domingo, 17 de mayo de 2020

PENSANDO FUERA DE LA CAJA

            Atrevernos a romper con los convencionalismos, a ir más allá de lo que la burocracia estatal o una economía de banqueros, nos permiten. Encontrar respuesta a las múltiples interrogantes con las que nos desafía este presente. Vemos a diario tanto a políticos como a líderes empresariales, dando las respuestas de hace 30 años para los problemas de hoy. Inercia, pereza intelectual, comodidad, razones puede haber muchas. Prefiero equivocarme, que pretender que tengo el mundo resuelto. No se puede dar las mismas respuestas, si las preguntas son otras.
            Innovación, nuevas tecnologías de información (TI), inteligencia artificial (IA), investigación científica de avanzada. Son lo que separan al mundo hoy día, entre quienes pueden lidiar mas o menos exitosamente con la pandemia, y quienes yerran una y otra vez, con la muerte respirándote en la nuca.
            En esta ocasión, he traído a esta columna, reflexiones que leí en artículos publicados recientemente. Uno perteneciente a la revista “The conversation”, de Tufts University, el otro publicado por Knowledge Wharton, Pennsilvania University.
            En el primer artículo el profesor Bhaskar Chakravorti, decano de negocios globales de The Fletcher School, se explaya acerca de las distintas estrategias de salida de los bloqueos impuestos por el Coronavirus. Es muy interesante, conocer como lo han hecho seis países distintos, considerando nuestra propia experiencia como país. Vemos que la grave afección a la calidad de vida de las personas, la pérdida de medios de subsistencia, ha sido común en todo el orbe. La presión por poner fin al bloqueo, y reanudar las actividades, se adopta incluso en países donde los fallecidos por el Covid19, suman decenas de miles. De la observación de las estrategias de cierre y de apertura, que varios países han adoptado, el profesor Chakravorti, ha extraído algunas características o rasgos, que pueden orientar a otros países.
“La capacidad de una nación para manejar el brote depende de muchos factores: la voluntad de los gobiernos de tomar medidas decisivas; cumplimiento ciudadano en quedarse en casa y distanciamiento social; y la capacidad para realizar pruebas adecuadas de la enfermedad, incluido el "rastreo de contactos", que rastrea a las personas que han estado en contacto con las personas infectadas.” 
              Todos los países se vieron en la necesidad de cerrar comercios, salas de espectáculo, estadios, y cualquier otro lugar donde se congreguen personas. Pasar a realizar actividades a distancia, requiere en todas partes, contar con la infraestructura adecuada. Según observó el profesor Chakravorti, esta falencia no afecta sólo a los países del tercer mundo, o en vías de desarrollo. Desde luego, están los países que han estado a la vanguardia en la respuesta a la pandemia, Alemania, Nueva Zelanda y Corea del Sur. De estos, dice “Son países fuertes tanto en la lucha contra enfermedades como en la preparación de la economía digital.” En estos lugares el desarrollo de la actividad económica, “No depende tanto de las interacciones de persona a persona”. Estos países, cuentan con altos niveles de acceso a internet, pagos digitales, y servicios públicos, y empresas preparados para realizar trabajo remoto.
            En contraste con estos países, reconocidos transversalmente, por su exitosa estrategia, se encuentran países que también pertenecen al primer mundo, como Estados Unidos (para muchos la primera potencia mundial), Italia y Japón. En el caso de Italia, cuya estrategia inicial fallida, fue minimizar el impacto del virus. Posteriormente debió imponer controles y bloqueos muy rigurosos. Con altos niveles de cumplimiento a estas medidas, favorecidas “por pruebas y rastreos generalizados”.
Según el estudio realizado por el profesor Bhaskar Chakravorti, “Italia se encuentra entre los miembros de la Unión Europea menos preparados para un cambio hacia una economía digital”.
Paradójicamente, un líder tecnológico como Japón, también erró su estrategia inicial, aliviando las restricciones demasiado pronto. Al igual que Italia, debió después imponer fuertes bloqueos para detener brotes posteriores. Según el estudio, este gigante de la industria, “se encuentra relativamente poco preparado en términos digitales”. Algunas razones serían, las presiones ejercidas para regresar al trabajo presencial. Pero fundamentalmente, por razones de falta confianza. Se ha observado una preocupación desmedida por la seguridad, que obliga a contar con seguimiento en papel de cada transacción. Estas aún deben visarse con sellos corporativos oficiales, y existe renuencia a efectuar pagos digitales.
Otra gran conclusión del estudio del profesor Chakravorti, y que permite develar una verdad más grande que una catedral. No basta con que un país sea rico y desarrollado. “Se requiere no solo fondos sino también un liderazgo con visión de futuro, creíble y transparente y la confianza de los ciudadanos en ese liderazgo.”   Una clave importante del éxito de cualquier estrategia, no sólo para enfrentar una contingencia sanitaria mundial. Un líder que tome decisiones oportunas y firmes, y una ciudadanía que confíe en el liderazgo, y coopere con sus decisiones.
