial, es un país de 1.400 millones de habitantes, Cada año, China ha logrado sacar a más de 100 millones de personas de la pobreza. Se estima que un 41% son de clase media, se proyecta que, para la próxima década, serían más de un 70% de su población. Esta semana, se ha reunido el congreso nacional del pueblo, para aprobar el XIV plan quinquenal, donde se planifica centralizadamente, cada aspecto de su economía.  Este plan, se ejecutará de 2021 a 2026, pero los analistas señalan que se proyecta a los próximos 60 años. Es muy auspicioso para nosotros, las metas de crecimiento del gigante chino, según los compromisos asumidos por los gobiernos provinciales, van de un mínimo de 6% a un máximo del 10%. Según analistas de los bancos de inversión, China va a dar un fuerte énfasis en innovación y nuevas tecnologías. El objetivo del plan es acelerar el desarrollo económico bajo en carbono y aumentar la eficiencia en el uso de recursos. Se prevé un gran desarrollo en el campo tecnológico, y generación de energías limpias. Lo que va a favorecer el mercado del Cobre, y probablemente también el del Litio. Todo lo cual, asegurará al menos por los próximos cinco años, un crecimiento en nuestro intercambio comercial, científico y tecnológico.

                        Si se dan cuenta, los tres hechos comentados, relacionan especialmente a Chile y China. El alza en el precio del Cobre, donde nuestro principal comprador es China. El exitoso programa de vacunación, donde Sinovac de origen chino, es la que masiva y mayoritariamente se está inoculando. Y la aprobación del nuevo plan quinquenal, define un horizonte lo suficientemente amplio, para generar nuevos proyectos de inversión, que aprovechen en Chile, los nuevos lineamientos económicos chinos.

                        Lo que nos falta para aprovechar este conjunto de señales positivas, es liderazgos proactivos, convocantes, con capacidad de dialogo. Personas de las distintas áreas de nuestra economía, que puedan definir un mínimo común. Un marco que nos permita lograr el máximo de nuestra potencialidad como personas, como sociedad, y como economía. Necesitamos elegir en abril, no sólo a los mejores hombres y mujeres, para la tarea constituyente, sino también en nuestras comunas y en la gobernación regional. Se requiere no sólo saberes, experiencias, también flexibilidad “for think outside the box”, para pensar fuera de la caja, y encontrar soluciones nuevas para los nuevos desafíos.

Ernesto Sepúlveda Tornero

 

 

domingo, 28 de febrero de 2021

NUESTRO MODO DE VIDA EN MAGALLANES

  

                               En este momento, en todo Chile, se despliegan esfuerzos mancomunados para avanzar en la vacunación Covid. Salvo un par de desaciertos por parte de alcaldes, que no cumplieron el calendario de vacunaciones, el proceso ha sido ejemplar. Destacado y reconocido transversalmente.

                               Pareciera que ya se empieza a ver la luz al final del túnel. Y en buena hora, ya que la secuela de fallecidos, y personas enfermas, ha golpeado el corazón de miles de familias por todo el territorio. Pero, no sólo eso, la pandemia ha destruido emprendimientos y empleos, ha generado sobre endeudamiento de los hogares, y millones de afiliados a las AFP, han tenido que recurrir a sus ahorros, para sobrevivir. Según los informes estadísticos del INE del mes de febrero, a nivel nacional la tasa de desempleo llega a 10,2%, corresponde al trimestre móvil noviembre 2020-enero 2021. Esta cifra corresponde a 985 mil personas desempleadas. Asimismo, existen dos millones 199 mil personas, con empleo informal. La desocupación de mujeres supera a la de hombres, con un 11% versus un 9,7%. Estas cifras del nivel nacional, se explican por fuertes contracciones en Alojamiento y servicio de comidas con un -32,3%. Agricultura y pesca con un -22,3%. Comercio con un -9,1%.

                               En nuestra región de Magallanes, caracterizada por un mercado laboral con pleno empleo, por mas de una década. También se ha producido un aumento del desempleo. La tasa de desocupación fue 5,5%, aumentando 1,9 pp., respecto a idéntico trimestre móvil del año 2019; debido al descenso de la fuerza de trabajo (-10,3%) y a la disminución de los ocupados (-12,1%). En tanto, los desocupados registraron un alza de 37,2%. La fuerza de trabajo en magallanes es de 86,870 personas, de los cuales se encuentran Ocupados 82,080 personas, y desocupados 4,790 personas.

                               Las cifras de actividad económica, de los distintos sectores productivos, están en línea con las cifras de desempleo. Así vemos, que las cifras de ventas de supermercados en el mes de enero de 2021, de acuerdo al Índice de Ventas de Supermercados (ISUP) a precios constantes de la Región de Magallanes, registró un descenso de -15,7%, en relación al mismo mes del año anterior; reflejando una disminución en el consumo interno.

                              El sector pecuario, durante el mes enero de 2021, las cifras de beneficio de ganado ovino y bovino, disminuyen en -34,9%, respecto del número de animales sacrificados a enero de 2020. Del mismo modo, se reduce la producción de carne ovina y bovina, en un -29,8%, comparado con enero 2020.

