domingo, 29 de agosto de 2021

SE NECESITA BUENA POLITICA

La semana que pasó, nos dejó noticias alarmantes en el ámbito político. Para sorpresa de muchos, caía en desgracia “ldp” (marca registrada), la autodenominada “Lista del pueblo”. El grupo que venía a desafiar a los partidos, que se atribuía independencia y limpieza absoluta de cualquier corruptela. Su intentona de instalarse en la carrera presidencial, fracasó con estrépito, cuando el SERVEL, rechazó la inscripción de su candidato, Daniel Ancalao, por no reunir las firmas necesarias Acto seguido el servicio denunció al candidato de Ldp, ante el ministerio público por haber presentado más de 23 mil firmas, ratificadas ante un notario fallecido. Había precedido a este episodio, una serie de purgas internas del grupo independiente, y renuncias de convencionales elegidos en esa lista, alegando todos por el actuar despótico de los supuestos fundadores del grupo. Asimismo, luego de haber invitado al dirigente social Cristian Cuevas, a participar de su definición presidencial, terminaron desechando esa opción. Gozando de una cobertura mediática amplia, extrañamente continua en el tiempo, tanto su liderazgo de facto, como el ex candidato Ancalao, han dado las más descabelladas explicaciones, para la grosera intentona de fraude electoral. Que fueron infiltrados por los partidos, que ha sido una especie de complot para sacarlos de carrera. No haciéndose cargo en absoluto de la gravedad de los hechos, y mucho menos de la contradicción feroz, que implica incurrir en prácticas iguales o peores a las cometidas por los partidos políticos. La fe pública, es un bien muy valioso para toda sociedad, y mas aún en un régimen democrático. Lo que sucedió con este incipiente movimiento que pretendía limpiar la política, por su gravedad, es equivalente al escándalo del financiamiento irregular de la política. Son eventos que afectan a la confianza de las personas en las instituciones democráticas, y debe actuarse con celeridad y prontitud en investigar y sancionar. Esa celeridad, o esa eficiencia en el aparato persecutor penal, es lo que también esta semana, ha quedado en tela de juicio. En entrevista concedida al periodista Daniel Matamala de CNN Chile, el fiscal nacional del ministerio público Jorge Abott, reconoció haber sostenido reuniones privadas con un senador, imputado en una causa. Asimismo, reuniones con otros senadores, todas ellas en domicilios particulares. Se explica que con el senador en cuestión no se habría conversado sobre su caso. Y que las otras reuniones eran comunes, en los postulantes a fiscal nacional, condición que tenía Abbot al momento de reunirse con ellos. Candidatura que fue votada favorablemente por el senado, lo que le significó el nombramiento en el cargo. Coincidencia o no, una de las primeras medidas del flamante fiscal nacional, fue remover de sus cargos a los fiscales especiales Gajardo y Norambuena, a cargo de la investigación Penta-SQM. Lo que conllevaría a la larga, al sobreseimiento del abanico amplio de políticos, financiados de forma irregular, por las empresas. Cuando esto sucedió, no hubo mayor revuelo, debido a que el caso afectaba a todo el abanico político con presencia en el parlamento. Moros y cristianos que fueron financiados en mayor o menor medida, de forma irregular, pudieron continuar su vida política. Incluso algunos, aún se encuentran en el congreso. Las viejas y malas prácticas, como podemos ver, no son patrimonio de los partidos políticos. Ser independiente, no es garantía ni de transparencia, ni de corrección política, el caso de ldp marca registrada, es una prueba evidente de ello. El hastío de las personas con la política, pasa por este tipo de situaciones, cuando quienes ejercen el poder, como los políticos investigados en Penta-SQM, actúan con total impunidad. Cuando las personas de todo el país, salieron a las calles en octubre de 2019, llenas de indignación en contra de los abusos, exigieron un cambio. No se paralizó el país, y se puso en jaque la institucionalidad vigente desde 1990, para que sean los mismos de siempre, los que sigan gobernando. La recuperación de la fe pública, pasa por dar señales fuertes, para separar de la política a esos malos representantes, es lo que espera la sociedad democrática. Y eso, es ni más ni menos, lo que merecen cientos de miles de personas, que, con abnegación y generosidad, son militantes honestos y honrados, de los partidos políticos a lo largo de Chile. Esas personas merecen ser reconocidas, la comunidad les debe mantener vivo, el espíritu democrático, y la lucha por el bien común. Reivindicando a esos militantes ejemplares que lo dan todo, con lealtad a toda prueba, rindo respetuoso recuerdo a la compañera “Tata” Sgombich, que hoy se nos adelantó y partió a los brazos del padre. Ernesto Sepúlveda Tornero

