domingo, 3 de noviembre de 2024
EPÍLOGO POLÍTICO
La semana transcurrió entre análisis de los resultados de las históricas elecciones del fin de semana pasado. El número nunca antes visto de personas votando, pone a esta doble jornada electoral, entre los eventos más notables de nuestra historia democrática. Aunque los resultados fueron celebrados por todos los sectores por igual, se aprecia que el país sigue dividido en dos partes más o menos iguales. El sector progresista conserva alguna de las ciudades importantes, y pierde otras, el sector conservador, otro tanto.
En la votación de gobernadores regionales, sólo en cuatro regiones esta votación se decidió en primera vuelta. Fue en la región de Tarapacá donde fue electo José Miguel Carvajal, independiente del pacto Por Chile y sus regiones; en la región del Ñuble, el socialista, Oscar Crisóstomo, del pacto Por Chile y sus regiones; en la región de Los Ríos, el socialista Luis Cuvertino, del pacto por Chile y sus regiones; de la región de Aysén, el UDI Marcelo Santana, del pacto Chile Vamos; y de la región de Magallanes y de la antártica chilena, el independiente en lista del partido Radical, Jorge Flíes Añón. Demás está decir que el progresismo, constituyó distintas listas, y sólo en unas pocas regiones, llevaron candidato único. En doce regiones del país, por no haber alcanzado ningún candidato el 40% de los votos, deberán ir a una segunda vuelta los dos candidatos más votados. Esta votación se efectuará el domingo 24 de noviembre, en las regiones de: Arica Parinacota, Antofagasta, Atacama, Coquimbo, Valparaíso, Metropolitana, O'Higgins, Maule, Biobío, La Araucanía, y de Los Lagos.
Las elecciones de las autoridades locales, son las más importantes, desde el punto de vista de los ciudadanos de a pie. Es en la vida cotidiana de las vecinas y vecinos, donde produce impacto la gestión de gobiernos regionales y municipios. Pese al desconocimiento existente de la importante función de los gobiernos regionales, los partidos políticos, y figuras independientes de relevancia pública, se volcaron con entusiasmo a la competencia electoral. Nota aparte, la mezquindad parlamentaria, que, al momento de regular esta importante votación, no estableció franja electoral, transparente y gratuita. Una vez más los incumbentes hacen de las suyas, ¿será temor a eventuales contrincantes futuros?, sea por esa u otra razón, parece incomprensible que se haya privado a la ciudadanía de la posibilidad de conocer en vivo y en directo a sus futuras autoridades locales. Los resultados en elección de alcaldes y alcaldesas, se repartieron prácticamente en tres tercios, entre conservadores, progresistas y un bloque de nada menos que 108 independientes. Con la confianza ciudadana en el congreso y los partidos por el suelo, al parecer la estrategia fue, disimular lo más posibles las enseñas y colores partidarios, y buscar candidaturas fuera de las filas. Un craso error. Si bien la ciudadanía distinguió masivamente con su apoyo, a figuras independientes, esta adhesión no se extiende mecánicamente a los partidos políticos. Tampoco sirve a los partidos para computar votos, para el esquivo 5% de representación electoral, que la legislación exige para mantener la existencia legal. Un error mayúsculo, además, si se pretende combatir las peores expresiones que pervierten la democracia, el populismo y el autoritarismo.
Los partidos progresistas, nuevamente con un discurso ininteligible para las grandes mayorías del país. Frente al discurso simple, plagado de ideas básicas, y golpes de efecto, de un partido ultra conservador, que lució con orgullo sus emblemas partidarios. Las ideas progresistas si no se explican en fácil, caen presa del discurso grandilocuente, de frases para el bronce, y ojitos en blanco mirando al cielo, que sólo entusiasman a los incondicionales, aplaudido sólo por los militantes a sueldo en la administración. Frente a los colores invisibles, y a los emblemas partidarios ocultos del progresismo, el partido ultra conservador ganó un espacio impensado en la votación popular. Una realidad difícil de revertir, sin trabajo territorial, sin inserción efectiva en los barrios y calles. Hoy resulta evidente, que quienes con facilidad conquistaron La Moneda, con igual facilidad la pueden devolver, Sin haber sepultado el neoliberalismo, y lo que sería mucho peor, sin haber mejorado en forma efectiva la vida de las personas. A mi modo de ver, la actividad política, no tendría razón de ser, si no busca impactar positivamente, si no se logra desde el gobierno, mejorar la vida de los conciudadanos, no tiene sentido la lucha por el poder político. Por cierto, que existen, como siempre existieron, quienes persiguen el poder por el poder, y nada más les conforma. Afortunadamente, las personas son más sensatas, de lo que ciertos políticos creen, y de cuando en cuando, mandan para su casa, a los abusivos o impopulares. Si no creen, vean la despedida a la profe Cubillos y a la funcionaria municipal Karla Rubilar. También el adiós a Irací Hassler, y los puntos suspensivos al soldado de Chávez, Alejandro Navarro.
Hasta el 24 de noviembre, va a seguir sonando la batucada electoral, la gran mayoría de la población nacional, aún no decide a su gobernador regional, y este es un factor de incertidumbre importante, en la proyección regional. Al aguaite, las figuras presidenciales, en el sector conservador, doña Evelyn, parece tener el camino despejado. El abrupto deceso electoral de Marcela Cubillos en Las Condes, que hace un mes atrás, nadie habría asegurado, y la decepción municipal y regional del partido de José Kast, la dejan con cancha abierta para su despliegue. Aunque, ahora más cauta, advierte que falta un año aún. Aprendizaje duro de experiencias pasadas, donde las tendencias entrópicas del sector, sumadas al canibalismo insaciable, liquidaron candidaturas cantadas. Si todo sucede como anhela doña Evelyn, llegaría como candidata única del sector conservador, y en pole position, para derrotar a la opción progresista. Tras cartón, José Kast, lame sus heridas electorales, y no oculta su intención de ir directo a la papeleta, y tal vez, volver a pasar a segunda vuelta, tentando a la fortuna por tercera vez. Según reconoce, sería esta su última aventura presidencial.
Desde el progresismo, hoy tratando de concluir de buena forma el último año de la actual administración, el panorama presidencial, se ha ido complejizando. La figura indiscutida de la ministra Tohá, destacada y experimentada política, hoy no pasa su mejor momento, afectada por el denominado caso Monsalve. Constituido por estos días, en el principal dolor de cabeza del ejecutivo. Aún es temprano para descartar esta opción, que perfectamente podría llegar a una primaria oficialista. Por algo el sector conservador ha reactivado su ofensiva de una eventual acusación constitucional, ya saborearon la sangre, y se encuentran ávidos, a engullir a la principal ministra del gabinete presidencial. En el ínterin, y casi de modo anecdótico, apareció brindando entrevista, el que fuera el niño símbolo de la generación de líderes estudiantiles, que saltaron desde la facultad, al congreso y a la Moneda, en menos de 15 años. Me refiero al hombre de la notable calva, el ex ministro Jackson, quien, con su humildad habitual, sostuvo que los resultados electorales de su partido, acallaban a quienes los daban por muertos, y que una vez más estarían en la papeleta el próximo año. En política, como en la vida, nadie tiene clavada la rueda de la fortuna, dejaremos al tiempo hacer lo suyo, y esperaremos el desenlace de estos acontecimientos.
