domingo, 4 de enero de 2026

VUELVE EL TÍO CAIMÁN

Los primeros días del año 2026, trajeron sorpresas que tienen al mundo entero en ascuas. Sea que te guste o no la política, o que veas o no los programas de noticias, nadie, ni siquiera tú quedaste indiferente a los sucesos de Venezuela. Como habíamos advertido en columnas anteriores, el reciente anuncio de la nueva Estrategia de Seguridad Nacional estadounidense, es una versión con esteroides de la vieja doctrina Monroe. Lo que parecía sólo semántica y palabrería dirigida al sector más duro del movimiento MAGA (Make America Great Again), se transformó en una realidad. Ante nuestros ojos incrédulos una fuerza militar de los Estados Unidos, se desplegó en territorio venezolano, atacando distintos objetivos, para luego capturar al tirano Nicolás Maduro y conducirlo a USA. En una comparecencia de más de una hora ante los medios este sábado, el presidente Trump explicó que se había capturado al líder de una organización criminal ligada al narcotráfico, se refería de este modo a quien ejercía como presidente de Venezuela, quien sería juzgado en un tribunal de Nueva York. Pese a que abundaron las preguntas sobre cuánto tiempo permanecerán las tropas en Venezuela, y sobre el futuro liderazgo en el país, las respuestas fueron vagas, pero dejando en claro que su objetivo es recuperar el control sobre la industria petrolera. Sobre la reciente Premio Nobel de la paz, Corina Machado, quien había abogado insistentemente por una intervención militar de Trump en Venezuela, declaró que “Ella no cuenta con el respaldo ni el respeto en Venezuela”, señalando que la considera una mujer muy agradable, pero no será ella quien quedará a cargo. Horas más tarde la administración Trump ha reconocido que mantuvo contacto con la número dos del régimen chavista la vice presidenta Deicy Rodríguez, quien se encontraba en Rusia durante el ataque militar. Esta ha regresado a Venezuela para asumir constitucionalmente como presidenta interina, por noventa días, por “ausencia temporal del jefe de estado”. Varios presidentes europeos y también del cono sur de América, se anticiparon a felicitar la caída de Maduro, y agradecer la acción de Trump. Con el correr de las horas, han surgido otras voces, tanto en el continente, con los presidentes de Brasil, México, Colombia, Uruguay, y Chile quienes expresan su rechazo a una intervención militar que viola la soberanía de una nación, en infracción de normas básicas del derecho internacional. Del mismo se ha pronunciado la Organización de Naciones Unidas, la OEA, y hasta el Papa León XIV, abogando por la resolución pacífica y por el respeto del ordenamiento jurídico internacional. Lo que parece más paradójico es que salvo figuras políticas de la izquierda cretácica, ningún líder político defiende ni la legitimidad ni la permanencia del régimen chavista, sino que todo se centra en los medios empleados para deponer a la cabeza de ese régimen. El riesgo es buscar pretextos que incluso puedan parecer legítimos, para que cualquier país decida violar la soberanía territorial de otra nación. En un mundo con guerras en curso actualmente, pareciera ser una invitación a imponer los términos que convengan al más fuerte. El comité editorial del prestigioso medio The New York Times, advierte que un acto de guerra sin la aprobación del congreso, viola la ley norteamericana. Un debate en el congreso demostraría la fragilidad de los argumentos de Trump, como los ataques a pequeñas embarcaciones con la excusa de que representan una amenaza inmediata para Estados Unidos. Según The New York Times, un grupo variado de expertos jurídicos y militares han rechazado esta afirmación, ya que aún en el caso de que dichas embarcaciones portaran droga, lo que no ha sido probado, un intento de introducir drogas de contrabando en Estados Unidos, no es un intento de derrocar al gobierno o derrotar a su ejército. “Los bombardeos a pequeñas embarcaciones que Trump dice que trafican con drogas, ha matado a personas basándose en la mera sospecha de que han cometido un delito y no les ha dado ninguna oportunidad de defenderse. Las Convenios de Ginebra de 1949 y todos los principales tratados de derechos humanos posteriores prohíben este tipo de ejecuciones extrajudiciales. También lo hace la legislación estadounidense”. Los países pequeños como Chile, y los países vecinos de países muy grandes y poderosos, encuentran en el derecho internacional, y en los organismos internacionales un respaldo y un cobijo contra los abusos, y contra las agresiones. El presidente de Francia Emmanuel Macron, ha aplaudido sin ambages la intervención de Trump, en tanto, han expresado una postura diametralmente opuesta, entre otros, la diputada de la Asamblea Nacional de Francia y líder del partido de extrema derecha Agrupación Nacional, Marine Le Pen, quien condenó la intervención de los Estados Unidos en Venezuela: “Había mil razones para condenar al régimen de Nicolás Maduro: comunista, oligárquico y autoritario, había impuesto un manto de opresión a su pueblo durante demasiados años, hundiendo en la miseria a millones de venezolanos, cuando no los obligaba al exilio”… “Pero la soberanía de los Estados nunca es negociable, independientemente de su tamaño, poder o continente. Es inviolable y sagrada. Renunciar hoy a este principio por Venezuela, por cualquier Estado, equivaldría a aceptar nuestra propia servidumbre mañana. Esto sería un peligro mortal, sobre todo cuando el siglo XXI ya presencia importantes convulsiones geopolíticas que proyectan una sombra permanente de guerra y caos sobre la humanidad”. “Solo podemos esperar que el pueblo venezolano tenga voz lo antes posible. Son ellos quienes deben tener el poder de definir, soberana y libremente, el futuro que desean forjar como nación”. El nuevo imperialismo inaugurado la primera semana de este año por el presidente Donald Trump, obliga a todos los países del mundo a declararse en alerta. Sin orden internacional, sin derecho internacional, regirá a ley del más fuerte, y podemos entrar en una escalada sin fin de agresiones y vulneraciones a la soberanía. No sería primera vez que se lanzan un par de bombas para esconder problemas de política interna en los Estados Unidos. Hoy enfrentan un fuerte incremento de los planes de salud, bajo crecimiento económico, desempleo y alto endeudamiento. Se menciona, asimismo, el impacto que ha tenido en la aprobación de Trump, la trama de abusos y corrupción revelada por los archivos Epstein. El asalto a los pozos petroleros de Venezuela podría ser mucho más importante para recuperar la economía, para los empleos y para la aprobación interna que el supuesto juicio al dictador Maduro. Lo anterior considerando que el próximo año son las Midterms elections, las elecciones de medio mandato de Estados Unidos. Elecciones generales que se efectúan cada dos años en el mes de noviembre, en el punto medio de la legislatura de cuatro años de un presidente. En esos comicios se eligen los 435 escaños de la Cámara de Representantes, y 33 o 34 de los 100 del Senado. El resultado de esas elecciones son un verdadero diagnóstico político a la administración en curso, y un anticipo de lo que podría ser la próxima elección presidencial para los partidos demócrata y republicano. Para el desconcierto incluso de sus partidarios más fanáticos en los Estados Unidos y también en Chile, las medidas anunciadas por el nuevo jefe continental, implican conservar la cúpula de poder del chavismo en control del gobierno. También existe una declaración expresa sobre la líder de la oposición venezolana, la que según la administración Trump, no contaría con el apoyo ni el respeto necesario en el país para hacerse cargo. Son casi nueve millones de personas que abandonaron Venezuela y que hoy residen en distintos países del continente, entre ellos Chile, con cerca de ochocientas mil personas, esperamos que puedan volver a sus casas y a sus vidas en su propia patria. Todos los demócratas del mundo hacemos votos, para que se encuentre una solución de consenso, en que los propios venezolanos decidan sobre su futuro. Que esta solución sea adoptada en paz, sin enfrentamientos ni más derramamiento de sangre. Y que se respete la soberanía nacional de todos los países del continente. Ernesto Sepúlveda Tornero Punta Arenas, lunes 5 de enero de 2026.- Ver más en: https://www.nytimes.com/es/2026/01/03/espanol/opinion/trump-captura-maduro-venezuela.html https://cronicadigital.cl/la-ultraderechista-gala-marine-le-pen-condena-la-agresion-a-venezuela-la-soberania-no-es-negociable/

