domingo, 28 de febrero de 2021

NUESTRO MODO DE VIDA EN MAGALLANES

  

                               En este momento, en todo Chile, se despliegan esfuerzos mancomunados para avanzar en la vacunación Covid. Salvo un par de desaciertos por parte de alcaldes, que no cumplieron el calendario de vacunaciones, el proceso ha sido ejemplar. Destacado y reconocido transversalmente.

                               Pareciera que ya se empieza a ver la luz al final del túnel. Y en buena hora, ya que la secuela de fallecidos, y personas enfermas, ha golpeado el corazón de miles de familias por todo el territorio. Pero, no sólo eso, la pandemia ha destruido emprendimientos y empleos, ha generado sobre endeudamiento de los hogares, y millones de afiliados a las AFP, han tenido que recurrir a sus ahorros, para sobrevivir. Según los informes estadísticos del INE del mes de febrero, a nivel nacional la tasa de desempleo llega a 10,2%, corresponde al trimestre móvil noviembre 2020-enero 2021. Esta cifra corresponde a 985 mil personas desempleadas. Asimismo, existen dos millones 199 mil personas, con empleo informal. La desocupación de mujeres supera a la de hombres, con un 11% versus un 9,7%. Estas cifras del nivel nacional, se explican por fuertes contracciones en Alojamiento y servicio de comidas con un -32,3%. Agricultura y pesca con un -22,3%. Comercio con un -9,1%.

                               En nuestra región de Magallanes, caracterizada por un mercado laboral con pleno empleo, por mas de una década. También se ha producido un aumento del desempleo. La tasa de desocupación fue 5,5%, aumentando 1,9 pp., respecto a idéntico trimestre móvil del año 2019; debido al descenso de la fuerza de trabajo (-10,3%) y a la disminución de los ocupados (-12,1%). En tanto, los desocupados registraron un alza de 37,2%. La fuerza de trabajo en magallanes es de 86,870 personas, de los cuales se encuentran Ocupados 82,080 personas, y desocupados 4,790 personas.

                               Las cifras de actividad económica, de los distintos sectores productivos, están en línea con las cifras de desempleo. Así vemos, que las cifras de ventas de supermercados en el mes de enero de 2021, de acuerdo al Índice de Ventas de Supermercados (ISUP) a precios constantes de la Región de Magallanes, registró un descenso de -15,7%, en relación al mismo mes del año anterior; reflejando una disminución en el consumo interno.

                              El sector pecuario, durante el mes enero de 2021, las cifras de beneficio de ganado ovino y bovino, disminuyen en -34,9%, respecto del número de animales sacrificados a enero de 2020. Del mismo modo, se reduce la producción de carne ovina y bovina, en un -29,8%, comparado con enero 2020.

                              El sector hotelero y residencial, de acuerdo a la Encuesta de alojamiento turístico, en diciembre de 2020 se registraron 4.084 pernoctaciones en la Región de Magallanes, lo que representa una disminución de -95,6% en doce meses.

                                Las únicas actividades económicas, dentro de aquellos declaradas esenciales, que tuvieron desempeños positivos en la región de Magallanes, son la Pesca y la Exportación.

                             En el sector Pesca en diciembre de 2020, se registró un total de 20.915,41 toneladas extraídas, considerando desembarques y cosecha de centros de cultivo. Lo que representa un crecimiento de 46,5%, en comparación a diciembre 2019. El sector salmonero, aporta a esta cifra con la cosecha realizada en los Centros de Cultivo creciendo un 47,5%.  El desembarque pesquero Industrial registró un alza de 48,1%. Y el desembarque de la pesca Artesanal aumentó 30,4%.

                                   La actividad de exportaciones, en el mes de diciembre de 2020, en Magallanes asciende a un monto de 73,7 millones de dólares, lo que representa un aumento de  14,9%, en comparación a los envíos realizados a diciembre de 2019.

                                   Otros sectores afectados severamente por la crisis, que no están reflejados en los indicadores mencionados, son el comercio detallista, el sector gastronómico, el sector transporte. Todos ellos, beneficiados parcial e insuficientemente, por los programas estatales. Cierre de locales, envío a trabajadores al seguro de desempleo, o derechamente despedidos, ha sido la tónica en estos sectores.

                                        Asimismo, en el rubro construcción, la estadística de edificación del INE, a nivel nacional, arroja una disminución de -41,8% en solicitudes de permisos de edificación, a enero de 2020. El sector construcción, altamente intensivo en mano de obra, es pilar de todo impulso reactivador. Fue severamente afectado, primero por la suspensión de obras, demora y retardo en licitaciones. Hay que destacar que, en los casos en que se pudo realizar faenas, las empresas demostraron gran responsabilidad, con reducción del número de trabajadores en obra, y aforos reducidos en transporte y campamentos.

                                  Las empresas regionales han hecho un esfuerzo titánico por mantener a sus trabajadores. Muchos han echado mano a ahorros, o a endeudamiento, con el objeto de no despedir a sus trabajadores. Esa mirada social, no se aprecia tan nítidamente, en los grandes consorcios, o las cadenas nacionales. Lo vimos hace poco, a propósito del despido de más de 100 personas de una cadena de supermercados. Muchos, recordaron los tiempos en que, esta empresa pertenecía a una familia magallánica. El respeto y el cuidado por los trabajadores que tenían por ese entonces, no se condice con el trato impersonal, y decisiones corporativas, que ignoran la realidad regional. 

