domingo, 17 de noviembre de 2024

UNA NUEVA POLÍTICA DE LOS ACUERDOS

Un baldazo de agua fría, fueron las recientes declaraciones del ministro de Hacienda Mario Marcel, reconociendo que el país no alcanzará la meta de crecer un 2,6% este año. Cuando el gobierno y los actores económicos esperaban una expansión de la economía en 1,1% en septiembre, el resultado de ese mes, fue un decepcionante y magro 0%. Se advierte desde ya, que, aunque los meses de octubre, noviembre y diciembre, la cifra mejore, no va a alcanzar para recuperarse. “La actividad que se pierde no se recupera más”, fue la frase con la que sintetizó, cual epitafio, el ministro Marcel. No obstante, se mantiene el optimismo con los resultados que tendría el cuarto trimestre del año, por una parte, por la baja base de comparación. Ya que se compara las cifras mes a mes, con las cifras del año anterior, como también, porque en este último trimestre del 2024, existirían mejores condiciones financieras. Los resultados de la economía, los sentimos todos en nuestras casas, y sin duda son las personas más humildes, los trabajadores y trabajadoras de este país, quienes más las sienten. Para no desanimarnos por completo, el ministro apunta a las oportunidades que tiene Chile, estas se encuentran en permanente cambio a lo largo del tiempo. Señala, que, en una época, tuvimos el boom de la producción agroindustrial, donde nos transformamos en productor y exportador neto de alimentos. Pero lo que constituye hoy día la mayor oportunidad para Chile, son las políticas para enfrentar el cambio climático, que llevan adelante los países desarrollados. Estas políticas, generan acciones que demandan recursos con los que nuestro país cuenta. Se estima que se producirá un incremento en la demanda de Cobre, Litio, energías limpias, e Hidrógeno verde. Si consideramos las cifras económicas de los últimos tres años, podemos apreciar que, en 2021, gracias al incremento inédito del gasto público, y también gracias a los retiros de los fondos de pensiones, Chile se recuperó de un salto de la pandemia. Se alcanzó en 2021, un histórico incremento del PIB de 11,7%. Sin embargo, ya en 2022, este crecimiento se empezó a detener, y concluimos ese año, con sólo 2,4% de crecimiento económico. Con una inflación al alza, la administración actual, debió realizar un radical ajuste al gasto público, este freno, logró contener la inflación, pero a la vez produjo un impacto en el crecimiento, cerrando el año 2023, con un magro 0,2%. Cifra minúscula, pero que fue celebrada en su oportunidad por las autoridades, por haberse librado Chile de entrar en recesión. Para este año 2024, el Banco Central, mantiene su estimación de que el crecimiento económico, estará entre 2,25% y 2,75%. En tanto para 2025, último año de la actual administración, como consecuencia del nulo crecimiento de septiembre, y de un aumento inesperado de la inflación, la estimación de crecimiento se ha reducido sustancialmente. Hace menos de dos meses cuando anunciaba el presupuesto de 2025, el presidente Boric se mostraba confiado de que el crecimiento sería mejor a los pronósticos “agoreros” de la oposición. Lamentablemente, el crecimiento cero de septiembre, y la inflación de 1% en octubre, echaron por tierra esas expectativas. El crecimiento económico del año 2025, según la estimación inicial del ministerio de hacienda, Chile sería de un 2,7%, una cifra que deberá ajustarse en base a los recientes antecedentes. Ya los actores del mercado han hecho la estimación a la baja, fijando en un 2,1 % la cifra de crecimiento para 2025. Como efecto inmediato, el ministerio de Hacienda, redujo el alza proyectada del presupuesto 2025, y anunció recortes de gasto al cierre de este año 2024. En estos días ha reflotado la idea de generar un gran pacto por el crecimiento económico. Se mira con envidia los años dorados de crecimiento económico de Chile, durante los gobiernos de la Concertación de partidos por la democracia. Tanto se ha hablado de esos años, que incluso personeros del sector conservador, recomiendan constituir un símil de la concertación, pero de partidos de derecha y ultra derecha. Es curioso, se abusa de la mala memoria o la ignorancia ciudadana. Los gobiernos de la concertación enfrentaron una ácida y belicosa oposición que se opuso, a aspectos fundamentales del programa de centro izquierda. Eso que hoy alaban, se logró con esfuerzos titánicos, y logrando avances con cuenta gotas. Quizás el mayor legado de esos años, sus cifras de crecimiento económico, y sus avances en la reducción de la pobreza, y la normalización del país, se pudieron obtener, por la política de los acuerdos. Ese diálogo político entre gobierno y oposición, inexistente en este período. Como lo he dicho incontables veces en este espacio, Chile no será desarrollado, si las elites políticas que nos gobiernan no son capaces de dialogar. Estos tres años han sido una continua contienda verbal, estridente, plagada de descalificaciones, cuando no de peroratas desde el ágora de la superioridad moral. Lo decía esta semana una senadora del progresismo, la senador Paulina Vodanovic: “Hacemos todo este show de los cachuchazos de payaso ante la prensa, y después nos vamos todos tranquilos para la casa”. Lo que está al debe en nuestro país, es la política, quienes asumieron ante la ciudadanía un compromiso, sean de gobierno o de oposición, han sido incapaces de generar las condiciones necesarias, para cumplir con Chile. Mejorar la vida de nuestro pueblo requiere, crecimiento económico, para que el crecimiento se produzca, se requiere condiciones de estabilidad social y política. Pero también un ambiente que propicie la inversión. Sin inversión privada, no hay crecimiento posible. El circulo virtuoso de inversión, empleo, ingresos y poder adquisitivo, requiere de una clase política madura. Para llegar al desarrollo se debe salir de la mirada cortoplacista, del ciclo de cuatro años, de rotación de autoridades. Se debe generar el dialogo, y los acuerdos necesarios, para sentar las bases de una nueva época dorada de crecimiento y avances sociales. Si las nuevas generaciones de políticos que hoy medran en el parlamento y en el gobierno, no entienden eso, seguiremos rotando el poder político entre derechas e izquierdas, sin darle al pueblo de Chile, lo que prometemos en cada campaña. Ernesto Sepúlveda Tornero Punta Arenas, lunes 18 de noviembre 2024.-

