domingo, 24 de octubre de 2021

ESTAR PREPARADOS

Queda menos de un mes para la elección presidencial. Las candidaturas han hecho su despliegue, tratando de convencer a un electorado cada vez más desencantado. La oferta electoral parece no estar dando cuenta, de las expectativas de muchos. La más clara muestra de ello, es el derrumbe del candidato favorito de Piñera y del gran empresariado. De nada ha servido a Sichel el apoyo del presidente, del gabinete y de los principales donantes de dinero. No convence, parece que estuviera actuando, en el puesto de otro. Que los estudios de opinión sitúen al candidato de ultra derecha José Kast, con posibilidades de acceder a la segunda vuelta, demuestra el nivel de desorientación de los electores. Aún hoy día más del 30% no sabe por quién votará. No ha contribuido a disipar las dudas, el desempeño de las candidaturas en las entrevistas y debates. En el caso de quien todos mencionan como el favorito, Gabriel Boric. La crítica ha sido brutal, por su nulo manejo de las cifras de su programa. Errores no forzados, que se han sucedido día tras día, lo han llevado a declarar: “Puedo equivocarme en los números, pero les puedo asegurar que tengo limpias las manos”. Es cierto de que las candidaturas presidenciales, no están obligadas a rendir examen en ciencias exactas, para acceder a La Moneda. Problemas similares tuvo el ex presidente Aylwin, y a la querida y recordada presidenta Bachelet, tampoco se le daban mucho los números. Sin embargo, la tarea que se nos viene por delante en materia social y económica es tan fuerte, que el nivel de exigencia ahora es superior. Y ningún elector se sentirá seguro de su candidato, si este desconoce el costo de las medidas que propone en su programa. Simplemente, aquí hay un escollo que el candidato Boric, deberá salvar. Pero también las otras candidaturas. No es aceptable, que se hagan discursos llenos de vaguedades, y declaraciones de intenciones. A estas alturas, tampoco son aceptables las listas de supermercado, de supuestos beneficios que se otorgarían si fulana o merengano, resultan electos. Tratar a los ciudadanos, como si estuvieran esperando una dádiva, es lejos lo más clasista que se puede hacer. La situación social y económica actual, obliga a tomar decisiones hoy. Es urgente que se acuerden y aprueben medidas inmediatas, que vayan en ayuda de hogares y mypes. Eso no podrá esperar la elección de noviembre, ni mucho menos, que las nuevas autoridades asuman en marzo de 2022. La presión social no ha mermado, y no tiene sentido esperar el cambio de gobierno para buscar soluciones ahora. Por lo pronto el retorno del vandalismo, a las calles, la destrucción del mobiliario urbano, y el saqueo de comercios, es una realidad insoslayable. Ningún gobierno sea del color que sea, puede consentir en la pérdida del orden público. La izquierda debe alejarse del prurito adolescente, de que la seguridad pública, es un asunto de la derecha. Eso es tan absurdo, como pensar que se puede construir un estado de bienestar, sin crecimiento económico. Estas son dos materias pendientes, y sobre las cuales orbitará la decisión de los electores. Si realmente tiene posibilidades de ser presidente un candidato de la izquierda chilena, debe entregar claridad y certeza a las personas, de que se conservará el orden y la paz, que permiten a cada uno llevar adelante sus asuntos cotidianos. Es un error garrafal, permitir que la ultra derecha hegemonice el discurso sobre la paz y seguridad públicas. Y no me refiero a las declaraciones al voleo, donde se condena la violencia. Me refiero a compromisos concretos. Por ejemplo, con la comunidad universitaria, y la ciudad de Concepción, que por segunda vez ve atacada su centenaria sede. Destruir una sede universitaria, o una escuela, nada tiene que ver con reivindicaciones sociales del pueblo de Chile. Aunque una elite radicalizada pretenda otra cosa, esas acciones deben ser perseguidas y sancionadas, sea que gobierne Piñera, o un gobernante de izquierda. Son acciones criminales, que no se condicen con un estándar mínimo de convivencia democrática. En una elección, que tan pocas certezas, está ofreciendo a los ciudadanos, se va a inclinar la balanza por definiciones claras, en aspectos como el mencionado. Pero, debemos estar prevenidos, tanto del ofertón populista, como del discurso autoritario, que ofrece resolver todo por nosotros, sin nuestra participación. Cuando cunde la desesperanza, y cuando se anida el resentimiento en la convivencia social, es cuando la democracia corre peligro. De cada uno de nosotros depende el tomar las decisiones correctas, el hacer sentir nuestra voz. Pero depende de las candidaturas presidenciales, dar el mejor esfuerzo, para con honestidad y transparencia, dar a conocer sus programas de gobierno. No bastan las buenas intenciones, ni la buena onda. Se puede tener eso, y luego un pésimo gobierno. Y Chile no resiste otro pésimo gobierno. La candidatura que pretenda realmente llegar a La Moneda y dirigir Chile, debe prepararse mejor, hacer el esfuerzo, dejarlo todo, los electores se darán cuenta. Nunca hay que olvidar, que, en el pasado, sobre la desesperanza y el resentimiento, se anidó una serpiente, que, con su veneno, corrompió a una nación culta, y amenazó con destruir el mundo entero. Sucedió en Alemania, en elecciones democráticas, con una campaña de mentiras, y difundiendo una ideología racista, llegó al poder Adolf Hitler y el partido nazi. Hasta el día de hoy, resulta increíble, como tantas personas pudieron ser engañadas, y como tantas otras se unieron a la fiesta sangrienta con entusiasmo. A Dios gracias, no estamos en Chile ad portas, de algo similar. Pero valga el recuerdo, para advertir a los incautos. Bajo un barniz levemente democrático, se puede esconder el mismo flagelo que fracturó un continente. Ernesto Sepúlveda Punta Arenas, lunes 25 de octubre de 2021.-

