domingo, 4 de octubre de 2020

EN RECUERDO DE QUINO

 Esta semana partió el querido creador, dibujante, y observador agudo de la vida, don Joaquín Lavado, conocido en el mundo como Quino. Un autor prolífico de tiras cómicas, que de cómicas no tenían demasiado, y sí abundancia de sabiduría popular. Seguro casi todos los recuerdan por ser el padre de Mafalda, esa niñita hija de una familia de la clase media argentina, de por allá los años 60. Esta misma semana Mafalda cumplía 56 años desde su creación. Quino fue una voz muy clara, y valiente, en tiempos del oscurantismo. Aquel tiempo de sables y de uniformes, que desangró América Latina por décadas. La maestría de la vida, que tenía Quino, le hizo representar en sus personajes, a generaciones completas. No sólo de argentinos, y latinoamericanos, sino de habitantes de cualquier lugar de este planeta.

Mafalda, mostró una preocupación constante por los mayores, por la naturaleza, por el amor o la falta de este, y una esperanza gigantesca por la paz. Porque el mundo viviera, aunque sea un pequeño instante de paz. 

Quino fue un agudo observador de la contingencia social y política, le preocupaban sobremanera los desposeídos, los trabajadores oprimidos. Todas o la gran mayoría de sus dibujos de los últimos años, tenían esa temática. Supo plasmar la realidad, con un estilo simple pero elegante, lejos del panfleto político, lejos de toda odiosidad. En tiempos en que las personas se aferran a jirones de ideologías, a retazos difusos de proyectos de otras épocas, de otras tierras. En tiempos en qué por una diferencia de opinión, se desatan las furias, y con facilidad se llega incluso a la violencia física. Revisar sus obras, es un solaz, un pequeño recreo. Donde podemos perder la noción del tiempo, con las ofertas del “Almacén don Manolo”, las preocupaciones y timidez extrema de Felipe. Siempre a punto de hablarle a la chica que le gusta.

Cuando vivimos, angustiados por la pandemia, que pareciera no terminar. Podemos darnos el tiempo de mirar el mundo, no desde el adulto que cree saberlo todo, que tiene todas las respuestas. Sino desde la mirada transparente de un niño o una niña, cuyo universo completo, cabe en una cajita de cartón, en un dibujo, en un libro. Aunque las preocupaciones materiales, muchas veces nos cieguen, y no podamos ver otra cosa, que no sea la batalla cotidiana. En el fondo, todos nosotros anhelamos, esa paz, esa alegría simple y sencilla de los más pequeños.

Hagamos esta semana, un pequeño esfuerzo, dejemos por un momento de ser esos adultos tan graves, que pareciera que no ríen nunca. Hombres y mujeres de ceño adusto, que parecieran llevar la nube negra sobre sus cabezas. Hagamos un pequeño esfuerzo y pensemos en los niños, en darles un momento de alegría, de juegos, de risas. Que sea nuestro homenaje al gran Quino, y hagamos felices a los más pequeños de la casa. Que esta semana, no todo sea lecciones y platos de sopa, dejemos espacio también para Mafalda y sus amigos puedan hacer de las suyas.

Hoy cumple años mi hijo Santiago, y trataré de compensar con mi cariño y mejor sonrisa, todos aquellos momentos que ha tenido que estar pegado a una pantalla, en clases online. La vida es demasiado valiosa, para que se nos vaya de este modo.

 Y a ti querido Quino, te seguimos leyendo.

Ernesto Sepúlveda Tornero

domingo, 27 de septiembre de 2020

¿POR QUÉ SUBEN LAS VERDURAS?