domingo, 22 de agosto de 2021

LA CONCERTACIÓN REGRESA

Esta semana, se efectuaron las votaciones de la consulta ciudadana de la Centro izquierda. Ya está dicho que, por distintas razones, de las que se culpan recíprocamente, las dirigencias partidarias, la ex concertación no concurrió a las primarias legales. Privados de espacios de propaganda financiados por el SERVEL, y de la organización estatal de la votación, fue un verdadero éxito de gestión, que el proceso pudiera organizarse en menos de un mes. Más de 20 mil voluntarios que sirvieron de vocales de mesa, digitadores, o apoderados, se desplegaron por todo Chile, en un ejercicio expedito y transparente. Lamentablemente, lo que se puso en disposición, en voluntad de las candidaturas, y sus entusiastas seguidores, no contó con una respuesta masiva de votantes. Se descartaba por cierto contar con un apoyo similar, a la multitudinaria concurrencia de la primaria legal. Sin embargo, los participantes no habrían superado los 130 mil votantes. En lo que aparenta ser un remake de la concertación, el resultado favoreció ampliamente a la senadora Yasna Provoste Campillay, candidata de la DC, el partido más representativo del conglomerado político de los 90’. Los candidatos del socialismo democrático, Paula Narváez y Carlos Maldonado, obtuvieron magras votaciones, lo que abre una gran incógnita, sobre quien será el destinatario de los votantes del sector. Lo anterior, debido al notable desempeño que tuvieron sus partidos, tanto en alcaldes, concejales, gobernadores regionales, y convencionales constituyentes. En un ejercicio que escapa a los ojos de la ciudadanía, las dirigencias partidarias, se apuraban negociando el cierre de las listas parlamentarias y de Cores, definiendo en la capital del país, quien representará a los distintos territorios. Un realismo político muy poco estético, pero que ha demostrado su acerada efectividad por décadas. En una especia de giro de la historia, será la DC quien encabezará al pacto electoral de centro izquierda, un partido que no ha visto vencer a un candidato de sus filas, desde 1995, con don Eduardo Frei Ruiz Tagle, el último presidente DC electo en Chile. La senadora Provoste tiene por delante una tarea titánica, encarnar un proyecto social y político, que es muchísimo mas amplio que su partido. Con una plataforma programática progresista, que forzará definiciones que pondrán en tensión a su partido. El éxito de esta candidatura en noviembre, dependerá de la capacidad de encantar al electorado que vio como única opción, el proyecto del PC/FA. La escasa votación de la consulta, podría explicarse por electores que no encontraron alternativa alguna, ante la ausencia de primarias de la centro izquierda. La posibilidad de efectuar las transformaciones que el país demanda, depende de la confluencia de las fuerzas políticas desde el centro hasta la izquierda. Ni Provoste ni Boric tienen opciones de llegar a La Moneda, sin el apoyo recíproco. Es un trago difícil de tragar para la DC, pero también para el PC/FA, por lo mismo, es un escenario que requerirá disposición al diálogo, tender puentes, y aplacar a los más recalcitrantes. La presidencial de noviembre, se realizará en condiciones nunca antes vistas desde 1990. Quienes aparecen con la primera opción en competencia, son los dos extremos la derecha y la izquierda, con dos candidaturas potentes y viables. La centro izquierda se incorpora tarde a la disputa, y en una condición de debilidad aparente, que pone en duda la posición obtenida, en los recientes procesos electorales. Pero la oferta de transformación social y política, con gobernabilidad, y en paz, con un rechazo rotundo y categórico a la violencia, sólo está en el proyecto político de la centro izquierda. Esa es la oferta al electorado independiente, al amplio espectro de personas que no han votado ni en la primaria de los extremos, ni en la consulta ciudadana. Mas allá del sinsabor de la derrota, que experimentamos con Paula Narváez, nos queda el ejemplo de una mujer valiente, que se la jugó en contra de las máquinas de poder. Que desafió la comodidad y el estatus quo. Y que estuvo dispuesta a arriesgarlo todo por un ideal. De esta experiencia queda un programa sólido, ambicioso, y financiable, y equipos de trabajo en todo el territorio. Las adhesiones a la candidata de sector, la senadora Provoste, probablemente no serán ni fáciles ni totales. Los militantes de partidos deberán honrar su compromiso, acatando los acuerdos partidarios Eso no sucederá con las personas independientes, que hoy se encuentran con múltiples alternativas a su haber, que podrán ejercer con plena autonomía. Soy un convencido de que es la centro izquierda, la que puede transformar Chile, en paz y en libertad. También se que sin la izquierda no se llega a La Moneda, hay que allanar los caminos, para que un entendimiento mínimo se produzca. Chile está esperando superar el pésimo gobierno de Piñera, pero con estabilidad y reglas claras. Ernesto Sepúlveda