domingo, 28 de diciembre de 2025

¿Feliz año nuevo o Felices fiestas patrias?

Hoy viajaremos muy atrás en el tiempo, a los años en que hombres y mujeres como nosotros, protagonizaron la revolución independista de Chile. De tanto en tanto, se discute si la Junta gubernativa provisoria creada el 18 de septiembre de 1810, efectivamente marca el hito de nuestra independencia. Lo anterior debido a que la propia acta suscrita ese día deja expresa constancia de que se trata de una junta gubernativa provisoria en nombre del rey Fernando VII. Para entender esta fórmula que en apariencia rompe la dependencia política de la monarquía absoluta española, hay que introducir otro elemento. Siguiendo el credo emanado de la revolución de 1789, su más brillante líder y victorioso general, Napoleón Bonaparte llevó la guerra contra las principales monarquías de la época. España, cabeza de un imperio inmenso y colosal, cayó bajo su dominio, y el rey Fernando VII debió abdicar en favor de José I, hermano mayor de Napoleón, corría el mes de mayo de 1808. Los habitantes de la península decidieron organizarse a través de juntas que conservaran el poder para su “Amadísimo” rey. Es así como se organiza la Junta de Cádiz, y un Consejo de Regencia. El impulso de crear estas juntas también en las Indias, como se denominaba a los dominios del monarca en América, se generó en la propia Metrópoli que no solo felicitó la creación de la Junta de 1810, sino que animó a los criollos a enviar disputados para integrarse al consejo de regencia. La noticia de la derrota de las tropas españolas, y de la captura del rey Fernando VII, avivó en la capitanía general de Chile y en el virreinato del Río de la Plata el afán independista. En mayo de 1810 se creó a Junta gubernativa del Río de La Plata, y el 18 de septiembre en Chile. En esa primera convocatoria a un Cabildo abierto, sólo concurrieron vecinos de Santiago, quienes fueron citados por “esquela”, la cual llevaba el siguiente texto: “Para el día 18 del corriente a las 9 de la mañana: Espera a Usted el muy ilustre Señor Presidente, con el ilustre ayuntamiento, en las salas del Real Tribunal del Consulado, a consultar y decidir los medios más oportunos a la defensa del reino y pública tranquilidad”. Recuerda don Jaime Eyzaguirre en su detallada Historia de Chile, que el cabildo se efectuó en día martes 18 de septiembre, entre las 9,00 horas Am y las 15,00 horas, a la sesión asistieron entre 350 y 400 vecinos de Santiago. Don Mateo de Toro y Zambrano, brigadier designado meses atrás como gobernador del Reino a la sazón de 85 años, se dirigió a los presentes diciendo “Aquí está el bastón, disponed de él y del mando”, luego dirigiéndose al secretario José Gregorio Argomedo, señaló: “Significad al pueblo lo que os tengo prevenido”. A continuación, Argomedo explicó que el gobernador de Chile renunciaba, para dejar al pueblo en libertad de adoptar las medidas más convenientes a la defensa del rey cautivo, y que era el Cabildo el que debía determinarlas. En seguida, hizo uso de la palabra el procurador José Miguel Infante, quien se refirió al sistema de juntas instaurado en España con motivo de la invasión francesa. Asimismo, mencionó la autorización del consejo de regencia para la constitución de Juntas como ya lo había hecho Cádiz. Sólo dos personas de los participantes del Cabildo se opusieron, defendiendo la postura del estatus quo, pero sus intervenciones fueron acalladas por el clamor unánime que a viva voz pedía “Junta queremos, junta queremos”. A continuación, se efectuó la elección de los miembros integrantes de la junta de la siguiente forma: Presidente, Mateo de Toro y Zambrano. Vicepresidente, José Antonio Martínez de Aldunate, obispo electo de Santiago. Como Vocales: Fernando Márquez de la Plata, Juan Martínez de Rozas, Ignacio de la Carrera, Francisco Javier Reina, Juan Enrique Rosales. Como secretarios: José Gregorio Argomedo y Gaspar Marín. El acta que se conserva en bóveda del Archivo Nacional, expresa “Y a ejemplo de lo que hizo el señor gobernador de Cádiz, depositó toda su autoridad en el pueblo para que acordase el gobierno más digno de su confianza y más a propósito a la observancia de las leyes y conservación de estos dominios a su legítimo dueño y desgraciado monarca, señor don Fernando Séptimo. Y reconocer al supremo consejo de regencia”. Todos los presentes juraron lealtad y obediencia a la junta de gobierno instalada así. A continuación, y en señal de celebración y alabanza, las campanas de todas las iglesias se hicieron sentir, dando inicio a fiestas y bailes populares por toda la ciudad. Como se puede apreciar de la lectura del acta de creación de la junta de 1810, no puede entenderse como un acto de ruptura total con la metrópoli. Fue sin lugar a dudas un hecho notable de organización, de coordinación entre quienes tímidamente algunos, y