                                  Al mismo tiempo que pasa esto, en el momento actual, estamos inmersos en la campaña masiva de vacunación, por un lado, y con el inicio de las campañas electorales por otro. Esto obliga a quienes participan, o aspiran a participar de la vida pública, a conocer a cabalidad, los factores que gatillan el desarrollo productivo en el territorio. Las cifras de empleo, y de crecimiento por área económica, recién comentadas, son en parte, las circunstancias económicas, en que estamos realizando el proceso de vacunación Covid, y son las condiciones, que los candidatos a cargos de elección popular, deben conocer. Mas allá de los discursos filosóficos, y de la definición de los grandes temas país, el bienestar de la población, se juega en las condiciones materiales de vida, en las que se desenvuelve cada día.  Quienes aspiran a representarnos, deben tener conocimiento cabal de nuestra realidad económica y social. Sin ese conocimiento, no es posible que formulen soluciones, o efectúen propuestas atingentes y pertinentes. Nosotros, habitantes del territorio austral, el más extremo del país, debemos votar con atención. La base de nuestro desarrollo futuro, se está jugando en este momento, nuestra economía regional, la actividad productiva, que, con pasión y ahínco, moviliza a emprendedores y trabajadores, debe ser cautelada. Nuestro modo de vida, debe ser respetado, nuestra gente, con su diversidad de etnias y orígenes. Debemos ser dueños de nuestro propio destino.

Ernesto Sepúlveda Tornero

domingo, 21 de febrero de 2021

INSTITUCIONES Y DESARROLLO

             El economista Sebastián Edwards, escritor, y consultor chileno, residente en Estados Unidos, escribió recientemente una columna donde advierte el riesgo del populismo. Se refiere a los notables avances de Chile, en los últimos 40 años, citando estadísticas e indicadores económicos, que han sido ampliamente difundidos en estos años. Dichos avances son innegables, y la parte principal de ellos, se da dentro de los veinte años de gobiernos de centro izquierda. Advierte Edwards, de la peligrosa tendencia a minimizar, o a invisibilizar estos logros, y el riesgo consiguiente, de hacer tabla rasa con todo lo construido hasta ahora.

                Si bien, comparto con Edwards la opinión, de que existe un sector político empeñado en demoler, la obra de los gobiernos de centro izquierda, que iniciaron la reconstrucción democrática. Pienso que, en el país, existe una inmensa mayoría de personas, que conocen y valoran, dichos avances. Podremos ahora, discutir acerca de la suficiencia, o acerca de la profundidad de los logros de esos años, pero sería un ejercicio estéril, mirar lo que no fue, en lugar de mirar lo que fue, y lo que podemos hacer hoy para mejorarlo.

                Durante los sucesivos gobiernos de la Concertación de Partidos por la Democracia (para los mas jóvenes, así se llamaba la “Concertación”, o “La Concerta”), no obstante, la magnitud de los avances, y los logros en la reconstrucción democrática, siempre existió una tensión interior. Mal que mal fueron 17 partidos o movimientos que se unieron, primero para vencer en el plebiscito, y luego para ganar las elecciones presidenciales. Hubo muchísima discusión y elaboración de contenidos, coloquialmente se conoció de los “Autocomplacientes”, y los “Auto flagelantes”, graficando a quienes pensaban que la línea política del gobierno era la correcta, y de aquellos que pensaban que se debía avanzar y profundizar más.

                Muchas de las discusiones que se dan hoy, y que seguramente se seguirán dando, en la Convención constituyente, las conocimos ya en los años 90´. Cómo sabrán Ustedes, desde siempre, el problema de nuestro subdesarrollo, no se arregla dictando más leyes, y reglamentos, no es tan fácil. Como tampoco, llegaremos a ser escandinavos, con solo teñirnos el cabello.

                Para conocer algunos elementos, sobre este esencial problema económico, recurrimos al economista, consultor, y ex ministro de Hacienda, Nicolás Eyzaguirre.  En su libro “Desigualdad”, editorial Pinguin Random House, año 2020, hace un análisis pormenorizado de distintas economías, y como enfrentaron las distintas etapas de su desarrollo. En el problema de la pobreza, se trató de enfrentar a fines de la segunda guerra mundial, considerando que era producto de la falta de capital de los países. Se crearon organismos internacionales, que brindaron créditos a los países. Pero los resultados fueron disimiles, en Europa occidental produjo una importante recuperación. Pero en países en vías de desarrollo fracasaron. La teoría lo explica por la ley de rendimientos decrecientes, “Un aumento en maquinarias y equipos, sin un aumento concomitante en la fuerza de trabajo, tendrá un efecto cada vez mas limitado sobre la producción” (EYZAGUIRRE, 2020)