Acá, resalta con fuerza el perfil de la canciller alemana Angela Merkel, con una sólida formación científica, ha contado con la credibilidad y apoyo de la ciudadanía. Asimismo, se destaca el perfil de la primera ministra de Nueva Zelanda, Jacinda Ardern. Quién tuvo una reacción enérgica desde el primer momento. Su enfoque  " ve temprano, ve duro ", a las restricciones de cierre, fue respaldado y cumplido por  sus ciudadanos.  En Corea del Sur, las autoridades controlaron el virus a través de " un liderazgo decisivo y transparente basado en datos, no en emociones ", con amplio uso de medios de control tecnológico, respaldados por la ciudadanía.
            El análisis de las experiencias de manejo de la crisis sanitaria, nos lleva a una reflexión, sobre los alcances que tendrán los cambios tecnológicos que se avecinan. Próximamente tendremos, la necesidad, o la conveniencia, de mantener de manera permanente, amplios campos de la economía, bajo un sistema de trabajo remoto, o a distancia. Una mayor inversión en la construcción de infraestructura digital, abrirá espacio para nuevas actividades económicas, sociales y culturales.
            Con esto en mente, leímos la entrevista a Frank Chen, socio especializado en IA de la firma de capital riesgo Andreessen Horowitz, que publicó Knowledge@Wharton. 
            Sobre el estado actual de la inversión en Inteligencia artificial, Frank Chen refiere que desde la invención de la IA a mediados de los años 50’ en Darmouth, se ha tenido “ciclos de expansión y fracaso”. A los períodos de fracaso, en el rubro de la IA, se les denomina inviernos. El analista Chen, señala que desde los años 50’, al menos han existido “cinco inviernos”. El tiempo actual sería distinto, ya que existen muchas oportunidades, para que las empresas apliquen alguna técnica de IA, y resuelvan un problema empresarial. Técnicas como las denominadas “De aprendizaje profundo”, cuando se aplican a grandes cargas de datos, “obtienen predicciones muy precisas”. Una aplicación práctica es para conocer la rotación de clientes. O para determinar con precisión qué productos específicos están demando los usuarios en la red. Del análisis de esas grandes cargas de datos, líneas de productos como Amazon Basics, decide que nuevos productos lanzar. De este modo, la Inteligencia artificial, puede participar en todo el ciclo de vida de un producto. En palabras de Chen “Piense en el ciclo de vida del producto: debe averiguar qué productos o servicios crear, determinar cómo ponerle precio, decidir cómo comercializarlo y venderlo y distribuirlo para que llegue a los clientes. Después de que lo hayan comprado, debe averiguar cómo apoyarlos y venderles productos y servicios relacionados.”
A juicio de este experto en IA, de una compañía de inversiones en capital de riesgo.” La IA, entendida como un conjunto de técnicas informáticas, al igual que las bases de datos, entrarán en todas las aplicaciones”.
La construcción de infraestructura digital, como los tendidos de Fibra Óptica, los reservorios de big data. Y las técnicas de IA, hacen más barato el almacenamiento, el transporte y el análisis de grandes cargas de datos. Sin las técnicas de IA, sería materialmente imposible extraer información útil.
El desafío de hoy, es contar con esa infraestructura básica, asimismo contar con el personal que podrá manejar con facilidad las técnicas de IA. Chen, señala que “Las tres mejores clases de informática de IA en Stanford son “Intro to AI”, “Natural Language Processing” y “Vision Processing”. … Cada una de esas clases tiene o se acerca a 1.000 estudiantes”. Este personal calificado junto a la IA, puede identificar a los clientes que están por abandonar un negocio, o un producto. Con IA puedes predecir y maximizar, el número de personas que verán la publicidad de un producto o servicio en Facebook, Youtube, Instagram.
De todos modos, los expertos nos tranquilizan, no nos vamos a encontrar próximamente, con un ser dotado de una Inteligencia artificial similar a la del hombre. Principalmente porque las aplicaciones existentes, son de la denominada IA “estrecha”, que permite a ciertos dispositivos leer información de fotos o imágenes, o saber lo que las personas dicen. Pero no están dotadas de la inteligencia general, que sólo la permite hasta ahora el cerebro humano. Que le permite aprender de cualquier cosa, y a través de razonamientos crear o imaginar nuevas soluciones, nuevas ideas, nuevas creaciones.
Obtener análisis de grandes cargas de datos, en tiempo real, predecir el movimiento de las personas a través de una ciudad, al final de una jornada de trabajo, o al inicio de un finde semana. O mas cercanamente, analizar la carga de datos derivados de la pandemia del Coronavirus, permite hoy a líderes de países exitosos en su control, el adoptar medidas como el cierre o a la apertura de la economía. Sobre la base de datos y no sobre la base de emociones. Eso distingue a los liderazgos creíbles, confiables, y exitosos.
Ernesto Sepúlveda Tornero