apasionadamente otros, abrazaban el ideal de la independencia. Como efecto inmediato de la constitución del nuevo gobierno, la junta rechazó la designación de un nuevo gobernador español para Chile, decidido por el consejo de regencia el 19 de septiembre. Lo que se informó tanto al Consejo de regencia como al designado, a quien se solicitó no viajar a Chile y permanecer en Montevideo. Con la constitución de la junta gubernativa de 1810, se da inicio a lo que los historiadores denominan “La patria vieja”, que va desde este año, hasta 1814, año en que se impone por las armas nuevamente la dominación de la monarquía española. Un período que se inscribe entre los de mayor gloria para los patriotas chilenos, lo que marca el fin de las indecisiones y la consolidación de un encendido espíritu independista. En otra ocasión haremos recuerdo de los momentos de gloria y de honor, y de la gesta de nuestros héroes José Miguel Carrera y Bernardo O´Higgins. La independencia de Chile deberá esperar varios años más de lucha, organización y sacrificio. El hecho es que, si bien el acta de la independencia en su texto original se encuentra desaparecido, presumiblemente destruido, se conserva en el Archivo nacional, una copia del texto usado como proclamación de la independencia. Este texto aparece fechado en Santiago a 12 de febrero de 1818, sin embargo, hace mención al acta suscrita por el director Supremo don Bernardo O´Higgins, en el “Palacio directorial de Concepción, el 1 de enero de 1818”. Existe controversia sobre el lugar de la firma, ya que algunos sostienen que materialmente se habría producido la firma, en los morrillos de Perales, cerca de Talcahuano, el 1 de enero de 1818. De cualquier modo, nuestra independencia se habría sellado formal y materialmente, en 1818, el 1 de enero, fecha de la firma del acta, o del 12 de febrero, fecha de su proclamación. Se estima que se optó por trasladar la fecha a septiembre, por dos consideraciones. El propio texto del acta de independencia, señala: “La revolución del 18 de septiembre de 1810 fue el primer esfuerzo que hizo Chile para cumplir esos altos destinos a que lo llamaba el tiempo y la naturaleza; sus habitantes han probado desde entonces la energía y firmeza de su voluntad, arrostrando las vicisitudes de una guerra en que el Gobierno español ha querido hacer ver que su política con respecto a la América sobrevivirá al trastorno de todos los abusos.” En el texto los propios padres de la patria, le otorgan un carácter de revolución, a la constitución de la junta de 1810. Esto a su vez, admitiría interpretaciones, ya que se habría buscado fijar una línea de continuidad que le conferiría legitimidad, al esfuerzo de incipiente organización política. Asimismo, es dudosa esta interpretación, por la declarada lealtad y devoción al “legítimo dueño y desgraciado monarca Fernando séptimo”. Otra consideración, que pesó en la decisión de celebrar nuestra independencia en septiembre, es que, en aquella naciente República de inicios del siglo XIX, la economía se sostenía fundamentalmente de la actividad agrícola. Chile era rural, y las actividades más importantes, eran las de cosecha, que se efectúan precisamente en los meses de verano, Por tanto, con un espíritu práctico notable, se optó finalmente por celebrar en septiembre, permitiendo la continuidad sin interrupciones de las cosechas agrícolas. Es hermoso, y muy ilustrativo, leer ese texto de la proclamación de la independencia de Chile, para recordar de dónde venimos: “...Y habiendo resultado que la universalidad de los ciudadanos está irrevocablemente decidida por la afirmativa de aquella proposición, hemos tenido a bien, en ejercicio del poder extraordinario con que para este caso particular nos han autorizado los pueblos, declarar solemnemente, a nombre de ellos, en presencia del Altísimo, y hacer saber a la gran confederación del género humano, que el territorio continental de Chile y sus islas adyacentes, forman de hecho y por derecho, un Estado libre, independiente y soberano, y quedan para siempre separados de la Monarquía de España, con plena aptitud de adoptar la forma de Gobierno que más convenga a sus intereses”. Sea que celebremos el primero de enero o el 18 de septiembre, la decisión de los padres de la patria, en orden a impulsar un proceso de independencia total y absoluta, a partir de una aparente concesión de la metrópoli, nos muestran la sabiduría y la intrepidez de quienes nos precedieron. Asimismo, ilumina nuestros pasos en la búsqueda del buen gobierno. Es una luz de esperanza que perfora las tinieblas de los siglos, y nos muestra como fuimos capaces de organizarnos y como volveremos a hacerlo. Es un camino de continuidad y cambio, que nos sitúa 215 años después, en condiciones de fortalecernos con miras al futuro. Ernesto Sepúlveda Tornero Punta Arenas, lunes 29 de diciembre de 2025.-