domingo, 17 de octubre de 2021

se avanza

Esta semana se cumplen dos años desde el estallido social, del 18 de octubre de 2019. Desde esa fecha hasta ahora, se efectuó el plebiscito que aprobó confeccionar una nueva constitución. Se eligió a los integrantes de la convención constituyente. Se efectuaron por primera vez elecciones de gobernador regional. A la fecha tras los primeros tres meses de funcionamiento, la convención confeccionó y aprobó su reglamento de funcionamiento. Y se dispone a iniciar la tarea de fondo, que será redactar el contenido del texto constitucional de Chile. En lo que va de transcurrido del año, se efectuaron además las primarias presidenciales de la alianza de izquierda y del pacto de gobierno, de las cuales emergieron los candidatos Gabriel Boric, y Sebastián Sichel respectivamente. Y se efectuó la consulta ciudadana de la centro izquierda, donde se impuso la candidata DC Yasna Provoste. Sin lugar a dudas un año electoral. Y aun resta la votación principal, que se efectuará el 21 de noviembre, primera vuelta de las elecciones presidenciales, elección parlamentaria y de consejeros regionales. En esta elección se enfrentan 7 candidatos, y según todas las encuestas quienes van en las primeras posiciones son Gabriel Boric, Sebastián Sichel, José Kast, Yasna Provoste. Los desempeños de los candidatos en los debates, ha sido disímil, destacando mas que el despliegue de ideas y propuestas, las imputaciones que se han hecho unos a otros. Acusaciones de financiamiento irregular de campaña, que se imputó a Sichel. Tener inversiones en paraísos fiscales, que se imputó a Kast. Y la existencia de irregularidades en Junaeb atribuidas al marido de Provoste. Hasta ahora las candidaturas han tenido un despliegue confrontacional en los debates de TV, y sólo ha existido un trato relativamente deferente entre Boric y Provoste, y entre Boric y Meo. Hasta hace una semana todas las mediciones daban por ganador en primera vuelta a Gabriel Boric. La encuesta Pulso ciudadano, ante la pregunta ¿Quién crees tú que ganará las elecciones presidenciales en noviembre?, responden: Boric 28,9%, Kast 15,2%, Provoste 11,9%, Sichel 7,6%, Parisi 3,9%, Meo 1,2%, Artés 1%, en tanto responde no sabe 30,3%. Se infiere de estos datos, que Gabriel Boric mantiene su posición de liderazgo respecto de mediciones anteriores. Se aprecia el crecimiento del candidato de ultraderecha José Kast, quien capitaliza la opinión crítica que incluso la derecha tiene del gobierno de Piñera. Sichel paga por su pésimo despliegue de campaña, y por el impacta de las denuncias. En tanto a la candidata Provoste, no le alcanza para asegurar un segundo lugar en noviembre, y su paso a segunda vuelta. Restando un mes para la votación, Según la encuesta Pulso Ciudadano, los aspectos que mayor inquietud provocan en la ciudadanía son: salud 27%, delincuencia 26%, inmigración 23%. Corrupción 21%, desigualdad 20%, y pensiones 20%. Resulta fundamental, la labor de difusión que efectúen los distintos comandos, para un voto debidamente informado. Ni la revisión de los tratados internacionales, ni el nombramiento de trabajadores en los directorios de las empresas, parecen ser propuestas nacidas de la ciudadanía. Por lo mismo han sido criticadas transversalmente. El rol del Banco Central, si bien en ciertos sectores de izquierda mas radical, ha sido criticado, el candidato Boric ha manifestado que se respetará su autonomía, y su rol en el control de la inflación. En el plan económico es donde más críticas se han deslizado al candidato que va a la delantera. Y es natural que sea así. Las condiciones a partir de marzo de 2022, van a ser complejas. Aún no se recuperan los empleos perdidos en la pandemia. Si bien la economía está creciendo, el Banco Central ha advertido del recalentamiento, producido por el exceso de gasto privado, derivado de los retiros de las AFP y los subsidios estatales. No por nada en la última reunión de política monetaria, dispuso la mayor alza en 20 años. La tasa subió a 2,72%, lo que va a producir un incremento en el costo de los créditos. Ya el alza de la UF, ha producido un encarecimiento de dividendos hipotecarios. Asimismo, las tasas de los créditos de vivienda han aumentado, y se ha reducido el plazo de otorgamiento. Al día de hoy, no se ofrecen ya créditos a 30 años. Las definiciones que efectúan los candidatos o sus representantes en materia económica, producen consecuencias inmediatas en la percepción de mayor o menor riesgo para las inversiones. Es un tema sensible, que no puede quedar entregado a personas que sólo repiten consignas, o recitan fragmentos de un programa de gobierno. Incurrir en errores en esta materia, es algo que debe corregirse con prontitud. Asimismo, es esperable que cese el festival de ofertones. Hasta la candidata DC en una de sus intervenciones, inicia ofreciendo el pago de la deuda histórica de los profesores. Un ofrecimiento insólito, considerando que, en 20 años de gobierno de la Concertación, nunca el ejecutivo planteó tal iniciativa. Tampoco parece muy serio, plantearse programas de gobierno que cuestan más de 5,0 puntos del PIB, no incluyendo medidas pro inversión. Es como estar viendo una mala película de la guerra fría. El voluntarismo que pretende que por el sólo hecho de que se suban los impuestos a los mas ricos, se va a poder financiar todo. El mismo que pretende. que sólo aumentando el gasto público se va a generar crecimiento económico. El próximo gobierno va a enfrentar un escenario de fragmentación en el parlamento, que le va a impedir imponer una agenda legislativa. Quien quiera que gane la primera vuelta, va a requerir del apoyo de otros sectores para imponerse en segunda vuelta. El candidato Gabriel Boric, quien es el que aparece con mas posibilidades, va a requerir del apoyo de la centro izquierda. Eso va a requerir desplegar mucha habilidad de negociación. Por un lado, para contener los intentos de un sector más conservador del PC, que pretende hegemonizar el proyecto político. Y por otro, las exigencias que hará la centro izquierda, para tranquilizar a su electorado, y a los actores económicos y sociales, que respaldan los cambios con moderación. La llave de La Moneda la tiene, quien sepa conciliar posiciones e intereses enfrentados, logrando sintetizar en una propuesta que convoque y represente a la mayoría de Chile. Ernesto Sepúlveda Tornero

