domingo, 31 de marzo de 2019

OTOÑO: MEMORIA Y DIGNIDAD



La llegada del otoño, nos está dejando, aparte de un montón de hojas amarillas y rojas, un sabor agridulce. Recuerdos tristes como la conmemoración de la detención y alevosa muerte de Nattino, Guerrero y Parada. El llamado “caso degollados”, por haber sido de este modo que fueron asesinados los tres profesionales comunistas. Y recuerdos de esperanza, de coraje, al escuchar de nuevo al actor Roberto Parada continuar actuando en homenaje a su hijo Manuel, minutos después de enterarse de su muerte,

Con toda seguridad, habrá quienes se molesten porque vuelvan a aparecer estos nombres, también los de los hermanos Vergara Toledo, cuyo asesinato dio lugar al “Día del joven combatiente”. Pero que se entienda bien. No es el odio ni los deseos de venganza, los que animan el recuerdo, por el contrario, es el profundo amor a la patria y a nuestro pueblo, es la entrega generosa a la causa de la libertad, cuando lo que se jugaba era la vida.

Es necesaria la memoria para que la historia no se repita.

Y es que aun hoy día, existe el “negacionismo”, esa actitud de negar las violaciones a los DDHH, de negar las atrocidades e insistir en justificaciones para el sangriento golpe militar.

Nos visitó en medio de la algarabía de la ultra derecha, uno de los defensores de la dictadura de Pinochet, el señor Bolsonaro, presidente de Brasil. Homenajes varios, tortas y abrazos sonrientes . Un par de días después, de vuelta en Brasil, emite una resolución donde autoriza expresamente a las fuerzas armadas la celebración del golpe militar del año 1964. Simplemente horrendo.

Nos falta tanto para recuperar nuestra vida en comunidad, nuestro sentido de humanidad, está atravesado por nuestras ideas políticas, nuestra fe religiosa, nuestra condición social.

Vivimos cada vez mas solos,  encerrados entre cuatro paredes, con vallas cada vez mas altas, y rejas hasta en la ventana del baño. La vejez y la enfermedad tratamos de ahuyentarlas escondidos en el consumo, comprando cosas que ni necesitamos, y muchas veces no podemos pagar.

Dicen que viviremos más que nuestros padres. Pero para qué. Cual es el sentido de nuestra via. Honramos con nuestra vida, a aquellos que estuvieron dispuestos a ofrendar sus vidas por una causa justa.

En tiempos en que pareciera que los problemas de la vida, se reducen al tener y al comprar. Nos dicen que seremos mas pobres que nuestros padres, cuando estemos viejos. De pronto nos sentimos engañados. Cómo es esto, si  trabajamos  toda la vida, pagando imposiciones, impuestos y contribuciones. Simple, la inmensa acumulación y concentración de riqueza en manos de unos pocos, es la causa de la miseria de una inmensa masa de personas.

Viejos, pobres, pero con muchos años más de vida por delante, lo que nos queda es seguir luchando, dar ejemplo a las nuevas generaciones. Menos consumir y más compartir. Menos tele y más conversación con los vecinos. Menos individualismo y más soluciones colectivas.

Dicen que después de la colusión de los pollos, de las farmacias, del papel confort, ahora viene la colusión  de las empresas “de la luz”. Dicen que necesitamos comprarles un nuevo y más inteligente medidor de luz. Ellos ofrecen diez mil pesos por el medidor viejo, y tu tienes que pagarles 90 mil por el nuevo.

Bueno, que sea esta la primera de muchas decisiones que tomemos para dar ejemplo de dignidad  a nuestros hijos. Resistirse al portonazo de las eléctricas será la prueba de que hay esperanzas, en un futuro mejor para nuestros hijos.










domingo, 24 de marzo de 2019

MÍNIMOS COMUNES



La semana recién pasada, nos puso en Chile, en uno de esos momentos, donde el pasado se nos aparece con toda su carga de emociones. Por una parte, se recibía en La Moneda con gran fanfarria, a Bolsonaro, presidente de Brasil. Famoso por sus frases en contra de las personas de color, los homosexuales, las mujeres. Admirador del dictador Pinochet, partidario de la tortura y de la persecución política.

En la misma semana se conocía después de 31 años, las condenas en contra de un grupo de militares en retiro. Fueron quienes quemaron vivos a los jóvenes Carmen Gloria Quintana y Rodrigo Rojas De Negri.

Nadie puede si quiera imaginar la barbarie y crueldad involucrada en este crimen alevoso.