 

                                               En vísperas del 18, haciendo fila fuera de una verdulería, divisé un amigo. Él ya venía de salida, con su bolsa de compras. Me comenta al pasar: “¡Ocho lucas por tres cosas!, es el colmo, deberías escribir de esto”. Tuve un par de decenas de razones más, para encontrarle razón, cuando salí con mi propia bolsita. Por ello, trataremos de explicar, cómo funciona el mecanismo de asignación de precios. En Chile existe una economía de libre mercado. De acuerdo a la teoría económica, los precios de los bienes y servicios, “se establecen a través del libre juego de la oferta y la demanda”. Filas de gente esperando para adquirir productos, o aglomeraciones afuera de las tiendas en navidad, son ejemplos concretos, de aumentos en la demanda de bienes y servicios. ¿Qué puede producir estos aumentos en la demanda?, la teoría define como determinantes de la demanda:

-El precio del bien. Una disminución del precio del bien, producirá un aumento de la cantidad demandada. Un aumento del precio, producirá una disminución de la cantidad demandada.

-Los precios de los bienes sustitutos, aquellos que pueden satisfacer la misma necesidad. Un aumento en el precio del bien, produce un aumento de la demanda de un bien sustituto. Ejemplo café y sucedáneos del café.

-El precio de los bienes complementarios, un aumento en el precio del bien produce también un aumento en el precio de los bienes complementarios, y una disminución de su demanda. Ejemplo pan y mantequilla.

- Ingreso real, a mayor ingreso se producirá un aumento de la demanda de bienes normales.

-Gustos, influye en las decisiones de compra, influenciados por las costumbres (fiestas patrias, navidad), tendencias o moda.

- Población. Un aumento de población, involucra un aumento de la demanda. 20 mil personas demandan 20 mil panes, 158 mil personas, demandarán 158 mil. Una disminución de población, producirá el efecto contrario.

-Expectativa del cambio futuro en los precios. Lo que las personas creen que va a pasar, influye en la demanda. Si se espera un aumento del precio de los pescados y mariscos para Semana Santa, esto producirá un aumento de la demanda de bienes sustitutos. O se procurará anticipar las compras, y conservar en el congelador.

                                                           Cómo puede apreciarse, en el ejemplo de las verduras en fiestas patrias, se conjugan varios factores. Por un lado, un aumento de demanda asociado a los gustos. En el pasado, se agregaba el factor Ingresos, debido al pago de aguinaldos de fiestas patrias. En esta oportunidad, el factor ingresos, pudo estar presente, con el retiro del 10% de las AFP. Del mismo modo, la expectativa en el cambio futuro de los precios, influyó sobre manera, en el aumento de la demanda. Es muy claro este factor, en Magallanes, donde tradicionalmente el precio de las verduras, así como el de las carnes, sube durante las fiestas patrias. Consumidores haciendo fila fuera de verdulerías así lo acreditan.

                                                           Hasta ahí tenemos una explicación teórica, y general, acerca de lo que produce los aumentos de demanda. Para la determinación de los precios de los bienes, esto se conjuga con la oferta de bienes y servicios.  Que opera de una forma similar, pero a la inversa. A mayor oferta menor precio, ergo a menos oferta, mayor precio. El problema, tiene una explicación teórica, pero probablemente no satisface. Y eso también tiene a su vez explicación. El libre juego de la oferta y la demanda, base de nuestro sistema de libre mercado, supone la existencia de una competencia perfecta. Una libre competencia entre distintos y múltiples oferentes de bienes y servicios. De este modo, teóricamente, el consumidor podrá alcanzar la máxima satisfacción posible, con su ingreso disponible. En la práctica, en Magallanes, en ocasiones como la descrita, nos vemos limitados. Por las condiciones de aislamiento, costo del flete y costo de combustible, por la enorme distancia a los centros productores, existe una cantidad reducida de proveedores. Si agregamos las condiciones actuales, que limitan a los consumidores en sus desplazamientos. Limitación del número de personas que pueden ingresar a los grandes supermercados. Han volcados a miles de personas, a los proveedores minoritarios. Y digámoslo por su nombre, en algunos casos, esos proveedores, no han estado a la altura. La especulación o los sobre precio, escapan al funcionamiento normal de la economía. Lamentablemente, mi amigo Alfredo, yo, y otros tantos que estábamos en esa fila, teníamos el tiempo acotado del permiso temporal. Ya no podíamos optar por buscar en otro comercio. Claramente, este caso, no se ajusta en nada a la teoría económica. Sólo diré que ni siquiera estaban puestos los precios de los productos.  Así que, amigo mío, no vuelvas a comprar en ese lugar.