domingo, 10 de octubre de 2021

DOMINGA EN LA MONEDA

En Chile se aburre el que quiere. Semana a semana, se van sucediendo hechos que impactan, que emocionan, o que sulfuran, que enojan tanto que parecen quemar en las entrañas. Es el caso de lo que se conoció sobre el presidente Piñera y su familia, en los denominados “Pandora Papers”. Investigación, efectuada por el Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación, en el que participan los sitios chilenos CIPER y LaBot, junto a medios y más de 600 periodistas de todo el mundo. Que indaga en documentos filtrados, de paraísos fiscales. En lo que respecta a Chile, se revelan detalles del multimillonario negocio, que selló Sebastián Piñera y su socio Délano, para la venta de la minera Dominga. El contrato en inglés, contenía una cláusula, que sometía al cumplimiento de una condición, el tercer pago del precio de venta. Délano pagaría a Piñera esa suma, si el lugar donde se emplaza la mina, no era declarado como sitio de protección ambiental. El proyecto Dominga, se emplaza en un ambiente de gran riqueza, por la biodiversidad existente en el medio marino. Se ha cuestionado mundialmente, el daño que podría causar, a un espacio de delicado equilibrio. Según informa Ciper Chile “Originalmente, la familia Piñera Morel fue la mayor accionista del proyecto Dominga. Junto a Carlos Alberto Délano sumaban más del 56% de la propiedad, hasta que en diciembre de 2010 este último compró la participación de todos los otros socios en US$152 millones. Parte de la operación se llevó a cabo en las Islas Vírgenes Británicas, donde se firmó un contrato que establecía un pago en tres cuotas. La última dependía de que no hubiera cambios regulatorios que obstaculizaran la instalación de la mina y su puerto. El detalle es que dichos cambios dependían de decisiones del gobierno de Sebastián Piñera. Los inversionistas, incluyendo la familia presidencial, habrían obtenido una ganancia de 1.000% en 18 meses. “ En el congreso la oposición unida, ha anunciado la presentación de una acusación constitucional en contra del presidente Piñera, para iniciar un juicio político, que debe concluir con un pronunciamiento del senado, en calidad de jurado. Aunque es improbable que, en el senado, la oposición logre su aprobación. Se requiere un quórum de 2/3, es decir 29 senadores, y la oposición contaría con 24 senadores. El hecho político es que el congreso nacional, iniciará la discusión de una acusación constitucional contra el presidente Piñera, con miras a que el senado apruebe su destitución. Se trata de un hecho político de proporciones. Que, dentro de esta misma semana, ha sido abonado, o reforzado, por la decisión de la fiscalía nacional, de iniciar una investigación penal en contra del presidente Piñera y su familia. Para determinar la eventual existencia del delito de cohecho, soborno y eventuales delitos tributarios. La fiscalía nacional ha sido enfática, en aclarar que no existe cosa juzgada al respecto. Lo anterior debido a que la causa sobreseída, del caso de Pesquera Exalmar, no guarda relación con Dominga, ni se tuvo a la vista el contrato de compraventa. Siempre se ha destacado la habilidad de Piñera como inversionista, el haber hecho una fortuna multimillonaria, en base a la especulación financiera. A la par de esa historia, siempre ha existido una historia paralela, que habla de irregularidades, incluso de eventuales delitos. Los enumera en su última columna en “La Tercera”, el periodista Daniel Matamala, estos serían: Quiebra del Banco de Talca (1982), Empresas zombis para eludir impuestos (1992 a 2004), Caso Chispas (1997), venta de acciones de Enersis a Endesa España, en condiciones privilegiadas, siendo senador de la república. Tanto en la campaña presidencial de 2009 como en la de 2017, todo este historial fue ampliamente difundido, fue material para los debates presidenciales. Sin embargo, Piñera se impuso en las urnas. Es una constatación singular, ¿será acaso que al ciudadano común y silvestre no le importan estos temas?, quien puede decir que no escuchó decir alguna vez: “Él no va a robar porque ya es rico, y no tiene necesidad”. Nociones como esa, hacen dudar de la racionalidad de las decisiones electorales. En parte explican cierta credulidad, de la que se benefició el candidato “Que no declararon reo por lindo”. Pero ni aún esa aparente habilidad para sortear acusaciones o denuncias, le servirá a Piñera esta vez. La investigación penal abre un escenario que no va a concluir con el mandato presidencial. El proceso se va a prolongar después de su salida de La Moneda, y pondrá la lápida al fin de su segundo mandato. En tanto, la acusación constitucional, pone en el tapete de la discusión pública, e instala en el debate presidencial, los cuestionados negocios del inversionista-presidente. Su sector político, nominalmente le apoya por medio de los presidentes de partido. Pero los parlamentarios y consejeros regionales que van a re elección, y su candidato presidencial, han cortado amarras, y rechazan la defensa corporativa. Llegó el momento de que se aclaren las cosas, que la verdad se imponga. No hay otra forma de entendimiento social y político en Chile, que no sea sobre esa base. Nuestro país necesita estabilidad, reglas claras para todos, partiendo por los gobernantes. Es nuestra única defensa contra el populismo y la anarquía. De esta situación amarga que vivimos como república, nadie sale beneficiado. El prestigio de la institución presidencial, la honra de nuestra nación, es imprescindible para cualquiera de los candidatos que se alce con el triunfo en noviembre. Recuperar ese prestigio, y salvar esa honra, es tarea de todos los ciudadanos, más allá de colores o posiciones políticas. Ernesto Sepúlveda Punta Arenas, lunes 11 de octubre de 2021.-