domingo, 15 de agosto de 2021

DEMOS GRACIAS

Amigos y amigas, este fin de semana, se ha concretado lo que se temía en todo el mundo. Tras la retirada de las tropas de Estados Unidos y sus aliados, de Afganistán, han retomado el control del país, los talibanes. La población civil queda nuevamente inerme ante un grupo que hace tabla rasa con los derechos humanos, y sojuzga despiadadamente a la mujer. Qué triste es imaginar esas familias, aterrorizadas en sus casas. La pérdida de libertad en tales regímenes totalitarios es asfixiante. Traigo esta noticia a colación, debido a comentarios de algunas personas, que pretendiendo ser incisivas y críticas, terminan festinando con un hecho que debiera ofender, a toda persona. El caso, es que se hacía memoria de otras ocasiones en que las incursiones militares del tío Sam, habían terminado en retirada. Varios medios incluso postearon la famosa foto del helicóptero, elevándose de la embajada en Saigón, Vietnam. Imagen muy similar a la que se vio este domingo en la embajada de USA en Kabul. En lo personal, no soy fanático de las incursiones militares de Estados Unidos o cualquier otro país, sobre un país extranjero. Sin embargo, la vigencia universal de los derechos humanos, obliga a cualquiera de nosotros, a solidarizar, con el que está siendo oprimido, perseguido, asesinado. Es un tema espinoso, Estados Unidos alega que invadió en 2001, persiguiendo a los terroristas que atacaron en 09/11, y que esa misión fue cumplida. El problema es que la cultura occidental no ha logrado penetrar. El apego al sistema democrático, al principio de legalidad, el respeto de los derechos humanos, y libertades públicas. Resultan ajenos a la tradición política de Afganistán. ¿Se les puede inocular a sus habitantes, el aprecio por estos valores? Claramente, constituye un fracaso también de la política, sostener un gobierno local por 20 años, que no tarda ni una semana siquiera en caer, sin el apoyo extranjero. Más allá de lo distante que nos pueda parecer ese país, no podemos menos que dar gracias, por vivir en un país libre y democrático. A la luz de lo que sucede en otras latitudes, no es poca cosa. Otro hecho internacional, se suma al anterior, en cuanto a lugares donde la democracia no logra cuajar, con una sociedad dividida, y una población viviendo extremas necesidades. Me refiero a Haití. Hace un par de semanas, fue asesinado en su residencia, el presidente de la república. En hechos que involucran a ex militares colombianos, y al menos dos norteamericanos. No se terminaba de lamentar esta noticia, cuando sobrevino un sismo que destruyó casas y edificios, causando más de 1200 muertos y decenas de miles de heridos. A sólo 10 años del sismo que causó más de 300 mil muertos, la situación de indefensión de la población es absoluta. Con un estado famélico, con escasa infraestructura sanitaria, y mínima cobertura de servicios básicos. Duele el alma pensar en esas personas, abandonadas a su suerte. Se ha anunciado apoyos desde el gobierno chileno. Antes lo había hecho la brigada de rescate de Bomberos de Chile. Unidad altamente especializada para la búsqueda y rescate de sobrevivientes, en situaciones de emergencia. Me emocioné escuchando a Benito Baranda, contar como le cambió la vida en 1999, al conocer Haití. Como le remeció a tal punto, que se volcó a partir de ahí, con todos sus esfuerzos, a las iniciativas de ayuda los necesitados. De allí nacería su iniciativa América solidaria. Durante el primer gobierno de la presidenta Bachelet, personal de Salud y de nuestras fuerzas armadas, desarrollaron un programa de apoyo en Haití, que ha constituye una experiencia valiosísima de colaboración entre países. Chile aportó personal al cuerpo de cascos azules de Naciones Unidas. Lejos de mí está el ser melodramático, no pretendo conseguir una lágrima fácil, o una mueca de aprobación, y luego todos a lo suyo. Mi propósito es llamar la atención por un par de minutos hacia nuestra vida. Que veamos las vidas de esas personas, que hoy están padeciendo a mares, y veamos nuestras propias vidas. Nuestra comodidad, nuestros pequeños privilegios. Comparemos las preocupaciones de esos seres humanos, con nuestros devaneos cotidianos, nuestros afanes triviales. Como nos perdemos en discusiones bizantinas, declaramos con pasión nuestra oposición a esto o a aquello. Algunos incluso declaran enemistades, dedican frases hirientes, acusatorias. Vivimos en un país que es un solaz en este mundo convulso y sangriento. Y, sin embargo, no somos capaces de reconocernos entre nosotros, de valorar lo que hemos logrado entre todos. Soy de los que cree, que debemos honrar con nuestra vida, la de aquellos que la ofrendaron por nosotros. Creo que debemos ser conscientes de lo que tenemos como familia, como comunidad, lo que hemos construido como sociedad. A partir de esa conciencia agradecida, abrir nuestro corazón, para aliviar el dolor, la angustia, o el sufrimiento de los demás. Me despido, con una oración por las pobres gentes que sufren en Haití, en Afganistán, y en todo lugar. Ernesto Sepúlveda Tornero