                Pero también se enfrentan otros dos problemas. El financiamiento externo puede terminar solventando consumo y no inversión. Y, nada garantiza que, si los recursos externos se invierten, sea en actividades rentables y a largo plazo.  La respuesta teórica que se da a estos problemas es (Sollow, Teoría neoclásica del crecimiento), el crecimiento depende de la acumulación de factores productivos, capital y trabajo. De acuerdo a esta, en un determinado nivel, el crecimiento igualará al crecimiento de la población, estabilizándose el ingreso por habitante. Sin embargo, se observa que el producto por persona continúa creciendo, incluso en las economías avanzadas, esto la teoría (Solow), lo atribuye al progreso técnico o mejoras tecnológicas (mejor maquinaria, eficiencia productiva, mano de obra entrenada). En los países desarrollados, se verifica una tasa de inversión moderada, y el progreso deriva básicamente del progreso técnico. En otras palabras, lo que produce el aumento del ingreso per cápita en estos países, es la innovación. Eyzaguirre, observa, que en 2004 el autor Helpman, estableció que “Sólo la mitad del crecimiento de la productividad se explica por la acumulación de capital físico, humano y gasto en Investigación y desarrollo. La otra mitad, viene dado por las instituciones, esto es, derechos de propiedad. Sistema político y calidad de la política económica, en el largo plazo” (EYZAGUIRRE, 2020)

                               Las instituciones a que Eyzaguirre se refiere, no sólo tienen esa importancia, desde el punto de vista económico, porque permiten y potencian el crecimiento económico, sino también, porque constituyen una garantía para un desarrollo pleno. En la medida que dichas instituciones son fruto de una deliberación democrática, se rigen por reglas claras que permiten un acceso equitativo a los bienes públicos, y garantizan la adecuada retribución para los creadores, los desarrolladores de ideas, los innovadores. Contar con instituciones como esas, es la garantía no sólo para los dueños del capital, sino también para los trabajadores, y para los que crean conocimiento y tecnología.

                               Eyzaguirre, concluye destacando la madurez de las instituciones que nos hemos dado en Chile, sin dejar de mencionar en detalle, los momentos más álgidos y dolorosos de nuestra historia. Lo que hemos construido hasta ahora, y lo que podemos continuar construyendo, sobre la base de lo que ya hicimos.

                               Una tarea esencial para los candidatos a la convención constituyente, es conocer de nuestra historia económica, sobre las bases de nuestro camino al desarrollo, y sobre los escenarios que se proyectan.

Ernesto Sepúlveda Tornero

 

domingo, 14 de febrero de 2021

CONSTRUIR Y CULTIVAR FUTURO

                                     El año 2014, en una decisión política, inédita del estado central, la presidenta Bachelet, nos reconoció el derecho a decidir nuestro propio destino. Eso fue ni más ni menos, la tarea de implementar el plan de desarrollo de zonas extremas. La oportunidad de definir, en el territorio de Magallanes, de manera participativa y transversal, el contenido y alcance del plan de inversión pública, más importante de nuestra historia. El Plan especial de desarrollo de zonas extremas (PEDZE), no sólo, estableció una nueva forma de evaluar los proyectos en el Ministerio de Desarrollo social, sino que consideró el financiamiento, a las iniciativas surgidas de la propia ciudadanía. Por vez primera, no fueron los tecnócratas de las oficinas ministeriales, quienes decidían lo que se podía o no se podía hacer, en las zonas más apartadas del centro del país.

                                    Ese impulso iniciado el 2014, se ha extendido saludablemente hasta hoy, gracias a la extensión de vigencia, del Decreto presidencial que les dio origen. En el caso de Magallanes, los proyectos formulados, fueron de una magnitud mayor que en las otras regiones extremas. La inversión en ciencia y tecnología, rindió frutos vigorosos, y ha salvado vidas. El CADI UMAG, (Centro docente asistencial Umag), es una muestra. Iniciativa que en su momento se debió defender, arduamente tanto en la SUBDERE como en el ministerio de desarrollo social. Simplemente, no se entendía, la importancia que podía tener contar con un Centro de excelencia en biomedicina, en un lugar como Punta Arenas. El tiempo nos dio la razón, y este centro ha sido pieza clave, en la masificación de los PCR, dentro de la campaña de prevención del Covid.

                                    Sería largo de enumerar, cada uno de los 37 proyectos únicos, del Plan, que luego se desplegaron en todas sus etapas, de estudio, diseño, y ejecución, a través de estos años. Sólo consignar que la Fibra Óptica Austral ya es una realidad, y que se iniciará pronto la construcción del muelle multipropósito de Puerto Williams. Obras con visión de futuro, que pudimos desarrollar, gracias a que decidimos en la región lo que queríamos hacer. Asimismo, será realidad, aquel sueño de más de 50 años atrás, el ensanchamiento del Paso Kirke. Algo que, de sueño, se transformará en realidad, gracias a un trabajo metódico y responsable, iniciado en el gobierno anterior, y continuado en este.

                                    La enseñanza fundamental del plan de zonas extremas, es que en la región se cuenta con la capacidad técnica y de gestión, para llevar adelante iniciativas ambiciosas, incluso iniciativas inéditas, como el CADI UMAG o la apertura del Paso Kirke. Es también un estándar para las autoridades regionales, para la sociedad civil, y para la empresa privada. Cuando una región completa se pone detrás de un proyecto de futuro, se pueden vencer todas las dificultades. Y la principal dificultad es el centralismo. Se pudo llegar hasta aquí, con el Plan de zonas extremas, con proyectos en pleno desarrollo, y otros por iniciar, es porque hubo un impulso apoyado, por las fuerzas sociales y políticas en su conjunto. Juntas de vecinos, clubes del adulto mayor, agrupaciones de agua potable rural, colegios profesionales, Asociaciones gremiales de empresarios, la academia, la comunidad toda de la región.