domingo, 3 de octubre de 2021

EL JUICIO

El film “A time to kill”, año 1996, dirigida por Joel Schumacher, que se traduce al español como “Tiempo de matar”, es película ambientada en el pueblo de Canton, a fines de la década de los 90’ del siglo pasado. Canton, es sede del condado de Madison, en el estado de Misisipi. Al año 2000, contaba con cerca de 12 mil habitantes, de los cuales más de 9 mil se reconocían de raza afroamericana, en tanto sólo 2.500 personas se reconocían de raza blanca. Un 34,8% de la población se encontraba bajo el umbral nacional de pobreza. La trama muestra al protagonista como un joven abogado, Jake Brigance, interpretado por Mathew Mc Conaughey, quien ha heredado el estudio de un famoso abogado, ya retirado, interpretado por Donald Sutherland. La escena que gatilla el nudo central de la película, muestra como dos hombres jóvenes de raza blanca, atacan a una niña afroamericana. En escena se muestra que la golpean y atan, luego en el transcurso de la película, se narra en detalle el ataque. Violación, intento de ahorcamiento, y posterior lanzamiento del cuerpo a un río. Tonya tiene sólo 10 años, y contra lo que podían anticipar sus atacantes, sobrevive, y los identifica. Los dos autores, son detenidos en un bar, por el sheriff, que es un hombre afroamericano. Por la tarde de ese día, Carl Lee, padre de Tonya, interpretado por Samuel L. Jackson, visita la oficina de Brigance, a quien éste conoce, por haber defendido a un pariente suyo en el pasado. La conversación se centra en la brutalidad de lo ocurrido, Brigance se manifiesta impactado porque conoce a la niña, y porque él mismo es padre de una niña pequeña. Finalmente, Carl Lee, le pregunta al abogado, “¿Jake, si yo estuviera en un problema, tú me ayudarías? A lo que el abogado responde afirmativamente. Más tarde Jake llega a su casa, donde lo espera su esposa e hija. Le comenta a ella, “No puedo dejar de pensar en lo que hicieron esos animales, y que pueden salir libres y andar en las calles”. Y le cuenta sobre la visita de Carl Lee, y sobre lo que le dijo, y le comenta “Da la impresión de que quiere hacer algo, tal vez matar a esos muchachos”. Su esposa, le dice, “alguien debería hacer algo, como contárselo al alguacil”. Durante esa noche, se muestra a Carl ingresando al edificio de los tribunales de justicia de Canton, en un paneo se muestra que se detiene a mirar una inscripción del piso. En el centro del edificio, en el piso, está pintado el escudo del estado de Misisipi. Un águila custodiando una bandera, y una inscripción en latín “Virtute et armis”, valor, virtud y armas. Al día siguiente, se inicia el juicio en contra de los atacantes de Tonya. Toda la comunidad se congrega en el palacio de la Corte de justicia. En medio del público y periodistas, son ingresados los acusados. De pronto, surge desde el interior del edificio, Carl Lee. Presuntamente se habría quedado oculto allí toda la noche. Porta un fusil M-16, con el cual ametralla a los dos acusados, y es herido también un alguacil. Allí se inicia, la parte central de la película, centrada en el juicio. Carl Lee, es visitado en la cárcel por Jake. Allí Lee, le recuerda su promesa que le ayudaría, si estuviera en problemas. Le cobra la palabra, y Jake no puede retractarse, aunque no es su especialidad el juicio por homicidio. El factor racial, está fuertemente presente durante toda la película. Se hacen contrastes visuales, entre la extremadamente blanca, y confortable vida de Jake y su familia, con la modesta vida que lleva Carl, y su familia, todos afroamericanos. Con ocasión del juicio, en la iglesia bautista a la que asiste Carl, se inicia una campaña de recolección de fondos, para ayudar a su familia. A la sazón Carl, se da cuenta que el pastor ha sido contactado por la NAACP (National association for advancement for the colored people), quienes pretenden usar su caso, para reimpulsar en todo el país, la lucha por los derechos de la gente de color. De hecho, a propósito del costo de la defensa que hará Jake, y que él no puede costear, les pide reunirse. En esta ocasión confronta a la poderosa organización, y al equipo de abogados de primer nivel que desean tomar su caso. Lo central aquí es que, por buscar figuración para su causa, han olvidado y abandonado a su familia, la que no ha visto un centavo de lo recolectado en la iglesia. Carl Lee opta por la defensa de Jake, aunque sea un abogado blanco. Familiares y amigos de los fallecidos, aparentemente simpatizantes de los “supremacistas blancos”, contactan al Klu Klux Klan, con quienes organizan ataques tanto a la oficina, y casa de Jake y de su secretaria. A su pasante (una jovencísima Katherine Fuloph), la secuestran y golpean. También esta organización intenta transformar, la muerte de los dos jóvenes, en una razón para avivar la causa, de la segregación racial, y de la no integración. El film nos muestra una vez más, el funcionamiento de las cortes de justicia en Estados Unidos. El juez, al inicio del juicio informa que, en el estado de Misisipi, no se permite “La violencia vigilante”, y “Se da inicio al juicio en contra de Carl Lee Haily, por la muerte de……. Un ser humano, y de …………, otro ser humano”. El sistema de justicia de Estados Unidos, descansa sobre la noción de justicia, que el propio pueblo, tiene e imparte. El jurado es seleccionado por sorteo, y es el encargado de dictar el veredicto: Guilty or nor guilty. Un sistema muy distinto a nuestro proceso penal. Los tecnicismos legales, y la elocuencia, o los recursos discursivos del fiscal y del abogado defensor, son determinantes. Así como saber objetar o seleccionar a los jurados correctos. Los hechos son claros y no admiten cuestión alguna, Carl Lee disparó y dio muerte a dos “seres humanos”. Lo que se debe determinar es si es culpable de homicidio y debe ser condenado a muerte, o no. El hecho de que los