                                                                       Los frutos del progreso, no sirven si sólo son para unos pocos. En tiempos en que muchos ofrecen mejorar nuestras vidas, en tiempos en  que nosotros mismos, añoramos una sociedad mejor. Jamás olvidemos que ningún proyecto social, económico o político, tendrá éxito si no actuamos con honestidad, con lealtad, con generosidad.

Ernesto Sepúlveda Tornero

                                              

domingo, 20 de septiembre de 2020

EL ORDEN PÚBLICO ECONÓMICO

                                                 Nos acercamos raudamente, al plebiscito donde decidiremos, Apruebo o Rechazo a una nueva constitución. Un hito fundamental en nuestra historia republicana, pero que sólo constituye el inicio del proceso constituyente. Se ha producido una cierta incertidumbre en los sectores empresariales, y los fondos de inversión, por la dinámica que podría seguir este proceso. Se teme a la denominada “hoja en blanco”. Vale decir, el temor cunde ante la posibilidad, de que sectores radicalizados, pretendan barrer, con los derechos o garantías del resto de la sociedad. En mi opinión, es un temor infundado. Actualmente en Chile, ningún sector político reúne, por sí solo, el apoyo popular mayoritario. Ningún sector puede alzarse con la mayoría absoluta de los constituyentes. Eso es garantía de que en las materias donde mas debatidas, se requerirá llegar a acuerdos.

                                               Sin lugar a dudas, uno de los aspectos más importantes para el crecimiento del país, para la generación de empleos, y creación de riqueza, es el denominado ORDEN PÚBLICO ECONÓMICO. Con ayuda de un viejo manual de derecho económico, trataremos de explicar su importancia. Y por qué es de los contenidos importantes de la constitución política, tanto de la actual, como de la futura.

                                               Según la doctrina, en definición del profesor José Luis Cea: “El orden público económico, es el conjunto de principios y normas jurídicas, que organizan la economía de un país. Y facultan a la autoridad, para regularla, en armonía con los valores de la sociedad formulados en la Constitución”.  De esto se entiende, que el orden público económico, es un orden normativo. Es decir, son leyes y reglamentos que regulan y organizan la economía del país, pero lo hacen en armonía con los valores constitucionales.

                                                           En la actual constitución, son manifestaciones del Orden público económico:

-Principio de Subsidiariedad (art. 1º inciso tercero), el cual se expresa en las garantías constitucionales (art. 19 Nº 3, 9, 11, 12, 18, etc.);

- Igualdad ante la ley, y proscripción a toda forma de arbitrariedad (art. 19 Nº 2);

-Derecho a vivir en un medio libre de contaminación y restricción de otros derechos en protección del medio ambiente (art. 19 Nº 8)

-Derecho a la protección del Trabajo (19 Nº 16)

-Igualdad ante las cargas públicas (art. 19 Nº 20

-Derecho a desarrollar cualquiera actividad económica (art. 19 Nº 21 inciso primero)

-Regulación del Estado Empresario (art. 19 Nº 21 inciso segundo)

-No discriminación económica (art. 19 Nº 22)

-Libertad para adquirir todo tipo de bienes (19 Nº 23)

-Derecho de Propiedad (19 Nº 24)

-Derecho de propiedad intelectual (19 Nº 25).

                                                                       Como se puede apreciar de los textos citados, el corazón de la actividad económica chilena, está expresado en un conjunto de normas, que conforman el Orden Público Económico, y que está integrado a la actual constitución. En otras palabras, de una eventual discusión constituyente, dependerán definiciones de carácter técnico, que tienen un impacto directo, en la vida cotidiana de todos nosotros.

                                                                       Pongo el relieve en el plano económico, porque gran parte de las promesas de campaña, de los candidatos, casi siempre se relacionan con aspectos, que están regulados allí en el Orden Público Económico. Son los aspectos centrales de toda economía, es el esqueleto, la columna vertebral de la economía. Cualquier modificación que hagamos en estas materias, producirá un impacto directo, en la capacidad de atraer inversiones a Chile, en la capacidad de generar empleo, en la posibilidad de percibir mejores salarios.