                                    Pero, el Plan de zonas extremas, no sólo fue un trabajo avocado a obras de infraestructura. Recibimos la misión, de hacer una reingeniería de las leyes de excepción, porque así lo pidió la ciudadanía en sendos encuentros provinciales. Ese trabajo conllevó reuniones, con universidades, sindicatos, empresarios, y demás organizaciones de la sociedad civil. También se pidió sus propuestas a los partidos políticos, del oficialismo y de oposición. Todo lo cual, fue procesado por una secretaría técnica especializada, la que elaboró la propuesta que se presentó al ejecutivo. En esta, se realizaba una reformulación de los beneficios de las denominadas “Leyes de excepción”, incorporando objetivos e indicadores de cumplimiento, es el “ESTATUTO DE MAGALLANES”. Asimismo, se presentó una propuesta para una nueva Corporación de desarrollo de Magallanes. Instancia que fue solicitada en todos los encuentros efectuados en la región, donde se recordaba el saludable impulso de la CORMAG.

                                    Estas propuestas, no alcanzaron a ver la luz, en el proceso legislativo, debido a que se produjo el cambio de administración. Sin embargo, resulta del todo pertinente, retomar ese trabajo, en el cual se empleo tiempo y dedicación, tanto del sector público como de los privados. Particularmente es importante, retornar a ese punto, a propósito de las conclusiones de la “Comisión tributaria”; del ex ministro Briones. Donde haciendo gala, de un centralismo radical, un grupo de economistas santiaguinos, ha propuesto, hacer tabla rasa con las leyes de excepción, que hoy tenemos en la región.

                                    Existe consenso de que no podemos eludir las tareas pendientes, el riesgo es evidente, que sea un grupo de profesionales en Santiago, quien defina si tenemos o no zona franca, o si un empresario puede o no acogerse a la ley Navarino o a la ley Austral. Hacer patria en la zona extrema, también implica eso, saber defender con fuerza nuestros puntos de vista, nuestras razones, y nuestro modo de vida. Es ahora, cuando debemos retomar la propuesta de “Estatuto de Magallanes”, que englobe al conjunto de beneficios tributarios y aduaneros, y retomar también la propuesta de la nueva Cormag.

                                    Quienes aspiran a representarnos, en los cargos de elección popular, deben asumir este desafío. Continuar sobre lo ya construido, avanzar desde donde hemos logrado llegar como región. Los consensos existentes, hay que fortalecerlos y ampliarlos. El desarrollo de la región, bien vale, ser puente de entendimiento entre los que hoy se enfrentan. Los logros conseguidos en el plan de zonas extremas, nos pertenecen a todos, y son la prueba de podemos soñar una región distinta, y construirla en conjunto.

Ernesto Sepúlveda Tornero

 

domingo, 7 de febrero de 2021

EN VERDES PRADERAS

 

                Dentro de las imágenes, que, en nuestro subconsciente, evocan paz y serenidad, una de las mas recurrentes es la de una verde pradera, sin fin. Quienes somos creyentes, recordamos el bello texto bíblico, el Salmo 22 “El Señor es mi pastor, nada me faltará.  El Señor es mi pastor, nada me falta; en verdes praderas me hace reposar y hacia fuentes tranquilas me conduce, para reparar mis fuerzas.”

                En este tiempo, en que somos golpeados una y otra vez por la partida de seres queridos, o de amigos cercanos, conocidos o compañeros de trabajo, por la tragedia Covid, es seguro que mas de alguno ha sido despedido, con esas palabras. Una voz de esperanza, un bálsamo de paz para los que lloran la pérdida.

                En este tiempo, también vemos nuevamente recrudecer en Chile los hechos de violencia. Cuando mas necesitamos tranquilidad, para poder recuperar a los enfermos, o para completar la vacunación que salvará vidas. Se vuelven a dar hechos que claman al cielo, por su violencia desmedida. Me refiero al caso del joven muerto a tiros, en Panguipulli. Ya el país se atrincheró, en los dos bandos irreconciliables, en que estamos divididos hace años. Unos, que rechazamos, que, por un simple control de identidad, se termine matando a balazos y en plena calle, a un joven inofensivo. Y otros, que se cuadran con la posición del gobierno de respaldar, a rajatablas el actuar policial.

                En la misma semana, el gremio de los camioneros, clamaba con justa indignación, por los continuos ataques que han sufrido los trabajadores del transporte. Camiones incendiados, escopetazos a las cabinas, pérdidas materiales, y riesgo de vidas. Se dio un ultimátum al gobierno, para que ponga orden y se acabe con las organizaciones criminales, que ponen en riesgo la convivencia y la vida en sociedad.