De manera vertiginosa se aproxima el último año de mandato de la actual administración. De las grandes reformas que constituían la base del programa de gobierno, se ve cada más distante la posibilidad de que se concrete, quizás la más importante de ellas, que es la reforma de pensiones. Se ha anunciado la posible pre candidatura presidencial de la ministra Jara por el PC, en una especie de reconocimiento de que la reforma no va a avanzar. Se intenta por estos días sacar adelante dos promesas de campaña, el fin al CAE, y el pago de la deuda histórica a los profesores. Otro ministro del PC a cargo de los anuncios, y, asimismo, sin certeza alguna de contar con votos para su aprobación. Se trataría de un intento de pasar al pizarrón al sector conservador. En época de elecciones, nadie en su sano juicio, puede afirmar, que tan peregrina estrategia, concluirá con la aprobación de estos proyectos. En el fondo son gestos para la galería, inauditos a estas alturas, ya que los sectores que han sostenido a esta administración, exceden por mucho a la barra brava, que pide avanzar con el programa de gobierno, aunque no se tenga los votos. Como ha sido usual en estos tres años, ha sido el sector del socialismo democrático quien exige seriedad y prudencia, en este último tramo, para concluir con responsabilidad el mandato. Mostrar en el epílogo, capacidad de acuerdos y voluntad de dialogo, sería la única forma en que el progresismo, puede re encantar al electorado, con una nueva y distinto proyecto político hacia el futuro.
Más allá de los colores políticos, los ciudadanos eligieron y eligieron bien, corresponde respetar, dentro de un proceso electoral ejemplar. Más de 15 millones de electores, y con resultados indiscutidos, pasadas 3 horas de la votación. Es algo muy especial, de lo que debemos estar orgullosos como sociedad. Esperamos que los alcaldes y alcaldesas, los cuerpos de concejales, los cuatro gobernadores regionales electos, y sus honorables consejos regionales, tengan mucho éxito en su gestión, ese es el verdadero camino para mejorar la calidad de vida de las personas. El verdadero cambio, la verdadera revolución, será desde las comunas y regiones, profundizar la descentralización es el único camino al desarrollo, por eso nos sumamos con entusiasmo, a construir desde la zona extrema Magallanes, la región que queremos.
Ernesto Sepúlveda Tornero
Punta Arenas, lunes 4 de noviembre 2024.-
domingo, 27 de octubre de 2024
LA FIESTA DE LA DEMOCRACIA
Esta semana fue la fiesta de la democracia, una nueva elección popular, esta vez de gobernadores, consejeros regionales, alcaldes, alcaldesas y concejales de todo el país. Hasta el cierre de estas líneas, la participación ciudadana había superado todas las expectativas, rondando el 75% del total del padrón electoral. Las elecciones con voto obligatorio, producirán el esperado incremento del espíritu cívico, tan ausente en elecciones pasadas. El aumento de la incertidumbre, al desconocer cómo se van a inclinar, vastas masas de electores que antes no votaban, es muy saludable para la calidad de la democracia. Punto aparte, es la ausencia de una cultura de discusión púbica de contenidos, limitándose los partidos políticos, a ocultar sus colores y banderas. Se ha llegado al extremo que incluso los eslóganes y jingles electorales son parecidos. Eso debe cambiar, dejar entregado el resultado de la elección sólo a las redes sociales, es lo que ha producido los mayores vuelcos este domingo.
Como es tradicional en la política chilena, en los programas de análisis electoral, los expertos y políticos de lado y lado, se arrogan todos los triunfos. Cada quien tiene un dato que celebrar, nadie pierde. Es insólito, incluso un poco chocante, después de un mes de campaña donde se dice de todo y se dan con todo, contados los votos, todos los sectores se dan por vencedor.
Lo bueno de las elecciones municipales y regionales, es que las autoridades electas, están directamente en contacto con los vecinos y vecinas, su gestión se puede evaluar en el día a día. No se soluciona los hoyos de las calles, la falta de luminarias, los perros vagos, o los caballos sueltos, con lindos discursos o talleres namasté. Hace falta gestión eficiente, la que es fiscalizada por los propios ciudadanos. La mayoría de las autoridades bien evaluadas se re eligieron. Esto es una importante lección para quienes están en la carrera política, no basta con ser mediático, y popular, si no se hace una buena gestión. La ciudadanía premia con su confianza la consistencia.
En la región de Magallanes, en una elección muy competitiva resultó re electo en primera vuelta el actual gobernador Jorge Flíes, su visión anticipatoria del desarrollo de la región para los próximos diez años, fue reconocida por la ciudadanía. Las personas adhirieron a un proyecto de futuro, a una oportunidad de soñar y de trabajar para cumplir esos sueños. La tarea que se viene por delante para toda la región, es la implementación del nuevo plan de desarrollo de zonas extremas. Un instrumento que orientará el esfuerzo regional para la próxima década, que nos permitirá aunar esfuerzos de todos los sectores, sociales, económicos y políticos. Lo que cautiva la adhesión de la ciudadanía, es el trabajo integrador, inclusivo, con una mirada esperanzadora y optimista.
En las regiones extremas, se miran distinto las contiendas políticas, se vota por las personas, antes que por los partidos. Y así, los grandes vencedores en la región de Magallanes, fueron el gobernador re electo, Jorge Flíes, y el alcalde re electo de Punta Arenas, Claudio Radonich, este último con una de las diez mayorías nacionales en alcaldías. Pese a pertenecer a conglomerados distintos, las necesidades de los vecinos y vecinas, van más allá de las diferencias partidistas. El éxito de alcaldes y concejales, demandan un trabajo coordinado con el gobernador y consejeros regionales. Esa es una lección aprendida en Magallanes, y permite aventurar alguna de las razones, de las caídas de las figuras políticas del centro del país. Al parecer, que alcaldes y gobernadores se dediquen a la política nacional, más que a resolver los problemas del día a día de la gente, termina pasando la cuenta. Dedicarse por entero a la tarea encomendada, sin agendas paralelas, es lo mínimo que se puede esperar de una autoridad electa. Eso tan esencial, parece insuficiente, para las lumbreras del estado central, dan la impresión de estar siempre buscando la frase ocurrente, la cuña más golpeadora, para ganar likes en las redes sociales. Esta elección parece haber favorecido, a quienes apuntaron al trabajo metódico, ordenado, más que a los ofertones irresponsables.