domingo, 21 de diciembre de 2025

NOCHE DE PAZ

Después de cerrado otro proceso eleccionario en Chile, en pleno mes de diciembre, todo vuelve de un salto a la normalidad. Cesa la cantinela sin fin de la propaganda machacona y furibunda, y por fin descansan los oídos de tanto discurso encendido y quedan atrás las frases grandilocuentes. En los hogares de Chile, donde viven y conviven los José González y las señoras Juanitas, todo se centra en la navidad, el tiempo de espera que llega a su fin, y en compartir en paz y armonía la nochebuena. Hombres y mujeres de todas las épocas han hecho un alto en el camino, para celebrar navidad como Dios manda. Siempre me gusta recordar en estas fechas, momentos de la historia en que la navidad marcó un momento especial, incluso cuando nadie lo esperaba. Hoy los quiero llevar atrás en el tiempo, a la Europa que se enfrentó en la Primera Guerra Mundial entre 1914 y 1919. Recordemos que este conflicto se inscribe como uno de los más letales de la historia, con un saldo de más de 10 millones de muertos, y unos 20 millones de heridos. Una de las guerras más cruentas de las que se tiene registro, y donde las potencias de la época, estrenaron carros blindados de combate, ametralladoras, y el uso masivo de armas químicas, con el uso de gases venenosos. El frente occidental estaba ubicado entre Francia y Bélgica, la guerra se desarrolló a través del combate en trincheras. Ambos bandos se refugiaban en estrechas y profundas zanjas en la tierra. Desde allí se lanzaban recíprocamente toda clase de proyectiles. Entre la franja de trincheras de ambos bandos, se extendía una gran franja de terreno, conocida como “Tierra de nadie”. En ese espacio, es donde se libraron los combates cuerpo a cuerpo, en los sucesivos ataques en que un bando y el otro intentaban avanzar en el terreno. Prácticamente durante todo el lapso de la guerra, ninguno de los bandos obtuvo avances significativos. La “tierra de nadie”, estaba plagada de cadáveres, que quedaban abandonados. Dentro de este terrible conflicto, que no por nada, se le denomina “la gran guerra”, sucedió un hecho, que de tanto en tanto se vuelve a recordar, a propósito de la navidad. Lo relata el historiador Stanley Weintraub, en el libro “Silent night” (Noche de paz) y sucedió a inicios de la guerra, en diciembre de 1914. En algo que hoy parece increíble, a lo largo del frente de batalla, en Yprés (Bélgica) y también en otros puntos del frente occidental se produjo en forma espontánea el cese al fuego. Tropas del imperio alemán, y tropas británicas, interrumpieron la masacre, para celebrar navidad. Fue un hecho insólito, que fue posteriormente, registrado por los medios de prensa, los soldados desoyeron las órdenes expresas del alto mando, que prohibían “confraternizar”, y dejaron de lado las armas. Sucedió el 24 y 25 de diciembre de 1914, y se habría iniciado cuando soldados alemanes, pusieron árboles de navidad, a lo largo de la trinchera, y entonaron la conocida canción “Stille Nacht" (en alemán, Noche de paz). Relata la historia, que desde el lado británico respondieron entonando villancicos en inglés. A partir de ahí, comenzó un acercamiento que, con gestos, e intercambio de frases, del tipo “Yo no disparar, tu no disparar”, se pasó derechamente a intercambiar objetos, a modo de regalo. Algunos intercambiaron botones de sus chaquetas, compartieron alimentos, y se pactó entre la tropa que esta tregua espontánea, se prolongaría al día siguiente en el día de navidad. Y así sucedió, las tropas aprovecharon de retirar los cuerpos de sus camaradas fallecidos. Los soldados de un lado ayudaban a los del otro bando a cavar las tumbas y enterrar los cuerpos, y viceversa. Luego las tropas, cocinaron y compartieron alimentos, y luego en un hecho inédito, se enfrentaron en un partido de fútbol. Eran miles de jóvenes forzados a dejar sus vidas cotidianas para ir al campo de batalla. Fue tal el impacto emocional de la espontánea tregua que muchos en las tropas no querían volver a los combates, por lo que los superiores amenazaron con castigos, que podían llegar a la pena de muerte, por negarse a combatir. El historiador Weintraub, consigna que muchos de los soldados registraron en cartas a sus familias, y en sus propios diarios, lo hermoso que había sido aquel momento. Los diarios de la época publicaron fotografías, tomadas por los propios soldados y enviadas a sus familias, donde se puede apreciar a las tropas compartiendo amigablemente, y también jugando a la pelota, como si estuvieran en un barrio de Liverpool o Berlín. Este momento histórico cargado de emoción fue inmortalizado en el “Estadio Brittania” en Inglaterra. A la entrada del estadio una estatua recibe a los hinchas, conmemora ese partido entre los jóvenes soldados ingleses y alemanes. La estatua lleva por nombre “All Together Now" (Ahora Todos Juntos) en ella se muestra a dos soldados ataviados con uniformes característicos, del ejército británico y alemán, estrechándose las manos, como disponiéndose a dar el puntapié inicial a la pelota, que está en el piso. A lo largo de la Gran Guerra, se sucedieron numerosos episodios como éste, tanto en torno a la celebración de la navidad, como también, para permitir la realización de trabajos o ejercicio al aire libre. En todos ellos, las tropas cesaban el fuego, y departían en paz. En otra latitud y ciento once años después, nos estamos preparando en Chile, para celebrar una nueva navidad. Posiblemente en calles y centros comerciales se escuchan villancicos, y en nuestras casas, incluso la conocida “Silent night”, “Noche de paz”. Es posible que la imagen que he traído ante sus ojos se vea como algo muy distante a la realidad que nos toca vivir. Es precisamente por esa razón que recuerdo a aquellos jóvenes soldados que fueron sacrificados en el altar del combate, y que en medio del dolor y de la muerte, supieron rescatar un espacio de humanidad, que es común a todos sin distinción. Somos tan afortunados de vivir en Chile, una tierra de paz y fraternidad, que, a ratos, damos muchas cosas por sentadas. Nuestro clima de convivencia, la paz que reina en nuestro territorio, no hay que darlo jamás por sentado. Debemos hacer cada uno lo que nos corresponde, para que nuestros hijos e hijas, puedan seguir disfrutando de la bendición de vivir en una tierra de paz. Si personas que estaban enfrentadas a muerte fueron capaces de deponer las armas, para abrazarse y recordar la magia de navidad, cuanto más podemos hacer nosotros, para mejorar nuestra convivencia en los hogares, en los barrios, en las ciudades. Nuestro Señor Jesús, el Príncipe de la paz, nos permita desde esta tierra bendecida de Chile, valorar lo que hemos construido juntos, valorarnos en nuestras diferencias, para que, por nuestros hijos, y por los hijos de sus hijos, podamos trabajar, “Ahora Todos Juntos”, para poder tener un futuro en común. Ernesto Sepúlveda Tornero Punta Arenas, lunes 22 de diciembre de 2025.-