                Los cuestionamientos que expertos, y organismos internacionales han realizado a la organización, y forma de operar de Carabineros de Chile, se han reiterado ya varios años. Incluso antes del estallido social de octubre de 2019. El saldo de más de dos mil personas mutiladas de por vida, por heridas de perdigones disparadas al rostro, son una llaga, que no ha sanado. La autoridad política ha respaldado el actuar policial, contra toda evidencia.

                La violencia sufrida por agricultores, trabajadores forestales, y del transporte, familias campesinas de la Araucanía y el Bío Bio, no se detiene. La actuación policial ha sido ineficaz, no se ha logrado desarticular a los grupos organizados, que actúan con impunidad en la zona.

                La sociedad chilena, no resiste otro estallido social. Hicimos como país un enorme esfuerzo, para encauzar las demandas sociales, por canalizar el descontento, y que las grandes mayorías puedan expresarse. La elección de constituyente será expresión de eso. Pero es un proceso frágil. Requiere de un ambiente de paz, de entendimiento, donde todos los sectores, por disímiles que sean, puedan expresarse. Volver al clima de enfrentamiento, a la confrontación violenta, nos apartará de esa senda constructiva por la que íbamos transitando.

                El país no soporta más excesos, el gobierno carece de apoyo incluso en su propio sector. Debe forzosamente recurrir al apoyo de las fuerzas opositoras. Debe reconocer, lo que todos le están diciendo. La crisis institucional de Carabineros de Chile, requiere una intervención mayor. No basta con seguir procesando penalmente, a quienes incurren en excesos, o en actuar criminal. Se trata de asumir que se debe proceder a la reformulación total de esa institución. Es la única forma que pueda asumir cabalmente, las exigencias del presente. Profesionalizar, dividir la fuerza en varias áreas especializadas, un mayor control y supervisión de la autoridad civil. Sólida formación en derechos humanos. Son algunas de las recomendaciones que expertos han entregado. Es impostergable que el gobierno asuma y de inicio al proceso, que deberá concluir, el gobierno que elijamos a fines de año. No queremos ni un joven más muerto o mutilado, por el actuar policial. Tampoco queremos más camiones incendiados, ni trabajadores del transporte asaltados.

                               En el tiempo actual, debemos sentir como siente, cada persona que ha perdido un ser querido, que tiene angustia por alguno que está enfermo. Debemos sentir como la familia del joven fallecido en Panguipulli. Como las familias de los transportistas asaltados en Bío Bío y la Araucanía.  Como aquellos que vieron quemarse los bienes de toda una vida. Debemos sentir el dolor de los que sufren, para poder redimirnos como sociedad. Sólo así, podremos transitar como país, hacia las verdes praderas, donde podremos reposar, reponer nuestras fuerzas, y renacer fortalecidos.

Ernesto Sepúlveda Tornero       

               

domingo, 31 de enero de 2021

LA LIBERACIÓN DE AUSCHWITZ

             El pasado 27 de enero, se cumplieron 76 años de la liberación del campo de concentración Auschwitz-Birkenau, ubicado en el sur de Polonia. En medio de las restricciones sanitarias por la pandemia Covid, los actos de conmemoración, se efectuaron de manera virtual.  Se estima que sobreviven solo unas doscientas personas, actualmente, de esos prisioneros que fueron liberados por una patrulla, del Ejército rojo, de la Unión Soviética.  Los relatos que han sido documentados, en un esfuerzo de conservar viva la memoria, son estremecedores. Se trata de la mayor maquinaria, jurídica, judicial, militar, científica e industrial, montada para exterminar, sistemática y planificadamente a un pueblo. No fue aquí la simple y aislada crueldad de algunos integrantes de la cúpula nazi. Por el contrario, fue una práctica metódica, una verdadera política pública, que el régimen nazi aplicó hasta el último día.

            El campo de Auschwitz, fue el mas grande, y mas conocido campo de prisioneros. Pero hubo otros 5 (todos ubicados en Polonia), también diseñados para implementar, la “solución final”, el exterminio de los judíos. Auschwitz inició su construcción el 14 de junio de 1940, con un primer grupo de prisioneros polacos, usados como mano de obra. Fue diseñado con tres bases en su interior. Auschwitz I fue un campo de trabajo. Auschwitz II, como campo de exterminio, inició sus funciones en octubre de 1941, contaba con cámaras de gas y crematorios. Y Auschwitz III, que inició operaciones en mayo de 1942, como mano de obra esclava para la planta química de IG Farben, construida en las cercanías.

             Miles de vagones de tren, que recorrían Europa con perfecta sincronización, alimentaron la máquina de exterminio. A su llegada a Auschwitz, los recibían las luces de fuertes reflectores, ladrido de perros y los gritos de los guardias. Un letrero a la entrada del campo, anunciaba con una crueldad infinita “ARBEIT MACHT FREI”, “El trabajo os hará libres”. Se estima que sólo en Auschwitz-Birkenau, fueron asesinados entre un millón doscientas mil a un millón quinientas mil personas. Pero no sólo judíos, también políticos polacos (comunistas y socialdemócratas), prisioneros de guerra soviéticos, gitanos, homosexuales, personas con discapacidades, católicos y protestantes). Sólo en los campos de Polonia, se estima murieron unos 6 millones de judíos. Las cúpulas nazis se jactaban de haber logrado asesinar en un solo día, a 6 mil prisioneros