La incorporación de los nuevos electores, obligará a los partidos políticos, a redoblar sus esfuerzos, volver a las calles, poblaciones y juntas de vecinos. No sólo ir cada cuatro años, no sólo ir a mendigar un voto. Trabajo territorial, abnegado, altruista, ese que se hacía en los lejanos 80’ cuando ni siquiera había elecciones. Esa tarea responsable que se continuó haciendo en los 90´, y se empezó a abandonar el último decenio.
La democracia chilena, una vez más da muestras de un saludable estado de salud, los votantes parecen ser más sensatos, de lo que los expertos opinaban, y se inclinaron más bien por las alternativas moderadas, que por los dos extremos del espectro político. Terminado este proceso, se abre la temporada presidencial, y con eso el inicio del cierre del actual gobierno. Esperamos por el bien de Chile, que prime la sensatez, y se ponga el acento en este último año de administración, en los proyectos que unen a Chile. Se necesita otros (as) actores (as) que interpreten lo que el país requiere para recuperar la confianza, y para recuperar la senda del crecimiento.
Con la alegría serena de ver una región completa movilizada, para perseguir los sueños, para conciliar, incluir y convocar, a la construcción de La Región que queremos.
Ernesto Sepúlveda Tornero
Punta Arenas, lunes 28 de octubre de 2024.-
domingo, 20 de octubre de 2024
LEVANTARSE MAS TEMPRANO Y COMPRAR FLORES
Esta semana se cumplieron cinco años del estallido social, ese fenómeno social y político, que aún hoy día, produce discusiones acerca de su origen, sus fines, su contenido, etc. La fecha de 18 de octubre de 2019, se recuerda como su inicio por la masiva evasión en el metro de Santiago, protagonizada por estudiantes secundarios. Esta fue motivada por el alza de la tarifa del metro en 30 pesos. De ahí luego se acuñará la frase “No son 30 pesos, son 30 años”. Estando tan próximos a ese proceso, es muy improbable que se pueda construir el relato fidedigno, y circunstanciado, el relato histórico tendrá que esperar un tiempo más. Por lo mismo, sólo demos algunos retazos. En elecciones presidenciales de 2017 se había impuesto por segunda vez en las urnas el candidato conservador, el inversionista Sebastián Piñera, hoy fallecido. Terminaba su segundo mandato la presidenta Michelle Bachelet, la que debía entregar por segunda vez la banda de O´Higgins al presidente Piñera. Pero ¿cómo se llegó a eso?, En 2017 la coalición gobernante denominada Nueva Mayoría, que reunía desde la DC al PC, se dividió en varias opciones presidenciales. Por negativa de sus dirigentes, cálculos de grupo, u otras razones que se desconocen, a diferencia de campañas anteriores, no hubo elecciones primarias para elegir la candidatura del sector. EL oficialismo designó al periodista y senador Alejandro Guillier, para que fuera directo a la papeleta, sin concurso ni sorteo. De paso, la decisión de la cúpula socialista dejó sin opción de competir al presidente Ricardo Lagos, apoyado por un sector de la centro izquierda. En el ínterin la derecha realizó una primaria donde Sebastián Piñera se impuso con el 58,35% de los votos, a Manuel José Ossandon que obtuvo el 28,25% y a Felipe Kast que obtuvo el 15,40% de los votos. Por su parte grupos de izquierda provenientes de los movimientos estudiantiles, que se habían incorporado con éxito al congreso, realizaron una primaria, donde se impuso la periodista Beatriz Sánchez con un 67,58% de los votos, al sociólogo Alberto Mayol, que obtuvo el 32,42% de los votos. A la primera vuelta presidencial se presentaron ni más ni menos que ocho candidaturas. Dos de ellas del sector conservador, y las otras seis del progresismo. Cuando venos el nivel de dispersión del micro cosmos político actual, debemos mirar un poco para atrás. Quienes eran estas personalidades, llamadas a conducir a Chile, y a cuantos representaban. La primera vuelta la ganó por lejos la derecha, con Sebastián Piñera, con un 36,64% de los votos. De su mismo sector, José Kast, obtuvo en esa ocasión 7,93% de los votos. En el progresismo, quien se impuso de los seis en carrera, fue Alejandro Guillier con 22,70% de los votos, seguido de cerca por Beatriz Sánchez con 20,27%. El resto de las candidaturas del progresismo, obtuvieron magros resultados. En orden decreciente, la candidata de la DC Carolina Goic con 5,88%; el candidato por enésima vez Marcos Enríquez, con 5,77%; luego el candidato Eduardo Artés con 0,51%, para finalizar con el eterno candidato Alejandro Navarro con sólo 0,36% de los votos.
El candidato del sector conservador en la segunda vuelta de las elecciones de 2017, Sebastián Piñera, obtuvo el 54,57% de los votos, imponiéndose al candidato del progresismo Alejandro Guillier, quien obtuvo 45,43% de los votos. El presidente Piñera asumió su segundo mandato con varias promesas de campaña, fin a la puerta giratoria de la delincuencia, que la economía del país vuelva a crecer, generar una migración ordenada y regular. Lo que al parecer nadie quiso ver, es que los problemas sociales del país eran más agudos y profundos, de lo que se creía. Y la sombra de movilizaciones sociales masivas, rondaba desde 2006, con el movimiento “pingüino” el 2011 con nuevas movilizaciones estudiantiles en todo el país. Pero también con eventos masivos ocurridos en regiones, en el Chile profundo, donde la desigualdad es más cruda producto del centralismo. Paralizaciones totales en Magallanes en 2011, con el paro del gas, y en Arica Parinacota y la región de Aysén, en 2012. Fueron las advertencias que nadie quiso ver o recordar. El inicio del segundo mandato conservador, venía precedido de un discurso triunfalista y arrogante, que los nuevos gerentes del aparato público, replicaron con entusiasmo. De ahí salieron frases como la del ministro de Hacienda, que, ante un alza del IPC, destacaba que habían bajado las flores. O las del ministro de transportes que mandaba a la gente a levantarse más temprano, cuando usuarios del transporte público de Santiago denunciaban su colapso. Y como olvidar al ministro de salud, que destacaba lo bueno que era la fila del consultorio, para hacer vida social, cuando se reclamaba por las largas colas y los tiempos de espera. Tampoco hay que olvidar los sucesivos casos de corrupción empresarial detectados y denunciados a la justicia, la colusión del papel Tissue, la colusión del pollo, la colusión de las farmacias, y el caso Penta, que termina en las famosas clases de ética. El propio presidente Piñera aportó lo suyo con el caso de la pesquera Exalmar, y luego la minera Dominga, casos sobre los que se tendió un velo de reserva.