lunes, 9 de agosto de 2021

CÁPSULA DE LOS 90’

El contexto de cambio en que nos encontramos en Chile, es guardando las obvias proporciones, similar al que se vivió en el inicio de la transición a la democracia. En la forma en que se estructuró la transición, vemos hoy, muchos de los aspectos sustantivos que se deben cambiar. Por otra parte, es útil revisar como jugaron los distintos actores sociales y políticos, en esos lejanos años 90’. Una primera confrontación de ideas, se da en cuanto al alcance de los cambios en el plano del trabajo y de las relaciones laborales. Se distinguen en este plano tres posturas claras: Los trabajadores representados por la CUT, ANEF y los partidos de izquierda, que estaban por restablecer las normas derogadas por la dictadura. Se trataría de restaurar el conjunto de derechos laborales existentes hasta 1973. Por otra parte, los empresarios a través de la CPC, y los partidos de derecha, estaban por conservar la totalidad de la normativa laboral vigente. En ese plano, el gobierno de Aylwin, habría sostenido una tercera postura de “innovación”. “Se buscaba Innovar, porque tanto los cambios a la institucionalidad vigente, como la conservación de algunos de sus componentes deberían articularse. Conforme a un mismo principio, distinto y nuevo. No había lugar para la restauración de una institucionalidad con valor histórico, pero ajena a las realidades contemporáneas, ni para el continuismo que carecía de legitimidad y expresaba una concepción autoritaria de las relaciones sociales.” (CAMPERO, 2007) En aquel entonces, el primer gobierno de la Concertación de partidos por la democracia, articuló un procedimiento para generar los consensos necesarios, para implementar los cambios legislativos en el plano laboral. Sector que era fundamental para generar la estabilidad social, que la nueva administración requería. De algún modo, el disenso que pudieran tener los trabajadores, representados por ese entonces por el Pdte. De la CUT Manuel Bustos, fue morigerado, apelando a la responsabilidad de los trabajadores, con el sistema democrático. El Ministro Cortázar, estuvo a cargo de esas primeras mesas de dialogo tripartitas. Por el empresariado concurría Manuel Feliú, presidente de la CPC. De estos encuentros nacieron, los acuerdos sobre reajuste al ingreso mínimo, y también el mecanismo que siguió aplicándose durante los gobiernos siguientes. Las primeras leyes laborales, fueron originadas a través de un complejo sistema de diálogos y consensos, en el que intervinieron, por una parte, los actores sindicales y empresariales, y por otra el gobierno, y sus partidos representados en el congreso. Resulta muy significativo, verificar que la base sobre la que se construyó ese consenso primigenio, nacía de la confianza y del prestigio de las instituciones. Tanto la Central Unitaria de Trabajadores, como los partidos integrantes de la alianza de gobierno, representados en el congreso nacional, eran vistos por la ciudadanía como representantes legítimos, por cuanto habían protagonizado la lucha contra la dictadura. El congreso nacional, gozaba de un prestigio, desconocido por estos días. El