domingo, 14 de diciembre de 2025

2009 – 2025: La alternancia en Chile

Este domingo ha concluido en Chile un gran ciclo de procesos electorales iniciado en el año 2020 con el primer proceso constitucional y concluye con la elección presidencial 2025. Visto en retrospectiva un calendario electoral que nos tuvo concurriendo constantemente a las urnas. Un proceso agotador cuyos efectos en la masa ciudadana no se ha analizado suficientemente. Una señal de la lejanía de la clase política de los electores, al haber decidido un calendario de votaciones tan exigente, y luego haber repuesto el voto obligatorio, sin prever el hastío y el agotamiento de los electores. Pero estos son aspectos meramente procedimentales, que no desmerecen en lo más mínimo el demoledor resultado de la segunda vuelta presidencial. Como anticiparon todas las encuestas, se impuso el candidato del sector conservador José Antonio Kast por sobre la candidata del progresismo Jeannette Jara. Como nunca antes, los vilipendiados estudios de opinión acertaron tanto en el resultado como en la magnitud del mismo, donde siempre se anticipó un resultado de 60% versus 40%. Si bien algunos más osados aventuraron un resultado similar al primer plebiscito de salida, donde el progresismo obtuvo un 38%. El resultado de Jeannette Jara mejoró un par de puntos esa performance, pero no logró superarlo sustancialmente. Como lo hemos referido en columnas anteriores, en Chile desde la elección presidencial de 2009 en que se impuso el difunto presidente Piñera, hasta esta de 2025, se han alternado en el triunfo los sectores progresista y conservador. El último presidente que logró entregar la banda presidencial a una representante de su propio sector, fue el presidente Ricardo Lagos en el año 2006, que la entregó a la presidenta Michelle Bachelet en su primer mandato. A partir de allí, en 2010 la presidenta Bachelet debió entregar la banda al presidente Piñera. Luego éste le entregó la banda a la presidenta Bachelet en 2014, y luego ella la entregó por segunda vez al presidente Piñera en 2018. Habrá que esperar hasta 2022 para que en el elenco de presidentes surja un nuevo nombre. Allí el presidente Piñera entregó la banda a Gabriel Boric, primer presidente del progresismo que no proviene de la ex Concertación de Partidos por la Democracia. El ciclo de alternancia se consolida prácticamente como una característica constitutiva de la democracia chilena. En marzo de 2026 el presidente Boric le entregará la banda presidencial a José Antonio Kast, el político conservador más votado, y el presidente con el mayor caudal de votos obtenido en la historia electoral chilena, en virtud al voto obligatorio. Será primera vez que un representante político del sector más duro de la derecha se alza con el triunfo. La campaña electoral de 2025 se caracterizó por su rudeza, con acusaciones cruzadas de todo tipo, y una gran cantidad de promesas de campaña. Las propuestas más vistosas que se efectuaron, son las relativas a la delincuencia, a la inmigración irregular y al crecimiento económico. Tras el holgado triunfo y con la cabeza fría llegará el momento de definir las cifras concretas de estos compromisos, y la compleja tarea de construcción de equipos del nuevo gobierno. El progresismo deberá lamer sus heridas, y ojalá hacer esa autocritica pendiente ya muchos años. La responsabilidad con cerca del 42% del electorado del país que respaldó al proyecto progresista, obliga a hacer una oposición constructiva, leal con Chile y respetuosa del dictamen de la ciudadanía. El progresismo selló su declive en 2017 cuando no apoyó la candidatura del presidente Ricardo Lagos, ese fue el error de diagnóstico más grande en el ámbito presidencial. El desgrane y desangramiento del centro político iniciado allí, se profundizó en 2021, y el insospechado triunfo electoral de Gabriel Boric, sólo postergó el análisis. De algún modo la integración de una coalición con un nuevo eje hegemónico fuera de la centro izquierda, fue un placebo político que evitó hacer la necesaria autocrítica. Los gobiernos de cuatro años son extremadamente breves para realizar cambios profundos, e incluso son breves para consolidar una agenda legislativa de corto plazo. El nuevo gobierno conservador va a tener mayoría en la cámara de diputados, pero no en el Senado, lo que es una buena noticia para la estabilidad institucional. Así como el gobierno de Gabriel Boric no pudo cumplir su promesa de hacer grandes transformaciones sociales y ser la tumba del neo liberalismo, tampoco José Antonio Kast podrá realizar un cambio radical, sino sólo la agenda legislativa que obtenga las mayorías necesarias. Ahora que la elección ya pasó, estaría bueno sincerar las cosas. Ni el proyecto del progresismo pretendía instalar un gobierno filo soviético, ni la propuesta del sector conservador consideraba regresar al Chile de los años 80’. Ambas alternativas políticas representan enfoques distintos, dentro del sistema económico de libre mercado. También será el momento de reconocer que los indicadores macro económicos del país corresponden a una economía estable, con la inflación contenida, el desempleo a la baja, y una proyección de crecimiento económico para 2026 con crecimiento moderado pero sostenido. No es cierto que Chile se cae a pedazos, ya desde La Moneda, el sector conservador debe asumir con responsabilidad, las condiciones reales del país, para poder trazar el destino de desarrollo y progreso, que tanto el mundo progresista como el conservador desean para Chile. No debemos dar jamás por sentada la democracia y nuestro estado de derecho, los avances conseguidos desde 1990 deben llenarnos de orgullo. Somos un país ejemplar, que hace una elección con más de 13 millones de participantes, y en menos de dos horas de terminada, se publican sus resultados. Resultados que son respetados y no cuestionados por ningún sector. Si pensamos que en Honduras votaron hace dos semanas y aun no terminan de escrutar los votos, lo que Chile hace elección a elección es un éxito notable de una institución pública que es el Servicio Electoral. Un orgullo que debe reconocerse y destacarse. Afortunadamente la campaña electoral ya concluyó, y constituye un gran epílogo ver al presidente de la república llamar por teléfono al presidente electo, donde felicita el triunfo y compromete la colaboración para un traspaso ordenado del poder, e invita al presidente electo a La Moneda. Estos gestos republicanos son los que fortalecen la unidad nacional, y son los hilos que tejen el entramado complejo de nuestra sociedad. Las urnas hablaron, y el país vuelve a girar a la alternancia, sólo queda dar lo mejor de cada uno, desde el lugar en que nos encontremos en cada rincón de la patria. Ese es el deber cívico y la conducta responsable y consecuente con las ideas de progreso y justicia social que profesamos. Ernesto Sepúlveda Tornero Punta Arenas, lunes 15 de diciembre de 2025.-