                                                                       Cuando hablamos de una nueva constitución, debemos entender, que incluye materias como estas, de gran tecnicismo, y que son trascendentales, para que podamos vivir en la sociedad prospera a la que aspiramos.

                                                                       Es fundamental tener claro, que no existe ningún atajo para derrotar la pobreza y la desigualdad, ningún cambio legal o constitucional, nos va a convertir en un país desarrollado y equitativo de la noche a la mañana.  A nuestra generación le tocó esta tarea, y debemos asumirla, pensando en las generaciones que vienen. Con responsabilidad, y confianza de que sabremos hacer lo que es correcto.

Ernesto Sepúlveda Tornero

 

domingo, 6 de septiembre de 2020

UN PLEBISCITO PARA LA PAZ


                                       Este fin de semana, encontré en YouTube un programa “Informe especial”, sobre el período, posterior al triunfo del NO. Una etapa cubierta por una nebulosa, que va desde el 5 de octubre de 1988, hasta las elecciones presidenciales y parlamentarias de diciembre de 1989.  En ese período, los representantes de la Concertación de partidos por la democracia (por ese entonces integrada por 17 partidos), pactaron con las autoridades del régimen de Pinochet. Fueron negociaciones que encabezó por el gobierno, el ministro, Carlos Cáceres, economista, nombrado en reemplazo de Sergio Fernández. Este, era considerado más duro, y había sido el jefe de campaña de la opción SI. Se debía dictar una serie de disposiciones legales, y reglamentos para que pudieran realizarse las elecciones libres y democráticas, por primera vez en 19 años.

                                    Visto en retrospectiva, este período de nuestra historia, parece ahora mucho menos heroico y patriótico, que lo que les pareció a sus protagonistas en aquel tiempo. Sin embargo, el realismo político debió primar, ya que se estaba en un proceso inédito, en que un dictador era sacado del poder a través de sus propias reglas. La victoria del 5 de octubre, dejó un sabor de dulce y agraz, ya que quienes votaron para que el tirano continuara gobernando, 8 años más, sumaron el 44% de los votos. La transición a la democracia, se iniciaba con un país dividido en dos.

                                    En diciembre de 1989, la Concertación ganó las elecciones presidenciales. Fueron cuatro elecciones sucesivas. Un período de veinte años consecutivos, Chile vivió el período de mayor estabilidad social, política y económica. Ninguna de las predicciones que hicieron los partidarios del dictador se cumplieron. No hubo caos, no nos transformamos en una dictadura comunista. Se respetó los derechos humanos y la libertad económica. Sin embargo, la herencia del pasado autoritario, permaneció presente por muchos años. Los senadores designados, la inamovilidad de los comandantes en jefe de las FFAA, y del general director de Carabineros. El sistema electoral binominal, fue lo último que pudo reformarse, para la elección de 2017.  

                                    La alternancia en el poder, vino a consolidar el sistema democrático chileno, en dos ocasiones en 2013 y 2017, un candidato de derecha, ganó las elecciones presidenciales.  El traspaso del poder se produjo en paz, y las instituciones de la república continuaron funcionando.

                                    Pero, había un malestar latente, una desafección con la política, que se acrecentó con el voto voluntario. Menos de un 40% del electorado participa hoy en los procesos electorales.  Las expresiones de descontento social, el reclamo persistente en contra de la desigualdad, la incapacidad de las instituciones democrática de canalizar, estas demandas. Son algunas de las razones del denominado “estallido social” de octubre de 2019.

                                    Nos vemos hoy, en medio de un proceso inédito en nuestra historia. Las multitudinarias movilizaciones sociales, sobrepasaron la institucionalidad política, gobierno, parlamento. El oficialismo y los opositores, se vieron obligados a tramitar de apuro, una reforma a la constitución del 80’, que permitiera la realización de un plebiscito, para decidir el cambio de la constitución y el mecanismo. Y así, en menos de 60 días, viviremos en Chile una instancia histórica. Podremos votar por reemplazar a la constitución de 1980, por una constitución nacida íntegramente nacida en democracia.