A 5 años del estallido, los líderes políticos se siguen culpando recíprocamente, nadie asume su responsabilidad en la génesis del conflicto. En la base de este fenómeno, que algunos pretenden reducir sólo a una dimensión delincuencial, olvidando que amplias masas de la sociedad clamaron por un cambio. Quizás la dimensión en que el país está más en deuda, es en torno a las masivas violaciones a los DDHH ocurridas durante las movilizaciones del año 2019. Los miles de heridos por perdigones lanzados a mansalva por la policía militarizada, las personas que sufren hoy ceguera o ceguera parcial, producto de las lesiones inferidas por agentes del estado., han sido invisibilizados. La política cambia tan rápido, que, en el transcurso de estos 5 años, tratando de encauzar el descontento social, se realizaron y fracasaron dos procesos constituyentes. Hubo una nueva elección presidencial, y consiguió la victoria, un representante de los movimientos estudiantiles de 2009, con el apoyo de los sectores más críticos de los gobiernos de la concertación, y también con el apoyo de los partidos que protagonizaron los 20 años de gobiernos de centro izquierda. En estos cinco años, además enfrentamos como el resto del mundo, la pandemia Sars Covid 2, y tuvimos que despedir al único presidente que ha elegido el sector conservador, desde que reconquistamos la democracia.
Ningún sector político tiene clavada la rueda de la fortuna. Y hacen muy mal los líderes de gobierno y de oposición, actuando como si lo que vivimos hoy, durará por siempre. A la distancia de una calle concurrida, de una asamblea universitaria o en los abarrotados vagones del metro, anida una desesperanza, un descontento y una angustia, que ni los discursos bonitos, ni las buenas intenciones del actual ejecutivo podrán contener. La fragilidad de nuestras instituciones y de nuestra democracia, se prueba con cada nuevo episodio de corruptela, con cada nuevo caso de abuso de las isapres o de las AFP. Hace cinco años muchos dijeron que no lo vieron venir, luego todos nos lamentamos de la destrucción, el caos de nuestras calles y ciudades. Para quienes detentan el poder, es sólo un ejercicio intelectual, se inventan nuevas disquisiciones semánticas, para deslindar en otros, la responsabilidad que antes, imputábamos a quienes estaban al mando. Las nuevas camadas de parlamentarios (as), se suma con entusiasmo a las peleas impostadas, a las discusiones grandilocuentes, donde el resultado final siempre es cero. Derechas e izquierdas son igualmente
responsables de la situación actual. Y si el diagnóstico generalizado es que a 5 años estamos igual o peor, deténganse esta vez a escuchar un poco, y aporten soluciones.
En vísperas de la elección que definirá las autoridades locales, en comunas y regiones por todo Chile, miremos con detención lo que las candidaturas nos están diciendo. Ojo con aquellos que sólo se dedican a destruir al adversario, sin proponer nada constructivo. Ojo con aquellos que ofrecen lo que no tienen. Elegir representantes es una oportunidad que no se puede desaprovechar, no sólo hay que fijarse en el envase, también hay que revisar el contenido. En estas elecciones nos equivocamos menos, porque conocemos más, estamos más cerca de alcaldes, concejales, gobernadores y consejeros regionales. Para reconstruir lo que aún no se reconstruye, lo que aún no se repara, lo que aún no se pinta, vota por los que hacen la pega y por los que inspiran a pensar en el mañana.
Ernesto Sepúlveda Tornero
Punta Arenas, lunes 21 de octubre de 2024.-
domingo, 13 de octubre de 2024
EL LOOP ELECTORAL
La noticia de la semana fue el rechazo de la acusación constitucional en contra de la ministra del interior Carolina Tohá. Pese a los esfuerzos del sector ultra conservador de arrastrar a toda la derecha consigo, finalmente sectores levemente moderados desistieron de aprobar el libelo acusatorio. En una escalada más en la crispación del ambiente político, y cuando llevábamos semanas conociendo los entresijos del caso audios, se intentó defenestrar a la ministra más fuerte del gabinete, y probable carta presidencial. El traspié de la acusación, fue precedido por un imprevisto apoyo del general en retiro, y ex general director de Carabineros Héctor Yáñez. Invitado a exponer en la antesala de la votación, los acusadores fueron testigos de una clara y contundente defensa de la ministra Tohá. El general Yáñez puso sobre la mesa, la entrega de recursos materiales y humanos, que supera con creces las de gobiernos anteriores, y el apoyo permanente a la institución. Quitando todo argumento a los acusadores, quien hasta hace pocas horas dirigía a Carabineros de Chile, sostuvo que era totalmente injusto responsabilizar a una persona, del problema de seguridad que existe hoy en Chile. El golpe de efecto que se pretendió dar en contra de la administración Boric, tuvo un efecto boomerang, y la ministra Tohá salió fortalecida de la instancia.
Más allá de las simpatías políticas, la fracasada acusación constitucional, parecía un despropósito, cuando todas las instituciones de la república están abocadas al combate frontal de la delincuencia, y a resolver la grave crisis de seguridad del país. Muchos analistas de la plaza coinciden, que la medida fue más bien una cortina de humo, para que la opinión pública, olvide el escándalo de la candidata Cubillos y la Universidad San Sebastián. También se pretendería ocultar la delicada situación en que queda el sector, con los informes que vinculan al ex ministro del interior Andrés Chadwick, en el entramado de contactos del abogado Hermosilla. Al parecer han sido vanos estos intentos, puesto que recientes estudios de opinión, ya reflejarían el impacto comunicacional que han tenido estos casos.
En el ínterin se entregaron los resultados de una nueva encuesta del Centro de Estudios Públicos, la CEP, que refleja con meridiana claridad, la mirada que tiene la ciudadanía sobre el actual momento en nuestro país. Un 58% piensa que la situación política de Chile está mala o muy mala. Sólo un 7% encuentra que es buena o muy buena. En coherencia con las calamitosas noticias que transmiten los medios a toda hora, el estudio refleja una fuerte pérdida de confianza de la ciudadanía en las instituciones. El congreso cuenta sólo con un 8% de confianza ciudadana, en tanto, los partidos políticos son las instituciones con menor confianza con un magro 4%. Los partidos políticos en una sociedad democrática sana, son el vehículo, el canal a través del cual se expresan las ideas, los modelos de sociedad que se ofrecen al electorado. Partidos políticos débiles y fragmentados, sólo favorecen a los enemigos de la democracia, los sectores populistas y autoritarios. En esto, no sólo los políticos han errado el camino, también los “expertos” que propusieron las leyes que hoy nos rigen. Extrema permisividad y mínimos requisitos de constitución han favorecido la existencia hoy de 22 micro partidos políticos, que pronto serán 25, considerando los que están hoy en tramitación en SERVEL.