            Múltiples historiadores han documentado, que la implementación del asesinato masivo, al exterminio colectivo, se llegó luego de constatar, los efectos psicológicos en las tropas, de los fusilamientos en masa. Soldados y oficiales de la Wehrmacht, reportaban secuelas luego de ejecutar a decenas o a cientos de personas, hombres, mujeres y niños. De allí que los científicos y los médicos nazis, idearon una fórmula que permitiera aumentar el número de muertes, y reducir los efectos en las tropas. Una pieza clave en la máquina de exterminio de Auschwitz y los demás campos de muerte, fue el compuesto químico denominado “Ziklon B”, que era cianuro de hidrógeno cristalino, usado en las cámaras de gas. Este gas era fabricado por el conglomerado químico IG Farben. La mayor industria química del mundo, nacida de la fusión de las alemanas Bayer, Basf y Boechst, la que realizó convenientes y lucrativos negocios con el régimen nazi. En los juicios de Nuremberg, se procesó y sancionó a parte de su cúpula.

                        El comandante de las tropas soviéticas que liberó Auschwitz, refirió que, a su llegada, deambulaban niños, con brazos como alambres, con el vientre hinchado y grandes cabezas. Repetían una y otra vez “No somos judíos, no somos judíos”. En las barracas, el olor nauseabundo de los cadáveres, que nadie había retirado de las literas. Cientos de prisioneros que no entendían, ni creían que estaban siendo liberados. Se encontró galpones llenos de fardos de cabello, clasificado de acuerdo a su calidad. El mas fino, proveniente de bebés y niños pequeños, estaba destinado a rellenar las almohadas de los soldados. El resto, rellenaba sus colchones. Se encontró habitaciones llenas de juguetes, y de ropa de niños. Otra llena de artículos de lujo, como finas carteras, cinturones, bolsos o pantallas, fabricadas con piel humana.

                         La mantención de sitios de memoria, no sólo en Polonia, donde está Auschwitz, y los otros 5 campos de muerte, sino también en Alemania, ha sido un compromiso de los países y sus gobiernos, desde el fin de la guerra. Lo iniciaron las tropas aliadas, quienes llevaron a los habitantes de los pueblos vecinos a los campos, a presenciar el horror que ocurría frente a sus narices. Las nubes de cenizas que salían de los campos día y noche, estaban a simple vista. Hubo una complicidad silenciosa, que es el germen de toda tiranía. Las Organización de Naciones Unidas en 2005, mediante la resolución 60/7, instituyó el día 27 de enero como el “Día Internacional de conmemoración de las víctimas del holocausto”, en recuerdo de ese día 27 de enero de 1945, día de la liberación del campo de exterminio de Auschwitz.

                 Recientemente la canciller alemana, Angela Merkel, rindió homenaje al teniente coronel Claus Schlenk Von Steuffenberg, y a sus hombres de la “Operación Walkiria”. Ellos protagonizaron en 1944, un atentado con maletín explosivo, que pretendía liquidar a Hitler y a sus principales secuaces. La canciller alemana expresó “Hay momentos en que la desobediencia es obligatoria”, reivindicando el derecho a resistencia en defensa de la democracia y reconociendo como patriotas a Steuffenberg y sus hombres.

               En Polonia, uno de los sobrevivientes el Sr. Marian Turski, en el acto conmemorativo por el 75° aniversario, realizado en 2020, señaló “"Auschwitz no apareció de la nada. Auschwitz se arrastró, paso a paso, se acercó, hasta lo que pasó aquí.  Y eso significa que puede suceder en cualquier parte de la Tierra. Es muy importante: no sean complacientes cuando vean mentiras históricas. No sean complacientes cuando se discrimine a cualquier tipo de minoría. La esencia de la democracia reside en el gobierno de la mayoría, pero que los derechos de las minorías deben ser protegidos. Porque, si te vuelves complaciente, antes de que te des cuenta, 'un Auschwitz' aparecerá repentinamente de la nada y te sobrevendrá a ti y a tus descendientes."

Ernesto Sepúlveda Tornero

domingo, 24 de enero de 2021

UNIDAD Y CORAJE

 

                              Cualquiera sea el contenido de nuestros deseos, para este año 2021, es muy probable, que a muchas personas ya se les han ido cumpliendo. Sobre todo, en el hemisferio norte, donde inician el año, con el esperado cambio de mando en los Estados Unidos.  La tensión producida por los funestos eventos del 6 de enero, con el asalto al Capitolio, sumado a la renuencia de Trump, a aceptar su derrota, fueron generando un estado de ansiedad extremo. Finalmente, la asunción de Joe Biden y Kamala Harris, se produjo sin contratiempos, y con ese sentido del espectáculo, que caracteriza a los norteamericanos. Creo que, a los demócratas del mundo entero, emocionó la ceremonia. Incluso en América Latina, donde no somos particularmente fan del tío Sam, se espera el inicio de una nueva relación. Destacable en el discurso del presidente Biden, su tono, solemne, consciente de que le habla a la historia. Su ferviente llamado a la unidad, y a trabajar todos juntos para sanar el alma del país, de las heridas del racismo, del negacionismo. Su llamado y compromiso a derrotar a la pandemia, en Estados Unidos y en todo el mundo.   Es el tono que esperamos de nuestras autoridades en Chile. Actualmente, el descredito y la falta de adhesión del gobierno, está impactando, en las medidas sanitarias.  Un gobierno que cae y cae en las encuestas, y que ya ha sido atrapado por el frenesí electoral, en sus propias filas, no encuentra ni el tono, ni los rostros para dirigir el último año de gobierno.