fallecidos, hubieran cometido una violación y ataque atroz a una menor de edad, no es materia de este juicio. Sin embargo, constituye la base de la defensa, para tratar de probar que Carl Lee, actuó privado de razón. En un arranque de demencia, que le hizo perder la capacidad de distinguir el bien del mal. En el resumen, que hacen el fiscal y la defensa, en su alegato final, ante el jurado. El fiscal expone como el acusado Carl Lee Haily, actuó con total control, planificando y llevando a cabo, el ataque mortal contra los dos jóvenes. Sosteniendo que su determinación de tomar la justicia en sus propias manos, que llevó a cabo planificada y fríamente, no podría entenderse como el acto de alguien privado de razón. En tanto, Jake Brigance, destinó su tiempo, a hacer una reseña detallada del ataque, las lesiones, y los actos de crueldad que cometieron los fallecidos, con la pequeña Tonya. Haciendo uso de recursos de imaginería, hizo a todo el jurado cerrar sus ojos, para que sintieran, todo lo que la niña sintió. Esto produjo una gran emoción en los jurados y en el propio Jake, el que, con lágrimas en los ojos, concluye su exposición, diciendo: “Ahora imaginen que era una niña blanca”. El resultado de la votación del jurado, declara inocente a Carl Lee Haily, y lo deja en libertad. Considerando que el jurado está constituido por ciudadanos, por el pueblo, podríamos inferir que su pronunciamiento se basa en las normas morales de la comunidad de Canton, estado de Misisipi. Bajo esa norma moral, el haber perpetrado un ataque bestial contra una niña de 10 años, era un crimen de gran magnitud, y atentaba gravemente en contra de los valores de la comunidad misma. “Virtute et armis”, virtud, valor y armas, la enseña del escudo del estado de Misisipi, refleja de algún modo, el proceso de composición, el equilibrio, que los miembros del jurado hicieron. No se estableció que Carl Lee Haily, tomó la justicia por propia mano, caso en el que debía ser condenado a muerte. Se asumió, en definitiva, como justificada su acción. Es probable, que se haya aceptado formalmente el argumento de la demencia momentánea. Lo que en el juicio no se aclara. Lo que resulta evidente, es que en la conversación de Carl Lee Haily y Jake, existe indicios de un actuar racional, de alguien que planifica una acción, conociendo las consecuencias. Razón por la que las anticipa, y busca procurarse defensa posterior. La conversación de Jake con su esposa, demuestra la existencia de una norma moral, no explícita, donde Jake reconoce que si su hija pequeña fuera atacada, él no se quedaría sin hacer nada. Es una especie de validación de la autocomposición, en casos de extrema gravedad como el que se comenta. Desde el punto de vista ético, tanto Carl Lee como Jack Brigance, infringen normas éticas. Ambos están conscientes, de que sostuvieron una conversación previa al ataque mortal, donde se reconocía una premeditación. Una evaluación de riesgos, y búsqueda de remedios futuros, que no se condicen con el actuar de un loco o demente. Desde este punto de vista, ambos mintieron ante la corte. En el caso de Brigance, la falta ética es mayor, por cuanto, él fue puesto en antecedentes, de que Carl Lee algo iba a hacer. “Tal vez ataque a esos muchachos”, le reconoce a su esposa. Pero no hizo nada, hecho que su esposa le recrimina, una vez que conoce del ataque. “Tal vez si hubieras informado al alguacil, esos muchachos estarían vivos ahora. Y tú no estarías involucrado en este juicio”, le dice con claridad meridiana su esposa. El reproche ético que se le puede hacer a Jake, es porque no actuó preventivamente. No hizo nada por evitar que pudiera ocurrir un mal, del cual tenía indicios fundados de que podía sobrevenir. Por otra parte, mintió o encubrió un crimen, del cual estaba en antecedentes, y mintió argumentando locura o demencia. Él sabía, que el crimen fue cometido en pleno uso de sus facultades por Carl Lee Haily. El factor racial, es invocado durante todo el film, por Carl Lee, incluso hostigando a Jake, de que, pese a que lo estaba defendiendo, eran distintos. No eran amigos, ni conocían sus casas ni sus familias se visitaban. Surge entonces el cuestionamiento acerca del valor de la vida. El discurso del supremacismo blanco, es totalmente contrario a reconocer, su condición de seres humanos, nacidos con iguales derechos, y una dignidad inalienable. Desde esa lógica, que degrada a los miembros de otras etnias, u origen racial, a seres inferiores, estaba justificado, o no era punible lo que los atacantes hicieron a Tonya. En tanto, desde el punto de vista de la NAACP, el caso de Carl Lee Haily, permitiría avivar la confrontación en todo el país, fortaleciendo el activismo por los derechos de las personas de color. En el estado de Misisipi existe la pena de muerte, por tanto, los atacantes de Tonya, de haber enfrentado un juicio, podrían haber recibido la pena capital. Lo que se trasunta en todo el film, es que casos como ese, fallados por jurados mayoritariamente blancos, quedarían sin castigo. Del mismo modo, se da a entender que el caso de Carl Lee Haily, sería sancionado con la pena de muerte por un jurado del condado de Canton, dada su composición racial. La resolución del caso, con la liberación de Carl Lee Haily, abre una interrogante, sobre el tipo de mensaje que se quiere entregar en la película. Es un llamado a la autocomposición? ¿A buscar la justicia por propia mano?, ¿o es sólo un llamado de atención, sobre las aberrantes diferencias de trato, dependiendo del color de piel? La necesidad de dialogo interracial, de encuentro entre personas de distinto origen étnico, tal vez resulte ajeno a nuestra realidad latinoamericana. Pero el debate moral y ético, asociado a la idea de justicia, nos llega muy cerca, si lo asociamos con los migrantes, con las minorías sexuales, o con los pobres. Ernesto Sepúlveda Tornero