Las instituciones que cuentan con mayor confianza de la ciudadanía, son la PDI con 59%, las universidades y Carabineros de Chile, ambas con 57%. Las FFAA con 51% y las radios con 45%. De ahí el umbral de confianza baja varios escalones, y vemos que los municipios tienen un 24% de confianza. La empresa privada un 21%, y el gobierno con un 19%. Los tribunales de justicia y el ministerio público ambos con 17% de confianza, este es el caso más preocupante, ya que la medición no alcanza a reflejar en su totalidad el impacto de los chats del abogado Hermosilla. Caso aparte la confianza existente en el sistema de pensiones que sólo alcanza el 10%, ratificando una vez más la urgencia de su reforma.
En este escenario convulso, Chile se prepara para ir nuevamente a las urnas. Nuestros ágiles y sabios legisladores, y expertos afines, no previeron el efecto que tendría en el electorado, la ráfaga de votaciones en tan corto tiempo. Cada tanto, lo vuelvo a mencionar porque me parece de una irresponsabilidad mayúscula. Es la lógica del asambleísmo, que al parecer se ha tratado de replicar en el congreso y en el gobierno. Como si la calidad de la democracia dependiera de la cantidad de veces que vamos a las urnas. Desde 2020 al 2024, considerando las votaciones de fines de este mes y eventuales segundas vueltas de gobernadores, en el lapso de cuatro años, habremos ido a votar, nada menos que diez veces. Si no me cree, le hago el recuento: Plebiscito Nacional 2020; Elecciones Primarias de Gobernadores Regionales y Alcaldes 2020, en los casos en que las hubo; Elecciones de Convencionales Constituyentes, Gobernadores Regionales, Alcaldes y Concejales 2021; segundas vueltas de gobernadores regionales; Elección Presidencial, Parlamentarias y de Consejeros/as Regionales 2021; Segunda vuelta presidencial 2021; Plebiscito Constitucional 2022; Elección del Consejo Constitucional 2023; Plebiscito Constitucional 2023; Elección de gobernadores regionales, consejeros regionales, alcaldes y concejales 2024; segunda vuelta elección de gobernadores donde proceda.
Dentro de esta multiplicidad de elecciones, también hubo aspectos positivos. En las elecciones municipales de 2021, entró a regir reforma de 2020, que impide la re elección consecutiva en más de tres ocasiones fijando un límite de 12 años de ejercicio. De este modo, 96 alcaldes y alcaldesas no pudieron repostularse. De los alcaldes y alcaldesas en ejercicio se repostularon 259, pero fueron re electos sólo 87. En 258 comunas de 345 comunas existentes en el país, hubo recambio de autoridades comunales. Otra innovación es la restitución del voto obligatorio. Este ya debutó en el Plebiscito de 2023 donde las personas habilitadas para votar llegaron a las 15.278.800 en Chile de las cuales, concurrieron a votar 12.991.322 votantes con un histórico 85,03% de participación. En la región de Magallanes y de la antártica chilena, los habilitados para votar eran 157.304, de los cuales concurrieron 118,341 con un 75,24% de participación.
Defiendo el derecho a elegir a nuestros representantes en elecciones libres y competitivas. Lo que deploro, es la desprolijidad del legislador, la poca previsión, la poca empatía con el pueblo que dicen representar. La multiplicación de eventos electorales, y ahora con voto obligatorio, no hará más que agotar al electorado, a producir hastío y rechazo. Para evitar que la manifestación más pura de una democracia, el derecho a elegir y ser elegidos, se vuelva superflua, debemos informarnos adecuadamente. Tomar la mejor decisión, y optar por los liderazgos que hagan más sentido, con nuestra forma de vida, liderazgos constructivos, con altura de miras, y que nos permitan soñar con una comuna y con una región más segura, más prospera y más feliz.
Ernesto Sepúlveda Tornero
Punta Arenas, lunes 14 de octubre de 2024.-
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https://www.servel.cl/centro-de-datos/resultados-electorales-historicos-gw3/
https://www.cep.cl
domingo, 6 de octubre de 2024
PARADOS SOBRE HOMBROS DE GIGANTES (AS)
Este año se cumplieron 36 años desde ese glorioso 5 de octubre de 1988, cuando el pueblo de Chile conquistó su libertad. Sobre esta fecha, cito datos obtenidos desde el INE por Ernesto Laval, que compartió en redes sociales, ¿sabían ustedes que un 47% de las personas vivas en Chile hoy (2024) nacieron después de 1988?, prácticamente la mitad de los chilenos y chilenas, no vivió la gesta del plebiscito. Y yendo un poco más atrás, ¿sabían Ustedes que un 69% de las personas vivas en Chile hoy (2024) nacieron después de 1973? Este dato es demoledor, la inmensa mayoría de los chilenos y chilenas de hoy, no había nacido cuando se produjo la tragedia del golpe de estado de 1973. No son quienes protagonizaron el gobierno de la Unidad Popular, ni los civiles que lideraron el régimen dictatorial de Pinochet, quienes deciden y conducen los destinos de Chile. Y sin embargo…… la creciente crispación del debate político, la degradación del prestigio de las instituciones, la incapacidad de la institucionalidad de dar curso a las demandas ciudadanas, son más o menos parecidas, a las que se vivieron antaño. Rostros más lozanos protagonizan por lado y lado del espectro político, un debate público, abundante en descalificaciones y lugares comunes. Chile ha sido presa de una elite económica que torpedeó persistente y continuamente, los tímidos avances de los gobiernos de la concertación. Curiosamente, cada tanto, algún líder conservador hace un recuerdo entusiasta de ese período, pero no dice la enconada oposición que hicieron a ese conglomerado político. De las entrañas de la Concertación, fatigada por la endogamia de sus vetustos líderes, salió una generación de líderes decididos a matar al padre político. Hicieron tabla rasa, y aniquilaron en los nuevos muros del pueblo, cualquiera sombra de reconocimiento de las décadas más exitosas del Chile democrático. Así debía ser, a lo viejo lo sucede lo nuevo, y rápidamente se echaron por tierra los logros de los gobiernos de coalición de centro izquierda, por insuficientes, tibios, alguno incluso aventuró que se había gobernado con cobardía. Al ritmo de esos cantos juveniles, Chile eligió en dos oportunidades, una opción presidencial conservadora, la que curiosamente, era precedida por sendos gobiernos progresistas. Como si la historia no fuera una sabia maestra, luego de un gobierno desastroso, que concluyó con un estallido social sin precedentes, el último gobierno conservador, debió enfrentar una pandemia sin precedentes. Las decisiones ejecutivas necesarias e imprescindibles para salvar la vida de compatriotas, se adoptaron por el liderazgo conservador, y fueron respaldadas hasta por sus adversarios más duros.