domingo, 10 de noviembre de 2024

DE LA TELETON A LAS JORNADAS DE MAGALLANES

Este fin de semana, se realizó una nueva Teletón, la campaña de recolección de fondos para financiar la fundación del mismo nombre. La obra de esta en la rehabilitación de personas con algún grado de discapacidad es encomiable. Más allá a las críticas que algunos políticos aventuraron en el pasado, la verdad es que la labor que esta institución realiza no puede sustituirse por la oferta pública actual. En la región de Magallanes y de la antártica chilena, tenemos nuestra propia institución dedicada a la rehabilitación, el Centro de Rehabilitación Cruz del Sur, que cuenta con un centro de nivel internacional en Punta Arenas. Sus instalaciones y equipamiento, en parte financiadas por la campaña de recolección de fondos que cada año se realiza a fines de noviembre, y en parte por aportes del Gobierno regional. La institución nació, cuando una decisión de la centralizada Teletón, determinó que Magallanes no contaría con un centro propio, debiendo desplazarse los pacientes al norte del país. La comunidad magallánica posee un marcado espíritu regionalista, y rápidamente se organizó tras el objetivo de contar con nuestra propia organización y nuestro propio centro de rehabilitación. Ambas iniciativas, la de Teletón y la del Centro de Rehabilitación Cruz del Sur de Magallanes, constituyen instancias muy apreciadas por la opinión pública, y si bien en el transcurso de los años, el rating televisivo ha disminuido, continúa concitando gran atención de los medios, que disponen toda una franja de avisaje comercial alusiva. Asimismo, desde sus primeros años, la Teletón fue un imán no sólo para estrellas nacientes del espectáculo, sino también para los políticos, de todo el espectro y color. Por ahí se vio a la otrora patrulla juvenil del sector conservador, unos muy jóvenes Piñera, Mathei y Allamand, cuando aún no ocurría el espionaje telefónico, ni aparecía en escena la radio Kioto. Allí fue también la presidenta Bachelet, a encantar a todos con su simpatía. Por allí apareció esta semana el presidente Boric, que incluso tuvo una performance con la gabardina del cantante Emmanuel. Es tan amplio el apoyo a obras altruistas como la Teletón o “Las Jornadas” de Magallanes, que todos quieren estar, o aparecer en ellas. Siempre queda la duda, si la aparición de políticos, ayuda a la obra, o es al revés. Pensemos lo mejor, y digamos, que instancias de solidaridad como estas, son oportunidades únicas para hacer el bien, y es una rara ocasión, en que, hasta las personas menos pensadas, quieren hacer algo bueno por otro. Y es tanto lo que Chile necesita de ese espíritu, que necesitaríamos media docena de Teletones al año, y varias Jornadas más en Magallanes, para sacarnos de encima, la nube negra que a ratos nos hace ver todo oscuro, sin una luz de esperanza El contraste no puede ser más grande, entre el ambiente electoral, que vivimos la semana pasada, con el ambiente que se vive en torno a la Teletón o a las Jornadas de Magallanes. De ver candidaturas dedicadas sólo a despotricar y a enlodar a los demás, a ver caras sonrientes, en medio de un ambiente distendido. De ver rostros deformados por el rictus amargo de la derrota, a ver rostros relajados, en un ambiente donde no se compite por un cargo Lo hemos dicho muchas veces en este espacio, la sociedad chilena está enferma, las múltiples preocupaciones del diario vivir, mantienen a las personas en una angustia que no se termina nunca. De ahí los altos consumos de alcohol, tabaco y toda clase de otras drogas. Los fenómenos de fragmentación extrema, que suceden hoy en otros países, no nos son ajenos. Sigue hoy día existiendo una desigualdad manifiesta en Chile. No solamente expresada en las brechas salariales, que son insultantes, sino también en el capital cultural. Existe un patrimonio de conocimientos y experiencias, que estamos transmitiendo a nuestros hijos, que va a determinar las posibilidades de acceso a oportunidades, de la próxima generación. Eso que debiera ser, nuestra preocupación número uno, por cuanto se supone, que siempre haremos lo mejor por nuestros hijos, no lo estamos haciendo. Dejamos a la competencia determinar las posibilidades de éxito. Pero todos sabemos que la cancha no es pareja, y algunos inician la carrera unos metros más adelante. El altruismo, la generosidad, que tan bien le hace a nuestro espíritu está devaluado, la sociedad de consumo, promueve una conducta contrapuesta, tratar de llegar siempre primero, no importa cómo se logre. Sacar ventaja de las debilidades de los demás, explotar sus errores. Así como hemos visto que hacen algunas figuras de la política, para poder derrotar a su oponente, sin tolerancia, sin compasión, sin temor a hacer daño a los demás. El espíritu solidario de la campaña de Teletón, y de las muy magallánicas Jornadas por la rehabilitación, son muestras de que, bajo una gruesa capa de cinismo e hipocresía, todos tenemos, cual más cual menos, una tendencia a la bondad, una tendencia a hacer el bien, y a hacer lo correcto. Soy optimista, y de verdad espero, que estas muestras de solidaridad, aunque se den bajos las luces y cámaras de TV, sean el signo de que las figuras de gobierno y de oposición, realmente pondrán a Chile por delante. Que los acuerdos necesarios para mejorar la vida de las personas, sea el norte que marque la nueva tanda electoral que vivirán 12 regiones de Chile. Y que sean electos los mejores hombres y mujeres, para hacer el trabajo, por el bien de nuestros hijos e hijas. Ernesto Sepúlveda Tornero Punta Arenas, lunes 11 de noviembre de 2024.-