Sin embargo, en la casa de todos, se celebraba a quien encarna hoy en día las mismas ideas de exterminio, desconocimiento a los derechos humanos y desprecio por las minorías, que sufrimos en Chile durante 17 años.

Fue la primera prueba para los presidentes del Senado y de la Cámara de Diputados. Concurrir o no a la invitación que cursó el presidente Piñera, para compartir un almuerzo con Bolsonaro. Primó el buen juicio, y no concurrieron. Hubiese sido un despropósito, y la imagen les hubiera rebotado para siempre.

En La Moneda, la prudencia escasea, hasta una torta de cumpleaños le mandaron hacer a Bolsonaro, luego nuestro presidente posó para la posteridad, abrazándolo sonriente.

Estamos iniciando el último año de este gobierno. A partir del próximo se inicia nuevamente el ciclo electoral. Lo que esta administración quiera realizar debe concretarlo ahora.

La oposición tiene mayoría en el parlamento. Por lo que el gobierno ha anunciado que iniciará reuniones con los presidentes de partido. Es el conocido “pirquineo” de votos.

Un contrasentido, el presidente, ha comandando a su escuadrón ministerial, en un ataque despiadado, contra la presidenta Michelle Bachelet. Ha tratado de antipatriotas a quienes no respalden su agenda legislativa. Pero ahora pretende le otorguen los votos sin hacer concesión alguna.

Es el momento de la oposición. Existe el convencimiento, incluso entre los grupos del Frente Amplio, de que se debe buscar la construcción de unos MÍNIMOS COMUNES, que permitan no sólo impedir el retroceso en derechos sociales, sino construir sus propias propuestas en materia tributaria, laboral y constitucional.

El gran problema de este tipo de discusiones, es que son ajenas al “ciudadano de a pié”. El gobierno cree interpretarlo, porque sigue las encuestas semanales, que le repiten los mismos temas: Delincuencia, seguridad, empleo. Y la oposición trata de re encantar con su discurso de derechos sociales y no asistencialismo.

En Chile, se tiene mucha paciencia. Por un lado Jornadas de trabajo eternas, sueldos minúsculos, millones de trabajadores endeudados, pagando lo que no tienen en intereses y gastos de cobranza, y pensiones de hambre para los mas viejos. Por otra parte, suculentas y multimillonarias utilidades en los bancos, en el retail, en las AFP y las ISAPRES.

Cuando la oposición sepa encarnar con claridad una alternativa creíble, a estos problemas que agobian a la población, volverá a ser gobierno. Y no se trata de populismo progresista versus populismo conservador. Se trata de liberarse de los tabúes de la interminable transición a la democracia.

El futuro nos depara peligros mas graves que la cesantía o la pobreza. El desastre será global  si el planeta, y nosotros en nuestras casas, no tomamos acciones contra el cambio climático. La importancia del agua, y de los temas medioambientales, estarán en el centro de las futuras campañas políticas.

Recuperar para todos los chilenos la propiedad del agua, será una bandera que todos debiéramos enarbolar.

Los MÍNIMOS COMUNES de Chile, son esos, es de esperar que la oposición tenga la claridad y el coraje de hacerlos suyos.

domingo, 17 de marzo de 2019

TIEMPO DE ACTUAR


TIEMPO DE ACTUAR

Marzo de 2019, nos sorprende en Magallanes con una nueva autoridad regional.
Como decía, don Carlos Pinto “Nada hacía presagiar”,
que en el segundo gobierno del presidente Piñera,
se lograra superar
 la meta de cuatro intendentes en cuatro años.

Esta vez…. fueron tres, en menos de un año.

Digamos las cosas por su nombre.
Malo para la región y malo para el gobierno.

En ausencia de la oposición, que parece aun reflexionar acerca de tiempos pasados,
la actual administración no la necesita. La derecha, se encarga, de devorar a sus propios líderes.
La región se siente de algún modo, castigada por el ejecutivo. 

Recordemos que Magallanes, junto con la hermana región de Aysén, fueron los únicos territorios en donde no se creyeron las promesas electorales de Piñera. Acá fue derrotado.

Coincidencia dolorosa, en su primer mandato, estos fueron los territorios, que se levantaron, y movilizaron, en rechazo a medidas centralistas y arbitrarias.
Magallanes, como ninguna otra región del país, está en condiciones inmejorables, para alcanzar el desarrollo, dentro de los próximos diez años.