procedimiento de producción legislativa, que se iniciaba con toda clase de encuentros y reuniones previas, de los directamente concernidos en dichas leyes. Y los encuentros preparatorios con parlamentarios de gobierno y de oposición, fueron la base del dialogo y los consensos, propios de los años 90’. Esto nos lleva a preguntarnos, si la participación ciudadana, introducida como requisito de tramitación de todo proyecto de inversión pública, no viene siendo una versión mejorada de aquellos. En efecto, hoy si bien, existe la CUT y la CPC, difícilmente un acuerdo suscrito sólo por sus representantes, va a ser suficiente para garantizar estabilidad social. Por otra parte, el nivel actual de desprestigio del parlamento, constituye una limitante para retomar, un procedimiento previo de elaboración de las leyes, como el mencionado anteriormente. Dentro de las reformas sustantivas en el plano laboral y de seguridad social, se planteó una agenda reducida: Nueva ley de contrato individual de trabajo; Ley de organizaciones sindicales; Ley sobre negociación colectiva; Ley sobre asociaciones de funcionarios públicos. Por cierto, normas muy necesarias, que procuraron revertir los efectos del plan laboral de la dictadura. Pero subsistieron las dificultades para organizarse, por la ausencia de la debida protección. Y el procedimiento de negociación colectiva, excesivamente rígido, y abundante en plazos y formalismos, tampoco produjo un aumento considerable en este ámbito. Lo que resulta más singular, es que producto de este delicado sistema de pesos y contrapesos, que da lugar a los primeros acuerdos encabezados por el gobierno de Aylwin, no se cuestiona en lo más mínimo el sistema de AFP. Por el contrario, el tema de preocupación son las antiguas cajas y su financiamiento, debido a que aún persiste en 1990, un número importante de trabajadores afiliados. Sobre las AFP, se expresan dudas acerca de los resultados efectivos que producirán, en razón de que ha transcurrido sólo 10 años desde su creación. Pero los cambios propuestos van por aumentar la competencia en el sector, bajar las comisiones, y ampliar los ámbitos donde pueden invertir. También se reconoce, ya en ese entonces, el peso que tienen los fondos previsionales en el mercado de capitales chileno. Aun así, las leyes impulsadas por el primer gobierno de la concertación son aprobadas en el congreso. Y la administración se complace en el procedimiento empleado, para dar curso a los disensos, el cual funciona durante esos primeros 4 años, con pocas críticas. El movimiento social, aún aparece representado por las organizaciones formales de los trabajadores, las cuales se pliegan al apoyo al gobierno. Y si bien, subsiste un núcleo de izquierda más radical, en oposición al gobierno, dado su escaso respaldo electoral, carece de representación en cargos de elección popular. En ese Chile, hay senadores designados por la derecha, el dictador es comandante en jefe del ejército, sigue el sistema binominal. Ernesto Sepúlveda Tornero Referencias CAMPERO, G. (2007). LA ECONOMIA POLITICA DE LAS RELACIONES LABORALES 1990-2006. CIEPLAN-SERIE ESTUDIOS SOCIO/ECONOMICOS N°37, 1-47.