domingo, 26 de septiembre de 2021

EL PRIMER DEBATE

Esta semana partió la presidencial. Fue el inicio de las campañas electorales a presidente, parlamentarios y consejeros regionales. Lo que marcó la pauta fue el primer debate televisivo, que transmitió CNN-CHV. Un nuevo formato, que quitó el protagonismo a los periodistas, y lo entregó a los candidatos. Un acierto, dado el espectáculo brindado en las campañas de primarias, donde entrevistadores, no dejaban a hablar a candidatos, a fuerza de interrupciones. Fue bueno, escuchar más a los protagonistas de la elección, que a las figuras de los medios. Fresco está en la memoria, como un joven diputado por una zona extrema, fue capaz de derrotar, a la figura icónica de la izquierda tradicional, gracias a su notable desempeño en la TV. El formato en que los candidatos administraban su tiempo, y el hecho de que fueran definidas por sorteo las interacciones entre ellos, restó intensidad, le faltó sazón, a los emplazamientos. Frases hechas, cuñas preparadas y ensayadas, no surtieron mayor efecto. Le pasó a Provoste con la frase que le dedicó a Boric, sobre su pacto con el PC. Donde le enrostraba que dicho partido “apoyaba dictaduras”. El aludido, respondió, recordándole a Provoste, que la democracia cristiana, había formado parte del gobierno anterior, junto al PC. Y que éste, a diferencia de la DC sí se leyó el programa y fue leal con el mismo. Los candidatos que se mencionan en las encuestas, como favoritos en primera vuelta, Gabriel Boric y Sebastián Sichel, procuraron emplear su tiempo para exponer contenidos de sus programas. Se vio a Boric, estrenar un aspecto más formal, vistiendo un saco gris. De hecho, su performance en el debate, fue de mayor contención, lo que a algunos les pareció, que le restaba espontaneidad. En cuanto a Sichel, hizo uso de su locuacidad habitual, sorteando con mayor o menor dificultad los emplazamientos. Nunca se le vio complicado, pero quien mejor logró atrincarlo, fue el profesor Artés, cuando lo invitó a asumir su condición de candidato de derecha, y candidato de gobierno. Lo que dejó en evidencia, los amplios giros que ha tenido en su postura política Sichel. Caso a mencionar, fue el candidato Kast, quien, aplicando un esquema de campaña, propio de la ultra derecha en todo el mundo. Abundó en frases tajantes, afirmaciones sin sustento, y otras manifiestamente erróneas o falsas. Como cuando le sacó en cara a Provoste un hecho comprobadamente falso, que le atribuye responsabilidad en malversación de caudales públicos el mineduc. Fue un momento tenso, ya que Provoste, le respondió con firmeza, aludiendo a que Kast usaría la mentira como recurso político. La pregunta de Boric a Kast, permitió a este diferenciarse con claridad del gobierno, y sus desaciertos, y dirigir su discurso a los desencantados de la UDI, partido en el cual militó en el pasado. Respecto de este primer debate, puede señalarse que las candidaturas deberán revisar sus estrategias, para poder expresar con mayor claridad sus ideas fuerza. Candidaturas que figuran en tercer y cuarto lugar, deberán arriesgar más, caso contrario su suerte va a estar sellada. Los temas que preocupan a la ciudadanía, deben estar más presentes, y con mayor visibilidad, para que destaquen las ideas y propuestas, más que las disputas o descalificaciones personales entre los candidatos. Hay una frase paradigmática en las campañas políticas: “Es la economía, estúpido”. Fue acuñada por James Carville Jr., abogado y destacado asesor de las campañas demócratas en Estados Unidos. Formó parte de la exitosa campaña que llevó a la Casa Blanca, a Bill Clinton en 1992. Alude a que siempre debe estar en el centro de la campaña, las preocupaciones de la gente. En Chile, debemos enfrentar la situación económica post pandemia, la necesidad de generar una potente agenda de reactivación, no se puede esperar a marzo de 2022, para definirlos. Un primer tema, es el presupuesto que deberá ejecutar el próximo gobierno. La reducción del déficit fiscal, es una necesidad que todas las candidaturas asumen como imprescindible. Sin embargo, la velocidad e intensidad con que se retire el estímulo fiscal, provoca controversia. El proyecto del gobierno representa un recorte en el gasto público del 22,5% sobre la ejecución proyectada para el presente año. En una reducción estimada excesiva, el presupuesto presentado por el gobierno reduce el déficit fiscal de 11,5% a un 3,9% del producto interno bruto. No es un tema para dejarlo al azar, el retiro del impulso monetario, puede ralentizar la recuperación económica, y un bajo crecimiento económico, incide en baja capacidad de generación de empleos. En otro aspecto fundamental de la economía, que parece correr, en un sentido contrario al estímulo monetario. El Banco Central, ha advertido de los nefastos efectos sobre la inflación, que tienen los llamados “retiros de las AFP”. En una escena que sólo recordábamos de los años 80’, el fantasma inflacionario, se nos aparece, en el momento menos propicio, en medio de una campaña electoral. Estas son decisiones de estado, que requieren que el liderazgo escuche a los especialistas, son decisiones técnicas, que repercuten en el éxito o fracaso de los gobiernos. Otro tema que debe estar en la definición presidencial, y que esta semana se ha tomado los espacios de noticias, es el fenómeno de la migración. Somos receptores de un flujo constante de migrantes de otros países del continente, donde predominan venezolanos, colombianos, y dominicanos. El pésimo gobierno de Piñera, ha sido contradictorio e irresponsable, montó un show en Cúcuta, frontera de Colombia con Venezuela, invitando a migrar a Chile, miles de venezolanos han venido. Hoy tenemos en Colchane e Iquique una situación sanitaria y social insostenible. La presión sobre la escasa población local, es inaudita, las autoridades locales entregadas a su suerte. Las candidaturas presidenciales deben presionar al gobierno. Se debe garantizar condiciones mínimas de salud e higiene a los migrantes. Se debe sensibilizar a la población sobre el infierno del cual vienen escapando estas personas. Y como sociedad debemos asegurar, que nunca más sucedan hechos de violencia, como los vistos en Iquique. Gran parte de nuestros candidatos presidenciales descienden de migrantes. Somos una sociedad inclusiva y tolerante, hemos sido crisol de pueblos y culturas, es hora de demostrarlo con actos nobles, generosos, que engrandezcan el espíritu, y mostremos al mundo lo mejor de nosotros. Ernesto Sepúlveda