Mejorar la calidad de vida de nuestros habitantes requiere una visión de futuro compartida.
Con gobiernos breves de cuatro años, no se puede improvisar y partir de cero cada vez.
Eso es lo que hace urgente la elección popular del intendente.

Mantener la continuidad de los proyectos de inversión, garantiza continuidad de grandes obras de desarrollo, que requieren tiempos mas prolongados para su diseño y construcción.

No se entiende la razón, pero la actual administración ha renunciado a contar con proyectos emblemáticos para los 500 años del descubrimiento del Estrecho.
Un solo ejemplo, el Centro Antártico Internacional, cuyo diseño está concluyendo, no está dentro de las prioridades del gobierno.
Un proyecto maravilloso, que acercará la ciencia antártica a los vecinos de Magallanes, generando un polo de interés turístico para Punta Arenas. Y constituyendo un hito para el desarrollo de la ciencia y divulgación científica.

Ya se fue el primer año de la actual administración.
No fue un buen año.
Hay muchos aspectos que mejorar. Y el tiempo apremia. Las elecciones de gobernador regional serán en octubre de 2020.

Si el intendente recién designado quiere concretar algo durante este breve tiempo,
le sugerimos retomar la cartera de proyectos del Plan de Zonas Extremas.
Es un conjunto de proyectos claro y preciso, todos ellos con aprobación del CORE y del ministerio de desarrollo social.  
Los proyectos responden a las necesidades catastradas en las cuatro provincias de la región. Infraestructura para mejorar la conectividad, terrestre, marítima, aérea y digital.
Mejoramiento de la calidad de vida, con agua potable para vastos sectores periurbanos.
Adquisición y urbanización de terrenos para viviendas.
Mejoramiento de viviendas en Puerto Edén y Puerto Williams.
Ampliación del paso Kirke, Dársena en Bahía Catalina, nuevos muelles en Puerto Natales y Puerto Williams.

Hace falta audacia, hace falta coraje.

Se trata de conseguir el financiamiento en Santiago para proyectos costosos, y que benefician a territorios escasamente poblados y muy distantes del centro del país.

Magallanes no está en las prioridades de la actual administración central.

Y para revertirlo, hay que actuar, hay que liderar,  convocar a las fuerzas políticas y sociales transversalmente. Sin este compromiso férreo, el nuevo intendente, sólo será el tercer intendente del gobierno de Piñera 2.

Soy un convencido que todos en Magallanes, deseamos que el progreso y la calidad de vida lleguen a cada uno de nuestros habitantes.

Es momento de demostrar altura de miras, y pensar en el bienestar general.
Magallanes lo merece.