Como si viviéramos atrapados en un loop eterno, donde nos volvemos a enfrentar a decisiones similares, las elecciones presidenciales de 2022, nos pusieron frente a alternativas radicalmente contrapuestas. Por un lado, en un bloque conservador, formado post primera vuelta, se fundieron en uno sólo, los herederos políticos del dictador Pinochet, junto a incipientes y famélicos sectores de derecha moderada. Por el otro lado, la irrupción de los nuevos movimientos políticos, que fueron virtualmente, los sepultureros de la Concertación y de la Nueva Mayoría, que, para segunda vuelta, contaron con el apoyo de esos mismos viejos tercios, vapuleados y despreciados.
Así llegamos al momento actual, donde un rápido y obligado aprendizaje presidencial, hizo girar la brújula y el timón, para encontrar aguas aptas para navegar. Quienes antes de ayer, eran humillados de todas formas por reaccionarios, anquilosados y pasados de moda, ayer, los mismos fueron acogidos en un gobierno de coalición. Y hoy, se valora con emoción los avances conseguidos, en veinte años, que se iniciaron precisamente en aquel 5 de octubre de 1988.
Los datos muestran que, en la población actual de Chile, son predominantes las generaciones que no habían nacido para 1973, y al menos la mitad no había nacido para el plebiscito del 5 de octubre de 1988. La tragedia que vivimos en carne propia las generaciones que enfrentamos en las calles y cerros a la dictadura, y que plantamos cara al terror, hoy es valorada, y en buena hora por los jóvenes gobernantes. Es cierto que ganamos esa noche, y que lo hicimos con un lápiz y un papel, como dice el presidente Lagos. Pero llegamos a ese día final, tras un proceso progresivo de movilizaciones sociales, amplias, y participativas. Hasta los santos padres de la iglesia, reconocieron hace siglos el derecho del pueblo a rebelarse, contra un gobierno injusto. Chile no fue la excepción, una generación completa de jóvenes, ofrendaron sus vidas combatiendo para liberar a su pueblo. A esos hombres y mujeres que se arrojaron de frente, a la máquina represiva fascista, Chile les debe plazas y monumentos, como se les ha otorgado a quienes nos liberaron del yugo español.
Nunca van a haber páginas suficientes, para describir la alegría del 5 de octubre, no era todo lo que muchos y muchas queríamos, pero fue lo que conquistamos entre todos, y eso nos llenó de risas y lágrimas los rostros. Hay una esperanza en los hombres y mujeres de esta generación, y de todas las generaciones nacidas en libertad desde 1990. No importa que no todos piensen lo mismo, esa es la gracia de la democracia, poder pensar y decir lo que te dé la gana, sin temor a que te persigan o asesinen. Ese es el legado que debemos preservar. Debemos justificar con nuestra vida, el sacrificio de quienes ahora no están.
En buena hora, nuestro joven presidente, reconoce en este 5 de octubre, la gesta y la lucha por la libertad y la democracia de las generaciones precedentes. Todos y todas estamos parados hoy sobre hombros de gigantes, gracias a eso podemos mirar con esperanza el futuro de una patria más prospera y más justa.
Ernesto Sepúlveda Tornero
Punta Arenas, lunes 7 de octubre de 2024.-
Ver datos de edades en https://x.com/elaval
domingo, 29 de septiembre de 2024
SALIR DEL BARRO
Cuando aún no terminamos de masticar los alcances del denominado “caso audios” o caso Hermosilla, nos cayó encima el lío de la candidata a alcaldesa por la comuna de Las Condes, Marcela Cubillos. Como si en este país no tuviéramos suficiente con la crisis de seguridad, o con las magras cifras de crecimiento que afectan el empleo e ingresos de millones de trabajadores. Vienen a distraer de sus preocupaciones a las grandes mayorías, con problemas nacidos y protagonizados por encumbrados miembros de la elite económica y política. El caso de la Universidad San Sebastián, resume el modelo vigente en educación superior, y que ha sido defendido con diente y muela por el sector conservador. Un modelo de educación de mercado, donde ésta es un bien de consumo más, no un derecho social, como ha pretendido desde siempre el progresismo. Pese a las reformas introducidas en los mentados 30 años, por las rendijas de la ley de educación superior, se sigue colando, algo muy parecido al lucro y a la repartición de utilidades. Por cierto, que el alto monto de renta que se pagaba a la profesora Cubillos, ha sido el detonante principal, de un análisis crítico, que había estado ausente del debate público. Mal que mal, como han dicho sus defensores, existe la libertad de constituir universidades que defiendan ideas o un modelo de sociedad determinado. Y así, existen universidades privadas vinculadas a distintos credos religiosos, vinculadas a grupos económicos, y a través de alambicadas fórmulas, vinculadas incluso a partidos políticos. La presencia de suculentos recursos públicos, transferidos vía becas y programas especiales, a estas instituciones privadas de enseñanza, no ha hecho sino, complejizar más el asunto. El intento de la candidata Cubillos y el sector ultra conservador, de situar la discusión en torno a la libertad de contratación, no ha convencido a la opinión pública. Estudios de opinión de esta semana, sitúan en más del 70% de los encuestados, quienes creen que detrás de este caso existen situaciones irregulares. Resulta obvio, que la discusión no es si es posible que una institución privada, pague altas rentas a sus profesores o investigadores, efectivamente eso corresponde al ámbito privado, y a la libertad de contratación. El tema radica, en la coherencia del discurso político, acerca de la meritocracia, que las circunstancias de contratación de la candidata Cubillos, parecen desmentir. También se abre a debate la calidad de servicios que prestan las instituciones de educación superior, públicas y privadas. Reclamos de estudiantes de la Universidad San Sebastián, respecto a problemas de infraestructura de las sedes, son muy similares, a los reclamos que efectúan regularmente los estudiantes de educación superior de instituciones públicas. La diferencia está, en que estas últimas cuentan con un mayor control y fiscalización, sobre el uso, de los recursos públicos que administran. No es descartable la existencia de jugosas rentas en las universidades tradicionales, pero estas, en su mayoría, se justifican en dilatadas carreras académicas, con post grados y publicaciones indexadas de por medio. Lo notable de la discusión de estos días, es que en su afán de respaldar y justificar absolutamente a la candidata Cubillos, un intelectual ultra conservador, llegó a cuestionar a la comunidad académica en general. En una osadía sólo explicable por la pasión ideológica, se permitió cuestionar el sistema internacional de validación de las publicaciones académicas. Así, de un saque, se pasa a dudar del trabajo efectuado por décadas por investigadores e investigadoras chilenas, reconocidos y galardonados, en todas las ramas del saber.