                              El sector hotelero y residencial, de acuerdo a la Encuesta de alojamiento turístico, en diciembre de 2020 se registraron 4.084 pernoctaciones en la Región de Magallanes, lo que representa una disminución de -95,6% en doce meses.

                                Las únicas actividades económicas, dentro de aquellos declaradas esenciales, que tuvieron desempeños positivos en la región de Magallanes, son la Pesca y la Exportación.

                             En el sector Pesca en diciembre de 2020, se registró un total de 20.915,41 toneladas extraídas, considerando desembarques y cosecha de centros de cultivo. Lo que representa un crecimiento de 46,5%, en comparación a diciembre 2019. El sector salmonero, aporta a esta cifra con la cosecha realizada en los Centros de Cultivo creciendo un 47,5%.  El desembarque pesquero Industrial registró un alza de 48,1%. Y el desembarque de la pesca Artesanal aumentó 30,4%.

                                   La actividad de exportaciones, en el mes de diciembre de 2020, en Magallanes asciende a un monto de 73,7 millones de dólares, lo que representa un aumento de  14,9%, en comparación a los envíos realizados a diciembre de 2019.

                                   Otros sectores afectados severamente por la crisis, que no están reflejados en los indicadores mencionados, son el comercio detallista, el sector gastronómico, el sector transporte. Todos ellos, beneficiados parcial e insuficientemente, por los programas estatales. Cierre de locales, envío a trabajadores al seguro de desempleo, o derechamente despedidos, ha sido la tónica en estos sectores.

                                        Asimismo, en el rubro construcción, la estadística de edificación del INE, a nivel nacional, arroja una disminución de -41,8% en solicitudes de permisos de edificación, a enero de 2020. El sector construcción, altamente intensivo en mano de obra, es pilar de todo impulso reactivador. Fue severamente afectado, primero por la suspensión de obras, demora y retardo en licitaciones. Hay que destacar que, en los casos en que se pudo realizar faenas, las empresas demostraron gran responsabilidad, con reducción del número de trabajadores en obra, y aforos reducidos en transporte y campamentos.

                                  Las empresas regionales han hecho un esfuerzo titánico por mantener a sus trabajadores. Muchos han echado mano a ahorros, o a endeudamiento, con el objeto de no despedir a sus trabajadores. Esa mirada social, no se aprecia tan nítidamente, en los grandes consorcios, o las cadenas nacionales. Lo vimos hace poco, a propósito del despido de más de 100 personas de una cadena de supermercados. Muchos, recordaron los tiempos en que, esta empresa pertenecía a una familia magallánica. El respeto y el cuidado por los trabajadores que tenían por ese entonces, no se condice con el trato impersonal, y decisiones corporativas, que ignoran la realidad regional. 

                                  Al mismo tiempo que pasa esto, en el momento actual, estamos inmersos en la campaña masiva de vacunación, por un lado, y con el inicio de las campañas electorales por otro. Esto obliga a quienes participan, o aspiran a participar de la vida pública, a conocer a cabalidad, los factores que gatillan el desarrollo productivo en el territorio. Las cifras de empleo, y de crecimiento por área económica, recién comentadas, son en parte, las circunstancias económicas, en que estamos realizando el proceso de vacunación Covid, y son las condiciones, que los candidatos a cargos de elección popular, deben conocer. Mas allá de los discursos filosóficos, y de la definición de los grandes temas país, el bienestar de la población, se juega en las condiciones materiales de vida, en las que se desenvuelve cada día.  Quienes aspiran a representarnos, deben tener conocimiento cabal de nuestra realidad económica y social. Sin ese conocimiento, no es posible que formulen soluciones, o efectúen propuestas atingentes y pertinentes. Nosotros, habitantes del territorio austral, el más extremo del país, debemos votar con atención. La base de nuestro desarrollo futuro, se está jugando en este momento, nuestra economía regional, la actividad productiva, que, con pasión y ahínco, moviliza a emprendedores y trabajadores, debe ser cautelada. Nuestro modo de vida, debe ser respetado, nuestra gente, con su diversidad de etnias y orígenes. Debemos ser dueños de nuestro propio destino.

Ernesto Sepúlveda Tornero

domingo, 21 de febrero de 2021

INSTITUCIONES Y DESARROLLO

             El economista Sebastián Edwards, escritor, y consultor chileno, residente en Estados Unidos, escribió recientemente una columna donde advierte el riesgo del populismo. Se refiere a los notables avances de Chile, en los últimos 40 años, citando estadísticas e indicadores económicos, que han sido ampliamente difundidos en estos años. Dichos avances son innegables, y la parte principal de ellos, se da dentro de los veinte años de gobiernos de centro izquierda. Advierte Edwards, de la peligrosa tendencia a minimizar, o a invisibilizar estos logros, y el riesgo consiguiente, de hacer tabla rasa con todo lo construido hasta ahora.