domingo, 10 de mayo de 2020

PREPARAR LAS HERRAMIENTAS


                                                           La vorágine en que hemos estado inmersos en Chile, parece no tener fin, y un sentimiento de desanimo ronda en las filas de los emprendedores y de sus trabajadores. Pareciera que el mes de octubre, del llamado “estallido social”, duró hasta el mes de febrero. Sólo concluyó cuando hizo su aparición la pandemia del siglo, el Coronavirus con el primer caso identificado en el mes de marzo. Desde allí hasta acá, parece que marzo aún no concluye. Más si le agregamos el año escolar que no alcanzó a durar ni dos semanas, por la suspensión total de clases presenciales. Si a alguien le cabía alguna duda de que este año no iba a ser normal, ahí está el estado de excepción constitucional de catástrofe, decretado para todo el país. También toque de queda entre las 22,00 horas y las 5,00 AM. Como no sucedió nunca antes en Chile, se tuvo que disponer cuarentenas, en distintas zonas del país. La idea es que las personas permanecieran en casa, para evitar los contagios. Las empresas de menor tamaño, el pequeño comercio, que ya venía resentido desde octubre de 2019, con la prohibición de salir a las calles, recibió la última paletada de tierra.
                                                           Como hemos referido en otras columnas, los esfuerzos legislativos del gobierno, modificados y aumentados en el parlamento, para ir en ayuda de los sectores económicos más golpeados, aún son insuficientes. Y pareciera ser que vale la pena guardar algunos recursos fiscales, para los meses venideros.
                                                           Los países desarrollados, paulatinamente inician el retorno a actividades, guardando todas las medidas de prevención. Vemos en Alemania, con la friolera de cinco mil personas fallecidas, se retoman las actividades económicas y productivas. Lo mismo ya ha ocurrido en China, gracias a lo cual, han empezado a llegar a distintos países incluido Chile, los ventiladores mecánicos, robots para exámenes PCR, e insumos sanitarios.
                                                           Los trabajadores asalariados de todo Chile están sintiendo el temor al despido, temor al cierre de sus lugares de trabajo. Otros subsisten con dificultad con el subsidio de cesantía, en los casos en que sus empleadores se acogieron a la suspensión del contrato de trabajo.  Pero estos tiempos tan duros, también traen oportunidades. Es un hecho que los cambios que estamos viviendo, en la forma como estudiamos, a través de plataformas on line. O el sinnúmero de actividades que ahora pueden hacerse desde el propio hogar del trabajador. Constituyen cambios que llegaron para quedarse. Las oportunidades de empleo, que la economía va a proveer cuando retome su marcha, va a estar marcada por los empleos relacionados con la tecnología de las comunicaciones. Tareas relacionadas con la robótica y la inteligencia artificial. Trabajos relacionados con el diseño y programación de nuevas herramientas tecnológicas.
                                                           Estas materias, que parecen estar escritas en chino mandarín, son una realidad para miles de hombres y mujeres chilenos. Al alcance de cualquiera, sólo se necesita ganas de aprender, curiosidad, y perderle el temor al cambio.
                                                           Por sugerencia de un profesor de la Universidad de Magallanes, la semana pasada vimos en su curso, un video del programa “Sin corbata”. Se hablaba de la necesidad de que los trabajadores continúen a través de toda su vida laboral, capacitándose, adquiriendo nuevas competencias.  Junto al invitado oficial, subsecretario del Trabajo, estaban representantes de Startups chilenas, o con presencia en Chile. Una de ellas fue “Laboratoria”, Startup de educación, entidad que funciona desde 2013, y según informa en su página web, tiene presencia en México, Colombia, Perú, Brasil y Chile. Ellos tienen un programa dirigido a las mujeres, que no han recibido educación superior, con problemas para conseguir empleo. Cuentan ya, con 1.500 mujeres egresadas de su programa de formación en desarrollo web y programación. El programa es sin costo, dura 6 meses, y concluye con una vinculación con empresas. Se indica que el 80% se inserta laboralmente en el área de informática o desarrollo de empresas. Estas empresas optan por contratar a mujeres, por su mentalidad de superación y sus habilidades.
                                                           Otra entidad que conocimos allí, fue “Social Lab”, está definida como una “red de solucionadores de problemas”. Su página web refiere, que reúne a más de 600 mil creativos de 96 países del mundo. En 6 años han efectuado más de 100 convocatorias, con participación de 51 organizaciones que generan innovación social. Lo particular en este caso, es que definen como su motivación la “Economía del amor”. Buscan mejorar la vida de las personas, a través del impulso de “negocios sociales”, que brinden oportunidades a las personas, y no sean limitadas por su entorno. Tienen presencia en Chile, Argentina, Colombia, México, Uruguay y Guatemala.
                                                           También estuvo la “Fundación Caleiseis”, que busca mejorar la empleabilidad de personas que no tuvieron acceso a educación superior. Se proporciona formación y conocimientos en el área de inteligencia artificial. Esta entidad, aplica un sistema de aprendizaje “basado en proyectos”. No se entrega una capacitación lineal, sino que los propios alumnos, van adquiriendo habilidades, a medida que desarrollan un proyecto concreto. Con la guía y orientación de monitores. El programa dura 5 meses, es sin costo. Establece una edad mínima para postular de 20 años, pero no fija un límite de edad. Esta entidad es patrocinada por empresas que requieren contar con mano de obra calificada, por lo que también acá se asegura una alta probabilidad de contratación laboral.
                                                           Qué está haciendo el estado sobre esta materia, aún está en curso la modernización del sistema de capacitación SENCE. Por ahora se ha introducido modificaciones tales como, eliminar la edad tope para postular. Asimismo, se va a incorporar una obligación adicional, a los organismos técnicos ejecutores. Incluyendo acciones tendientes a lograr la empleabilidad de los capacitados. Aunque sigue pendiente, la definición de baterías de curso, con pertinencia económica y social, de los territorios. Una mayor profundidad de las capacitaciones, y con vinculación directa con los sectores productivos.
                                                           Volver a estudiar, es un desafío para cualquier trabajador, pero no hay alternativa. Con una vida estimada en 105 a 110 años por las AFP, y con pensiones miserables, no podemos darnos el lujo de quedarnos sin hacer nada. Es imprescindible para que la nueva economía sea incluyente, contar con la conexión y servicio de internet como un servicio básico. Todo hogar en Chile debe contar con una conexión a bajo costo, y en los casos de quintiles mas vulnerables con subsidio estatal para costear su consumo. Las plataformas tecnológicas “Corren virtualmente” por la super carretera de fibra óptica. Todas las oportunidades de trabajo, que se abren gracias a la tecnología, ampliarán el universo de trabajadores. Para mujeres jefas de hogar, en jornadas parciales de teletrabajo. O para adultos mayores que quieran prestar un servicio remunerado desde sus hogares. O para personas con capacidades diferentes, que también pueden destinar parte de su tiempo para una actividad remunerada.
                                                           Vivimos tiempos convulsos, desafiantes, pero están dadas las condiciones para que quienes pierdan el miedo a los cambios, encuentren nuevas oportunidades de desarrollo personal y familiar.