domingo, 3 de noviembre de 2024

EPÍLOGO POLÍTICO

La semana transcurrió entre análisis de los resultados de las históricas elecciones del fin de semana pasado. El número nunca antes visto de personas votando, pone a esta doble jornada electoral, entre los eventos más notables de nuestra historia democrática. Aunque los resultados fueron celebrados por todos los sectores por igual, se aprecia que el país sigue dividido en dos partes más o menos iguales. El sector progresista conserva alguna de las ciudades importantes, y pierde otras, el sector conservador, otro tanto. En la votación de gobernadores regionales, sólo en cuatro regiones esta votación se decidió en primera vuelta. Fue en la región de Tarapacá donde fue electo José Miguel Carvajal, independiente del pacto Por Chile y sus regiones; en la región del Ñuble, el socialista, Oscar Crisóstomo, del pacto Por Chile y sus regiones; en la región de Los Ríos, el socialista Luis Cuvertino, del pacto por Chile y sus regiones; de la región de Aysén, el UDI Marcelo Santana, del pacto Chile Vamos; y de la región de Magallanes y de la antártica chilena, el independiente en lista del partido Radical, Jorge Flíes Añón. Demás está decir que el progresismo, constituyó distintas listas, y sólo en unas pocas regiones, llevaron candidato único. En doce regiones del país, por no haber alcanzado ningún candidato el 40% de los votos, deberán ir a una segunda vuelta los dos candidatos más votados. Esta votación se efectuará el domingo 24 de noviembre, en las regiones de: Arica Parinacota, Antofagasta, Atacama, Coquimbo, Valparaíso, Metropolitana, O'Higgins, Maule, Biobío, La Araucanía, y de Los Lagos. Las elecciones de las autoridades locales, son las más importantes, desde el punto de vista de los ciudadanos de a pie. Es en la vida cotidiana de las vecinas y vecinos, donde produce impacto la gestión de gobiernos regionales y municipios. Pese al desconocimiento existente de la importante función de los gobiernos regionales, los partidos políticos, y figuras independientes de relevancia pública, se volcaron con entusiasmo a la competencia electoral. Nota aparte, la mezquindad parlamentaria, que, al momento de regular esta importante votación, no estableció franja electoral, transparente y gratuita. Una vez más los incumbentes hacen de las suyas, ¿será temor a eventuales contrincantes futuros?, sea por esa u otra razón, parece incomprensible que se haya privado a la ciudadanía de la posibilidad de conocer en vivo y en directo a sus futuras autoridades locales. Los resultados en elección de alcaldes y alcaldesas, se repartieron prácticamente en tres tercios, entre conservadores, progresistas y un bloque de nada menos que 108 independientes. Con la confianza ciudadana en el congreso y los partidos por el suelo, al parecer la estrategia fue, disimular lo más posibles las enseñas y colores partidarios, y buscar candidaturas fuera de las filas. Un craso error. Si bien la ciudadanía distinguió masivamente con su apoyo, a figuras independientes, esta adhesión no se extiende mecánicamente a los partidos políticos. Tampoco sirve a los partidos para computar votos, para el esquivo 5% de representación electoral, que la legislación exige para mantener la existencia legal. Un error mayúsculo, además, si se pretende combatir las peores expresiones que pervierten la democracia, el populismo y el autoritarismo. Los partidos progresistas, nuevamente con un discurso ininteligible para las grandes mayorías del país. Frente al discurso simple, plagado de ideas básicas, y golpes de efecto, de un partido ultra conservador, que lució con orgullo sus emblemas partidarios. Las ideas progresistas si no se explican en fácil, caen presa del discurso grandilocuente, de frases para el bronce, y ojitos en blanco mirando al cielo, que sólo entusiasman a los incondicionales, aplaudido sólo por los militantes a sueldo en la administración. Frente a los colores invisibles, y a los emblemas partidarios ocultos del progresismo, el partido ultra conservador ganó un espacio impensado en la votación popular. Una realidad difícil de revertir, sin trabajo territorial, sin inserción efectiva en los barrios y calles. Hoy resulta evidente, que quienes con facilidad conquistaron La Moneda, con igual facilidad la pueden devolver, Sin haber sepultado el neoliberalismo, y lo que sería mucho peor, sin haber mejorado en forma efectiva la vida de las personas. A mi modo de ver, la actividad política, no tendría razón de ser, si no busca impactar positivamente, si no se logra desde el gobierno, mejorar la vida de los conciudadanos, no tiene sentido la lucha por el poder político. Por cierto, que existen, como siempre existieron, quienes persiguen el poder por el poder, y nada más les conforma. Afortunadamente, las personas son más sensatas, de lo que ciertos políticos creen, y de cuando en cuando, mandan para su casa, a los abusivos o impopulares. Si no creen, vean la despedida a la profe Cubillos y a la funcionaria municipal Karla Rubilar. También el