domingo, 19 de septiembre de 2021

INDEPENDENCIA DE CHILE

Amigos y amigas. Hemos cumplido con los ritos y tradiciones populares, que celebran un nuevo aniversario patrio. En cada rincón del país, se compartió con alegría, en familia, con los amigos y seres queridos. Un momento de solaz en medio de un año que ha sido difícil para todo Chile. Se volvieron a ver las disputas en redes sociales, sobre la verdadera fecha de nuestra independencia. Se cuestiona, no sin razón, que celebremos la fecha de constitución de la Junta de gobierno de 1810, como el inicio de nuestra independencia. En ningún caso, podría interpretarse como un acto de independencia, la instalación de la Junta de gobierno el 18 de septiembre de 1810. Dicho evento, marca un hito en una incipiente organización política de la colonia de Chile. Sin embargo, la junta de gobierno, se enmarca dentro del movimiento, que se dio en toda la península ibérica, y en los dominios de ultramar, para defenderse del invasor francés. La primera de estas fue en Cádiz, expidiéndose a todos los dominios de la corona española, recomendaciones de obrar de manera semejante. El texto suscrito, en tales juntas, es explícito, y así lo consigna el acta de la Junta de Chile de 1810, que se conserva en bóveda del Archivo Nacional. Esta declara que se desea “conservar el dominio de estas tierras a su legítimo dueño y desgraciado monarca, señor don Fernando Séptimo”. Es probable que mas de alguno de los connotados vecinos de Santiago, convocados a este evento, albergaran ya, ideas de independencia, pero en esta ocasión no se hicieron visibles. Por otra parte, el acta de la independencia en su texto original se encuentra desaparecido, presumiblemente destruido. Se conserva en el Archivo nacional, una copia del texto usado como proclamación de la independencia. Este texto aparece fechado en Santiago a 12 de febrero de 1818, sin embargo, hace mención al acta suscrita por el director Supremo don Bernardo O´Higgins, en el “Palacio directorial de Concepción, el 1 de enero de 1818”. Existe controversia sobre el lugar de la firma, ya que algunos sostienen que materialmente se habría producido la firma, en los morrillos de Perales, cerca de Talcahuano, el 1 de enero de 2018. De cualquier modo, nuestra independencia se habría sellado formal y materialmente, en 1818, el 1 de enero, fecha de la firma del acta, o del 12 de febrero, fecha de su proclamación. Se estima que la fecha se optó por trasladarla a septiembre, por dos consideraciones. El propio texto del acta de independencia, señala: “La revolución del 18 de septiembre de 1810 fue el primer esfuerzo que hizo Chile para cumplir esos altos destinos a que lo llamaba el tiempo y la naturaleza; sus habitantes han probado desde entonces la energía y firmeza de su voluntad, arrostrando las vicisitudes de una guerra en que el Gobierno español ha querido hacer ver que su política con respecto a la América sobrevivirá al trastorno de todos los abusos.” En el texto los propios padres de la patria, le otorgan un carácter de revolución, a la constitución de la junta de 1810. Esto a su vez, admitiría interpretaciones, ya que se habría buscado fijar una línea de continuidad que le conferiría legitimidad, al esfuerzo de incipiente organización política. Asimismo, es dudosa esta interpretación, por la declarada lealtad y devoción al “legítimo dueño y desgraciado monarca Fernando séptimo”. Otra consideración, que pesó en la decisión de celebrar en septiembre, es que, en aquella naciente República de inicios del siglo XIX, la economía se sostenía fundamentalmente de la actividad agrícola. Chile era rural, y las actividades mas importantes, eran las de cosecha, que se efectúan precisamente en los meses de verano, Por tanto, con un espíritu práctico notable, se optó finalmente por celebrar en septiembre, permitiendo la continuidad sin interrupciones de las cosechas agrícolas. Es hermoso, y muy ilustrativo, leer ese texto de la proclamación de la independencia de Chile, para recordar de donde venimos. “...No permitiendo las actuales circunstancias de la guerra la convocación de un Congreso Nacional que sancione el voto público, hemos mandado abrir un Gran Registro en que todos los ciudadanos del Estado sufraguen por sí mismos, libre y espontáneamente, por la necesidad urgente de que el Gobierno declare en el día la independencia, o por la dilación o negativa.” “ Y habiendo resultado que la universalidad de los ciudadanos está irrevocablemente decidida por la afirmativa de aquella proposición, hemos tenido a bien, en ejercicio del poder extraordinario con que para este caso particular nos han autorizado los pueblos, declarar solemnemente, a nombre de ellos, en presencia del Altísimo, y hacer saber a la gran confederación del género humano, que el territorio continental de Chile y sus islas adyacentes, forman de hecho y por derecho, un Estado libre, independiente y soberano, y quedan para siempre separados de la Monarquía de España, con plena aptitud de adoptar la forma de Gobierno que más convenga a sus intereses”. La decisión de los padres de la patria, en orden a impulsar un proceso de independencia total y absoluta, a partir de una aparente concesión de la metrópoli, nos muestran la sabiduría y la intrepidez de quienes nos precedieron. Asimismo, ilumina nuestros pasos en la senda constituyente. Es una luz de esperanza que perfora las tinieblas de los siglos, y nos muestra como fuimos capaces de organizarnos y como volveremos a hacerlo. Es un camino de continuidad y cambio, que nos sitúa 200 años después, en condiciones de fortalecernos con miras al futuro. Ernesto Sepúlveda Tornero Punta Arenas, lunes 20 de septiembre de 2021.-