                               En Chile, cuando aún no hemos podido controlar los contagios, y en muchos hospitales se encuentran al 100% el uso de las camas clínicas, está fallando el acatamiento de las medidas de restricción sanitaria: Distanciamiento físico, uso de mascarilla, lavado frecuente de manos. Cuanto, de esta falta de acatamiento, corresponde, ¿a una errada forma de rechazo al gobierno? Es lamentable, porque estamos viviendo tiempos desesperados. Son tiempos donde un mínimo sentido de preservación, debiera llevarnos a todos, al respeto estricto de las medidas sanitarias.  Se suceden todos los días, las declaraciones del colegio médico, en cada región, llamando a la población a la responsabilidad. También se repiten las críticas a la gestión sanitaria, que ha sido errática. Por un lado, cuarentenas y por otro, permisos de vacaciones.  

                               En Magallanes, hemos vivido antes que el resto del país, la primera ola de contagios, y ahora, nos encontramos desde ya hace meses en la segunda ola.  El año pasado vivimos los peores momentos, desfasados del resto del país. Gracias a eso, pudimos contar con apoyo de personal que viajó desde distintos lugares del país. En este momento, la situación es diferente, todas las regiones viven momentos críticos, no existe la posibilidad de apoyar o refrescar a los equipos de salud.  Esta semana en un programa de la Tv local, el doctor Jorge Flíes, hizo un llamado urgente al autocuidado, a respetar las medidas sanitarias. Sus palabras sobre el agotamiento del personal de salud, deben hacernos reflexionar como comunidad.  Es lo que corresponde, que quienes aspiran a conducir la región de Magallanes, pongan su capital político a disposición, de la causa de todos. No puede haber campaña electoral, si no hemos logrado terminar esta tarea.  Es un gesto que debe destacarse, del mas probable gobernador regional de Magallanes, continuar trabajando en el hospital. Seguir sirviendo allí donde hoy es la verdadera primera línea. Eso es lo que Magallanes, y el país necesita. Mirar mas el bien común, que el interés particular, o partidista.

                               Un espíritu de unidad, de reconstrucción, como el que trata de encender el presidente Biden en los Estados Unidos. Un espíritu de trabajo conjunto, de esfuerzo, de sacrificio, de gestos altruistas, eso es lo que necesita la sociedad chilena. Dejar atrás la polarización actual, las odiosidades personales, el discurso excluyente, la estigmatización del que piensa distinto. Un espíritu que mire nuestros grandes objetivos comunes, nuestras grandes coincidencias. Es lo que requiere la convención constituyente. Personas dispuestas a aportar con generosidad, sin prejuicios. Y es imprescindible, una ciudadanía informada.

                               Tenemos hoy dos tareas fundamentales. Cumplir todas las medidas sanitarias en forma estricta. Y, estudiar detenidamente, las propuestas de las listas de constituyentes.  El futuro de nuestros hijos depende de las decisiones que tomemos en abril. Mas allá de rostros conocidos, o consignas vistosas, las ideas de futuro, el proyecto de región, el proyecto de país. Nuestra capacidad de crecer y desarrollarnos plena e integralmente como personas, depende de lo que votemos.  

                               Las tareas de hoy, son muy similares en el norte del continente, como en el extremo sur. Un trabajo riguroso, fundado en ciencia y en datos duros, para controlar la pandemia.  Una invitación a construir unidos el futuro común. Y qué será mas importante, que hacer eso desde el territorio mas austral.

              Unidad en Magallanes, para derrotar a la pandemia, para salvar vidas, y Unidad en Magallanes detrás del proyecto del mañana, por la Región que queremos.

Ernesto Sepúlveda Tornero

 

domingo, 17 de enero de 2021

RESPONSABILIDAD: LA UNICA VACUNA

     Estas primeras semanas de 2021, siguen probando nuestros límites como humanidad. La pandemia Covid, sigue afectando con mucha fuerza, y el saldo de personas que han partido, ya supera dos millones de almas en todo el mundo. Los esfuerzos mancomunados, que están haciendo todos los países para acceder a las vacunas, y para inocular a su población, son esfuerzos que nos hermanan. Estamos enfrentando, esta prueba de vida, con nuestras virtudes y nuestros defectos.  Y seguimos viendo la actitud ejemplar de las personas mayores. Son quienes han aceptado, con mejor ánimo, y con mayor paciencia las restricciones sanitarias. En esto, mención especial merecen los trabajadores de los sectores esenciales, que han mantenido la producción de bienes y servicios imprescindibles. Ellos han conseguido actuar con una responsabilidad y disciplina admirables. Sus indicadores sanitarios, tasa de contagios, y respeto de medidas de prevención, son ejemplares.  Gracias a ellos, hemos podido disponer de alimentos, medicamentos, servicios sin los cuales, nuestra vida en pandemia sería una calamidad. Lo anterior, pone de relieve, y de forma deplorable, la actitud irresponsable de ciertos grupos de población, que arman fiestas y celebraciones de todo tipo, sin respetar las medidas sanitarias. Se han comentado, las fiestas de fin de año, en Cachagua. Pero también ha sucedido en Santiago, y otras ciudades del país. Pareciera que, a ciertas personas, les importa más disfrutar con amigos un par de horas, que cuidar a sus padres o abuelos.