                                    La historia nos da la oportunidad de sanar las heridas del pasado. Nos da la oportunidad de decidir en paz, nuestro destino como sociedad. Ningún sector político tiene en Chile, la capacidad ni el apoyo popular, para imponer por sí sólo un nuevo modelo de sociedad. Se equivocan quienes creen que se establecerá un sistema de economía central planificado, quienes creen que se va a conculcar el derecho de propiedad. No se impondrá ni un modelo chavista ni pro cubano. No hay que temer tampoco, que los nostálgicos del autoritarismo logren imponer de vuelta, normas que limiten las libertades, o restrinjan derechos sociales.

                                    Estamos llamados a asumir nuestra responsabilidad. Partidarios del apruebo y del rechazo, a la nueva constitución, tiene por igual, el derecho, y el deber de votar informados. Sin discursos del terror, sin noticias falsas. Debemos asumir que nuestro país, es diverso en el plano social, cultural y político, y nuestra carta magna, debe reflejar esta amalgama.

                                    Treinta y dos años después del plebiscito del 5 de octubre, que abrió el paso a la libertad y a la democracia, de la que hemos gozado hasta ahora. Estamos llamados a volver a las urnas.  Tal como dijimos el año 1988, sin odio, sin violencia, el 25 de octubre diremos apruebo y convención constitucional.

                                       Con esperanzas y con anhelos de paz, de entendimiento, para que seamos todos sin distinción en nuestra patria, dueños de nuestro propio destino.

Ernesto Sepúlveda Tornero

domingo, 30 de agosto de 2020

SE BUSCA PEGA

                                       Las últimas cifras entregadas por el INE, sobre desempleo, son demoledoras. A nivel nacional 13,1 %, pero si se suman los contratos suspendidos que son más de 700 mil, y las personas que por motivos de la cuarentena no han podido salir a buscar trabajo, se llega a la escalofriante cifra de 30,1% según cálculos que realiza el mismo INE. En fácil esto significa que cuatro de cada 10 trabajadores chilenos se encuentran sin empleo. Situación que nos hace retroceder a los peores años de la crisis de 1982, incluso algunos economistas, señalan que habría que remontarse a la crisis del año 30’, para dimensionar esta calamidad laboral. La propia ministra Zaldívar, la ministra del Trabajo, reconoce que es una crisis de proporciones.

                                    A nivel regional, las cifras hablan por sí solas, en Magallanes, tierra bendecida hace más de una década con bajísimas cifras de desempleo, ahora ve duplicarse la tasa que se tenía a igual trimestre el año 2019.  Con un 8,4% de desempleo, las autoridades no pueden quedarse tranquilas, culpando a la estacionalidad, o prometiendo que, con la temporada de turismo, estas mejorarán.

                                       En Magallanes, tenemos una situación sanitaria, que nos impide entrar nuevamente en el desconfinamiento.  Es una circunstancia objetiva, el número de contagios por día no ha bajado de 100, estando en cuarentena. Cómo se logra la baja de estas cifras, los especialistas han dicho hasta el cansancio, con prevención, con detección a través de los test PCR, cuando corresponde, y con trazabilidad y aislamiento.

                                    En medio, de esta realidad en Magallanes, donde todos hacemos el mejor esfuerzo por colaborar, la línea aérea de posición dominante, anuncia que aumentará el número de vuelos diarios a la región. En circunstancias normales, eso debiera alegrarnos, pero en las circunstancias actuales, es un insulto. Como mínimo debiera exigirse exhibir test PCR resultado negativo para viajar a Magallanes. Es lo que mínimo a exigir para reducir el riesgo de que viajen personas contagiadas.