domingo, 12 de septiembre de 2021

LA SENDA INCONCLUSA

Esta semana conmemoramos en Chile, un nuevo 11 de septiembre. Fecha que conecta con el sentir más profundo de los luchadores sociales, de los militantes del progreso social, de los demócratas, y en especial de quienes participamos de la izquierda. Este año en particular, no ha dejado a nadie indiferente. Estamos inmersos en un proceso constituyente, al cual se llegó luego de movilizaciones sociales multitudinarias en el país. En una especie de giro de la historia, esto ocurre, 48 años después del golpe cívico militar, que derrocó por las armas, al gobierno democrático de Salvador Allende. La fractura dramática, sangrienta y brutal de la dictadura, tal vez, con este proceso constituyente empiece a cerrar. No podemos afirmarlo con certeza, más que nada, son nuestros anhelos que afloran. Nuestros deseos de encontrar por fin esa justicia social, esa libertad que llegue hasta los más humildes de los humildes. Nos reencontramos con el corazón apretado, con la promesa de dignidad del gobierno de la Unidad Popular. 48 años después, cobra todo su sentido: “Dueños de nuestro propio destino”, la enseña que distingue al gobierno del Presidente Salvador Allende. Pese a los intentos de silenciar, de ocultar la historia, ésta, tarde o temprano se va abriendo paso, primero por las rendijas, tras bambalinas, dicho en sordina. Hasta llegar al gran escenario. Es lo que ha sucedido esta semana con la gesta del Presidente Allende y su gobierno. Después de haber sufrido la censura en todos los canales de TV, incluido el canal público, se transmitió el galardonado film “La batalla de Chile”, de Patricio Guzmán. Finalmente, 50 años después se pudo ver a través del canal de TV abierto, la RED, las tres películas que comprenden la obra. Causó un gran impacto, fue trending topic mundial en la red social twitter. Y por rating superó los 8 puntos, dejando atrás a todos los canales de TV abierta. Las redes sociales se llenaron de comentarios, de sorpresa, de indignación, de rabia. Las imágenes de época, que corresponden al género documental, constituyen una mirada a como vestían, como hablaban, como pensaban y soñaban, nuestros compatriotas en el año 1970, y hasta 1973. Una muestra palpable, del nivel de conciencia social y política, de los obreros, de los campesinos y pobladores por todo Chile. Las esperanzas y anhelos volcados en el gobierno de la Unidad Popular, se demuestran en la masividad de las concentraciones y marchas, en apoyo al presidente Allende y su gobierno. Y también en el histórico resultado de las elecciones parlamentarias de marzo de 1973, donde la Unidad Popular obtuvo un 43,4%, impidiendo al Partido Nacional y a la DC, contar con los votos para destituir al presidente. Queda en evidencia, lo que hoy está absolutamente comprobado, la injerencia del gobierno de Estados Unidos, a través de su departamento de estado, y de la CIA, en las acciones terroristas contra el gobierno de Salvador Allende. Bombas que volaron puentes, gasoductos, oleoductos, vías férreas, a través de grupos fascistas organizados y financiados por la CIA. Recursos para el boicot del transporte, y para financiar a los partidos opositores. Por primera vez, se muestra al gran público de Chile, las acciones sediciosas de los mandos de las FFAA, que traicionaron su juramento de acatar la constitución y obedecer al poder civil. El inaceptable bloqueo legislativo, la seguidilla de acusaciones a ministros del gabinete e intendentes, todas las mañas de la vieja política, fueron exhibidas en televisión. Y nada impedirá el juicio ciudadano. Para romper el bloqueo político a su gobierno, y para evitar que se concretara una guerra civil en Chile, el presidente Allende, transmite al jefe de la oposición DC en el congreso, Patricio Aylwin, que convocará a un plebiscito, para que el pueblo decida sobre la marcha del gobierno y del país. Los golpistas, que ya habían fracasado en junio de 1973, en el intento de golpe de estado, denominado “Tacnazo”. Adelantan sus planes, asesinan al comandante Araya, edecán naval del presidente, y su nexo con la oficialidad de la Armada. En el ínterin, la DC presenta un conjunto de condiciones, para destrabar la relación con el gobierno, que son consideradas inaceptables. Una de ellas, exigía la incorporación al gabinete de ciertos oficiales de las FFAA, que decidiría la DC. La suerte del gobierno quedó de esa forma sellada, y el golpe de estado era inevitable. Múltiples reflexiones motivan, el ver el documental “La batalla de Chile”, en TV abierta, junto a cientos de miles de personas por todo Chile. Quiero mencionar un par de ellas. El presidente Allende dijo “No se detienen los procesos sociales, ni por la cobardía, ni por la traición, ni por el crimen”. Tenía razón el presidente, en un sentido de tiempo histórico. Estamos ad portas de una nueva elección donde competirá la izquierda, contra la derecha, y una candidatura de la DC. En un sentido histórico, la fractura que sufrimos en los 17 años de dictadura, fueron una suspensión, no la detención de los procesos sociales. Y el movimiento popular de octubre de 2019, la eclosión de procesos que han venido madurando durante 30 larguísimos años. En una vuelta de tuerca de la historia, una candidatura de izquierda tiene grandes posibilidades de triunfar en la presidencial. Con una juventud no exenta de contradicciones, el pueblo de Chile, optará por ese proyecto. No se aprecia indicio alguno de que el electorado se identifique ni con las candidaturas de derecha, ni con la candidatura de la DC. Al parecer, las reacciones a un simple documental histórico, son una pequeña muestra, una leve y fugaz mirada, a una posición política progresista que se ha ido consolidando. Una población distante, del discurso estructurado, y profundamente ideológico del año 70’, pero con una concepción clara, de rechazo del abuso, de la injusticia, y un apego radical a la libertad en los términos más amplios. Lo que narra el documental “La batalla de Chile”, es una gesta inconclusa, es una senda que queda por caminar, y es una invitación que nos hacen, esos hombres y mujeres, a través del tiempo, a través de los años, a través de las penurias y pellejerías. Para que hoy, como herederos de ese proceso, seamos también “Dueños de nuestro propio destino”. Ernesto Sepúlveda Tornero