ERNESTO SEPÚLVEDA TORNERO

jueves, 1 de noviembre de 2018

EL PLAN MAGALLANES Y EL PEDZE

La semana pasada conocimos por la prensa, algunos aspectos del denominado “Plan Magallanes”, que la autoridad regional expuso ante el Consejo regional. Llamó de inmediato la atención de que en su visita efectuada el día anterior, el Presidente Piñera, hubiese manifestado que el plan se había elaborado luego de escuchar “a cientos de personas” por toda la región. Tanto los consejeros regionales, como alcaldes señalaron que no tuvieron participación alguna en la elaboración de este plan.
El contraste con la forma en que se elaboró el Plan Especial de Desarrollo de Zonas  Extremas (PEDZE), resulta evidente. La implementación del PEDZE fue una de las 56 medidas para los primeros 100 días de gobierno, que anunció la Presidenta Bachelet en el mes de marzo de 2014. En el lapso de abril a mayo de ese año, se efectuaron encuentros ciudadanos y participativos en las cuatro provincias.  Se levantó una cartera de 37 proyectos, los cuales fueron presentados formalmente al Consejo regional por el intendente Jorge Flíes, y recién allí se entregó a la presidenta de la República.
El PEDZE recogió las expectativas y los sueños de los habitantes del territorio, el gobierno regional lo presentó al CORE, el cual lo aprobó en forma unánime, y posteriormente la presidenta Bachelet, concurrió a Punta Arenas en junio de 2014, firmando ante toda la comunidad el Decreto presidencial N° 1243, que creó oficialmente el PEDZE Magallanes.
En la estructuración de la cartera de proyectos del PEDZE, se hizo un ejercicio prospectivo, se pensó en la región que queremos para los próximos 20 años, se definieron ejes estratégicos, y se planificó la ejecución de proyectos que impactaran en el desarrollo regional. Con proyectos emblemáticos, como el Centro antártico internacional, el centro de biomedicina (CADI UMAG), la dársena de Bahía Catalina, el museo de la memoria casa de los DDHH de Punta Arenas, la ampliación del paso Kirke, la pavimentación de rutas de Tierra del Fuego, la normalización del aeródromo guardiamarina Zañartu y el muelle multipropósito de Puerto Williams.
Los Proyectos PEDZE fueron concebidos con un interés de estado, con proyectos de largo aliento, cuya ejecución abarca más de un período de gobierno, porque van en beneficio de la región toda.
El PEDZE fue financiado con recursos nuevos, y distintos del FNDR tradicional o de los presupuestos propios de los ministerios inversores. La estimación de costo a marzo de 2018, para todos los proyectos PEDZE, considerando un período de desarrollo y ejecución desde 2014 al 2022, era la suma de  M$ 454.000, monto que no considera los 100 millones de dólares que cuesta el subsidio estatal a la construcción de la Fibra Óptica Austral.
El PEDZE cuenta con un criterio de evaluación social costo-eficiencia en el ministerio de desarrollo social. Por decisión presidencial, se consideró que la inversión en los proyectos PEDZE, estaba plenamente justificada, porque los beneficios que ésta conlleva eran deseados por la comunidad, en consideración al aislamiento en que se encuentra el territorio.  Por tanto en la evaluación de estos proyectos se consideró la alternativa de menor costo, para satisfacer las necesidades identificadas en la formulación del mismo. Esto viabilizó proyectos tan importantes como la pavimentación de la ruta Porvenir-Manantiales y la ruta Porvenir-Onaissin, o la construcción del Centro de Biomedicina de la Universidad de Magallanes (CADI UMAG), los cuales con el criterio de evaluación costo-beneficio, no hubieran sido aprobados por el ente técnico que es MIDESO.
En contraste el denominado Plan Magallanes, se gestó sin participación de la comunidad, ni los actores sociales, económicos, o políticos. Se dio a conocer primero en la capital del país, y luego fue anunciado por el presidente de la República, antes que fuera socializado y discutido en nuestra región.
El plan Magallanes, no cuenta con financiamiento propio, se trata de los recursos del FNDR tradicional, o el presupuesto normal de los ministerios inversores, el que financiará los proyectos. No se incorpora recursos “frescos” o adicionales al presupuesto regional.
Los proyectos del plan Magallanes, serán evaluados con el criterio de evaluación tradicional en MIDESO, por tanto no se hace distinción alguna respecto de los proyectos de inversión ordinaria.
Los proyectos del Plan Magallanes, no contemplan una definición estratégica de desarrollo. Se enumeran en el mismo, proyectos ejecutados por el gobierno anterior, que se encuentran próximos a terminar, y entregados parcialmente a uso, como la pavimentación de ruta Onaissin-San Sebastián. Se incluye proyectos PEDZE como el muelle multipropósito de Puerto Williams, la biblioteca y archivo regional de Punta Arenas, y se anuncia adquisición de terrenos para vivienda, que se dejaron adquiridos con el PEDZE.
Los proyectos definidos como prioritarios o emblemáticos, para cada comuna, no fueron discutidos con la comunidad, y distan mucho de tener la envergadura y la importancia de una obra emblemática.
Asimismo, no se ha justificado  suficiente y fundadamente, la decisión política de abandonar proyectos emblemáticos del PEDZE, como son el CENTRO ANTÁRTICO INTERNACIONAL, la DARSENA DE BAHIA CATALINA, la AMPLIACIÓN DEL PASO KIRKE. Tampoco se menciona la importante inversión considerada en el PEDZE, para dotar de rellenos sanitarios a la agrupación de comunas de Tierra del Fuego, y a la agrupación de comunas de Magallanes.
En resumen, se aprecia una falta del adecuado estudio y discusión con la comunidad, con los actores económicos y sociales, para la elaboración del denominado Plan Magallanes. No se aprecia cual es la mirada de las actuales autoridades para el desarrollo futuro de la región, el cual por responsabilidad política, social y fiscal, debe necesariamente construirse sobre los avances realizados por la administración anterior, Y por tanto, debe considerar como base la inversión en los proyectos PEDZE, ampliarla o complementarla con nuevos proyectos.