Ernesto Sepúlveda Tornero
                                                                                                                     




domingo, 3 de mayo de 2020

TRABAJO Y POBLACIÓN




Los recientes datos sobre empleo entregados por el gobierno, que arrojan un aumento del desempleo para el trimestre enero-marzo de 2020, ponen una importante señal de alarma. Según cifras del INE, de una fuerza de trabajo a nivel nacional de 9.744.230 personas, se registra una desocupación del 8,2%. Siendo más fuerte aún el desempleo para las mujeres, que registran un 9,7% versus un 7,1% de los hombres. De acuerdo a las cifras oficiales, en el país existirían 801.800 desocupados. Considerando asimismo, 2.580.640 personas registradas como “Ocupados informales”, vale decir se consideran con ocupación, pero se trata de actividades esporádicas y sin cobertura previsional.

En la región de Magallanes, las cifras no fueron alentadoras, aunque sigue siendo una tasa que no llega a la mitad de la nacional,  nuestra región en el primer trimestre del año fue un  4,7% de desocupación, correspondiendo los desocupados a 4,500 personas.

Cabe señalar que tanto para el nivel nacional, como para el nivel local, el impacto de la pandemia del Covid19, no alcanza a ser reflejado íntegramente por esta encuesta de empleo. Se espera que en la siguiente entrega, se vea reflejado, con un aumento considerable de los desocupados. El banco Central ha estimado que la tasa de desocupación puede llegar a los dos dígitos, producto del cierre de empresas, y de los efectos de las medidas de restricción dispuestas por la autoridad.

A nivel internacional, cifras récord de desocupados se han registrado en Estados Unidos, superando los registros de la crisis subprime de 2008, acercándose al impacto de la crisis de 1929.

En todo el mundo, los gobiernos, las organizaciones civiles, las empresas, los organismos internacionales, debaten hoy, acerca de este desafío. Cómo lograremos recuperar gradualmente el ritmo de la economía, sin descuidar las máximas medidas sanitarias de cuidado. Se ha hablado de una “nueva normalidad”, frase que ha sido replicada en Chile, sin mucho éxito comunicacional. Convengamos en que la crisis sanitaria, social y económica, nos sorprende en medio de una crisis política de proporciones. Y en momentos en que la lógica y la racionalidad indican que hay que tener un solo mando, una sola coordinación de acciones, las pasiones y odiosidades, han reaparecido.

Buscando otras voces, que puedan aportar a que encontremos nuestros propios caminos. Leo que el World Economic Forum, sostiene que la crisis de la pandemia, afectará a los países, en mayor o menor medida, dependiendo de sus condiciones demográficas.  En grandes potencias económicas, como Alemania y Japón, se aprecia poblaciones envejeciendo rápidamente, lo que contrasta con regiones menos desarrolladas, o en vías de desarrollo como Medio Oriente y el África subsahariana, que tienen una población mayoritariamente joven.

La mayor o menor facilidad que tendremos como país, para enfrentar el flagelo de la crisis económica y la desocupación, deberá considerar como está constituida nuestra fuerza de trabajo. Si en Alemania el año 2017 la población mayor de 65 años, representaba el 21% de la población, en Chile representa en 12%. Si ampliamos el rango, tenemos que en Chile la población con 25 años o más, representa el 65,39% de la población total. Y si consideramos los rangos de población con mayor edad, tenemos que el 22,45% de las personas tiene 55 o más años.

Chile tiene un sistema de pensiones, que no es ni universal ni solidario, y que impide a las personas subsistir solo con la pensión o jubilación. Eso lleva a que la fuerza de trabajo esté y va a seguir estando integrada mayoritariamente por personas de los tramos de mayor edad.  Eso nos lleva a la necesidad de asegurar una formación continua de la fuerza de trabajo. Lo que en países desarrollados se ha resuelto con incorporación de mayor tecnología, IA, y robótica, como en Japón. O con programas de inmigración para suplir los empleos faltantes, como ha ocurrido con Alemania.

Contar con una fuerza de trabajo calificada, implica proporcionar a las personas herramientas para que adquieran las competencias necesarias. Estas competencias, son las más pertinentes o adecuadas para desarrollar las ocupaciones que nuestra economía demanda. No sólo se incluye aquí aquellas competencias propias de las funciones técnicas, sino las de un amplio espectro de ocupaciones, requeridas para producir el desarrollo económico, social y personal.

Requerimos con urgencia en Chile, que se fortalezca el sistema de formación continua, de los trabajadores. Que la educación y formación para el trabajo continúe a lo largo de toda la vida laboral, garantizará siempre contar con el personal calificado que las empresas necesitan. Asimismo, se rescata el valor de los trabajadores con experiencia, que logran adaptarse a los cambios producidos en su ciclo laboral.

Incorporar a Chile a la cuarta revolución industrial, requiere hacerse cargo de las brechas existentes en la fuerza de trabajo. Según cita el World Economic Forum, un estudio de la Organización de Naciones Unidas para la Educación, ciencias y cultura, ha establecido “Brindar aprendizaje flexible de nuevas habilidades o ayudar a los empleados a adquirir nuevas habilidades serán un método clave para mitigar el desempleo, el acceso desigual a recursos y la inactividad. Un entorno de formación dinámico tiene el potencial de proporcionar profesiones plenamente enriquecedoras para los trabajadores y de fomentar la cohesión social”.

Se estima que al menos un 84% del talento de personas menores de 25 años, en el mundo, se logra optimizar a través de la educación. En tanto, cuando se trata de personas que tienen más de 25 años, ese porcentaje baja al 45%.

La tensión a la que está sometido el aparato productivo, va a producir que en algunos casos, se anticipen decisiones de inversión, para introducir tecnología, que sustituya en parte tareas desarrolladas hasta ahora sólo por personas. En otros casos, las decisiones van a llevar al cambio de giro de las empresas, y a la adaptación a un nuevo tipo de sociedad. En otros casos las empresas no se van a lograr adaptar a las nuevas circunstancias y a los nuevos desafíos. En la economía post Covid19, los trabajadores que queden desocupados, deberán recibir, herramientas pertinentes a las nuevas competencias requeridas.