                        La estrategia paso a paso, de la autoridad sanitaria, ha despertado muchas críticas, sobre todo, por los denominados permisos de vacaciones. Estos prácticamente permiten recorrer el país, aumentando el riesgo de circulación del virus. En todo caso, está comprobado que las prolongadas cuarentenas, los confinamientos severos, no fueron efectivas. Hoy se está adoptando estas medidas, sujetas a un plazo, lo que encuentra fundamentos técnicos, pero también considera los efectos del prolongado aislamiento.

                        En medio de este panorama, de preocupación y alerta, surgen buenas noticias, que nos llenan de esperanza.  Las campañas de vacunación iniciadas en los países desarrollados, comienzan a producir efectos positivos. Me refiero al caso del estado de Israel, que ha logrado al 14 de enero, vacunar al 25% de su población. Casi dos millones de personas, sobre nueve millones y medio de habitantes. La estrategia adoptada allí fue iniciar la vacunación con el personal de salud y la población de riesgo, sobre 65 años.  Y la noticia relevante, es que han anunciado que, transcurridos 14 días desde la primera dosis, los contagios se han reducido en un 50% en dicha población.  Las autoridades de Israel, han definido como objetivo aplicar 170 mil dosis diarias, para lograr vacunar a 5,2 millones para fines de marzo.

                        Para poner en contexto la cifra de Israel. Hay que considerar que, al 14 de enero, Emiratos Árabes Unidos, ha vacunado al 17% de su población. Bahréin al 6% de su población. Reino Unido al 5,4% de su población. Estados Unidos al 3,7% de su población.

                        De acuerdo a la Organización Mundial de la Salud. En América Latina, los países que más vacunados tenían al 6 de enero de 2021. Chile ha vacunado a 10.699 personas, lo que representa 60 vacunados por cada 100 mil habitantes. Argentina        107.542 vacunados, 240 vacunados por cada 100 mil habitantes. Costa Rica, ha vacunado 9.751 personas, 190 vacunados por cada 100 mil habitantes. México ha vacunado 87.060 personas, 70 vacunados por cada cien mil habitantes.

                         El saludable efecto, constatado en Israel, con la reducción ostensible de la tasa de contagios, posterior a la vacunación, nos da la esperanza, de que, en Chile, se pueda lograr ese mismo efecto. Pero se requiere implementar una campaña de vacunación masiva. Nuestro país, en una gestión acertada del gobierno, se ha adquirido 84 millones de dosis de vacunas. Lo que equivale a 4,4 dosis por cada habitante. México adquirió 179 millones de dosis, que equivale a 1,4 dosis por habitante. Argentina, adquirió 47,4 millones de dosis, que equivale a 1,1 dosis por habitante. Brasil ha adquirido 196 millones de dosis, lo que equivale 0,9 dosis por habitante. Y Colombia ha adquirido 29 millones de dosis, lo que equivale a 0,6 dosis por habitante.

                        En Israel y en Estados Unidos, se ha logrado abarcar a cientos de miles de personas por día, gracias a puntos de vacunación de fácil acceso. En estadios, en garitas de peaje (donde las personas son inoculadas en su auto sin necesidad de bajarse). Con atención las 24 horas del día.

                        Mientras eso no suceda, debemos respetar irrestrictamente las medidas sanitarias. Mascarilla, distanciamiento físico, no asistir a reuniones con más de 5 personas. Ante primeros síntomas, aislamiento inmediato del afectado, y de sus contactos estrechos. Y consulta médica posterior, para aplicación de test PCR. Adicionalmente se puede adquirir, y aplicar Test rápidos, con resultados en minutos, y que son de gran efectividad. Las autoridades de gobierno deberán implementar nuevos planes de ayuda, para las personas y las empresas, anticipando los efectos de una nueva ola, que puede ser mas agresiva que las anteriores. Los organismos financieros internacionales aconsejan, gastar ahora los recursos, y de ser necesario, los países deberán endeudarse y gastar más, para enfrentar los efectos de la pandemia. Esta tarea de largo aliento, no sólo involucra a los gobiernos y a las empresas, también la banca debe participar, flexibilizando las condiciones de crédito, y ayudando a personas y emprendedores. Esto justificaría, en parte, las ganancias fabulosas que siguen obteniendo en medio de la pandemia.        

                        El efecto constatado en estudio efectuado en Israel, a población inoculada, con reducción de un 50% en la tasa de contagio, a los 14 días de vacunadas. Abre una luz muy potente de esperanza, la campaña de inoculación iniciada en Chile, nos puede conducir hacia allá. Mientras tanto, la responsabilidad, es la única vacuna.

Ernesto Sepúlveda Tornero