                                    Otra cosa muy distinta es lo que pasa dentro de la región. Los trabajadores del sector construcción, cuentan con un protocolo adoptado por las empresas, que van mas allá de lo que la autoridad les exige. Se realiza periódicamente los test PCR al personal, se asegura el transporte en medios especiales, para evitar el contacto con la población general. Y se traslada a los trabajadores directamente a los lugares de alojamiento y de ahí a las faenas. Otro tanto, ha hecho el sector acuícola, implementando incluso chárter aéreo, para que sus trabajadores puedan arribar a la región sin contacto con nadie. También en este sector se realiza test PCR, y sólo se permite viajar a los test negativos.

                                    Estos dos casos, no son los únicos, se ha dado el mismo interés, en el ámbito de transporte marítimo, demostrando real preocupación por los trabajadores.  De las empresas pertenecientes a las áreas esenciales de la economía, existe un gran número que se encuentran autorizadas a trabajar durante la cuarentena. Pero no todas lo hacen. Aparentemente los criterios administrativos son dispares, en la interpretación, y cuando es así, se opta por restringir a quienes están habilitados legalmente para trabajar.

                                               El camino del confinamiento total, y de la cuarentena permanente, no asegura de por sí, las cifras de contagios. El caso de nuestros hermanos argentinos, con una de las cuarentenas mas largas, que se conozcan, así lo demuestra.  

                                               Se requiere con urgencia, que los distintos sectores productivos y sociales sean convocados, para definir un protocolo general, para la prevención y reducción de contagios, y para la reactivación del empleo. Recuperar mejores cifras sanitarias, está directamente relacionado, con una mayor participación, de los actores económicos y sociales, en la definición de unas reglas de conducta, socialmente aceptadas, difundidas, y cumplidas con rigor.

                                               Mientras se siga enfrentando esta grave crisis sanitaria, y angustiante crisis económica, sin considerar las consecuencias sociales de las decisiones, no mejorará ni la condición sanitaria, ni mucho menos la condición de la economía.

                                               El empleo asalariado del sector privado, y el sector informal, son los que han sido golpeados por las restricciones de funcionamiento, por las prohibiciones sin fin. Son estos sectores los que emplearán, a parte importante de ese 8,4% de desempleo que tenemos en Magallanes, si no es demasiado tarde para echar a andar de nuevo los talleres, los comercios, los restaurantes.

                                                Se requiere una mirada amplia, que sepa aunar voluntades, y encontrar una fórmula que nos permita en Magallanes, retomar el impulso económico, con plena garantía de prevención sanitaria.

Ernesto Sepúlveda Tornero

                                   

 

domingo, 23 de agosto de 2020

CRECER CON IGUALDAD


                                                    Ese fue el lema de campaña, del primer presidente socialista que llegaba a La Moneda, después de Salvador Allende. Corría el año 1999, cuando debía decidirse la sucesión del presidente Eduardo Frei Ruiz Tagle, los años en que la Concertación de Partidos por la Democracia, era una potente fuerza política y social en Chile. Recuerdo que se organizaron unas primarias abiertas y vinculantes, para decidir entre dos candidatos, Andrés Zaldívar y Ricardo Lagos.  Fue un procedimiento muy innovador, para la época. A Andrés Zaldívar lo apoyaba la Democracia Cristiana y a Ricardo Lagos, lo apoyaba el Partido Socialista, el PPD, el Partido Radical y el Partido Liberal. Las votaciones se efectuaron en todo el país, el 30 de mayo de 1999. Ricardo Lagos, venció con un 71 % de los votos, ganando en todas las regiones del país. Para el anecdotario quedará registrado, que el porcentaje más alto de votación lo obtuvo en Magallanes, bordeando el 80% de los votos.

                                               Los tiempos que se vivían no eran buenos en lo económico. Los efectos de la denominada “crisis asiática”, afectaba fuertemente las exportaciones de Chile, puntal del crecimiento nacional.  Los últimos años del gobierno de Frei, había iniciado una baja en el crecimiento, y el año 1999, el desempleo se alzaba por el 14%.