La necesidad es madre de la ciencia. Un tedioso viaje de 4 horas en tren, para poder visitar a su novia,  fue el motivante para que  Eric Yuan llegará años después a crear la aplicación Zoom de vídeo llamadas. A raíz de la pandemia, se transformó en la plataforma usada por cientos de millones de personas en todo el mundo. E hizo a Eric Yuan uno de los hombres más ricos del mundo.

Soy un convencido, que el desafío al que estamos sometidos como país, nos va a fortalecer, nos va a permitir encontrar nuestro camino común, para construir una sociedad donde la prosperidad se comparta con justicia.

Ernesto Sepúlveda Tornero








domingo, 26 de abril de 2020


A CIEN AÑOS DE LA GRIPE ESPAÑOLA
En 1918 se extendió de forma acelerada y agresiva, por todo el mundo,  una pandemia de gripe, causada por un brote del virus de influenza A, subtipo H1N1. Fue denominada “Gripe española”, porque fue en España donde se dio mayor difusión en los diarios y la radio, a los estragos que causaba. España permaneció neutral durante la I Guerra Mundial, que estaba en curso. De allí que podían publicar lo que estaba sucediendo, sin ser objeto de la censura de los mandos militares. Se ha ubicado al paciente cero de esta gripe, en Estados Unidos, en abril de 1918, aunque se había tenido reportes de al menos 14 campamentos militares  afectados ya en 1917.
Este virus a diferencia de otras epidemias de gripe, que afectaba principalmente a ancianos y a niños, afectó también a jóvenes y adultos saludables. También a animales, como perros y gatos.
La epidemia de gripe de 1918, es considerada la epidemia más devastadora de la historia, ya que en sólo un año exterminó una cifra que se sitúa entre 20 y 40 millones de personas.
Para 1918 no existían vacunas para la gripe, se reporta que los primero estudios se habrían iniciado en 1931, y no se dispuso de vacunas inactivas aprobadas para la gripe, sino hasta la Segunda Guerra Mundial. La pandemia se enfrentó con los recursos que los médicos de la época disponían. Se emplearon todos los métodos, hacer sangrar a los pacientes; administrarles oxígeno; darles cantidades enormes de aspirinas. Pero de todos estos recursos terapéuticos, uno sólo tuvo relativo éxito, hacer transfusiones de sangre de pacientes recuperados a personas recién infectadas por el virus.
Como lo vemos también hoy, a cien años de esa pandemia.  En 1918, también se debió recurrir a instrucciones perentorias a la población, para que adoptara medidas de higiene en su hogar, aseo personal, y medidas de distanciamiento social. En un boletín fechado en octubre de 1918, el gobernador de la Provincia de Burgos, en España, don  Andrés Alonso López , instruía lo siguiente:
 
“... Asimismo recuerdo que la infección se propaga por las gotitas de saliva que despide el que habla, tose, etc. a nuestro lado, al ser respiradas por los que le rodean... Que se abstengan, en consecuencia, de permanecer en locales cerrados, mal ventilados, donde se reúne mucha gente, como tabernas, cafés, etc. Que se extreme la limpieza de las casas. Tener mucha limpieza de la boca y en una palabra, seguir los consejos del Médico y desoír a los ignorantes que se os invitan a beber alcohol o consumir tabaco como remedios preventivos por ser sus efectos en esta ocasión más nocivos que nunca.”

Transcurridos cien años, cuando la civilización se encontraba llegando a los límites en la exploración de la galaxia. Cuando se anunciaba cada día nuevos adelantos científicos, y avances tecnológicos. Nos toca enfrentar una epidemia de gripe, tan letal y nociva como la anterior. Viendo los esfuerzos que hacen los trabajadores de la salud en todo el orbe, la entrega de médicos y enfermeras, y toda la cadena sanitaria, quedamos abismados ante el tamaño de este desafío, que amenaza nuestras vidas.

Ante esta tarea que  desafía a la humanidad toda, no podemos quedar indiferentes. Los esfuerzos que hacen los gobiernos de todas las naciones para resguardar a su población deben ser valorados y apoyados. Es cierto que en varios países, incluido el nuestro, las medidas debieron tomarse antes, y aún hoy día, se puede ir más rápido y más lejos. Pero es el momento ahora, de sacar al pizarrón al ministro de salud, de intentar otra acusación constitucional contra el mismo, o contra el presidente? Obviamente que no. Nadie en su sano juicio podría pretender eso. Entonces, cual es la actitud que el país espera de sus representantes, de quienes ejercen el poder político? Ser constructivo, ser audaz para intentar los caminos menos habituales. La búsqueda de consensos, debe ser la carta de navegación. Sí, los acuerdos. Aquellos que nos permitieron transitar como sociedad hasta el siglo XXI, teniendo alternancia pacífica en el gobierno, desde el año 1990.

Vengo a reivindicar la paz como el aspecto más trascendental en nuestras vidas. Aquel que nos va a permitir superar este desafío. Aquél que nos va a permitir fortalecer la amistad cívica, para que nadie se sienta libre de amenazar de muerte a los adversarios, ni usar los medios del estado para sojuzgar a los más débiles. 

Necesitamos con urgencia, encontrar los caminos de entendimiento. La paz y el dialogo social son el puente para resolver hoy los problemas que nos aquejan. Nuestra incertidumbre por la salud, por la pérdida de los empleos, por la subsistencia, requiere de un dialogo franco, directo en el propio territorio. 

Vamos a prevalecer!

domingo, 19 de abril de 2020

UN NUEVO MAQUINISMO



A fines del siglo XVIII y comienzos del XIX, impulsado por los grandes inventos y adelantos tecnológicos, que trajo consigo la revolución industrial, se produce un incremento sin parangón de la producción industrial. Tareas efectuadas con gran esfuerzo por las manos de los trabajadores, fueron sustituidas aceleradamente, por la introducción de máquinas. 