adiós a Irací Hassler, y los puntos suspensivos al soldado de Chávez, Alejandro Navarro. Hasta el 24 de noviembre, va a seguir sonando la batucada electoral, la gran mayoría de la población nacional, aún no decide a su gobernador regional, y este es un factor de incertidumbre importante, en la proyección regional. Al aguaite, las figuras presidenciales, en el sector conservador, doña Evelyn, parece tener el camino despejado. El abrupto deceso electoral de Marcela Cubillos en Las Condes, que hace un mes atrás, nadie habría asegurado, y la decepción municipal y regional del partido de José Kast, la dejan con cancha abierta para su despliegue. Aunque, ahora más cauta, advierte que falta un año aún. Aprendizaje duro de experiencias pasadas, donde las tendencias entrópicas del sector, sumadas al canibalismo insaciable, liquidaron candidaturas cantadas. Si todo sucede como anhela doña Evelyn, llegaría como candidata única del sector conservador, y en pole position, para derrotar a la opción progresista. Tras cartón, José Kast, lame sus heridas electorales, y no oculta su intención de ir directo a la papeleta, y tal vez, volver a pasar a segunda vuelta, tentando a la fortuna por tercera vez. Según reconoce, sería esta su última aventura presidencial. Desde el progresismo, hoy tratando de concluir de buena forma el último año de la actual administración, el panorama presidencial, se ha ido complejizando. La figura indiscutida de la ministra Tohá, destacada y experimentada política, hoy no pasa su mejor momento, afectada por el denominado caso Monsalve. Constituido por estos días, en el principal dolor de cabeza del ejecutivo. Aún es temprano para descartar esta opción, que perfectamente podría llegar a una primaria oficialista. Por algo el sector conservador ha reactivado su ofensiva de una eventual acusación constitucional, ya saborearon la sangre, y se encuentran ávidos, a engullir a la principal ministra del gabinete presidencial. En el ínterin, y casi de modo anecdótico, apareció brindando entrevista, el que fuera el niño símbolo de la generación de líderes estudiantiles, que saltaron desde la facultad, al congreso y a la Moneda, en menos de 15 años. Me refiero al hombre de la notable calva, el ex ministro Jackson, quien, con su humildad habitual, sostuvo que los resultados electorales de su partido, acallaban a quienes los daban por muertos, y que una vez más estarían en la papeleta el próximo año. En política, como en la vida, nadie tiene clavada la rueda de la fortuna, dejaremos al tiempo hacer lo suyo, y esperaremos el desenlace de estos acontecimientos. De manera vertiginosa se aproxima el último año de mandato de la actual administración. De las grandes reformas que constituían la base del programa de gobierno, se ve cada más distante la posibilidad de que se concrete, quizás la más importante de ellas, que es la reforma de pensiones. Se ha anunciado la posible pre candidatura presidencial de la ministra Jara por el PC, en una especie de reconocimiento de que la reforma no va a avanzar. Se intenta por estos días sacar adelante dos promesas de campaña, el fin al CAE, y el pago de la deuda histórica a los profesores. Otro ministro del PC a cargo de los anuncios, y, asimismo, sin certeza alguna de contar con votos para su aprobación. Se trataría de un intento de pasar al pizarrón al sector conservador. En época de elecciones, nadie en su sano juicio, puede afirmar, que tan peregrina estrategia, concluirá con la aprobación de estos proyectos. En el fondo son gestos para la galería, inauditos a estas alturas, ya que los sectores que han sostenido a esta administración, exceden por mucho a la barra brava, que pide avanzar con el programa de gobierno, aunque no se tenga los votos. Como ha sido usual en estos tres años, ha sido el sector del socialismo democrático quien exige seriedad y prudencia, en este último tramo, para concluir con responsabilidad el mandato. Mostrar en el epílogo, capacidad de acuerdos y voluntad de dialogo, sería la única forma en que el progresismo, puede re encantar al electorado, con una nueva y distinto proyecto político hacia el futuro. Más allá de los colores políticos, los ciudadanos eligieron y eligieron bien, corresponde respetar, dentro de un proceso electoral ejemplar. Más de 15 millones de electores, y con resultados indiscutidos, pasadas 3 horas de la votación. Es algo muy especial, de lo que debemos estar orgullosos como sociedad. Esperamos que los alcaldes y alcaldesas, los cuerpos de concejales, los cuatro gobernadores regionales electos, y sus honorables consejos regionales, tengan mucho éxito en su gestión, ese es el verdadero camino para mejorar la calidad de vida de las personas. El verdadero cambio, la verdadera revolución, será desde las comunas y regiones, profundizar la descentralización es el único camino al desarrollo, por eso nos sumamos con entusiasmo, a construir desde la zona extrema Magallanes, la región que queremos. Ernesto Sepúlveda Tornero Punta Arenas, lunes 4 de noviembre 2024.-