Eso es lo que Magallanes espera de sus nuevas autoridades, poner a la región primero.

martes, 4 de septiembre de 2018

LA REGIÓN QUE QUEREMOS


LA REGIÓN QUE QUEREMOS

            En octubre de 2020, se efectuarán por primera vez en Chile, elecciones populares para elegir gobernador (a) regional. Es sin lugar a dudas el paso más claro y decidido en la senda de lograr la soñada descentralización. Atrás van a quedar las designaciones a dedo desde Santiago, y las destituciones, también a dedo desde Santiago, de las cuales conservamos muy fresca en la memoria, las más recientes.
            Estamos ciertos, que la elección del gobernador regional, no asegura por sí sola, el advenimiento de una total y completa descentralización. Existe un cúmulo de atribuciones y facultades que permanecerán todavía, en manos del gran administrador, el ejecutivo santiaguino. Es por ello, que apostamos a que este hito en la historia republicana, sea un paso en un proceso, que las regiones esperan y necesitan, para alcanzar su desarrollo.
            Desde luego que quienes habitamos los territorios más apartados del centro del país, hemos experimentado en carne propia lo que implica vivir lejos de los centros de decisión, los centros de poder. Experimentamos hasta el momento presente, los efectos de decisiones adoptadas por los burócratas y políticos de turno, siempre bien intencionadas, y siempre igualmente ajenas a  nuestra realidad y necesidades.
            En este contexto, resulta ejemplarizador recordar lo que fue la génesis, implementación y ejecución del Plan Especial de Desarrollo de Zonas Extremas de Magallanes (PEDZE MAGALLANES). Una de las 56 medidas del gobierno de la Presidenta Michelle Bachelet, para los primeros 100 días de su gobierno.
Que una jefa de gobierno, reconociera el derecho de los habitantes del territorio más extremo, de decidir su propio destino, constituye una poderosa señal descentralizadora, que todos los gobiernos debieran imitar. Si le sumamos a esto, que la Presidenta tomó la decisión política de apoyar con recursos las iniciativas surgidas desde la región. Nos queda la política regional de desarrollo más ambiciosa y con mayor proyección de toda la historia de Magallanes.
No sólo las tradicionales inversiones en fierro y cemento, que tanta falta nos siguen haciendo en el territorio, sino también inversión en la generación de un polo de desarrollo científico. Uno de estos proyectos emblemáticos, está próximo a ser entregado a uso en Punta Arenas, el Centro de Investigación y asistencia docente (CADI UMAG), que reúne un centro de biomedicina, y laboratorios para desarrollar ciencia médica de primer nivel. Y la construcción del CENTRO ANTÁRTICO INTERNACIONAL (CAI), actualmente en diseño, y que constituirá un polo de desarrollo científico antártico, de divulgación y extensión para la población de Magallanes, y un potente atractivo turístico.
Se invitó a los habitantes de Magallanes a soñar la REGIÓN QUE QUIERO, y así surgieron iniciativas como la construcción de redes de agua potable rural, para los sectores periurbanos  de Punta Arenas (Pampa Redonda, Loteo Varillas, Ojo Bueno y Loteo Vrsalovic). Mejoramiento de viviendas en Puerto Edén y Puerto Williams. Pavimentación de redes de caminos Porvenir- Manantiales y Porvenir-Onaissin en Tierra del Fuego. La apertura de un camino que una a Magallanes con Ultima Esperanza, el camino Hollemberg-Río Pérez.
Se proyectó la construcción de infraestructura portuaria en Punta Arenas (Dársena de Bahía Catalina), en Puerto Natales (Muelle multipropósito), en Puerto Williams (Muelle multipropósito). Estos proyectos en distintas etapas de su desarrollo, la región debe asegurar su continuidad.
La importancia de la elección de la máxima autoridad regional, radica en esto. En ser capaces de mirar el desarrollo regional, más allá de un período de gobierno. Los grandes proyectos de inversión, tienen un proceso desde su formulación hasta su construcción, que demanda la participación de profesionales y ejecutivos de gobiernos distintos. Si no se tiene en vista el interés de la región, como único norte, los proyectos son desplazados de las prioridades de financiamiento. Y el efecto es que el anhelado desarrollo se posterga, con su consecuencia directa, en reducción de la inversión pública, y desempleo (lo que ya estamos viendo en Magallanes).
Proyectos de mejoramiento de viviendas de Villa Ukika, de construcción de una plaza cancha techada de Puerto Edén y la  micro central hidroeléctrica de Puerto Edén. El ensanchamiento del Canal Kirke, la ampliación del aeródromo Guardiamarina Zañartu de Puerto Williams. La construcción y habilitación de la Casa de la memoria de los DDHH de Punta Arenas (diseño concluido). Son todos proyectos que requieren una gestión continua de las autoridades regionales, la que no se puede interrumpir por cambios ocurridos en la capital del país.
 En el Plan Especial de  Zonas Extremas de Magallanes, (PEDZE), nuestro norte está en Magallanes, en la Patagonia, está en la antártica, dijimos que íbamos a planificar y a construir LA REGIÓN QUE QUIERO, la región que Magallanes quiere, y así lo hicimos.  Ahora es el momento de asegurar que estos sueños se cumplan. Esa es la importancia de elegir al gobernador (a) regional.