La demanda de productos manufacturados, no pudo ser satisfecha por los métodos tradicionales, y existió una presión constante por descubrir nuevas formas, y realizar nuevos inventos. En 1701, Jethro Tull, crea la máquina sembradora; En 1709, Abraham Derby realiza la fusión de hierro con Carbón; En 1712, Thomas Newcomen, crea la bomba de vapor; En 1732, Michael Mensies, crea la máquina Trilladora; En 1733, Jhon Kay, crea la Lanzadera volante; En 1768, James Hargraves, rea la máquina de hilar; En 1769, James Watt, crea la máquina de vapor; En 1774, John Wilkinson, crea el taladro de cañón perforador; En 1777, James Sharp, crea la máquina aventadora; En 1784, Henry Cort  crea el hierro laminado; en 1785  Claude Louis Berthollet, creó el blanqueado a cloro; En 1787, Edmund Cartwright creó el telar mecánico; En 1793, Ely Whitney creó la desmontadora de algodón: En 1800, Henry Maudslay, realizó el perfeccionamiento del torno.

El aumento de la producción fabril, sólo seguía al aumento continuo de la demanda. El límite de la capacidad humana, se había superado gracias a los nuevos inventos y nuevas tecnologías. La total libertad de contratación, y ausencia de restricciones legales, multiplicaron los turnos de trabajo, no solo para hombres y mujeres adultos, sino también para niños de escasos años.

El  “Maquinismo”, que buscaba suplir las limitaciones físicas del hombre,  con máquinas que  aumentaran  la producción ilimitadamente, dio lugar a un movimiento de los trabajadores denominado “Ludismo”, que pretendía oponerse a las máquinas, por atentar contra las fuentes de trabajo. La máquina a vapor podía reemplazar la capacidad de trabajo de decenas de obreros.

Los siglos XIX y XX, reprodujeron a tendencia iniciada con la revolución industrial, de buscar nuevas formas de producción, uso de nuevas fuentes de energía, nuevos inventos y nuevas tecnologías, para aumentar aún más la producción industrial. Normativas laborales y regulaciones medioambientales, surgidas al cabo de un siglo de organización de los trabajadores y los consumidores. paulatinamente hicieron mas caro, producir en casa. Numerosas empresas, y luego consorcios industriales transnacionales, trasladaron sus fábricas y usinas, a países en vías de desarrollo. El bajo costo de la mano de obra y la desregulación ambiental, permitió incrementar la tasa de ganancia.

La globalización como un fenómeno, de expansión del capitalismo por todo el orbe, llevó aparejada una explosión de adelantos tecnológicos, y una revolución en las comunicaciones, que nos tiene en medio de una cuarta revolución industrial. Las comunicaciones en tiempo real, la Internet de las cosas, y cada vez más la Inteligencia artificial, ponen en duda la estrategia de desarrollo, de los países emergentes.

El impacto global de la pandemia del Covid19, ha tensionado la capacidad de los países, para suplir las necesidades de su población, con la economía prácticamente detenida. El desarrollo científico y tecnológico, es lo que hace la diferencia hoy día, en la mejor o más rápida respuesta técnica a la crisis sanitaria. En los países emergentes, entre los que se encuentra Chile, desde el punto de vista social, los trabajadores se encuentran inermes ante el tamaño de la crisis económica que se avecina.

Existe una fuerte  presión por generar ingresos, de los trabajadores y sus familias, en un contexto de vastos sectores de la economía, con prohibición de funcionamiento, industrias cerradas, o  territorios en cuarentena. Una fórmula que surgió como una alternativa, para continuar operando en algunos sectores, fue el tele trabajo. Entendido como aquel que se puede efectuar a través de medios tecnológicos, plataformas on line, o las propias páginas web de las empresas, cuando estas existen.

Existía desde el 2017, un proyecto de ley iniciado por moción parlamentaria pare regular en Chile, el tele trabajo o trabajo a distancia. La inflexibilidad de la cúpula sindical, y la miopía de algunos partidos políticos, impidió su aprobación en tiempos normales. Sólo pudo aprobarse a raíz de la crisis del Coronavirus.

El trabajo a distancia existe prácticamente en todo el mundo desarrollado. Poder prestar servicios desde el propio hogar del trabajador, o de un lugar libremente elegido por él. Gracias a las modernas tecnologías de comunicación, hoy es una realidad en Chile. El temor de la cúpula sindical, se parece mucho al “Ludismo”, aquél movimiento que se oponía a la introducción de máquinas en la producción industrial.

La tardanza que nos tomamos como país para desarrollar la red de fibra óptica, la ausencia de políticas educacionales y laborales que promovieran el uso de las plataformas on line, nos tiene ahora, tratando de recuperar el tiempo perdido en medio de la crisis.

Este fenómeno de la sustitución de la presencia física del trabajador, en una oficina, o empresa, no tiene vuelta atrás. Políticos y cúpulas sindicales, serán desplazados por millones de personas, que podrán hacer su trabajo, en menos tiempo, y sin necesidad de salir de su hogar. Eso abre un mundo de posibilidades, para incrementar la participación laboral de mujeres y jóvenes. También se abren nuevas perspectivas para personas de la tercera edad, o personas con movilidad reducida, también para personas con habilidades diferentes.

El estudio  online, también tendrá un impacto en nuestra sociedad. Lo que ayer se miraba con desconfianza, y como sinónimo de mala calidad, o de carreras chantas, hoy será la regla. Apertura de contenidos de universidades, bibliotecas, centros de estudios, canales de TV, y otros, permiten hoy día, acceder a fuentes de investigación, a datos de estudio, y a cultura, gratuitos y de calidad.