domingo, 7 de diciembre de 2025

DOCTRINA MONROE: DOS SIGLOS VIGILANDO EL PATIO TRASERO

Este viernes presenciamos lo que podría ser una escena de un film bélico de Hollywood. Fue el lanzamiento de la nueva Estrategia de Seguridad Nacional estadounidense, un documento de más de 30 páginas que firma el propio presidente Trump, y que fija las prioridades de su administración en política exterior. El texto ratifica el ideario del movimiento MAGA (Make america great again), y abunda en calificaciones hacia Europa y hacia los organismos internacionales. Sobre Europa no sólo desliza que está en serios “problemas económicos”, sino también señala que estaría “en riesgo de desaparecer como civilización en los próximos veinte años o menos”. Esta idea la vincula con el tema de la defensa, deslizando que varios de los países europeos no estarían en condiciones de sostener su economía y contar con ejércitos “lo suficientemente fuertes para seguir siendo aliados fiables” de USA. Trump sostiene “Nuestro objetivo debería ser ayudar a Europa a corregir su trayectoria actual”. La tesis de la decadencia de Europa es promovida por los partidos de ultra derecha europea que pugnan por desestabilizar el sistema europeo, tales como Alternativa para Alemania (AfD), Vox en España, o Victor Orban en Hungría. En una declaración inusualmente explícita para un documento de esta naturaleza, Trump manifiesta expresamente como prioridad apoyar a estos partidos, sus aliados políticos, para que generen resistencia desde dentro, y promuevan el renacimiento del “espíritu occidental”. Los culpables de la supuesta decadencia europea, según Trump, serían la Unión Europea y otros organismos transnacionales. El jerarca estadounidense afirma que estos organismos socavan la libertad política y la soberanía, sus políticas migratorias están transformando el continente y creando conflictos. Además, reitera una imputación que antes han hecho los billonarios magnates de medios digitales, la existencia de censura de la libertad de expresión y la supresión de la oposición política. Esto en directa alusión a las medidas adoptadas en Europa para controlar la difusión de fake news, contenidos falsos, o discursos de odio. Un documento de este tipo, de acuerdo a la tradición de USA se suele publicar a inicios de una nueva administración. Lo particular de la actual publicación es una retórica agresiva, no sólo dirigida en contra de Europa, que ha sido aliado por más de un siglo de los Estados Unidos, sino también por la declarada intención de imponer sus términos en América Latina, a la que se alude como Hemisferio Occidental. En lo referente a nuestro continente, llama la atención su declaración sobre la aplicación de la doctrina Monroe, para restaurar la preeminencia de los Estados Unidos. Se menciona incluso un “corolario Trump” de esta doctrina para la restauración contundente del poder y prioridades estadounidenses. Pero, ¿De dónde surge la doctrina Monroe? Para saberlo debemos retroceder 202 años en el tiempo. El presidente de USA James Monroe en su mensaje anual al Congreso, el 2 de diciembre de 1823 enunció los que serían los cuatro puntos fundamentales de la política exterior de Estados Unidos. 1.-Estados Unidos no interferiría en los asuntos internos ni en las guerras entre las potencias europeas; 2.- Estados Unidos reconocía y no interferiría con las colonias y dependencias existentes en el hemisferio occidental; 3.- El hemisferio occidental estaba cerrado a la colonización futura; 4.- Cualquier intento por parte de una potencia europea de oprimir o controlar a cualquier nación del hemisferio occidental se consideraría un acto hostil contra Estados Unidos. El discurso de Monroe de 1823 se inspira en la preocupación que existía tanto en Gran Bretaña como en Estados Unidos, de que las potencias continentales intentaran restaurar las antiguas colonias de España en Latinoamérica. La revolución independentista americana que barrió con los dominios coloniales españoles, ocurrió entre la primera y la segunda década del siglo XIX. En consecuencia, eran jóvenes naciones recién independizadas. Se veía como un riesgo real que las antiguas potencias imperiales europeas tratarán de recuperar sus dominios, Estados Unidos también estaba preocupado por las ambiciones territoriales de Rusia en la costa noroeste de Norteamérica. Inicialmente, la intención fue suscribir una declaración conjunta con Gran Bretaña, para prohibir la colonización futura de América Latina. Esta idea que era apoyada por Monroe y por los ex presidentes Thomas Jefferson y James Madison, encontró oposición en el notable político, y uno de los padres fundadores de los Estados Unidos, el secretario de Estado John Quincy Adams. Este terminó convenciendo de que el gobierno de los Estados Unidos debía emitir exclusivamente una declaración de política estadounidense. Desde el punto de vista práctico, la declaración de 1823 del presidente Monroe, era inviable. La protección unilateral de los Estados Unidos sobre todo el hemisferio occidental, era insostenible desde el punto de vista militar. USA no era aún una potencia militar, por tanto, sólo la actuación de la flota británica, que reinaba en los siete mares podía disuadir a eventuales agresores en Latinoamérica. Lo que en los hechos ocurrió es que las llamadas potencias continentales no tenían aparentemente intenciones serias de recolonizar Latinoamérica. Por lo que la declaración política de Monroe fue ignorada durante décadas fuera de los Estados Unidos. De hecho, en 1833 el Reino Unido ocupó las Islas Malvinas, sin oposición de los Estados Unidos. Pasaron más de 20 años, para que esos principios enunciados por el presidente Monroe se reconozcan como la doctrina Monroe en la política exterior de USA. En 1845 y en 1848 el presidente James K. Polk, reiteró los principios de Monroe al advertir a Gran Bretaña y España que no establecieran posiciones en Oregón, California ni en la península de Yucatán, en México. Polk reinterpretó la doctrina en función del espíritu imperante del Destino Manifiesto. Ahora afirmaba que las naciones europeas no debían interferir con la expansión territorial proyectada por Estados Unidos. Al concluir la Guerra de Secesión, Estados Unidos concentró tropas en el Río Grande para apoyar la exigencia de que Francia retirara su reino títere de México. En 1867, en parte debido a la presión estadounidense, Francia se retiró. A medida que el poderío militar y económico de los Estados Unidos se fue acrecentando, la doctrina Monroe se fue reinterpretando y extendiendo. El presidente Theodore Roosevelt en 1904 añadió el “Corolario de Roosevelt” a la Doctrina Monroe estableciendo que, en casos de faltas flagrantes y crónicas por parte de un país latinoamericano, Estados Unidos podía intervenir en los asuntos internos de ese país. Esta declaración va mucho más allá del espíritu original de Monroe, estableciendo un verdadero poder policial en el hemisferio. Sin embargo, los historiadores sostienen que, no obstante, su finalidad era impedir la violación de la Doctrina Monroe por parte de los países europeos. Algunos buscaron reparación económica contra estados latinoamericanos, como lo hicieron el Reino Unido, Italia y Alemania en 1902. Establecieron un bloqueo de la costa de Venezuela para obligar a ese país a pagar sus créditos. Theodore Roosevelt para detener estas acciones envió buques de la Armada de los Estados Unidos. El Corolario Roosevelt fue anunciado en 1904 y 1905 como la nueva política latinoamericana dentro del mensaje anual del Presidente al Congreso de los Estados Unidos. El Corolario de Roosevelt se asoció estrechamente con la política del Gran Garrote de Roosevelt, que exigía la afirmación de la dominación estadounidense. Como consecuencia de esta política, entre la presidencia de Theodore Roosevelt hasta la de Franklin Roosevelt, Estados Unidos intervino con frecuencia en América Latina, especialmente en el Caribe. Durante las largas décadas de la guerra fría, el gobierno de los Estados Unidos ejerció con mano de hierro el control de América Latina. La doctrina de la seguridad nacional surgida en los años 60´ para neutralizar la influencia de la Unión Soviética en el continente, fue inoculada a los institutos armados y a la oficialidad de las fuerzas armadas de todo el continente. Fueron los años dorados de la Escuela de las Américas de Panamá, donde se graduaron quienes luego encabezarían, los organismos de represión y exterminio de las dictaduras militares. El anuncio de un “Corolario Trump”, que renueva los impulsos policíacos y cuasi imperiales del gobierno de los Estados Unidos sobre el hemisferio occidental, constituye una señal de alerta para los pueblos del continente. Ni la adhesión incondicional y rastrera al ideario MAGA, va a librar a nuestros países de la arbitrariedad y el chantaje. Someterse con la esperanza de un trato benévolo, traiciona nuestras tradiciones republicanas y libertarias. Estas nacen con los padres de la patria, luchando por nuestra independencia, y continúan con los presidentes de la República que supieron defender el interés nacional por, sobre todo, y que no temieron enfrentarse al dominio extranjero. Ernesto Sepúlveda Tornero Punta Arenas, lunes 8 de diciembre de 2025.- Ver más en: https://www.britannica.com/event/Monroe-Doctrine/Application-and-extension-of-the-Monroe-Doctrine https://elpais.com/internacional/2025-12-05/trump-advierte-de-que-europa-se-enfrenta-a-la-desaparicion-de-su-civilizacion.html