Por naturaleza, nunca he sido dado a comulgar con ruedas de carreta, el cuestionarlo todo, y también cuestionarme a mí mismo, es parte de mi formación. Créanme que el caso de la candidata Cubillos, lo he tratado de entender incluso desde la lógica neoliberal, de la que forma parte. Sin embargo, incluso situándose en ese ámbito del pensamiento ideológico, han surgido reconocidas voces, poniendo en duda, que, en aras de la libertad, se pueda justificar cualquier cosa. Este mismo domingo, se publicaron sendas cartas al director en los medios nacionales, algunas de las cuales, escritas por destacadas vecinas de la comuna de Las Condes, donde apuntan a los alcances éticos, que tendría establecer un concepto de libertad, desprovisto de toda otra consideración. Es allí precisamente, donde la duda se instala, no en si existe la libertad de contratación, que de hecho existe con amplitud. Sino en si estas decisiones se enmarcan en un bien superior, un propósito mayor al simple enriquecimiento personal por lícito que éste sea.
Cuando Chile entero se abruma por las tandas de noticias, con hechos delictivos cada vez más crueles, la sensación de inseguridad está instalada. También está instalada, caso audios mediante, una fuerte desconfianza con el sistema judicial. Si a eso le agregamos el cuestionamiento al accionar de personalidades políticas, es una verdad más grande que una catedral, que estamos inmersos en una sensación de agobio, de hastío. Los ciudadanos de a pie anhelamos ver una luz de esperanza, todos sin excepción estamos buscando desesperadamente una señal de alivio, una palabra de aliento. Chile busca a todo nivel, liderazgos que transmitan esa esperanza, de que es cierto de que estamos fregados, pero mañana vamos a estar mejor. Vivir permanentemente polarizados, con odiosidades sin nombre, es lo que tiene enferma el alma de Chile. El único remedio es la concordia, el encuentro de los hombres y mujeres más allá de las diferencias.
En tiempos electorales, habrá que saber distinguir muy bien, y optar por liderazgos convocantes, que busquen la paz y el dialogo, que sean positivos y constructivos, sólo así sanará la sociedad chilena.
Ernesto Sepúlveda Tornero
Punta Arenas, lunes 30 de septiembre de 2024.-
domingo, 22 de septiembre de 2024
TOMA DE POSESIÓN DEL ESTRECHO DE MAGALLANES
Este 21 de septiembre, bajo la administración del gobernador Jorge Flíes, fue un día feriado en la región de Magallanes y de la antártica chilena, también en la provincia de Chiloé, región de Los Lagos. La Ley N° 21.704 publicada en el diario oficial el 14 de septiembre, así lo establece, en conmemoración de la toma de posesión del Estrecho de Magallanes por la goleta “Ancud”. Esta iniciativa tuvo su origen en mensaje del presidente Boric, de 20 de agosto de este año. Dentro de las razones que justifican esta ley, se señala la importancia que ha tenido para el estado de Chile, desde los albores de la república, el Estrecho de Magallanes, que da inicio a la posesión soberana e inalienable de Chile sobre el territorio austral. La gesta de la goleta Ancud y los 22 hombres y mujeres de su tripulación, es una de las hazañas más asombrosas de los navegantes chilotes, y prueba el coraje y valentía para asumir ese desafío. El informe financiero de la ley, consigna, que, como efecto de la menor recaudación de impuestos debido a la menor actividad económica como consecuencia del día feriado, se estima en 113 millones de pesos (moneda de 2024), la menor recaudación por tributación no minera. El menor ingreso fiscal que irrogue la aplicación de esta ley se financiará con cargo a las partidas presupuestarias respectivas de los servicios del Gobierno Central. Es una nota técnica que todas las leyes llevan, sin embargo, lleva a reflexionar sobre el impacto económico que ha tenido para el estado de Chile, haber tomado posesión del Estrecho de Magallanes, que fue durante medio siglo la principal vía marítima del continente. Desde luego, que se trata de cifras incalculables, sin considerar la importancia estratégica, que tendrá el Estrecho de Magallanes en el siglo XXI.
Pero, en este espacio queremos siempre rescatar algo de la historia, que va quedando en los entretelones de los grandes hitos. Hace un par de semanas, dirigentes sociales de Tierra del Fuego, recordaban que la reivindicación de la gesta de la goleta Ancud, fue obra de parlamentarios magallánicos, que nos precedieron. No es la actual administración, ni los parlamentarios actuales, quienes clavaron esta bandera. Son los continuadores de la tarea efectuada por décadas, por parlamentarios anteriores. Como el ex senador Pedro Muñoz Aburto, diputado por Magallanes, durante tres períodos, y senador por un período. Abogado, ligado siempre a la lucha por los derechos de los trabajadores y trabajadoras, y por los derechos humanos, cuando se arriesgaba el pellejo cada día. A propósito de la hazaña de la goleta Ancud, en sesión ordinaria del Senado del 19 de mayo de 2009, el senador Muñoz, exponía:” Señor Presidente, una de las preocupaciones del Padre de la Patria Libertador Bernardo O'Higgins fue incorporar a la soberanía nacional las tierras australes. Posteriormente, el Presidente Manuel Bulnes encomendó al Intendente de Chiloé Domingo Espiñeira que constituyera un grupo de tripulantes para tomar posesión del Estrecho de Magallanes. Fue así como la tripulación de la goleta "Ancud", al mando del capitán de fragata Juan Williams Rebolledo, el 21 de septiembre de 1843 tomó posesión del Estrecho de Magallanes, 24 horas antes de que llegara al lugar una fragata gala. O sea, esa región pudo ser francesa y no chilena. Gracias a los navegantes chilotes se incorporó a la soberanía del país esa importante zona del territorio austral.” El senador Muñoz proponía en esa oportunidad declarar el 21 de septiembre como "Día del Navegante Chilote y del Territorio Chileno Austral", recordando que a lo largo de muchos años se solicitó, sin éxito, a los diferentes ministros de educación, incluir en los textos de Historia o de Ciencias Sociales la trascendencia que reviste ese día. La preocupación del senador Pedro Muñoz, fue asumida también por los parlamentarios magallánicos Carlos Bianchi y Carolina Goic. Y no debe quedar sólo en la declaración del día feriado regional para este año 2024, sino que debe establecerse como un feriado permanente en la región de Magallanes y de la antártica chilena, y en la provincia de Chiloé. Desde el pasado, se siguen oyendo con fuerza las palabras del general libertador Bernardo O’Higgins, quien en 1823 renuncia a su cargo de director