La modernización del estado, ofrecida desde los años noventa, ahora debe ser una realidad. Es una exigencia del presente, el contar con servicios públicos que garanticen el acceso a todos los ciudadanos, con mayor razón en tiempos de crisis. La plataforma de gobierno electrónico deberá fortalecerse, y la firma electrónica masificarse, para reducir al mínimo las visitas personales a los organismos públicos.

Esta es una gran oportunidad para quienes habitamos en las regiones extremas. Nuestra distancia del centro del país, podría devenir en una ventaja, cuando finalmente las operadoras privadas de comunicaciones se conecten, a la red pública de Fibra Óptica Austral. Contar con una super carretera virtual de alta velocidad, es un herramienta que nos permitirá, traer conocimiento a la región, también producirlo acá, y enviarlo al mundo.

Vamos a superar esta crisis, y lo haremos sin temores. Mirando las posibilidades de crecimiento, de conocimiento y de superación. Nuevas formas de relacionarnos, nuevas formas de trabajo, nuevas formas de estudio, son oportunidades, no barreras, son desafíos, no obstáculos.

Miremos con esperanza el futuro, porque por primera vez,  lo enfrentamos todos juntos como habitantes de la aldea global. 

Ernesto Sepúlveda Tornero 














domingo, 12 de abril de 2020

UNA PASCUA EN CUARENTENA



Esta semana se celebró la Pascua. En la tradición hebrea la festividad inicia el  día jueves, y en ella se celebra la liberación del pueblo de Israel, de la esclavitud en Egipto. En la tradición cristiana, se celebra la resurrección de Jesús, luego de haber ofrendado su vida por los pecados de los hombres. En el primer caso, se trata de la celebración de una liberación física, material, donde se inicia el éxodo hacia la tierra prometida. En el segundo caso,  Jesús con su resurrección, vence al pecado, libera a los hombres de esa carga espiritual, y promete la vida eterna a quienes sean capaces de seguirlo.

              Importantes líderes mundiales, jefes de estado, hicieron esta semana, referencia a la Pascua de resurrección. Enfrentados a una pandemia como pocas veces se ha visto, ha surgido con fuerza en todo el mundo, una reflexión acerca del sentido de la vida. No es que las masas se vayan a volver instantáneamente hacia iglesias o sinagogas. Es una actitud de humildad, que brota naturalmente, ante lo inevitable, ante lo insuperable. El dilema ético acerca de la vida y la muerte está cada vez más presente. En Chile, el rector de la pontificia Universidad Católica de Chile, fue el primero en referirse al punto. El tema tiene una importancia suma, cual es la conducta que dicta la ética, cuando se debe decidir sobre el uso de elementos médicos escasos.

              Estamos viviendo circunstancias que nos obligan a decidir cada día sobre la vida o la muerte. Esa es la cruda verdad. Optamos por la vida, cuando decidimos cumplir las recomendaciones de la autoridad de salud, de quedarnos en casa, de guardar una distancia física de 2 metros con otras personas. Cuando decidimos ponernos mascarilla si estamos obligados a salir de casa.  En cambio, jugamos a una peligrosa ruleta rusa, cuando no acatamos estas recomendaciones, y seguimos saliendo de juerga, a emborracharnos como si fueran vacaciones. Pero también, optamos por la muerte, cuando seguimos haciendo vida social, visitando amigos, o cuando con excusas diversas seguimos saliendo de casa en cuarentena. Esta semana, sólo en un día se solicitaron en Punta Arenas, 6 mil permisos temporales. Es una locura con todas sus letras,  con la tasa más alta del país, de contagiados por cada 100 mil habitantes.

              Ante la cercanía de la muerte, en el pasado la gente organizaba fiestas, sabiendo que era lo último que iba a hacer en vida. Ocurrió en muchos pueblos de la antigua Europa. Era la peste negra. Que se llevó casi a la mitad de los habitantes del viejo continente. No creo que en Chile, y en especial en Magallanes, estemos de ánimo para una fiesta de esas. Tenemos hijos e hijas, padres, abuelos a los que cuidar. Por ellos debemos optar.

              No queremos ver más veraneantes de fin de semana, repletando las autopistas del centro y norte del país. No queremos ver más ebrios detenidos en Toque de queda acá en Magallanes. No queremos saber de finos personajes, desplazándose en helicóptero, hacia lugares de recreo, burlando la cuarentena.

              En el momento vital en el que nos encontramos, y a propósito de la Pascua, queremos ser liberados  de toda esclavitud, queremos ser purificados, y renacer, con más fuerza y alegría que antes. Renacer a una nueva vida. Una existencia con sentido trascendente, donde el compartir con los otros, el preocuparse de los otros, sobre todo de los que más sufren, sea un motor de nuestra existencia. Que podamos construir una sociedad fundada en el amor a los otros, al deseo de paz, de armonía. Donde la prosperidad sea compartida.

              En Magallanes tenemos mucho por hacer, debemos dejar el egoísmo, dejar el individualismo, he aprendido que ser magallánico, no es hacer las cosas como te de la gana, sin importar los demás. Ser magallánico es estar dispuesto a hacer  lo que sea necesario, pensando en los demás. Quienes hoy día encarnan en profundo sentido identitario, es el personal de los servicios de salud, que están en la primera línea de atención.

              Como lo he dicho en columnas pasadas, tengo la certeza que vamos a superar, este desafío que la vida nos pone por delante. Pero necesitamos también un esfuerzo especial de nuestras autoridades. La agilidad en la gestión de los recursos para enfrentar la pandemia, debe ser la norma. Es posible despejar nudos de gestión, reducir tiempos de tramitación. Es posible ganarle a la burocracia centralista. Esto requiere voluntad política, y audacia. Pero es lo mínimo que podemos esperar de las autoridades regionales.

              Sigamos unidos en un mismo propósito, sobrevivir. Salvar vidas. Contribuir cada uno desde nuestro hogar o lugar de trabajo. Con la esperanza renacida, un caluroso saludo a todos ustedes.