lunes, 30 de octubre de 2017

CRECER CON IGUALDAD

CRECER CON IGUALDAD
En tiempos de campaña presidencial, arrecian en Chile, los “ofertones electorales”, la promesa fácil en la búsqueda de la esquiva y cada vez más desconocida preferencia popular. Cuesta encontrar el propósito, la justificación, el fin último de los candidatos. Sus programas de gobierno, o  el esbozo de ellos, que se difunden con algún grado de opacidad en las páginas web de los candidatos, no indican con claridad cuál es el “relato”, cual el sueño de país con el que se pretende conquistar al electorado.
            Convengamos en que todas las candidaturas, cual más cual menos, se han preocupado de instalar cuñas o frases con los que pretenden ganar la “recordación”, ósea quedar en la memoria, o al menos en la retina, de los ciudadanos.
            Lo que se echa de menos, es no solo unas declaraciones relativas a la importancia del crecimiento económico, que a estas alturas es una perogrullada que no diferencia a unos de otros, sino una declaración que recubra de sentido a lo anterior. Me explico, para el mundo progresista, para la izquierda y centro izquierda, el crecimiento económico no es un fin en sí mismo, es un medio, a través del cual se pueden corregir las inequidades propias del sistema económico capitalista. Tarea nada sencilla, y que se pretende alcanzar a través de medidas como garantía de derechos sociales, ampliación de acceso a mecanismos de negociación colectiva, reformas impositivas tendientes a reducir  el desequilibrio en la distribución de ingresos. De lo anterior, se explica que  la lucha contra la desigualdad, fuera la idea fundante del programa de gobierno de la Nueva Mayoría, y de la Presidenta Bachelet aprobado por el 62 % de los electores en segunda vuelta del 2013.
            La derecha chilena, como hizo antaño, recurre a las viejas recetas del “Consenso de Washington”, ofrecer aumentar el crecimiento económico, en base a reducciones severas del gasto público, rebajas impositivas, desregulación laboral, reducción del aparato del estado y del rol que juega en la economía como fiscalizador o como regulador. No es casual que varios de sus economistas favoritos, releven las “notables” cifras de crecimiento del período 1984 a 1989. Sin mencionar siquiera que Chile estaba en plena dictadura, sin libertad sindical ni negociación colectiva, sin fiscalización y con el control férreo de los medios de comunicación.
            En este sentido, es notable la columna de Patricia Pollitzer en el diario electrónico “El Mostrador”, del mes de octubre del presente año, donde hace un parangón entre el gobierno del derechista Piñera, y el gobierno de centro izquierda de Michelle Bachelet. En resumen, demuestra con cifras que un gobierno con enfoque progresista, y que tendrá un crecimiento promedio en torno al 2,0 % en su período de 4 años,  ha avanzado en todas las áreas mucho más que un gobierno de derecha, que tuvo un crecimiento promedio del 3,5 %. En otras palabras, no da lo mismo cualquier crecimiento, si no llega a las grandes mayorías del país en la forma de derechos sociales, y mayores garantías de los mismos.
            El 19 de noviembre, decidiremos nuevamente los destinos de nuestro país, a través de la elección de Presidente de la república, un nuevo parlamento (por primera vez sin binomial), y consejeros regionales. El mensaje que da sentido a las campañas, y que fue instalado por el candidato de la derecha, el 2014 cuando dejó La Moneda, es si se continúa en la senda de garantizar derechos sociales en educación, en salud, y en trabajo, como lo ha hecho el gobierno de Michelle Bachelet, o si retomamos la senda de la restauración conservadora que encarna el representante de los grupos económicos y del gran capital.
            El programa de los sectores que se han opuesto tenazmente al gobierno de la Presidenta Bachelet, comprende medidas que ya se están implementando, anuncio de obras ya adjudicadas o por adjudicar, y la clásica fórmula de reducción del estado, y flexibilizar normas regulatorias.
            Los programas de candidatos de la centro izquierda, ofrecen en lo sustantivo, la continuación de la agenda de transformaciones sociales desarrollada en estos cuatro años, y profundizar reformas tan fundamentales como la educacional, donde se espera en el próximo período llegar a un 70% en la gratuidad en educación superior. Se incluyen medidas para desencadenar nuevas fuerzas productivas, la llamada nueva economía basada en el desarrollo de energías renovables, de la mano de las nuevas tecnologías, la entrada de Chile en la cuarta revolución industrial, la era digital.
            Se trata en noviembre de decidir entre dos visiones de la vida, de la sociedad, de la forma en debemos relacionarnos en comunidad. Estas opciones se diferencian radicalmente, en cuanto el rol y la importancia que se la atribuye al factor trabajo en la economía; al rol que se reconoce a la mujer, y cómo se garantiza avances en equidad de género; en cuanto a la profundización de la democracia, con la continuación del proceso constituyente para una nueva constitución. A la base está la concepción que tenemos del ciudadano, sea como titular de derechos sociales, que el estado y la constitución deben garantizar; o un enfoque centrado en  la libertad que tendría cada individuo, para elegir entre distintos bienes de consumo que se transan en el mercado.
            A medida que el día de la elección se acerque, el número y variedad de “ofertones” electorales va ir in crecendo, los ciudadanos van a tener que discernir lo verdadero de lo que no lo es. Las listas “de supermercado” electorales, inducen muchas veces a error, es difícil recordar los proyectos y obras ya ejecutadas, de las que no lo están. En eso se ha abusado y se seguirá abusando de forma majadera, por el candidato de la derecha, que ha iniciado una escalada “trumpiana”, hacia la posverdad. Atribuirse los logros del actual gobierno, y omitir los errores garrafales, problemas de gestión, e irregularidades  de su propio período.
            Las personas que se identifican con las ideas progresistas, que adscriben a la izquierda y centro izquierda, deberán decidir quién continuará la lucha contra la desigualdad, avanzando hacia mayores estadios de progreso que lleguen a las grandes mayorías. El 19 de noviembre será una especie de primaria, donde se decidirá quien enfrentará en segunda vuelta al candidato del gran capital, de las AFP e Isapres. De esta decisión depende si el país continúa en la construcción de un Chile que busque el desarrollo con equidad.