                                               En la primera vuelta presidencial, se presentaron 6 candidatos, que obtuvieron los siguientes resultados:

Ricardo Lagos, candidato de la Concertación de partidos por la democracia:

3,383,339 votos, con un 47,95%

Joaquín Lavín, candidato de la Alianza por Chile, 3,352,199 votos, con un 47.51 %

Gladys Marín Millie – PCCh, 225,224 votos, con un 3.19 %

Tomás Hirsch Goldschmidt – Alianza Humanista Verde, 36,235 votos, con un 0.51 %

Sara Larraín Ruiz-Tagle – Independiente, 31,319 votos, con un 0.44 %

Arturo Frei Bolívar – Independiente Unión de Centro Centro, 26,812 votos, con un   0.38 %

 

                                               A la segunda vuelta presidencial, pasaron Lagos y Lavín, obteniendo:

Ricardo Lagos, 3,683,158 votos con un 51.31 %

Joaquín Lavín, 3,495,569 votos con un 48.69 %

                                               El gobierno de Ricardo Lagos, tuvo grandes realizaciones, reconocidas transversalmente, y otras, que son motivo de disputa hasta el día de hoy. Dentro de las realizaciones, está la reforma procesal penal, la creación del seguro de cesantía, la creación del Plan Auge (plan general de garantías explícitas de salud), la entrega del informe Valech, y la compensación a 30 mil personas, víctimas de la tortura. Autor de la primera gran reforma a la constitución de 1980, y de un plan de financiamiento universitario con aval del estado, que permitió triplicar el acceso de estudiantes a las universidades. Esta materia, ha sido cuestionada por el movimiento estudiantil, por basarse en otro mecanismo de financiamiento con deuda. Durante el mandato del presidente Lagos, se implementó un audaz sistema de concesiones, para obras de mayores de infraestructura, que ha permitido construir autopistas de doble calzada, entre Santiago y Puerto Montt y desde Santiago a La Serena. Puertos, puentes, túneles, cárceles y hospitales. Generando un patrimonio en obras de propiedad del estado, que supera los 50 mil millones de dólares.  Este sistema, aplaudido por el empresariado, por los inversores y los economistas, no es mirado del mismo modo desde la izquierda política, que ve en el sistema de concesiones, una especie de privatización encubierta.

                                               Lo cierto es, que el gobierno del presidente Ricardo Lagos Escobar, permitió superar la barrera mental, de que un socialista pudiera regresar a La Moneda por el voto popular. Demostró que en el mundo de la centro izquierda, el crecimiento económico es considerado imprescindible para lograr avances en materia social. Crecer con Igualdad fue un slogan de campaña, que nos identificó a una generación completa que trabajó por el triunfo del presidente Lagos. Es cierto que quedaron muchos temas pendientes, la reforma del estado, la transparencia en el gasto electoral, y la relación dinero y política. Muchos de esos temas, aún esperan solución. Pero, la puerta que abrió el presidente Lagos cuando ingresó a La Moneda, en el inicio del siglo XXI, nunca mas se volvió a cerrar. Por ella luego ingresó la primera mujer presidenta de la República.

                                                       La consolidación de la democracia no hubiese sido tal, si no se hubiera dado nunca la alternancia en el poder. Y  para los demócratas de izquierda, el haber sido derrotados dos veces en elecciones presidenciales, si bien es un trago amargo, es consecuencia directa de lo que hicimos, de por que luchamos. La consolidación de la democracia, el término de la eterna transición a la democracia, será con un plebiscito, tal como se inició todo en el año 1988. También en eso, don Ricardo Lagos Escobar, jugó un rol trascendental. Y cómo olvidar, la actitud digna y orgullosa que asumió como jefe de estado, cuando negó a George Bush el voto de Chile en el consejo de seguridad de la ONU, para aprobar la invasión a Irak.

                                                       En tiempos como el que vivimos, cuando en Chile, parecemos entregados al azar, y la falta de conducción política, la falta de liderazgo, nos tiene escuchando una cacofonía de discursos, donde nadie escucha a los demás, yo reivindico el ejemplo de un presidente que abrió camino, y dejó huella en nuestra historia republicana. Don Ricardo Lagos Escobar, presidente de Chile de 2000 a 2006.