supremo y parte a un auto exilio en Perú. Estando en su lecho de muerte el 24 de octubre de 1842, pronuncia estas proféticas palabras “Magallanes, Magallanes”. Fue el liderazgo preclaro del presidente Manuel Bulnes, quien encarga a su ministro Manuel Montt, disponer las medidas para que el estado de Chile tome posesión del estrecho y del territorio austral. El ministro Montt, mediante instrucción de abril de 1842, ordena al recién designado intendente de Chiloé, Domingo Espiñeira, informarse sobre la existencia de lugares en el Estrecho de Magallanes, con terrenos propicios para el cultivo y residencia de pobladores. Y de ser eso efectivo, equipara una expedición que explorara el territorio. Una pieza fundamental, para que el proyecto concluyera con éxito, fue este intendente de Chiloé, Domingo Espiñeira, muy ejecutivo. En cuanto obtuvo informes favorables, del territorio austral, dispuso la organización de la expedición. Y con otra prueba de su visión, designó para encabezarla al capitán de Puerto de Ancud, capitán de fragata John Williams Wilson, conocido por su nombre traducido de capitán Juan Guillermos. El primer gran hito de la expedición, fue proveerse de los medios para realizar la travesía marítima, ya que no se contaba en Chiloé con una nave adecuada para el viaje. Se decide construir una nave especialmente acondicionada para la expedición. En una prueba de destreza magistral de los maestros carpinteros de bahía chilotes, se construyó una embarcación de treinta toneladas, con aparejos de goleta. Este proyecto de construcción naviera, superó todas las embarcaciones construidas anteriormente en los astilleros de Chiloé. Dada la lejanía con el centro del país, y que no se contaba con producción local de estos elementos, debió encargarse al distante puerto de Valparaíso, todos los materiales y aparejos necesarios. El intendente Espiñeira, encargó: clavos, planchas de cobre, lona, cadenas, anclas, pinturas, brea, alquitrán. También se aprovechó a riqueza del bosque nativo, y para la construcción del casco, quilla, cuadernas, etc., se utilizó nobles maderas nativas, como robles, alerces, laurel y mañío. Los remos se fabricaron de avellano por su firmeza y elasticidad. El 22 de mayo de 1843, un año y un mes después de que Domingo Espiñeira, asumiera la Intendencia de Chiloé, y recibiera la instrucción del ministro Manuel Montt, la Goleta de Guerra Ancud dejaba su fondeadero, a los vítores de ¡Viva Chile! (1)
Para nuestro mejor entendimiento, la Goleta Ancud era un buque, construido y equipado por el estado de Chile, que se incorpora a la escuadra nacional, lo que en estos días diríamos, a la Armada de Chile. Su comandante, fue el Capitán de la Marina Nacional don John Williams Wilson o capitán Juan Guillermos. La tripulación estaba conformada por el Piloto 2° adscrito a la Marina Nacional Jorge Mabon, el Timonel Ricardo Didimus y seis marineros. La guarnición destinada a cubrir el futuro Fuerte Bulnes constaba del Teniente de artillería Manuel González Idalgo, un Sargento Segundo, un Cabo y cinco soldados. En el carácter de naturalista voluntario, encargado de estudiar el clima y la agronomía, se incorporó el explorador prusiano Bernardo Phillipi. También integraba la tripulación un carpintero llamado Horacio Luis. Y las esposas de dos soldados, doña Venancia y doña Ignacia. Se dispuso en el pañol y bodega de la goleta, víveres para la alimentación de veintidós personas durante siete meses: porotos, charqui, harina flor, galletas marineras, té negro y té perla, ron, aguardiente, vino corriente, vino dulce y vino de San Vicente. En tanto sobre cubierta, viajaban dos cerdos, tres perros, una pareja de caprinos y un gallinero compuesto por diversas aves de corral. El viaje de la Goleta Ancud, estuvo lleno de vicisitudes y peligros, de muy extenso relato para incluir aquí, historia que les invito a leer. Los valientes hombres y mujeres de La Goleta Ancud, vencieron todas esas dificultades y penurias, y, el 18 de septiembre de 1843 surcan las aguas del Estrecho de Magallanes, llegando el 21 de septiembre al lugar denominado como Puerto del Hambre. La goleta luego navega frente a Punta Santa Ana, donde desembarcan, este acto constituye la solemne toma de posesión del Estrecho de Magallanes, y del territorio que lo circunda. Se desembarcó un cañón, disparándose 21 salvas, las que fueron respondidas desde la goleta Ancud.
El viaje señero del buque de la marina nacional Goleta Ancud, constituye una de las páginas más hermosas de la historia de Chile, escrita por hombres de la marina de Chile, y por hombres y mujeres civiles, navegantes chilotes e intrépidos colonos. Se afianza de este modo el dominio y soberanía de Chile sobre el Estrecho de Magallanes y la Patagonia. Como bien, lo recordaba el senador Pedro Muñoz en 2009, al día siguiente, del arribo de la Goleta Ancud, fondea junto a ella, la fragata de guerra francesa “Le Phaèton”, un buque a vapor, que pretendía efectuar actos de posesión del territorio para su nación. La presencia de los marinos chilenos, y nuestro pabellón patrio flameando orgulloso en tierra chilena, disuade a los marinos franceses de su cometido. Algunos días después, el 30 de octubre de 1843 se bautiza el fuerte, como Fuerte Bulnes, en honor al presidente que ordenó tomar posesión del estrecho y de estas tierras. En la ocasión se disparan salvas de 21 cañonazos desde el cañón del fuerte y por el cañón de proa de la goleta Ancud, los que son respondidos por el bergantín norteamericano “Sapewing”, fondeado en la rada. El capitán Guillermos, iza la bandera de Chile, y rompe una botella de vino en uno de los muros del fuerte, quedando formalmente inaugurado. A 181 años, de la gesta de la Goleta Ancud de la marina nacional, y de los navegantes chilotes de su tripulación, con más fuerza que nunca, resuenan las palabras proféticas del padre de la patria “Magallanes, Magallanes”. Sigue plenamente vigente el mandato de presidente Manuel Bulnes, debemos afianzar y consolidar cada día, el dominio soberano y perpetuo sobre el Estrecho de Magallanes y del territorio austral. Es nuestro mejor y mayor homenaje a los hombres y mujeres que surcaron los mares, para izar la bandera chilena en estas costas.
Ernesto Sepúlveda Tornero
Punta Arenas, lunes 23 de septiembre de 2024.-
(1) Magallanes, Posesión del Estrecho. "LA INFLUENCIA DE LA MARINA DE CHILE EN LA TOMA DE POSESIÓN DEL ESTRECHO DE MAGALLANES."
Ver más en: https://tramitacion.senado.cl/appsenado/templates/tramitacion/index.php?boletin_ini=17069-06
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