Después de 17 años, el lema de campaña del Presidente Lagos, “Crecer con igualdad”; está más vivo, y es más necesario que nunca.

miércoles, 25 de octubre de 2017

UNA ENCRUCIJADA HISTÓRICA

Estamos próximos a una nueva elección presidencial en Chile. Por primera vez en nuestra vida republicana post dictadura, las calles no lucen los colores, ni se oyen los sonidos ni los discursos de los líderes políticos que se enfrentarán en esta contienda democrática. Este ha sido un efecto no deseado ( o deseado y no declarado), por los “expertos” que diseñaron la normativa destinada a perfeccionar el sistema de partidos, y a transparentar y regular el financiamiento de las campañas electorales.
Entiéndase que era absolutamente necesario establecer un muro inexpugnable que separara el dinero de la política. Eso la nueva legislación lo consiguió y lo hizo muy eficientemente. Prueba de ello, las pasadas elecciones municipales, en que se redujo sustancialmente el gasto en campaña de los candidatos. Sin embargo, lo que los expertos no previeron, fue que el proceso eleccionario iba a desaparecer totalmente de las calles y avenidas, al extremo de que numerosas personas ni siquiera se enteraron de que se votaba para elegir alcaldes y concejales. Lo anterior, sumado al proceso de deterioro de la confianza pública en los partidos políticos y en la actividad política en general, nos dejó con un magro 34% de participación a nivel país. Ósea 3 de cada 10 ciudadanos, participó en las votaciones para elegir a los nuevos alcaldes y alcaldesas por todo el país.
Los carteles, pancartas, fotografías, rayados, panfletos, palomas de los más variados colores, formaban parte de un cierto folclor que acompañaba a las elecciones, y que estaba profundamente arraigado en nuestras costumbre  cívicas y republicanas. Los “expertos”, académicos muy reputados, que de buena fe elaboraron las nuevas “Tablas de la ley” para la política, erraron garrafalmente en este aspecto. Ya que se ha conseguido desprender a las elecciones populares de la necesaria visibilidad, que facilite que los ciudadanos voten  y voten informados.
Aún no ha terminado de cuajar la idea del voto voluntario, que también se propuso en su oportunidad como una forma de aumentar la participación (¡). Unido a la inscripción automática, se pensó, sin ningún sustento fáctico, que los votantes fluirían con entusiasmo a las urnas. Evento portentoso, que como es natural no se produjo. Suficiente evidencia existía de que con voto voluntario, sólo concurrían a votar los sectores más ilustrados, que  en Chile coincide con grupos de mayores ingresos.
El mayor número de votantes en Chile, cuando regía el voto obligatorio,  se produjo en las elecciones presidenciales de 1994, con 7.376.691 electores de un total de 8.085.493 inscritos. Abstención del 8,77%. Esas elecciones las ganó la Concertación de partidos por la democracia con el 57,98% y 4.040.407 votos de Eduardo Frei Ruiz Tagle.
El menor número de votantes en Chile, en vigencia del voto voluntario, se produjo en las elecciones presidenciales de 2013, con 6.699.011 en primera vuelta y 5.697.524 en segunda vuelta. Este resultado significa que 500 mil personas que votaron en primera vuelta del 2009 no concurrieron a votar el 2013. Y en el caso de según vuelta un millón y medio de personas dejó de ir a las urnas. Estas elecciones las ganó la Nueva Mayoría con el 62,17% y 3.470.055 votos de la Presidenta Michelle Bachelet en su segunda campaña presidencial. Obteniendo el mayor porcentaje de todas las elecciones presidenciales efectuadas desde 1989.