domingo, 30 de noviembre de 2025

EL ESPÍRITU DE LA TELETÓN

Este fin de semana, se realizó una nueva Teletón, la campaña de recolección de fondos para financiar la fundación del mismo nombre. La teletón se realizó por primera vez entre el 8 y 9 de diciembre de 1978, con la conducción del destacado animador de “Sábados gigantes”, Mario Kreutzberger. Eran tiempos donde sólo existían canales de TV analógicos, no existía laTV por cable ni el internet. El programa más visto de la acotada parrilla televisiva era “Sábados gigantes” que transmitía canal 13, por ese entonces perteneciente a la PUC. Don Francisco el nombre artístico por el que se hizo conocido en todo el continente el animador, se inspiró en la obra social impulsada en los Estados Unidos por el actor Jerry Lewis. Este último una estrella de Hollywood muy célebre por aquellos años por su rol de coprotagonista de cientos de films, junto al actor y cantante Dean Martin. Desde sus orígenes la Teletón fue un éxito total como show televisivo. La entretención de esos años era muy acotada, y la población consumía horas y horas de programación anodina, con gran parte de programas envasados de la TV gringa. La Teletón fue una innovación, su show incluía distintos estilos musicales, actores de las telenovelas en boga, y también deportistas famosos. Algo inédito en la industria televisiva chilena, en que los canales transmitían desde el mediodía hasta la medianoche, la Teletón se transmitía en forma ininterrumpida durante 27 horas. En el segmento de madrugada, se realizaba la “Vedetón”, espacio que se suprimió años atrás y ya no forma parte del show. Lo más característico de la Teletón es que se ha logrado instalar en la memoria colectiva de Chile, como la campaña solidaria más grande y más importante de nuestra historia. Su éxito ha perdurado en el tiempo, pese a que hoy la industria televisiva no es la única oferta de entretención, y las personas ven muy poca televisión, prefiriendo los canales de streaming y TV de pago. En su primera versión en 1978 la recaudación obtenida, que era una cifra histórica para la época fue de $ 84.361.838, entre los artistas que participaron del show estuvo Buddy Richard, Luis Dimas y Arturo Gatica. A partir del retorno a la democracia la parrilla de artistas se hizo más variada. En la Teletón de 1990 estuvo el ganador del Festival de Viña Fernando Ubiergo, el mítico grupo opositor a la dictadura “Illapu”, Alberto Plaza y Cecilia Echeñique. Ese año la recaudación por primera vez rompió la barrera de los mil millones de pesos, llegando a $ 1.153.291.010. En estas décadas que han transcurrido, en el show ha participado figuras como Myriam Hernández, Saiko, Natalino, Kudai, Los Jaivas, La Ley, y las estrellas Raphael, José Luis Rodríguez y Chayanne. Un aspecto notable de la campaña solidaria de Teletón es que logra unir a todo un país, bajo un solo objetivo. Eso ha sido reconocido a tal punto que desde el mandato del presidente Ricardo Lagos, se inició la tradición de que el presidente asista personalmente al teatro Teletón. El presidente Lagos lo hizo en cinco de sus seis años de mandato. La presidenta Michelle Bachelet asistió tanto en su primer mandato como en el segundo. También el presidente Piñera se hizo presente en tres ocasiones en su primer mandato y en una oportunidad en el segundo mandato. En la versión de este año los artistas del show fueron Emmanuel, Mijares. Cristian Castro, Lucero, Paulina Rubio, Ana Torroja, Pablo Alborán, Polimá Westcoast y Miryam Hernández, entre otros. La meta de este año se cumplió ampliamente obteniendo una recaudación que supera los 44 mil millones de pesos. El presidente Boric concurrió en este su último año en la presidencia de la República, y expresó sentidas palabras destacando el espíritu de unidad que inspira a Teletón, unidad tan necesaria por estos días en Chile. En un lugar destacado, como ha ocurrido en el pasado, se instalaron las dos figuras políticas que disputan hoy la presidencia de la República. La candidata del progresismo Jeannette Jara, y el candidato opositor José Antonio Kast. Es muy probable que su presencia allí no le sume adhesiones a ninguno de los dos, pero la imagen que se transmite al país y al mundo entero es muy poderosa. En la democracia chilena, quienes disputan la presidencia pueden sentarse en paz, uno al lado del otro, junto a sus parejas. Aunque se encuentren en las antípodas del espectro ideológico, la disputa se circunscribe a la política, no es una contienda personal. En escenarios de crispación como el que vivimos hoy, una escena como la que pudimos presenciar hay que valorarla. Las diferencias políticas, son reales y legítimas, y nuestro gran mérito como país, es que en Chile estas diferencias las zanjamos en las urnas. Hasta ahora, hemos sabido elegir presidentes progresistas y conservadores, conservando la convivencia social. Es la sabiduría detrás de esa frase “al final mañana tengo que levantarme a trabajar igual”. Puede no ser ni poética ni políticamente correcta, pero esconde una verdad que nos pasa inadvertida. Con sus virtudes y defectos, cada vez que hemos tomado una decisión presidencial, el país ha seguido funcionando normalmente. Una obra como la Teletón, brinda una vez al año la oportunidad de hacer algo concreto con un buen objetivo. Es una ocasión de hacer algo bueno, sin buscar nada a cambio, es una ocasión de ser altruista, lejos de la ganancia o provecho personal. La Teletón nos regala esta semana la imagen del país completo volcado a una noble causa, y nos muestra en primera fila a quienes pretenden conducir la nación a partir de marzo. Esto representa la mejor parte de lo que somos en Chile, un pueblo solidario y unido tras un propósito común. Esperamos que este espíritu positivo y unitario permanezca en el tiempo que viene, y sepamos conservarlo en el futuro. Ernesto Sepúlveda Tornero Punta Arenas, lunes 01 de diciembre de 2025.-