domingo, 27 de octubre de 2024

LA FIESTA DE LA DEMOCRACIA

Esta semana fue la fiesta de la democracia, una nueva elección popular, esta vez de gobernadores, consejeros regionales, alcaldes, alcaldesas y concejales de todo el país. Hasta el cierre de estas líneas, la participación ciudadana había superado todas las expectativas, rondando el 75% del total del padrón electoral. Las elecciones con voto obligatorio, producirán el esperado incremento del espíritu cívico, tan ausente en elecciones pasadas. El aumento de la incertidumbre, al desconocer cómo se van a inclinar, vastas masas de electores que antes no votaban, es muy saludable para la calidad de la democracia. Punto aparte, es la ausencia de una cultura de discusión púbica de contenidos, limitándose los partidos políticos, a ocultar sus colores y banderas. Se ha llegado al extremo que incluso los eslóganes y jingles electorales son parecidos. Eso debe cambiar, dejar entregado el resultado de la elección sólo a las redes sociales, es lo que ha producido los mayores vuelcos este domingo. Como es tradicional en la política chilena, en los programas de análisis electoral, los expertos y políticos de lado y lado, se arrogan todos los triunfos. Cada quien tiene un dato que celebrar, nadie pierde. Es insólito, incluso un poco chocante, después de un mes de campaña donde se dice de todo y se dan con todo, contados los votos, todos los sectores se dan por vencedor. Lo bueno de las elecciones municipales y regionales, es que las autoridades electas, están directamente en contacto con los vecinos y vecinas, su gestión se puede evaluar en el día a día. No se soluciona los hoyos de las calles, la falta de luminarias, los perros vagos, o los caballos sueltos, con lindos discursos o talleres namasté. Hace falta gestión eficiente, la que es fiscalizada por los propios ciudadanos. La mayoría de las autoridades bien evaluadas se re eligieron. Esto es una importante lección para quienes están en la carrera política, no basta con ser mediático, y popular, si no se hace una buena gestión. La ciudadanía premia con su confianza la consistencia. En la región de Magallanes, en una elección muy competitiva resultó re electo en primera vuelta el actual gobernador Jorge Flíes, su visión anticipatoria del desarrollo de la región para los próximos diez años, fue reconocida por la ciudadanía. Las personas adhirieron a un proyecto de futuro, a una oportunidad de soñar y de trabajar para cumplir esos sueños. La tarea que se viene por delante para toda la región, es la implementación del nuevo plan de desarrollo de zonas extremas. Un instrumento que orientará el esfuerzo regional para la próxima década, que nos permitirá aunar esfuerzos de todos los sectores, sociales, económicos y políticos. Lo que cautiva la adhesión de la ciudadanía, es el trabajo integrador, inclusivo, con una mirada esperanzadora y optimista. En las regiones extremas, se miran distinto las contiendas políticas, se vota por las personas, antes que por los partidos. Y así, los grandes vencedores en la región de Magallanes, fueron el gobernador re electo, Jorge Flíes, y el alcalde re electo de Punta Arenas, Claudio Radonich, este último con una de las diez mayorías nacionales en alcaldías. Pese a pertenecer a conglomerados distintos, las necesidades de los vecinos y vecinas, van más allá de las diferencias partidistas. El éxito de alcaldes y concejales, demandan un trabajo coordinado con el gobernador y consejeros regionales. Esa es una lección aprendida en Magallanes, y permite aventurar alguna de las razones, de las caídas de las figuras políticas del centro del país. Al parecer, que alcaldes y gobernadores se dediquen a la política nacional, más que a resolver los problemas del día a día de la gente, termina pasando la cuenta. Dedicarse por entero a la tarea encomendada, sin agendas paralelas, es lo mínimo que se puede esperar de una autoridad electa. Eso tan esencial, parece insuficiente, para las lumbreras del estado central, dan la impresión de estar siempre buscando la frase ocurrente, la cuña más golpeadora, para ganar likes en las redes sociales. Esta elección parece haber favorecido, a quienes apuntaron al trabajo metódico, ordenado, más que a los ofertones irresponsables. La incorporación de los nuevos electores, obligará a los partidos políticos, a redoblar sus esfuerzos, volver a las calles, poblaciones y juntas de vecinos. No sólo ir cada cuatro años, no sólo ir a mendigar un voto. Trabajo territorial, abnegado, altruista, ese que se hacía en los lejanos 80’ cuando ni siquiera había elecciones. Esa tarea responsable que se continuó haciendo en los 90´, y se empezó a abandonar el último decenio. La democracia chilena, una vez más da muestras de un saludable estado de salud, los votantes parecen ser más sensatos, de lo que los expertos opinaban, y se inclinaron más bien por las alternativas moderadas, que por los dos extremos del espectro político. Terminado este proceso, se abre la temporada presidencial, y con eso el inicio del cierre del actual gobierno. Esperamos por el bien de Chile, que prime la sensatez, y se ponga el acento en este último año de administración, en los proyectos que unen a Chile. Se necesita otros (as) actores (as) que interpreten lo que el país requiere para recuperar la confianza, y para recuperar la senda del crecimiento. Con la alegría serena de ver una región completa movilizada, para perseguir los sueños, para conciliar, incluir y convocar, a la construcción de La Región que queremos. Ernesto Sepúlveda Tornero Punta Arenas, lunes 28 de octubre de 2024.-