 

Ernesto Sepúlveda Tornero

domingo, 16 de agosto de 2020

TÓMALO CON CALMA


                                                    En las últimas semanas, hemos sido testigos de los esfuerzos que se despliegan por todo Chile, para contener la pandemia. Cientos de miles de funcionarios de Salud, y de atención primaria procuran revertir la tasa de contagios, trazar y aislar a los contactos estrechos. En paralelo, se ha ido avanzando, no con poca dificultad, en una agenda de iniciativas en apoyo a las personas y a las familias. Y se alista un paquete de medidas de reactivación, destinadas a apoyar a los sectores productivos y a las empresas más golpeadas por la crisis. La oposición en el congreso ha logrado introducir importantes modificaciones a los proyectos del gobierno. Y está ya escrito en la historia, la modificación constitucional, que permitió retirar de las AFP, el 10% de sus ahorros, a millones de personas. El grado de incertidumbre con que hemos vivido todo el primer semestre del presente año, ha tenido pequeños alivios, con la reducción de la tasa de contagios a nivel nacional. Sin embargo, persiste la preocupación sobre todo en regiones, donde se está produciendo un rebrote. Está comprobado que, sólo asumiendo una conducta de autocuidado, y de prevención, se logra mantener los contagios en el mínimo.

                                               Con todo esto en mente, debemos como país enfrentar procesos que son fundamentales en nuestra democracia. Un plebiscito el 25 de octubre, que muy probablemente conducirá al cambio de la actual constitución política. Es un evento político mayor. Y debemos asumirlo como corresponde a una democracia madura. En un ambiente de tolerancia y de discusión pacífica, donde las posturas se expongan con altura de miras. Tal vez, no es el mejor momento, pero es el que nos tocó, y debemos poner cada uno de nuestra parte, para evitar el clima de polarización, que buscan instalar los sectores mas extremos. 

                                               El próximo año, tendremos por primera vez elecciones de gobernador regional. Otro hito histórico. Las regiones, las provincias, hemos esperado desde los albores de la patria, para que se nos reconozca nuestro derecho a dirigir nuestros propios destinos. Puede que, en este caso, tampoco sea con todas las atribuciones que se desean, pero es un paso fundamental. Dentro del mismo 2021, se elegirá alcaldes, concejales, y consejeros regionales. Y concluirá el año con elecciones presidenciales, de parlamentarios y eventualmente de integrantes de la comisión constituyentes.

                                               Pareciera ser una vorágine de eventos, que ahora se ven tan distantes, y, sin embargo, requieren de nuestra responsabilidad y nuestra participación.  Tenemos por delante desafíos que nos permitirán construir esos grandes acuerdos, que tanta falta le hacen a nuestro país. El nuevo orden no lo va a decidir ni un grupo de parlamentarios, ni tampoco un gobierno hundido en las cifras de aprobación. La participación amplia y mayoritaria de la población garantiza, que nadie pretenda imponer sus puntos de vista a otro. Existen consensos amplios, en materias fundamentales, las diferencias son más bien acotadas, y aun esas, podrán canalizarse adecuadamente.

                                               No es momento de atemorizarse, ni de titubear, estamos enfrentando una prueba de vida, como sociedad, para superar la crisis sanitaria y social y económica. Y estamos a la vez llamados, a renovar nuestro contrato social, el pacto social, que regula nuestra vida en comunidad. Son tiempos difíciles, apremiantes, pero nos sorprende en un período de madurez como sociedad, como los que ya hemos vivido en nuestra historia.  Debemos mantenernos serenos y confiados, y prepararnos para participar activamente.

                                               Debemos generar un clima de paz y de tranquilidad, para que los esfuerzos que realizan los trabajadores, las empresas, los políticos de gobierno y de oposición, surtan frutos. Las familias y hogares, requieren, la estabilidad y la seguridad que les brindan nuestros empleos, nuestras fábricas y comercios funcionando.  En un clima de paz y concordia, podemos enfrentar todas estas tareas juntos. En un ambiente de entendimiento, de propuestas constructivas, en un debate abierto y plural, podremos salir con bien de la misión histórica que debemos cumplir.

                                               Ernesto Sepúlveda Tornero