Las elecciones del 19 de noviembre son con voto voluntario, y con muy poca visibilidad de los candidatos y sus propuestas en las calles y avenidas de Chile. Una campaña financiada con recursos públicos y fuerte control del SERVEL, evitará la existencia de gastos descomunales que se vieron en elecciones anteriores. Sin embargo, si no existe el pleno convencimiento de los partidos políticos, de que una mayor participación es necesaria para la buena salud del sistema democrático, la tendencia a la “elitización” del voto seguirá acentuándose.
Recientemente una campaña comunicacional del ministerio Secretaría General de Gobierno, ha puesto en las pantallas de TV y en la web, la noción de que mientras menos participen en las elecciones, menos personas tomarán las decisiones. Y estas no serán siempre del gusto de las grandes mayorías.
La irrupción de candidaturas alternativas a los dos grandes bloques que representan a la centro - izquierda y a la derecha, no ha generado hasta ahora la concurrencia masiva a las urnas. Se vio en las elecciones municipales de 2016 y en las primarias presidenciales de este año.
Hoy estamos en una encrucijada histórica, donde se juega el destino de las reformas impulsadas por el gobierno de la Nueva Mayoría, la  alianza de partidos más amplia que se conozca en nuestra historia como República.
La noción de que en noviembre se enfrentan ante la ciudadanía,  dos ideas de sociedad, del mundo, y de la vida, es lo que debiera sacarnos del marasmo en que hoy nos encontramos. Es un llamado de alerta para las grandes masas de jóvenes beneficiarios de la gratuidad en la educación, que se reconoce como derecho social, en contraposición a una educación que se transa como bien de consumo. Son más de 260 mil en todo el país, ello y sus familias tiene mucho que decir.
Será esta la primera vez, y quedará así escrito en la historia, que los chilenos y chilenas elegiremos a nuestros representantes al parlamento, sin el sistema binominal de la constitución de Pinochet, que empataba artificialmente a las fuerzas democráticas, impidiendo aprobar legislaciones más progresistas. Con el veto permanente de los sectores políticos retardatarios.
Será también la primera vez, en que podrán competir en todo Chile un mayor porcentaje de mujeres candidatas, en proporción no inferior al 40% de las respectivas listas. Más mujeres y más jóvenes en la actividad política, es esencial para recuperar la credibilidad del sistema político.
La elección del 19 de noviembre es más que otra simple votación, estamos ante la decisión de continuar por el camino trazado por la ciudadanía el 2013, y seguir avanzando hacia  un estado social y democrático de derecho, o es el camino de la involución, del retroceso a un estadio anterior, donde el individualismo campea, donde se exalta la competencia por sobre la colaboración, y los bienes de consumo por sobre los derechos sociales.
En este momento trascendental de nuestra vida democrática, miremos el futuro con los ojos de nuestros hijos, y no con el de nuestros abuelos. Asumamos nuestro compromiso con la historia y concurramos con entusiasmo a las urnas.