ERNESTO SEPÚLVEDA TORNERO

domingo, 5 de abril de 2020

GOD SAVE THE QUEEN



Este domingo 5 de abril, en un gesto extraordinario, la reina Isabel II de Inglaterra, se  ha dirigido en un discurso  a todos los británicos. El motivo la epidemia del Coronavirus, que está diezmando a la población en todo el mundo. La monarca de 93 años, muy querida y respetada en Inglaterra,  sólo se dirige una vez al año a todos sus súbditos, con motivo de la navidad. También en ocasiones muy excepcionales, pero es poco frecuente.

En lo personal, no guardo un cariño especial por la monarquía, pero como amante de la historia tengo una gran admiración por el caso de Inglaterra y la reina Isabel. Esta monarca ha estado presente, en todos los eventos históricos de una centuria entre los siglos XX y XXI.

Reconociéndose testigo de una época, y encarnando el personaje histórico que es, la reina Isabel, brindó un discurso plagado de referencias al glorioso pasado de Inglaterra. Destacando el temple, que el pueblo británico tuvo durante la Segunda Guerra Mundial.  Hoy cuando los fallecidos por la pandemia superan los cinco mil en Inglaterra, la reina invocó la resistencia heroica y el espíritu de lucha, que ha caracterizado a  sus súbditos, y que les permitió construir un imperio.

Apelando a un sentido de trascendencia, instó a los británicos a ser tan fuertes como las generaciones anteriores, y a transmitir los valores que forjaron el carácter ingles: la autodisciplina, la determinación, el buen humor y el compañerismo.

Lo que nos conmina a nosotros en las antípodas geográficas del Reino Unido, es el llamado que hace la reina Isabel II, a trabajar unidos para enfrentar esta crisis.

"Si bien hemos enfrentado desafíos antes, este es diferente. Esta vez nos unimos con todas las naciones del mundo en un esfuerzo común, utilizando los grandes avances de la ciencia y nuestra compasión instintiva para sanar. Tendremos éxito, y ese éxito pertenecerá a cada uno de nosotros",
La reina de Inglaterra, hizo un reconocimiento a los trabajadores de la salud, mostrando durante su discurso, imágenes donde la gente aplaude a estos trabajadores. Una importante lección para los jefes de estado de otras latitudes.
Hoy vivimos una etapa crucial de la historia humana, un desafío global, una tarea que nos compromete a todos. Es momento de la unión dentro de los países, y también hacia afuera. Los gestos de altruismo, de generosidad, la entrega del personal de los servicios de salud, son heroicos, y así debemos reconocerlo. En Chile se ha destacado de manera muy tibia a estos trabajadores. Se ha conocido de casos, donde al término de sus turnos de trabajo, en los edificios donde residen, han sufrido discriminación y malos tratos. Esto es inaceptable, y debe rechazarse enérgicamente.
Parte de la reflexión de  la reina de Inglaterra, ya ha estado sucediendo. Hemos visto importantes envíos de insumos médicos y equipamiento para combatir el Covid19, desde China y desde Rusia, a Italia y a Estados Unidos. Delegaciones de médicos chinos, y brigadistas médicos cubanos, han llegado a los lugares más golpeados por la enfermedad, como Lombardía. Donde han sido recibidos entre aplausos.
En Chile, los gestos de generosidad se multiplican a lo largo y ancho. Desde personas que fabrican mascarillas en sus casas, para donarlas al personal de salud. Hasta empresas que modifican sus procesos industriales, para producir insumos y equipamiento médico. También empresas y gremios empresariales, donando respiradores mecánicos, equipos PCR, y elementos de protección personal.
El espíritu de colaboración, de unidad a que alude la reina de Inglaterra en su discurso, también está presente en nuestras universidades y centros de investigación, que han volcado su saber, a la tarea de salvar vidas. El caso del laboratorio de biología molecular del CADI UMAG, ya lo hemos destacado anteriormente. Esta semana ha realizado más de 100 test de Covid19, acá mismo en Punta Arenas.
El consejo regional ha hecho una labor importantísima, identificando necesidades urgentes, junto a los equipos de salud y del gobierno regional. Han aprobado esta semana, fondos por más de 5 millones de USD (4.500 millones de pesos), para adquisición de equipamiento e insumos. Asimismo, el servicio de salud ha convocado a profesionales, interesados en incorporarse para reforzar equipos.
La tarea que tenemos por delante, nos compromete a todos, y no hay tiempo para titubeos ni para medias tintas. Las medidas económicas aprobadas hasta ahora, y que buscan evitar el desempleo, aun son tímidas. Se requiere un plan más robusto, más decidido. Desde ya hay que asumir que muchas empresas, ya habían sido golpeadas por los saqueos y el vandalismo, y en época estival. La temporada alta para el turismo y el comercio, son golpeadas por la pandemia. Muchas empresas no van a sobrevivir, y se producirán despidos. La tasa de desempleo, aun no refleja el efecto de la pandemia, pero se proyecta que va a llegar a los dos dígitos.
Estos son los desafíos, las pruebas, que les ha tocado enfrentar a nuestra generación, no se trata de ir a combatir a un frente de batalla. Se trata de que cada uno de nosotros ponga todo de sí y haga su mejor esfuerzo. Se trata de tener la generosidad  y  el altruismo, para ir más allá y hacer sacrificios, en pos de alcanzar la victoria, sobre la enfermedad, sobre la fragilidad y las carencias del sistema sanitario.
Este es el desafío de nuestra época, es un desafío vital, no es una lucha de los políticos de siempre, sino una gesta de la sociedad toda. Con el temple que nos legaron nuestros ancestros, y con los ojos puestos en las  luces del mañana. Vamos a prevalecer.                                                                                                                                    
Ernesto Sepúlveda Tornero