domingo, 20 de octubre de 2024

LEVANTARSE MAS TEMPRANO Y COMPRAR FLORES

Esta semana se cumplieron cinco años del estallido social, ese fenómeno social y político, que aún hoy día, produce discusiones acerca de su origen, sus fines, su contenido, etc. La fecha de 18 de octubre de 2019, se recuerda como su inicio por la masiva evasión en el metro de Santiago, protagonizada por estudiantes secundarios. Esta fue motivada por el alza de la tarifa del metro en 30 pesos. De ahí luego se acuñará la frase “No son 30 pesos, son 30 años”. Estando tan próximos a ese proceso, es muy improbable que se pueda construir el relato fidedigno, y circunstanciado, el relato histórico tendrá que esperar un tiempo más. Por lo mismo, sólo demos algunos retazos. En elecciones presidenciales de 2017 se había impuesto por segunda vez en las urnas el candidato conservador, el inversionista Sebastián Piñera, hoy fallecido. Terminaba su segundo mandato la presidenta Michelle Bachelet, la que debía entregar por segunda vez la banda de O´Higgins al presidente Piñera. Pero ¿cómo se llegó a eso?, En 2017 la coalición gobernante denominada Nueva Mayoría, que reunía desde la DC al PC, se dividió en varias opciones presidenciales. Por negativa de sus dirigentes, cálculos de grupo, u otras razones que se desconocen, a diferencia de campañas anteriores, no hubo elecciones primarias para elegir la candidatura del sector. EL oficialismo designó al periodista y senador Alejandro Guillier, para que fuera directo a la papeleta, sin concurso ni sorteo. De paso, la decisión de la cúpula socialista dejó sin opción de competir al presidente Ricardo Lagos, apoyado por un sector de la centro izquierda. En el ínterin la derecha realizó una primaria donde Sebastián Piñera se impuso con el 58,35% de los votos, a Manuel José Ossandon que obtuvo el 28,25% y a Felipe Kast que obtuvo el 15,40% de los votos. Por su parte grupos de izquierda provenientes de los movimientos estudiantiles, que se habían incorporado con éxito al congreso, realizaron una primaria, donde se impuso la periodista Beatriz Sánchez con un 67,58% de los votos, al sociólogo Alberto Mayol, que obtuvo el 32,42% de los votos. A la primera vuelta presidencial se presentaron ni más ni menos que ocho candidaturas. Dos de ellas del sector conservador, y las otras seis del progresismo. Cuando venos el nivel de dispersión del micro cosmos político actual, debemos mirar un poco para atrás. Quienes eran estas personalidades, llamadas a conducir a Chile, y a cuantos representaban. La primera vuelta la ganó por lejos la derecha, con Sebastián Piñera, con un 36,64% de los votos. De su mismo sector, José Kast, obtuvo en esa ocasión 7,93% de los votos. En el progresismo, quien se impuso de los seis en carrera, fue Alejandro Guillier con 22,70% de los votos, seguido de cerca por Beatriz Sánchez con 20,27%. El resto de las candidaturas del progresismo, obtuvieron magros resultados. En orden decreciente, la candidata de la DC Carolina Goic con 5,88%; el candidato por enésima vez Marcos Enríquez, con 5,77%; luego el candidato Eduardo Artés con 0,51%, para finalizar con el eterno candidato Alejandro Navarro con sólo 0,36% de los votos. El candidato del sector conservador en la segunda vuelta de las elecciones de 2017, Sebastián Piñera, obtuvo el 54,57% de los votos, imponiéndose al candidato del progresismo Alejandro Guillier, quien obtuvo 45,43% de los votos. El presidente Piñera asumió su segundo mandato con varias promesas de campaña, fin a la puerta giratoria de la delincuencia, que la economía del país vuelva a crecer, generar una migración ordenada y regular. Lo que al parecer nadie quiso ver, es que los problemas sociales del país eran más agudos y profundos, de lo que se creía. Y la sombra de movilizaciones sociales masivas, rondaba desde 2006, con el movimiento “pingüino” el 2011 con nuevas movilizaciones estudiantiles en todo el país. Pero también con eventos masivos ocurridos en regiones, en el Chile profundo, donde la desigualdad es más cruda producto del centralismo. Paralizaciones totales en Magallanes en 2011, con el paro del gas, y en Arica Parinacota y la región de Aysén, en 2012. Fueron las advertencias que nadie quiso ver o recordar. El inicio del segundo mandato conservador, venía precedido de un discurso triunfalista y arrogante, que los nuevos gerentes del aparato público, replicaron con entusiasmo. De ahí salieron frases como la del ministro de Hacienda, que, ante un alza del IPC, destacaba que habían bajado las flores. O las del ministro de transportes que mandaba a la gente a levantarse más temprano, cuando usuarios del transporte público de Santiago denunciaban su colapso. Y como olvidar al ministro de salud, que destacaba lo bueno que era la fila del consultorio, para hacer vida social, cuando se reclamaba por las largas colas y los tiempos de espera. Tampoco hay que olvidar los sucesivos casos de corrupción empresarial detectados y denunciados a la justicia, la colusión del papel Tissue, la colusión del pollo, la colusión de las farmacias, y el caso Penta, que termina en las famosas clases de ética. El propio presidente Piñera aportó lo suyo con el caso de la pesquera Exalmar, y luego la minera Dominga, casos sobre los que se tendió un velo de reserva. A 5 años del estallido, los líderes políticos se siguen culpando recíprocamente, nadie asume su responsabilidad en la génesis del conflicto. En la base de este fenómeno, que algunos pretenden reducir sólo a una dimensión delincuencial, olvidando que amplias masas de la sociedad clamaron por un cambio. Quizás la dimensión en que el país está más en deuda, es en torno a las masivas violaciones a los DDHH ocurridas durante las movilizaciones del año 2019. Los miles de heridos por perdigones lanzados a mansalva por la policía militarizada, las personas que sufren hoy ceguera o ceguera parcial, producto de las lesiones inferidas por agentes del estado., han sido invisibilizados. La política cambia tan rápido, que, en el transcurso de estos 5 años, tratando de encauzar el descontento social, se realizaron y fracasaron dos procesos constituyentes. Hubo una nueva elección presidencial, y consiguió la victoria, un representante de los movimientos estudiantiles de 2009, con el apoyo de los sectores más críticos de los gobiernos de la concertación, y también con el apoyo de los partidos que protagonizaron los 20 años de gobiernos de centro izquierda. En estos cinco años, además enfrentamos como el resto del mundo, la pandemia Sars Covid 2, y tuvimos que despedir al único presidente que ha elegido el sector conservador, desde que reconquistamos la democracia. Ningún sector político tiene clavada la rueda de la fortuna. Y hacen muy mal los líderes de gobierno y de oposición, actuando como si lo que vivimos hoy, durará por siempre. A la distancia de una calle concurrida, de una asamblea universitaria o en los abarrotados vagones del metro, anida una desesperanza, un descontento y una angustia, que ni los discursos bonitos, ni las buenas intenciones del actual ejecutivo podrán contener. La fragilidad de nuestras instituciones y de nuestra democracia, se prueba con cada nuevo episodio de corruptela, con cada nuevo caso de abuso de las isapres o de las AFP. Hace cinco años muchos dijeron que no lo vieron venir, luego todos nos lamentamos de la destrucción, el caos de nuestras calles y ciudades. Para quienes detentan el poder, es sólo un ejercicio intelectual, se inventan nuevas disquisiciones semánticas, para deslindar en otros, la responsabilidad que antes, imputábamos a quienes estaban al mando. Las nuevas camadas de parlamentarios (as), se suma con entusiasmo a las peleas impostadas, a las discusiones grandilocuentes, donde el resultado final siempre es cero. Derechas e izquierdas son igualmente responsables de la situación actual. Y si el diagnóstico generalizado es que a 5 años estamos igual o peor, deténganse esta vez a escuchar un poco, y aporten soluciones. En vísperas de la elección que definirá las autoridades locales, en comunas y regiones por todo Chile, miremos con detención lo que las candidaturas nos están diciendo. Ojo con aquellos que sólo se dedican a destruir al adversario, sin proponer nada constructivo. Ojo con aquellos que ofrecen lo que no tienen. Elegir representantes es una oportunidad que no se puede desaprovechar, no sólo hay que fijarse en el envase, también hay que revisar el contenido. En estas elecciones nos equivocamos menos, porque conocemos más, estamos más cerca de alcaldes, concejales, gobernadores y consejeros regionales. Para reconstruir lo que aún no se reconstruye, lo que aún no se repara, lo que aún no se pinta, vota por los que hacen la pega y por los que inspiran a pensar en el mañana. Ernesto Sepúlveda Tornero Punta Arenas, lunes 21 de octubre de 2024.-