                Si bien, comparto con Edwards la opinión, de que existe un sector político empeñado en demoler, la obra de los gobiernos de centro izquierda, que iniciaron la reconstrucción democrática. Pienso que, en el país, existe una inmensa mayoría de personas, que conocen y valoran, dichos avances. Podremos ahora, discutir acerca de la suficiencia, o acerca de la profundidad de los logros de esos años, pero sería un ejercicio estéril, mirar lo que no fue, en lugar de mirar lo que fue, y lo que podemos hacer hoy para mejorarlo.

                Durante los sucesivos gobiernos de la Concertación de Partidos por la Democracia (para los mas jóvenes, así se llamaba la “Concertación”, o “La Concerta”), no obstante, la magnitud de los avances, y los logros en la reconstrucción democrática, siempre existió una tensión interior. Mal que mal fueron 17 partidos o movimientos que se unieron, primero para vencer en el plebiscito, y luego para ganar las elecciones presidenciales. Hubo muchísima discusión y elaboración de contenidos, coloquialmente se conoció de los “Autocomplacientes”, y los “Auto flagelantes”, graficando a quienes pensaban que la línea política del gobierno era la correcta, y de aquellos que pensaban que se debía avanzar y profundizar más.

                Muchas de las discusiones que se dan hoy, y que seguramente se seguirán dando, en la Convención constituyente, las conocimos ya en los años 90´. Cómo sabrán Ustedes, desde siempre, el problema de nuestro subdesarrollo, no se arregla dictando más leyes, y reglamentos, no es tan fácil. Como tampoco, llegaremos a ser escandinavos, con solo teñirnos el cabello.

                Para conocer algunos elementos, sobre este esencial problema económico, recurrimos al economista, consultor, y ex ministro de Hacienda, Nicolás Eyzaguirre.  En su libro “Desigualdad”, editorial Pinguin Random House, año 2020, hace un análisis pormenorizado de distintas economías, y como enfrentaron las distintas etapas de su desarrollo. En el problema de la pobreza, se trató de enfrentar a fines de la segunda guerra mundial, considerando que era producto de la falta de capital de los países. Se crearon organismos internacionales, que brindaron créditos a los países. Pero los resultados fueron disimiles, en Europa occidental produjo una importante recuperación. Pero en países en vías de desarrollo fracasaron. La teoría lo explica por la ley de rendimientos decrecientes, “Un aumento en maquinarias y equipos, sin un aumento concomitante en la fuerza de trabajo, tendrá un efecto cada vez mas limitado sobre la producción” (EYZAGUIRRE, 2020)

                Pero también se enfrentan otros dos problemas. El financiamiento externo puede terminar solventando consumo y no inversión. Y, nada garantiza que, si los recursos externos se invierten, sea en actividades rentables y a largo plazo.  La respuesta teórica que se da a estos problemas es (Sollow, Teoría neoclásica del crecimiento), el crecimiento depende de la acumulación de factores productivos, capital y trabajo. De acuerdo a esta, en un determinado nivel, el crecimiento igualará al crecimiento de la población, estabilizándose el ingreso por habitante. Sin embargo, se observa que el producto por persona continúa creciendo, incluso en las economías avanzadas, esto la teoría (Solow), lo atribuye al progreso técnico o mejoras tecnológicas (mejor maquinaria, eficiencia productiva, mano de obra entrenada). En los países desarrollados, se verifica una tasa de inversión moderada, y el progreso deriva básicamente del progreso técnico. En otras palabras, lo que produce el aumento del ingreso per cápita en estos países, es la innovación. Eyzaguirre, observa, que en 2004 el autor Helpman, estableció que “Sólo la mitad del crecimiento de la productividad se explica por la acumulación de capital físico, humano y gasto en Investigación y desarrollo. La otra mitad, viene dado por las instituciones, esto es, derechos de propiedad. Sistema político y calidad de la política económica, en el largo plazo” (EYZAGUIRRE, 2020)

                               Las instituciones a que Eyzaguirre se refiere, no sólo tienen esa importancia, desde el punto de vista económico, porque permiten y potencian el crecimiento económico, sino también, porque constituyen una garantía para un desarrollo pleno. En la medida que dichas instituciones son fruto de una deliberación democrática, se rigen por reglas claras que permiten un acceso equitativo a los bienes públicos, y garantizan la adecuada retribución para los creadores, los desarrolladores de ideas, los innovadores. Contar con instituciones como esas, es la garantía no sólo para los dueños del capital, sino también para los trabajadores, y para los que crean conocimiento y tecnología.

                               Eyzaguirre, concluye destacando la madurez de las instituciones que nos hemos dado en Chile, sin dejar de mencionar en detalle, los momentos más álgidos y dolorosos de nuestra historia. Lo que hemos construido hasta ahora, y lo que podemos continuar construyendo, sobre la base de lo que ya hicimos.

                               Una tarea esencial para los candidatos a la convención constituyente, es conocer de nuestra historia económica, sobre las bases de nuestro camino al desarrollo, y sobre los escenarios que se proyectan.

Ernesto Sepúlveda Tornero