domingo, 1 de agosto de 2021

UNA VIDA CON SENTIDO

Esta semana en Magallanes, fuimos golpeados por la temprana y abrupta partida, de una joven mujer, ex gobernadora de Magallanes, una vida entera dedicada al servicio público, y a una leal militancia en el Partido Socialista. Despedir a Carolina Saldivia, no dejó a nadie indiferente en el mundo público regional, la generosidad y el cariño que cultivó en su relación con las personas, fue respondido con una concurrencia masiva y transversal a su despedida. Este hecho lamentable, nos permite reflexionar, acerca de las cosas trascendentes, lo que verdaderamente importa en nuestras vidas. Vivimos tan inmersos en nuestra actividad cotidiana, que ninguno de nosotros, se detiene a discernir, si estamos empleando nuestro tiempo en lo que realmente nos realiza, o nos enriquece espiritualmente. Emplear tiempo destinado al servicio de los demás, asumir un compromiso social o político, que nos obligue a salir de nuestra zona de confort. Estar dispuesto a ayudar a los más débiles, a los más necesitados, no sólo pasa por resolver cuestiones materiales. Muchas veces pasa por darse el tiempo de escuchar, de tratar de entender al otro. En la vida política, muchas veces se dice, que “es sin llorar”. Aludiendo a las innumerables derrotas, fracasos, o por las penas producidas por las peleas pequeñas, por las zancadillas. Con los años, he aprendido que ni aun el político más fanático, puede decir que no ha llorado nunca, que no ha sentido o sufrido, por no poder resolver algo, o por no llegar a tiempo. Afortunadamente, nuevos líderes afloran en la vida política y social, personas que no vacilan en reconocer sus errores, asumir sus defectos, y debilidades. Pienso que Chile, necesita más de eso. Mas empatía y comprensión, y menos prepotencia. Nuestra sociedad está anhelante, de líderes que convoquen, que cautiven, para asumir las grandes tareas del futuro, todos juntos. Los liderazgos confrontacionales, el autoritarismo, encarnan todo lo que nuestra sociedad quiere superar. Está muy claro para mí, que no basta sólo con buena voluntad. No basta sólo con un líder o lideresa, iluminados por la razón y el buen juicio. Es nuestra sociedad toda, la que languidece, asfixiada por el consumismo, agobiada por una existencia centrada sólo en lo material. Es nuestra sociedad toda, la que anhela encenderse detrás de un bello ideal, detrás de una misión de futuro. Crecientemente, los líderes políticos deberán incorporar en sus proyectos de gobierno, no sólo un listado de supermercado, con planes y programas sociales. Para satisfacer este vacío interior, que nos afecta colectivamente, deberán apuntar más alto. No es con centavos ni peniques que se conquista la felicidad humana. Se requiere de un sentido, de una inspiración colectiva. Eso es lo que llena el corazón del hombre y la mujer, un sueño, una ilusión, perseguida con ahínco, un juramento de futuro, que nos permita proyectarnos, más allá incluso de la propia existencia. Esa es la tarea silenciosa, que hombres y mujeres en todos los tiempos, han asumido, pensando en la posteridad, pensando en el legado a generaciones que no conocerán. Es lo que debemos hacer nosotros, honrar con nuestra existencia, la vida de los que ya partieron. Es la mejor forma de recordarlos. Ernesto Sepúlveda Tornero

domingo, 25 de julio de 2021

UNA AMISTAD PURA

                                                         Una amistad pura

                                    Esta semana finalmente logró cuajar la tan esperada primaria de la centro izquierda. Pese a la pretensión de algunos de forzar una decisión entre cuatro paredes, finalmente primó el buen juicio, y se resolvió realizar una consulta ciudadana o primaria convencional. Así reflota la tantas veces vilipendiada ex concertación, o lo que queda de ella. Serán las personas las que decidirán si Paula Narvaez, Carlos Maldonado o Yasna Provoste, representan al sector, en las elecciones de noviembre. De algún modo se hace justicia a esos dos a tres millones de personas, que no concurrieron a la primaria de los dos extremos del espectro político. Será el retorno de la vieja alianza política, o será la última cabalgata juntos, para despedirse de la historia en forma digna. Lo sabremos muy pronto, ya que la fecha límite para inscripción de candidaturas presidenciales, es el 23 de agosto. Ya forman parte del voto de noviembre, los candidatos Gabriel Boric y Sebastián Sichel, triunfadores de sus respectivas primarias.

                            Una sombra de duda recorre los tradicionales partidos de la centro izquierda. Da la impresión que se llega a la fuerza, a esta definición en primarias, y a la necesidad de negociar una lista parlamentaria conjunta. Movidos más por la exigencia ciudadana, más que por la “afectio societatis”, que se perdió aquella noche infausta, de la no inscripción de la primaria legal. De pronto, se ha visto a plena luz del día, lo que antes se sospechaba, o se intuía. Reuniones entre parlamentarios de distintos partidos, promoviendo a una u otra candidata, dependiendo más de sus intereses personales, que de sus lealtades políticas. Es como si ya se hubiera perdido no sólo la vergüenza, sino la consciencia de estar haciendo algo incorrecto. Ya nadie se sorprende. Según creo, es la antesala de la despedida de muchos honorables, que antes se daban por imbatibles. En un escenario de varias listas disputándose los mismos votos, sin binominal, y con listas independientes, nadie tiene su curul asegurado. Y en buena hora.