domingo, 13 de octubre de 2024

EL LOOP ELECTORAL

La noticia de la semana fue el rechazo de la acusación constitucional en contra de la ministra del interior Carolina Tohá. Pese a los esfuerzos del sector ultra conservador de arrastrar a toda la derecha consigo, finalmente sectores levemente moderados desistieron de aprobar el libelo acusatorio. En una escalada más en la crispación del ambiente político, y cuando llevábamos semanas conociendo los entresijos del caso audios, se intentó defenestrar a la ministra más fuerte del gabinete, y probable carta presidencial. El traspié de la acusación, fue precedido por un imprevisto apoyo del general en retiro, y ex general director de Carabineros Héctor Yáñez. Invitado a exponer en la antesala de la votación, los acusadores fueron testigos de una clara y contundente defensa de la ministra Tohá. El general Yáñez puso sobre la mesa, la entrega de recursos materiales y humanos, que supera con creces las de gobiernos anteriores, y el apoyo permanente a la institución. Quitando todo argumento a los acusadores, quien hasta hace pocas horas dirigía a Carabineros de Chile, sostuvo que era totalmente injusto responsabilizar a una persona, del problema de seguridad que existe hoy en Chile. El golpe de efecto que se pretendió dar en contra de la administración Boric, tuvo un efecto boomerang, y la ministra Tohá salió fortalecida de la instancia. Más allá de las simpatías políticas, la fracasada acusación constitucional, parecía un despropósito, cuando todas las instituciones de la república están abocadas al combate frontal de la delincuencia, y a resolver la grave crisis de seguridad del país. Muchos analistas de la plaza coinciden, que la medida fue más bien una cortina de humo, para que la opinión pública, olvide el escándalo de la candidata Cubillos y la Universidad San Sebastián. También se pretendería ocultar la delicada situación en que queda el sector, con los informes que vinculan al ex ministro del interior Andrés Chadwick, en el entramado de contactos del abogado Hermosilla. Al parecer han sido vanos estos intentos, puesto que recientes estudios de opinión, ya reflejarían el impacto comunicacional que han tenido estos casos. En el ínterin se entregaron los resultados de una nueva encuesta del Centro de Estudios Públicos, la CEP, que refleja con meridiana claridad, la mirada que tiene la ciudadanía sobre el actual momento en nuestro país. Un 58% piensa que la situación política de Chile está mala o muy mala. Sólo un 7% encuentra que es buena o muy buena. En coherencia con las calamitosas noticias que transmiten los medios a toda hora, el estudio refleja una fuerte pérdida de confianza de la ciudadanía en las instituciones. El congreso cuenta sólo con un 8% de confianza ciudadana, en tanto, los partidos políticos son las instituciones con menor confianza con un magro 4%. Los partidos políticos en una sociedad democrática sana, son el vehículo, el canal a través del cual se expresan las ideas, los modelos de sociedad que se ofrecen al electorado. Partidos políticos débiles y fragmentados, sólo favorecen a los enemigos de la democracia, los sectores populistas y autoritarios. En esto, no sólo los políticos han errado el camino, también los “expertos” que propusieron las leyes que hoy nos rigen. Extrema permisividad y mínimos requisitos de constitución han favorecido la existencia hoy de 22 micro partidos políticos, que pronto serán 25, considerando los que están hoy en tramitación en SERVEL. Las instituciones que cuentan con mayor confianza de la ciudadanía, son la PDI con 59%, las universidades y Carabineros de Chile, ambas con 57%. Las FFAA con 51% y las radios con 45%. De ahí el umbral de confianza baja varios escalones, y vemos que los municipios tienen un 24% de confianza. La empresa privada un 21%, y el gobierno con un 19%. Los tribunales de justicia y el ministerio público ambos con 17% de confianza, este es el caso más preocupante, ya que la medición no alcanza a reflejar en su totalidad el impacto de los chats del abogado Hermosilla. Caso aparte la confianza existente en el sistema de pensiones que sólo alcanza el 10%, ratificando una vez más la urgencia de su reforma. En este escenario convulso, Chile se prepara para ir nuevamente a las urnas. Nuestros ágiles y sabios legisladores, y expertos afines, no previeron el efecto que tendría en el electorado, la ráfaga de votaciones en tan corto tiempo. Cada tanto, lo vuelvo a mencionar porque me parece de una irresponsabilidad mayúscula. Es la lógica del asambleísmo, que al parecer se ha tratado de replicar en el congreso y en el gobierno. Como si la calidad de la democracia dependiera de la cantidad de veces que vamos a las urnas. Desde 2020 al 2024, considerando las votaciones de fines de este mes y eventuales segundas vueltas de gobernadores, en el lapso de cuatro años, habremos ido a votar, nada menos que diez veces. Si no me cree, le hago el recuento: Plebiscito Nacional 2020; Elecciones Primarias de Gobernadores Regionales y Alcaldes 2020, en los casos en que las hubo; Elecciones de Convencionales Constituyentes, Gobernadores Regionales, Alcaldes y Concejales 2021; segundas vueltas de gobernadores regionales; Elección Presidencial, Parlamentarias y de Consejeros/as Regionales 2021; Segunda vuelta presidencial 2021; Plebiscito Constitucional 2022; Elección del Consejo Constitucional 2023; Plebiscito Constitucional 2023; Elección de gobernadores regionales, consejeros regionales, alcaldes y concejales 2024; segunda vuelta elección de gobernadores donde proceda. Dentro de esta multiplicidad de elecciones, también hubo aspectos positivos. En las elecciones municipales de 2021, entró a regir reforma de 2020, que impide la re elección consecutiva en más de tres ocasiones fijando un límite de 12 años de ejercicio. De este modo, 96 alcaldes y alcaldesas no pudieron repostularse. De los alcaldes y alcaldesas en ejercicio se repostularon 259, pero fueron re electos sólo 87. En 258 comunas de 345 comunas existentes en el país, hubo recambio de autoridades comunales. Otra innovación es la restitución del voto obligatorio. Este ya debutó en el Plebiscito de 2023 donde las personas habilitadas para votar llegaron a las 15.278.800 en Chile de las cuales, concurrieron a votar 12.991.322 votantes con un histórico 85,03% de participación. En la región de Magallanes y de la antártica chilena, los habilitados para votar eran 157.304, de los cuales concurrieron 118,341 con un 75,24% de participación. Defiendo el derecho a elegir a nuestros representantes en elecciones libres y competitivas. Lo que deploro, es la desprolijidad del legislador, la poca previsión, la poca empatía con el pueblo que dicen representar. La multiplicación de eventos electorales, y ahora con voto obligatorio, no hará más que agotar al electorado, a producir hastío y rechazo. Para evitar que la manifestación más pura de una democracia, el derecho a elegir y ser elegidos, se vuelva superflua, debemos informarnos adecuadamente. Tomar la mejor decisión, y optar por los liderazgos que hagan más sentido, con nuestra forma de vida, liderazgos constructivos, con altura de miras, y que nos permitan soñar con una comuna y con una región más segura, más prospera y más feliz. Ernesto Sepúlveda Tornero Punta Arenas, lunes 14 de octubre de 2024.- Ver más en https://www.servel.cl/centro-de-datos/resultados-electorales-historicos-gw3/ https://www.cep.cl

domingo, 6 de octubre de 2024

PARADOS SOBRE HOMBROS DE GIGANTES (AS)