domingo, 23 de noviembre de 2025

LA ESTABILIDAD SOCIAL UN ACTIVO DE CHILE

Los resultados de la primera vuelta presidencial le dieron el triunfo a la candidata del progresismo. No se dio lo que el sector ultra conservador impulsaba, ganar la primera vuelta. Aunque la victoria de la candidata Jara podría ser una victoria pírrica, dada la distancia a la que queda de la mayoría necesaria para imponerse en diciembre. Sólo tres puntos de distancia con José Kast, y más de 30 puntos en favor del mismo si pudiera sumarse automáticamente la votación de los otros candidatos conservadores. El resultado parlamentario estuvo lejos de la arrolladora máquina que se vio en la elección del segundo proceso constituyente. Y si bien el sector conservador obtiene mayor votación en la cámara, quedó lejos de los 4/7 que deseaba, para aprobar cambios constitucionales sin pactar con nadie. Lo del senado, es lo mejor que podría esperarse. Nadie saca mayoría, empatados, el que gane la presidencial deberá conversar, negociar, con candidaturas independientes, lo que brinda un espacio al dialogo político, hoy ausente del tapete público. ¿Qué le pasó a doña Evelyn?, con un resultado inesperadamente bajo, no sólo no pasó a segunda vuelta, sino que quedó quinta, detrás de Jara, Kast, Parisi y Johannes Kayser. Algo insospechado, excesivamente humillante para una mujer que dedicó su vida al servicio público. Desde otra vereda la miro, y me da lata verla en esa condición, prácticamente subyugada por sus propios camaraden. Quienes no trepidaron en la campaña sucia, “asquerosa” como la calificó ella misma. No trepidaron en medios, todo sea por ganar. Así estamos en Chile, la carnicería se da entre los del mismo lado. Al final, la derecha tradicional, la centro derecha como se autodenominaban eufemísticamente, o “derechita cobarde”, como le denominaban sus aliados, quedó reducida a una sombra de lo que fue. Sólo cenizas. Pero el anillo del poder afecta, hace que sucedan cosas increíbles. Y allí vimos a doña Eve, subida al escenario del ganador del sector, dándole su apoyo, pese a las traiciones de diverso calibre de que fue objeto. A Chile Vamos le pasó lo mismo que a la concertación con el FA. Un nuevo partido surgido de sus propias entrañas le da el golpe de gracia, y en tiempo record se prepara para llegar al poder. Todas las encuestas hoy dan como seguro vencedor al candidato ultra conservador. Aunque su performance en debates fue mas bien modesta, cuando no contradictoria. Por eso, se cuidará de asistir sólo a dos, el que organizan las radios de Chile, agrupadas en ARCHI, y el que organizan los canales de TV, reunidos en ANATEL. Jeannette Jara, la candidata del progresismo, es hoy la desafiante, y pugna por llegar al enfrentamiento cara a cara, para hacer ver las falencias, los vacíos y los silencios, de quien pretende gobernar Chile, desde un sector conservador y reaccionario, que sólo cumplió tareas menores en los gobiernos de Chile Vamos. Lo comentado en líneas anteriores, escapa en absoluto al interés de la señora Juanita y su familia. Por ese lado la preocupación numero uno, es llegar a fin de mes. Poder parar la olla, y pasar al mes que viene, y llegar a fin de año. Y mantener la pega, que no te echen. Obviamente, mirando para todos lados en la calle, por si las moscas. Porque, aunque en localidades apartadas como Magallanes tenemos bajos índices de delincuencia, la sicosis colectiva instalada por los medios y el discurso político conservador, hace que incluso en nuestras calles la gente se cuide más que antes, y ande con temor igual que si anduvieran en el barrio alto de Santiago. Al igual que mis amables lectores y auditores, desconozco lo que pasará el 14 de diciembre. No se si se cumplirá lo que dicen todas las encuestas, y José ganará holgadamente la segunda vuelta. O sucederá lo improbable, y la candidata de los nueve partidos del progresismo, logrará romper la rueda de la fortuna y alzarse con el triunfo. Eso al igual que ustedes, lo desconozco. Lo que sí se fehacientemente, es que el pueblo de Chile, la gente, el electorado, los vecinos de a pie, ya están hasta la coronilla de los ofertones electorales. Nunca antes se vio el nivel de ofertas que se vociferan a diestra y siniestra. Con absoluta falta de responsabilidad y previsión. Me hace dudar de que la elección la tenga en el bolsillo el candidato ultra conservador. Es de mera lógica. Si soy seguro ganador, tengo que actuar como si ya estuviera electo. Ergo, ser cauto con las promesas, porque marzo está a la vuelta de la esquina, y se va a cobrar todo lo prometido. Insistir en la tanda comercial, del tipo “llame ya”, no sirve para construir políticas públicas, mucho menos para construir acuerdos en el plano legislativo. Un destacado economista que ha hecho su vida en los Estados Unidos, Sebastián Edwards, advertía esta semana en el diario financiero, que en un eventual gobierno de José Kast, el crecimiento económico seguirá estancado, y será necesario llegar a acuerdos, para los cuales se requiere capacidad de negociación, capacidad de la que carece el jefe conservador. Varios han dado por muerto a Chile vamos, y se ha definido que después de la segunda vuelta, será el momento de conversar sobre el futuro. Por ahora tanto los partidos de esa coalición como el novel partido de Johannes Kayser, han jurado lealtad al nuevo jefe. Luego será el momento de las condiciones y de las líneas rojas. Entonces, si se dan los augurios de las encuestadoras, la segunda vuelta la ganará el líder ultra conservador. A partir de ahí se definirá el tipo de gobierno que tendremos en Chile. El resultado de la segunda vuelta, es importante no solo porque definirá al jefe de estado y jefe de gobierno para los próximos cuatro años, es importante también, porque el porcentaje que obtenga determinará la forma en que se ejercerá el poder. La existencia de contrapesos es la única salvaguarda para la democracia, y para los sectores más vulnerables. La calidad de la actividad política depende de una intensa interlocución entre ejecutivo y legislativo. Porque a la hora de concretar los programas de gobierno, se requiere de los de este lado y también de los del otro. Los dos fracasos constituyentes nos enseñaron que ni la refundación progresista absoluta ni la restauración conservadora completa, son buenas para la salud de nuestra democracia y para la buena convivencia. El Chile de hoy espera soluciones y no más problemas. Las soluciones más efectivas son las que se han determinado escuchando múltiples voces. Ese modo de hacer política cuando se es gobierno, es lo que garantiza estabilidad social. La estabilidad y la paz social, se consiguen con interlocución, con diálogo permanente. La estabilidad y la paz social son un activo imprescindible en democracia, y son conditio sine qua non, del crecimiento económico y del progreso. Sea que ganen unos u otros las elecciones de segunda vuelta, el diálogo y la interlocución para conseguir acuerdos, serán fundamentales para que Chile avance. Un escenario de crispación y polarización permanente, atenta contra un tesoro inapreciable que hemos construido entre todos los últimos cuatro años: Un clima de paz y estabilidad social, que no se veía en más de diez años. Perder ese bien público nos alejará del camino de reconstrucción de nuestra economía y del empleo. La paz social y la estabilidad social son un activo que se debe poner en el centro del debate público de cara a la segunda vuelta presidencial. Ernesto Sepúlveda Tornero Punta Arenas, lunes 24 de noviembre de 2025.