                                           Lo más importante de ir a votar a una primaria de la centro izquierda, es darle oportunidad a las opciones que ofrecen  a Chile, un camino de progreso y transformaciones sociales, en paz, en libertad, sin violencia. Nuestro país está anhelante de buenas noticias, está anhelante de esperanzas. La inmensa mayoría de Chile, cree en el diálogo, en el entendimiento. Esas son las alternativas que prevalecerán con miras a una segunda vuelta electoral. Necesitamos urgentemente, como sociedad, reconocernos en nuestras diferencias, en nuestra diversidad, necesitamos aceptarnos los unos a los otros. Esto requiere dialogar con el que piensa distinto, conversar no sólo con mi tribu, sino también con la de enfrente. Esta lección civilizatoria, ha sido aprendida en otras latitudes al cabo de miles de años de historia. Somos una nación joven, y podemos trazar ahora, la senda limpia y segura que recorrerán nuestros hijos e hijas.

                                           Pero para enfrentar este desafío se necesita coraje. No todos se atreverán a cruzar la vereda, para conocer a los vecinos de enfrente, algunos habrá que mirarán con sospecha y temor, incluso al que vive al lado. Esos no serán los que conducirán a nuestro pueblo. Porque no se construye liderazgo, ni desde el temor, ni desde el aislamiento, y mucho menos desde la coacción o la fuerza.

                                           Hago estas reflexiones, pensando en los vínculos imprescindibles, en los lazos afectivos, en la amistad, en esos sentimientos de pertenencia a una familia o grupo, que nos hace más fuertes. Cuando perdemos a un amigo, se nos va un pedazo del alma, y la recuperamos en cada recuerdo.

                                       La amistad y el amor, son sentimientos que deben prevalecer sobre la envidia, el  egoísmo, el revanchismo. La amistad es la que nos sostiene en los momentos más duros que nos toca vivir. Y hoy más que nunca, ha sido la roca sobre la que nos afirmamos cada día. Quiero ver a mi país, inundado con ese sentimiento, de querer ayudar a los demás, del que quiere que al otro le vaya bien. Sólo así viviremos en paz, sólo así seremos libres.

                                                         En memoria del amigo leal y fiel, que se nos adelantó esta semana. Te amaremos siempre, Gaturrín.

Ernesto Sepúlveda Tornero   

domingo, 18 de julio de 2021

UN RESULTADO IMPROBABLE

 

            El mes de julio, nos deja otro momento para recordar. Tuvimos el día 14 la asunción de los gobernadores regionales, electos por el voto popular. Y el domingo 18 de julio, tuvimos las elecciones primarias presidenciales, más concurridas de la historia. Con más de 3 millones de personas, superando incluso aquellas en que Michelle Bachelet derrotó a Sebastián Piñera. Cuando todos daban por virtuales ganadores, al alcalde Jadue por la izquierda, y al ex alcalde Lavín, por la derecha. Se produjo un resultado improbable. De nada sirvieron las horas y horas de programas de TV, en horario matinal, a los que asistía Lavín con el entusiasmo de un escolar. Tampoco le sirvieron a Jadue, las docenas de adhesiones de grupos tales como canábicos por Jadue, y toda clase de combinaciones, alusivas al Partido Socialista. Tampoco sirvieron un año completo de encuestas Cadem, dejando a ambos en posición ganadora. Este domingo 18, el candidato más joven, con 35 años cumplidos hace poco, de regiones. Gabriel Boric, daba el golpe a la cátedra, haciéndose con un poco más de un millón de votos. Derrotó ampliamente al líder del centenario partido de izquierda. Un triunfo inapelable por más de 60% de los votos. En el caso de Lavín, fue el también improbable. Sebastián Sichel, hasta hace no muchos años, militante DC, que luego migró hacia la derecha. Obtuvo un triunfo claro con el 49% de los votos, los   que agradeció entre otros, a Mariana Aylwin, también ex militante DC. Sin historia política en la derecha, salvo haber sido ministro del gobierno de Piñera, y presidente de Banco Estado. Su estilo arrollador, y una lengua imparable, le conquistó las adhesiones suficientes, para encarnar lo que ayer fue el propio Piñera, el candidato presidencial de la derecha.