Este año se cumplieron 36 años desde ese glorioso 5 de octubre de 1988, cuando el pueblo de Chile conquistó su libertad. Sobre esta fecha, cito datos obtenidos desde el INE por Ernesto Laval, que compartió en redes sociales, ¿sabían ustedes que un 47% de las personas vivas en Chile hoy (2024) nacieron después de 1988?, prácticamente la mitad de los chilenos y chilenas, no vivió la gesta del plebiscito. Y yendo un poco más atrás, ¿sabían Ustedes que un 69% de las personas vivas en Chile hoy (2024) nacieron después de 1973? Este dato es demoledor, la inmensa mayoría de los chilenos y chilenas de hoy, no había nacido cuando se produjo la tragedia del golpe de estado de 1973. No son quienes protagonizaron el gobierno de la Unidad Popular, ni los civiles que lideraron el régimen dictatorial de Pinochet, quienes deciden y conducen los destinos de Chile. Y sin embargo…… la creciente crispación del debate político, la degradación del prestigio de las instituciones, la incapacidad de la institucionalidad de dar curso a las demandas ciudadanas, son más o menos parecidas, a las que se vivieron antaño. Rostros más lozanos protagonizan por lado y lado del espectro político, un debate público, abundante en descalificaciones y lugares comunes. Chile ha sido presa de una elite económica que torpedeó persistente y continuamente, los tímidos avances de los gobiernos de la concertación. Curiosamente, cada tanto, algún líder conservador hace un recuerdo entusiasta de ese período, pero no dice la enconada oposición que hicieron a ese conglomerado político. De las entrañas de la Concertación, fatigada por la endogamia de sus vetustos líderes, salió una generación de líderes decididos a matar al padre político. Hicieron tabla rasa, y aniquilaron en los nuevos muros del pueblo, cualquiera sombra de reconocimiento de las décadas más exitosas del Chile democrático. Así debía ser, a lo viejo lo sucede lo nuevo, y rápidamente se echaron por tierra los logros de los gobiernos de coalición de centro izquierda, por insuficientes, tibios, alguno incluso aventuró que se había gobernado con cobardía. Al ritmo de esos cantos juveniles, Chile eligió en dos oportunidades, una opción presidencial conservadora, la que curiosamente, era precedida por sendos gobiernos progresistas. Como si la historia no fuera una sabia maestra, luego de un gobierno desastroso, que concluyó con un estallido social sin precedentes, el último gobierno conservador, debió enfrentar una pandemia sin precedentes. Las decisiones ejecutivas necesarias e imprescindibles para salvar la vida de compatriotas, se adoptaron por el liderazgo conservador, y fueron respaldadas hasta por sus adversarios más duros. Como si viviéramos atrapados en un loop eterno, donde nos volvemos a enfrentar a decisiones similares, las elecciones presidenciales de 2022, nos pusieron frente a alternativas radicalmente contrapuestas. Por un lado, en un bloque conservador, formado post primera vuelta, se fundieron en uno sólo, los herederos políticos del dictador Pinochet, junto a incipientes y famélicos sectores de derecha moderada. Por el otro lado, la irrupción de los nuevos movimientos políticos, que fueron virtualmente, los sepultureros de la Concertación y de la Nueva Mayoría, que, para segunda vuelta, contaron con el apoyo de esos mismos viejos tercios, vapuleados y despreciados. Así llegamos al momento actual, donde un rápido y obligado aprendizaje presidencial, hizo girar la brújula y el timón, para encontrar aguas aptas para navegar. Quienes antes de ayer, eran humillados de todas formas por reaccionarios, anquilosados y pasados de moda, ayer, los mismos fueron acogidos en un gobierno de coalición. Y hoy, se valora con emoción los avances conseguidos, en veinte años, que se iniciaron precisamente en aquel 5 de octubre de 1988. Los datos muestran que, en la población actual de Chile, son predominantes las generaciones que no habían nacido para 1973, y al menos la mitad no había nacido para el plebiscito del 5 de octubre de 1988. La tragedia que vivimos en carne propia las generaciones que enfrentamos en las calles y cerros a la dictadura, y que plantamos cara al terror, hoy es valorada, y en buena hora por los jóvenes gobernantes. Es cierto que ganamos esa noche, y que lo hicimos con un lápiz y un papel, como dice el presidente Lagos. Pero llegamos a ese día final, tras un proceso progresivo de movilizaciones sociales, amplias, y participativas. Hasta los santos padres de la iglesia, reconocieron hace siglos el derecho del pueblo a rebelarse, contra un gobierno injusto. Chile no fue la excepción, una generación completa de jóvenes, ofrendaron sus vidas combatiendo para liberar a su pueblo. A esos hombres y mujeres que se arrojaron de frente, a la máquina represiva fascista, Chile les debe plazas y monumentos, como se les ha otorgado a quienes nos liberaron del yugo español. Nunca van a haber páginas suficientes, para describir la alegría del 5 de octubre, no era todo lo que muchos y muchas queríamos, pero fue lo que conquistamos entre todos, y eso nos llenó de risas y lágrimas los rostros. Hay una esperanza en los hombres y mujeres de esta generación, y de todas las generaciones nacidas en libertad desde 1990. No importa que no todos piensen lo mismo, esa es la gracia de la democracia, poder pensar y decir lo que te dé la gana, sin temor a que te persigan o asesinen. Ese es el legado que debemos preservar. Debemos justificar con nuestra vida, el sacrificio de quienes ahora no están. En buena hora, nuestro joven presidente, reconoce en este 5 de octubre, la gesta y la lucha por la libertad y la democracia de las generaciones precedentes. Todos y todas estamos parados hoy sobre hombros de gigantes, gracias a eso podemos mirar con esperanza el futuro de una patria más prospera y más justa. Ernesto Sepúlveda Tornero Punta Arenas, lunes 7 de octubre de 2024.- Ver datos de edades en https://x.com/elaval