                        Pero volvamos a Gabriel Boric. Tan rotundo fue su triunfo, que se inscribe como el segundo triunfador en primarias, después de la ya mítica Michelle Bachelet, quien no ha podido ser superada, con su millón y medio de preferencias. La cara del alcalde Jadue lo decía todo. Se tardó una enormidad en salir a reconocer el triunfo de su compañero de fórmula. Algo pocas veces visto, ya que lo que se estila es un rápido reconocimiento. Otrora se sellaba con una llamada telefónica, para una posterior visita, y saludo enfrente de los seguidores. En este caso, eso se dilató, primero Jadue les habló a sus seguidores, flanqueado por el representante del secretariado del PC, Lautaro Carmona, quien lo flanqueó en todo momento.  En un estilo algo críptico, reconoció el triunfo de Boric, para rápidamente asumirlo como propio. Incluso se permitió lanzar admoniciones contra su némesis, la ex concertación. Finalmente, concurrió a dar el saludo de rigor al justo y rotundo triunfador de las primarias.

                        El escenario político que se abre, era lejos el menos esperado. Pero era lo mejor que podía pasar. El candidato del PC hizo una campaña dirigida a los sectores más ultra de la izquierda. Desplegó un discurso agresivo y confrontacional, que la ciudadanía rechazó. La campaña de Boric, apeló al dialogo., al entendimiento, a la empatía, sin dejar nunca de plantear su proyecto político. Finalmente venció un estilo de liderazgo renovado, más jovial, y más cálido.  Se despejó las candidaturas presidenciales de la derecha y la izquierda para noviembre de 2021. Pero falta la otra parte del espectro político, la centro izquierda. Cómo nos lamentamos de no haber podido votar por nuestra candidata Paula Narváez, en esta primaria. Pero ocurrió así, quedamos fuera. Nos tocó ver por TV, el mayor ejercicio de primarias legales, que haya tenido lugar en nuestra historia. ¿Y quién responde?, nadie. Ni uno sólo de los dirigentes políticos que ha tenido responsabilidad en la conducción, ha hecho asomo de hacerse cargo, de este descalabro. En el intertanto, se espera, una definición que la falange ha demorado excesivamente. El sector del socialismo democrático, el sector liberal de izquierda, la izquierda moderada y socialdemócrata, debe estar representada en la elección de noviembre. Es lo que corresponde en democracia, que se discutan los proyectos políticos, los proyectos de sociedad, de cara a la ciudadanía. Una definición de candidatura entre cuatro paredes, sin primaria legal ni convencional, está destinada al fracaso. Lo vivimos en 2017, en la gestación de la candidatura de Guillier, y por el lado, también vimos lo que pasó, con el camino propio de la falange.

                                    La poll position de la carrera de noviembre, la tiene nuestro joven candidato presidencial de Magallanes, Gabriel Boric. En todas las primarias efectuadas hasta ahora, quien ganó la primaria, ganó la presidencial. Pero no todo está dicho. Aún restan factores que intervendrán. La verdadera campaña presidencial, iniciará cuando se pueda debatir el programa de la centro izquierda, un proyecto realizable, financiable, y por sobre todo, que garantizará gobernabilidad y estabilidad. Eso es lo que Chile espera.

                                         Es lo nuestra sociedad necesita. Y lo que nuestra candidata Paula Narváez propone, procesar las diferencias, mediante el dialogo. Eso es lo que garantizará el avance en las transformaciones sociales. Es lo que la centro izquierda, representa. Por eso, hemos estado recorriendo Chile. Mostrando el proyecto de Paula Narváez, en las calles, plazas y poblaciones. Hemos expuesto y discutido las propuestas, que llevaremos a la campaña presidencial de noviembre. No será una camarilla de jerarcas de partido, los que detendrán esta marcha.  Que al igual que esa improbable noche del 18 de julio, sea el pueblo el que decida, sin más vetos ni exclusiones.

Ernesto Sepúlveda Tornero